Una visión correlliana del cobro-no cobro por las lecciones

He oído mucho eso de “la Wicca Tradicional no cobra”. Es cierto. La Wicca Tradicional, gardneriana y alejandrina, no cobra. No hay nada más que hablar a ese respecto. La Wicca Correlliana, en cambio, tiene otra visión para consigo misma.

En primer lugar, la Wicca Correlliana no tiene su origen en Gardner. Por tanto, no es Wicca Tradicional como lo que suele entenderse. Que haya habido personas con grados gardnerianos en EEUU que hayan estudiado algo en la Tradición Correlliana y tengan sus grados, pues así es y me resulta genial, allá cada uno en su aprendizaje. Pero la Wicca Correlliana, en sí, no es Wicca Tradicional. Es más, habría quien ni siquiera llamaría a la Tradición Correlliana “Wicca”, y no pasaría nada. Nosotros nos llamamos Wicca porque consideramos que es un sinónimo de la palabra brujería en algunos aspectos, pero no porque seamos del mismo linaje que la persona que la popularizó. Creo que ya se ha hablado bastante del origen del Correllianismo y a mucha gente le queda esto claro.

He dicho muchas veces, de hecho, que si la Tradición Correlliana dejara de considerarse “Wicca”, si mañana las Cabezas dejaran de usar esta palabra para definir su creencia, para mí no habría ningún problema: seguiría siendo correlliana. Mi afinidad va con la corriente espiritual que sigo, que es el Correllianismo, no con una palabra en particular. Por tanto, para mí decir que la Wicca Correlliana no es Wicca Tradicional no supone ningún problema. ¿Que para alguien lo es? Perfecto, en ese caso que no se considere correlliano, y todos contentos.

En el pasado tuve muchos comentarios muy feos sobre por qué el Correllianismo considera que cobrar por las enseñanzas (una cantidad razonable, para el mantenimiento del Templo/grupo y no para lucro del mismo) no es algo negativo, al contrario que la Wicca Tradicional. Personalmente, me he hartado de buscar justificaciones. Señores, la Wicca Correlliana puede elegir cobrar, depende del Templo y de su cabeza, pero lo habitual es que cobre para poder mantener el grupo y poder seguir trabajando.

Y digo que puede elegir cobrar porque así se especifica en los materiales de Tercer Grado, que son los manuales de la Tradición Correlliana.

¿Que alguien no está de acuerdo? ¿Que la Wicca Tradicional no cobra? Perfecto. Los Correllianos no somos Wicca Tradicional, ya lo he dicho. Este tipo de argumentos le valdrán a un alejandrino, un gardneriano, quizás un celta, quizás otra corriente. A nosotros no nos sirven. ¿Que por eso los demás pueden considerar que no somos Wicca? Vaya, qué noticia, si hasta hay tradicionales muy tradicionales que se han planteado dejar de llamarse Wicca.

¿Que puede verse esto como que somos unos peseteros y que estamos buscando un lucro? Pues tampoco. A la mayor parte de los correllianos que conozco, las cuotas (muy discretas, por cierto) les sirven para pagar el hosting de su página web, o para comprar la merienda de su grupo, o para recibir una recompensa por hacer un cursito para sus alumnos. Pero no conozco a nadie que viva de dar clases de Wicca Correlliana. De hecho, la mayor parte de los correllianos que conozco son gente bastante humilde.

Creo que la polémica de cobrar-no cobrar e intentar aplicarla a algo que no sigue las mismas reglas no está en que sea un problema de los correllianos. Creo que hay mucha gente (no todos) que han intentado aferrarse a esto intentando que les regales un cursito de primer grado a cambio de hablar maravillas de uno y que lo incluyan en la Wicca Tradicional. Y lo digo porque en ocasiones me he sentido muy presionada a no cobrar y a decir que yo no he pagado, cuando yo misma he tenido que prestar servicios de mentoría a witchschool.com a cambio de mi segundo y tercer grado. Primero lo pagué íntegro en su día.

Así pues, me gustaría zanjar este tema diciendo que, por favor, no se vuelva a utilizar la excusa de “la Wicca Tradicional no cobra” aplicada a un correlliano. Primero, porque la mayoría de nosotros cobramos una cantidad perfectamente asumible (o incluso llegamos a acuerdos con los estudiantes que no pueden pagar), y segundo, porque no se puede juzgar a alguien por algo que no es.

Trance, oráculo, seguridad y posesión

a9e8bb871b666ca37d8c150eb043abd6Me gustaría agradecer la acogida de mi penúltimo artículo, que dediqué al trance y al trabajo oracular tal y como yo lo he vivido y experimentado. Me parece curioso que no se hable apenas de este tema en la comunidad actual, cuando está tan cerca de nuestras creencias y se supone que es una de las funciones del iniciado/sacerdote en algunas tradiciones, llegado cierto nivel. Han sido muchas, muchísimas las preguntas que me habéis hecho, y especialmente me habéis preguntado sobre la seguridad de la persona y el concepto de posesión divina, que algunas personas podrían experimentar al estar en trance profundo. Como siempre, voy a intentar hablar de ello desde mi óptica y mi experiencia. Habrá quien esté de acuerdo, habrá quien no, y eso es de la esfera de cada uno.

Empezaré por una de las preguntas que más curiosas me parecieron, y es sobre la seguridad de la persona que entra en trance profundo (aquel en el que pierde la noción de sí mismo/a y el control de su cuerpo). La seguridad física es primordial: nada de velas cerca, ni de trapos que se puedan prender. Como es muy habitual que se tape la cara para que le sea más fácil a la persona entrar en trance y para que los demás no veamos las caras que pone, es capital que no tenga fuego cerca, pues podría caer sobre él y prender el tejido. Es normal que la persona pierda el equilibrio cuando “recibe” a la Divinidad a la que se ha canalizado, así que es mejor que se siente si no está acostumbrado. Encuentro que el oráculo se puede hacer de pie cuando el trance es más ligero o se controlan ciertas funciones, pues, como dije antes, no hay una dicotomía trance ligero/trance profundo, sino que se trata de un espectro con múltiples variaciones. A veces es útil tener a alguien cerca que sostenga a la persona que está canalizando por si se tambalea.

Sobre la seguridad astral, éste es el tema que suele preocupar más a la gente. Las preguntas más habituales son acerca de si pueden existir posesiones involuntarias como las que se dan en la Iglesia Católica, o si nos puede entrar en sesión una entidad un poco menos amigable. La respuesta a esto es variable, esto es, que depende de a quién le preguntes, así que yo voy a dar aquí la versión que yo conozco y que me enseñaron cuando me formaron al respecto. Para ello, debemos conocer dos visiones que se dan paralelamente en este tipo de trabajo: que obtendrás lo que esperas obtener, y que en esta existencia nunca se está solo/a.

La primera noción, acerca de que obtendrás lo que esperas obtener, es un básico del trabajo astral y sus derivados, como el trance, y está basado en la Ley de la Atracción o “los parecidos se atraen”. Esta teoría postula que, en el trabajo a nivel de astral, todas las preconcepciones que tengas serán verdades inamovibles para ti si crees en ellas. Por ejemplo: quienes creen que hay un cordón de plata en los viajes astrales, tendrán y verán un cordón de plata en sus paseos por dicho plano. Si quieres activamente encontrarte con una entidad poco recomendable, o es lo que esperas, es más probable que esto te suceda. ¿Cómo evitar esto, si es un pensamiento automático que puede asaltar a cualquiera antes o durante una sesión? Ay amigos, pues aprendiendo a controlar un poquito el pensamiento. ¿Cómo? Pues principalmente meditando, y de ahí que la meditación sea tan importante.

La segunda noción es que no se está solo en esta existencia. A mí me enseñaron que existen los espíritus guía y el Yo Superior, que están siempre pendientes de nuestro bienestar. Uno de esos espíritus guía se llama el guardián de la puerta (del que creo que he hablado hasta la saciedad) y es como el típico portero de local nocturno que te dice que no puedes entrar si no estás en la lista. Para que ninguna entidad negativa entre cuando te dispones a hacer un oráculo, debes establecer una conexión con tu guardián y pedir específicamente que no incluya nada dañino en “tu lista”. En realidad es muy sencillo.

Personalmente, nunca recomiendo un trance profundo con entidades desagradables, nocivas o dañinas, y está bien que esto funcione así. Yo creo que así es (de nuevo la primera noción) y me mantiene bastante segura cuando hago trabajo oracular intenso.

Finalmente, una pregunta que me han hecho mucho en el pasado, y es si el trabajo oracular cansa. Sí que cansa, pero como cualquier ritual intenso. Cuanto más lo haces, suele cansar menos, porque los “músculos” psíquicos se entrenan más. No encuentro que sea al revés y que te vayas quemando por dentro, ni energéticamente. Sin embargo, no es algo que aconseje hacer todos los días sin un equilibrio físico. Dicho de otro modo, si vas a hacer oráculos con frecuencia, entrena el aspecto físico y come productos de temporada para anclarte a tierra. No es por nada, es sólo para que te sientas mejor y todo vaya más fluido.

En cuanto a lo que puede “quemar” del oráculo, es todo más bien mental. Hay personas que pueden perder la noción de que están envolviendo un mensaje de la entidad (porque es normal, nunca te “vas” del todo, tu cerebro permanece y ahí tienes las palabras que usas) y pueden considerar que son la palabra de los dioses. Es responsabilidad de los oyentes tomar distancia del oráculo y no creer en que se trata de una verdad inamovible. Es responsabilidad de todos poner en cuarentena el mensaje durante un tiempo (y no pensar en él) para verlo en contexto.

La Danza Masculina: Rey Acebo y Rey Roble

rey-aceboRecuerdo un Yule que ya se me hace muy lejano, en el que una antigua amiga, de ésas con las que pierdes el contacto con los años, me llevó a un paraje en mitad de Sierra Elvira a celebrar un Yule muy evocador, pues el sitio estaba colmado de setas. Había llovido hacía poco y el olor era mágico (podría perfectamente ser por las setas), así como la atmósfera era densa y, por qué no decirlo, parecía tener un glamour de hada a su alrededor.

En aquel ritual de Yule hicimos un rito correlliano que está basado en uno de los mitos del Rey Roble y el Rey Acebo, y que me encanta realizar dos veces al año como una pequeña obra de teatro dentro del ritual. Así, en Yule, el Dios Acebo y el Dios Roble luchan, siendo vencido el Rey Acebo a pesar de continuar reinando durante el resto de la mitad oscura del año (en la que no hay cosechas). En Litha es al revés: el Rey Roble, que acaba de ser coronado Rey precisamente, es vencido por el Rey Acebo y, aunque continúa su reinado hasta que muere en Samhain, su hegemonía no será muy duradera.

Es esta la danza que hacen los dos aspectos principales del Dios, que hace que éste manifieste su temporalidad y su ciclo de muerte. El Dios, al contrario que la Diosa, hace constantemente referencia a su carácter efímero, mortal y, por tanto, renovador. Él es el Sol que se hace más o menos presente en nuestras cosechas y en los ciclos. Gracias a ese ciclo de muerte y renovación, hace posible no sólo que exista cosecha (entendida ésta como el sacrificio supremo: agotar tu propia vida para dar de comer a tus hijos – los animales – lo cual es el acto de amor más profundo que existe), sino que dota de un sentido a las siguientes etapas que vendrán: el renacimiento, el acto sexual, la madurez o plenitud y, cómo no, la muerte misma.

La danza de los Dioses puede entenderse de muchas formas y una de ellas es la del aprendizaje. Lo que hace que el Dios Acebo sea vencido por el Rey Roble, a pesar de que ambos son contendientes magníficos, sólo se explica porque el Rey Acebo venció a su adversario con anterioridad. Se van sucediendo en sus victorias al ir aprendiendo de sus derrotas. Dicho de otro modo: aunque el ciclo siempre parezca el mismo, en realidad hay pequeñas cosas que van cambiando, puesto que ellos van afinando en su técnica de combate, lo cual hace posible su victoria posterior. Esto nos hace recordar que para ganar, debemos aceptar que existe la posibilidad de una derrota y que esa derrota hará que aprendamos, lo cual, a su vez, nos llevará a la victoria.

Hay también otra lectura, y es que nadie reina para siempre. La fama y la gloria son cualidades efímeras, pues no importa cuán famoso o rico seas: la muerte siempre te acechará y, finalmente, acabarás por sucumbir a ella. Éste es el destino de los mortales.

La gente se pregunta a veces cómo es posible que existan dos Reyes, si es que hay dos Dioses o si la Wicca considera que la figura del Dios es doble. Personalmente, diría que la respuesta a esto es sí y no a la vez. Podría decirse que Rey Roble y Rey Acebo son dos aspectos del mismo Dios, como dos hombres que batallan a la vez por una sola identidad. La conclusión de este tipo de misterios masculinos es que la lucha siempre se halla en el interior de la persona, como dos fuerzas opuestas que batallan hacia un lado o hacia el otro, pero que no están necesariamente alineadas con el concepto de Bien y Mal, sino más bien con los conceptos de Luz y Oscuridad, hacia Dentro y hacia Fuera. El Dios batalla por su propia paz mental, podríamos decir, igual que muchos batallamos por ella cuando necesitamos tomar una decisión. Intentar dilucidar si continuar con el status quo o romperlo de una vez por todas, iniciando un nuevo ciclo.

¿Cómo es posible, entonces, que el Dios muera en Samhain, cuando se realiza la última cosecha? ¿No se encuentra, pues, el Dios en el Inframundo en ese momento?

Debemos entender que la realidad de la Wicca no es única. Todos estos mitos modernos los hemos creado para entender qué sucede, pero no explican la realidad de manera inequívoca. No perdamos el norte: trabajamos con alegorías, y tanto este mito del Rey Roble y el Rey Acebo es una alegoría, como la de que el Dios muere en Samhain y renace en Yule. Es más, ambos escenarios pueden darse perfectamente a la vez, sobre todo si tomamos la batalla interna como un aspecto de la dialéctica personal que se da en todas las personas cuando requieren un cambio de vida o de paradigma.

Recordemos siempre que la Wicca es una creencia orgánica, que admite variantes y que admite múltiples realidades en los mitos contemporáneos. De hecho, utilizamos estas historias como sustitutos de una mitología acorde a nuestra creencia. Así pues, si podemos sumar historias, en lugar de crear dogmas, creo que podemos tener una riqueza mucho mayor que si nos dedicamos a intentar crear una historia religiosa coherente. Sé muy bien que es difícil no caer en la tentación de contar todas estas historias como si realmente fueran Historia, porque el paradigma judeocristiano y la creencia en que es necesario tener un “Evangelio” es muy fuerte, pero me parece mucho más interesante y flexible tener múltiples formas de llegar a lo mismo, porque al final eso genera mucha más diversidad.

Tipos de trance y trabajo oracular

trance-660x320En una ocasión escuché una historia que ponía los pelos de punta, sobre una persona que había entrado en trance, de la que decían que se había ido completamente y que, al parecer, había empezado a canalizar a una entidad que había dado bastante miedo. La persona que me contó esto me preguntaba si yo entraba en trance, cómo, cuándo y qué tipos de medidas de seguridad tenía, como esperando a que yo dijera que lo sucedido era una anomalía de los oráculos.

Sigo sin poder contestar muy bien a aquella pregunta porque hay tantos tipos de trance casi como personas existen. Pero sí puedo decir que a mí personalmente me enseñaron que hay dos tipos de trance, con sus grados intermedios:

  • Trance profundo, en el que la persona no “está” en su cuerpo y deja pasar completamente a la entidad, dejando que ésta tome el control total.
  • Trance ligero, en el que la persona está en su cuerpo y tiene cierto grado de conciencia, así como mantiene sus cinco sentidos intactos. Si está canalizando, puede que oiga una voz interior que le va dictando un mensaje, al estilo de los traductores o los intérpretes, cuando entienden en un idioma y hablan en otro. Si no está canalizando, simplemente se siente un poco “achispadillo” sin haber tenido que tomar nada, es decir, tiene un estado de conciencia alterado pero retiene total control de su cuerpo y sus funciones.

Cada persona suele tener una manera diferente de entrar en trance. Todavía recuerdo a un famoso psicomago decir que entraba en estado de gnosis mediante la repetición del mantra “coca-cola”, pues practicaba una suerte de magia del caos y este tipo de “mantram mundanos” le parecían bastante acordes al sistema que utilizaba.

Cada uno debe encontrar la mejor forma de lograr su estado de conciencia alterado favorito. Esto sólo se sabe, como casi todo en la vida, mediante el ensayo y el error. Se suele decir que ciertos colores, sonidos, repeticiones, movimientos, bailes y demás, son utilizados como llaves que abren nuevas puertas a estados de conciencia diferentes de la que solemos utilizar cuando estamos despiertos. Actuarían como gatillos que disparan ciertos mecanismos en nosotros, llevándonos a estados que se pueden experimentar de muchas formas: desde ensoñaciones hasta experiencias extáticas muy fuertes.

Habiendo dicho esto, ¿cómo se puede saber si alguien es un fraude o no lo es cuando está en trance? Al fin y al cabo, era lo que mi interlocutora de aquel día quería saber.

La verdad, esto es muy difícil de probar, porque un estado de conciencia alterado es casi cualquier cosa en realidad. El trance se ha intentado explicar mediante las famosas “ondas cerebrales”, pero es que esas ondas están presentes no sólo en la conciencia habitual, sino también durante el sueño y durante otras muchas funciones normales del cerebro, que nada tienen que ver con el trance o con la magia.

Dicho de otro modo, el sueño es un tipo de trance. La traducción es un tipo de trance. La ensoñación (soñar despiertos) en algunos casos es un tipo de trance ligero. Hay muchas cosas que hacemos de manera automática, como en trance, ¿verdad?

Podríamos decir que la única forma de comprobar si alguien está verdaderamente en trance es mediante la observación de su comportamiento habitual. Si alguien nos inspira confianza en el día a día, es muy probable que su trance y el mensaje que dé (si está haciendo un oráculo obtenido mediante trance) sea confiable. Si somos un poco sensibles a la energía, también podremos darnos cuenta de si la Divinidad u otra entidad se encuentran en esa persona.

Hay que tener en cuenta que el trance, como muchas otras funciones del cuerpo que son naturales, tiene un cierto miedo escénico. No podemos estar escrutando a todo el mundo, ni pendientes de si entran en trance o no. Hay que dejar a la gente estar. El psiquismo oracular se parece muchísimo a hacer el amor en ese sentido, y a no ser que te guste que te miren, no suele funcionar bien si estás demasiado coartado por la presión social (a no ser que estés acostumbrado).

Si el trance es muy profundo o si la persona tiende al trance profundo, es beneficioso tener a alguien cerca para controlar el bienestar físico de la persona si está canalizando, porque puede suceder que se maree, aunque esto, en mi experiencia, es muy infrecuente. Nunca jamás me he encontrado con trances realmente efectistas, tipo posesiones, porque las personas con las que he trabajado han tenido la decencia de cuidar de su sistema energético mediante una higiene astral fabulosa, y porque he tenido la suerte de trabajar con gente muy íntegra. Éste suele ser el escenario más frecuente porque los paganos somos bastante razonables y nuestras creencias nos las tomamos en serio. Y el trabajo mediúmnico u oracular nos lo tomamos en serio también, al formar parte de todo ello.

Carece de importancia el “dónde” estará la conciencia de alguien cuando la Divinidad a la que esté canalizando en un trance profundo haga uso de la persona para dar su mensaje. Eso forma parte de la intimidad de nuestro oráculo. Hay gente también a la que le da reparo decir que ha estado en un trance ligero y que ha visto y oído todo o parte de los mensajes. Yo misma he virado del trance profundo a uno más ligero en los últimos años, y al principio me sentí bastante turbada por este cambio. Ahora, por el contrario, me siento encantada con ello pues tengo mucho más control.

Creo que es más importante pensar en cuál es el efecto que tiene una persona en trance sobre nosotros mismos, más que pensar constantemente en si estará en trance o no. Creo que los mensajes son los que son, y creo que nuestra responsabilidad como receptores del mensaje es evaluar la idoneidad del mismo en nuestra vida, pasándolo siempre por el tamiz del sentido común. Es decir: asumiendo siempre que el oráculo es una persona, que no es infalible y que puede envolver (y envolverá, es inevitable) con sus palabras una información que le llegará a través de su conexión con lo Divino, y que no entiende de palabras. Dicho de otra forma: hay muchas cosas que a veces se pierden con la “traducción”.

La política y el estatus de religión en EEUU

La semana pasada, tras lo acontecido en las elecciones norteamericanas, me estuvieron llegando notificaciones de mi Tradición al respecto de su estatus de religión reconocida y de su exención de impuestos en EEUU. No una ni dos, sino varias y por diferentes medios, ya que el mensaje era muy importante y se necesitaba que calara en todos los miembros de la Tradición. El comunicado oficial transmitido por las Cabezas de la Tradición ha sido que por favor todo el clero correlliano nos abstengamos de hacer comentarios al respecto de las elecciones y su resultado, porque podíamos perder la exención de impuestos (para ellos conocida como la 501c3) que el Estado norteamericano otorga a las religiones constituidas legalmente.

Por tanto, hoy yo no voy a hablar de las elecciones norteamericanas. ¡Lo siento por quienes lo estabais esperando!

Sin embargo, sí me veo en la obligación de aclarar qué pasa en los EEUU con el hecho de estar constituidos legalmente y amparados por unos derechos, y por qué es tan importante no pronunciarse para los norteamericanos a este respecto, así como las consecuencias que tendría en el caso de que alguien se pronunciara, y que quizá no sean comprendidas del todo para quienes estamos al otro lado del charco y/o pertenecemos a otra cultura que no es la norteamericana. También puede que esto sea útil para quienes pertenecéis a una Tradición o a un grupo constituido legalmente en EEUU o en otro país con legislación similar.

Para los estadounidenses, existe una figura que es la Church (literalmente, Iglesia). No hay que confundir esta figura con la Iglesia Católica (para ellos, la Catholic Church), sino que es el equivalente de lo que en España se conoce como confesión religiosa, esto es, las asociaciones religiosas que conforman el crisol de cultos que tenemos hoy día en cualquier país. Ellos conocen este estatus como 501c3, que es algo así como la sección del reglamento que recoge cuál es el régimen tributario y legal de las organizaciones religiosas y/o caritativas. Como en muchos otros países, las confesiones religiosas en EEUU están todas exentas de pagar impuestos y esto, claro, supone una gran ventaja con respecto a otro tipo de asociaciones. Además de estar reconocidas como religiones en el Estado norteamericano.

Obtener este estatus es muy difícil, hay que trabajarlo muchísimo y, ojo, se puede perder este privilegio con relativa facilidad.

Resulta que, aunque a los que estamos lejos no nos lo parezca, todos los que tenemos por delante el “Rev.” “Lady/Lord” y manifestamos una opinión en las redes sociales, estamos hablando en nombre de la Tradición, queramos o no. Resulta también que aunque nos parezca que lo que ponemos en facebook o twitter o instagram o lo que sea es privado, pues no lo es. Toda red social, aunque esté restringida a unos pocos amigos, es un espacio público. Sí sí, lo has leído bien: lo que pones en tu cuenta de facebook, aunque sólo lo lea tu familia, no es propiedad tuya, sino que se considera público al estar en manos y pertenecer a una compañía que te presta un servicio. Sí sí, también tus fotos en bikini del verano del año pasado en las que sales sacando la lengua. ¡¡Chan chan chaaaaan!! La ley española también recoge este hecho, y es lo que hace posible que el cyberbullying (acoso cibernético) esté tipificado como delito, y de que el delito por injurias y calumnias sea aplicable a las redes sociales, así que no todo es malo, también nos permite protegernos de usuarios malintencionados.

Es decir, que para un españolito de a pie (y digo españolito, pero puede ser cualquier -ito de cualquier paisito) quizá no tenga importancia decir lo que se piensa en facebook de que haya ganado cierto señor en otro país (aunque, repito, tu muro, y el mío, se considera un espacio público, y seguro que después de esto te piensas mejor qué es lo que pones), pero si además se está dentro del ámbito de una Tradición reconocida en EEUU, y se tiene un rango de sacerdote o sacerdotisa de esa confesión religiosa, se puede llegar a implicar que se está vertiendo una opinión política en nombre de toda una Tradición. Si tú eres reconocido sacerdote o miembro de una confesión religiosa, eres públicamente un representante de la misma.

Y claro, para ti puede que no tenga importancia, repito, pero en la mente de un norteamericano esto es mezclar Iglesia con política. Para ellos, esto es como unir la Iglesia con el Estado. Y todos sabemos lo que pasa cuando cualquier Iglesia se une a cualquier Estado: esto es lo que ellos quieren evitar. Por eso, se puede llegar a perder el estatus 501c3, si la organización en cuestión es norteamericana.

Puede que para algunos esto parezca incomprensible, porque somos de fuera, incluso habría voces que me dirían que esto es censura. Lo comprendo, pero también hay que pensar que cada país y cada cultura tienen sus cosas. Ésta es la manera de verlo del Estado norteamericano. Tienen sus leyes federales y, por supuesto, los de fuera no podemos ir allí a decir que las leyes están equivocadas. Para eso, mejor vayamos a nuestros respectivos parlamentos/congresos para decir cuáles de nuestras propias leyes lo están. Mientras tanto, el llamado ha sido muy claro: vamos a ser solidarios con nuestros compañeros americanos y vamos a no meter la pata diciendo qué nos parece el resultado de las elecciones, porque las consecuencias de esto pueden ser mucho más grandes de lo que creemos.

Esto, que lo sepáis, es aplicable a toda church norteamericana a la que se pertenezca, no sólo a la Tradición correlliana. Si estáis reconocidos por alguna confesión religiosa en el extranjero, fijaos bien en la legislación religiosa o tributaria al respecto de esta cuestión. Porque, creedme, la gente no quiere perder la posición como confesión religiosa reconocida por su país: antes dirán que no tienen nada que ver contigo y puede que pierdas tu condición de sacerdote o sacerdotisa. Piensa también muy bien qué es lo que pones en las redes, porque ya lo sabes, y no quiero sonar paranoica, pero el Gran Hermano nos vigila.

cartelsonria

El alfabeto correlliano

alphab6Una de las herramientas menos conocidas de la Tradición a la que pertenezco es su alfabeto. Me parece curioso, porque los correllianos hemos experimentado un avance muy importante en los últimos años y precisamente éste, un elemento puramente correlliano, es un completo desconocido para muchos de los integrantes de la Tradición. La razón para ello no la sé, pero me he propuesto darlo a conocer un poquito más.

¿Cómo se creó este tipo de escritura? Se cuenta en nuestra Tradición que fue sobre los años 70 del S. XX y que su intención era decorativa a la vez que era una codificación de registros específicos correllianos. Se basa en la figura geométrica del cuadrado porque, al tener cuatro lados, se relaciona con el significado esotérico de dicho número: la practicidad y la manifestación material de la energía. La practicidad es uno de los aspectos más importantes de la Tradición Correlliana y forma parte de las virtudes correllianas, de hecho. Se escribe de arriba hacia abajo, si bien puede hacerse también en horizontal, como escribimos normalmente. La razón para su escritura en vertical es para facilitar el bordado de letras correllianas en las vestimentas rituales de sus miembros.

En la imagen que acompaña a estas líneas se encuentra la totalidad de las letras que componen este alfabeto. Como veis, es un alfabeto que se basa en los fonemas del inglés, con lo cual contiene muchos de los diptongos que se utilizan en ese idioma. Los hablantes de español podemos adaptar estos diptongos a nuestro idioma sin mucha dificultad, aunque siempre podemos escribir igual que lo haríamos en castellano y no habría mayor problema.

Aquí voy a poner algunos ejemplos de nombres de miembros de la Tradición, escritos en alfabeto correlliano:

Lord Donald Lewis High-Correll:

lord-don

 

 

 

Lady Stephanie Neal:

ladysteff

 

 

Y éste es el nombre de mi alumno-amigo Nuhmen Delos:

nuhmen

 

 

 

La verdad, no uso mucho el alfabeto correlliano para el día a día, porque me parece poco práctico, pero sí lo he utilizado últimamente en tarjetas a modo de runas como Oráculo, porque cada caracter tiene un significado específico. No voy a entrar en ello aquí porque es muy largo, pero es lo que me parece más interesante de todo. Es como tener tu propio futhark para tus miembros. ¡Genial!

¿Y tú? ¿Estás familiarizado con algún otro alfabeto mágico?

No suelo firmar mis artículos, pero me hacía ilusión poner mi nombre en correlliano, así que ahí va:

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El vasito de agua que nos ancla a tierra

El otro día estuvo en casa un amigo que, al hablar con él de oráculos y demás, me oyó decir por enésima vez que después de hacer un oráculo está bien tomarse un vasito de agua. Aparentemente le hace mucha gracia, pero es como me lo enseñaron y hoy os voy a contar qué es lo que hay detrás de eso.

El vasito de agua, o de té, o de cualquier otra infusión suave, es una forma de devolvernos a nuestra conciencia habitual una vez que hemos terminado un trabajo mágico, después de despejar y liberar la energía sobrante. Este tipo de técnicas se utiliza mucho en la tradición correlliana y también en la Fellowship of Isis, con la cual estamos emparentados en muchos aspectos. Esto puede ser especialmente útil después de un trabajo oracular, para enraizarnos de nuevo.

¿Qué tomar, aparte de agua? Pues zumos ligeros, o té o cualquier infusión, con o sin edulcorante o un poco de miel o azúcar. A gusto del consumidor. Yo, por ejemplo, no tomo azúcar con ninguna bebida, ni siquiera en el café. Es recomendable, en cualquier caso, que la bebida esté a temperatura ambiente o tibia, pero nunca caliente. Las bebidas calientes pueden dar náuseas. ¿No os ha pasado nunca que os habéis tomado una manzanilla porque teníais náuseas, y el calor de la misma os ha provocado más todavía? Pues es más probable que tengáis náuseas si la bebida está muy caliente. Cuanto más fresca esté, menos posibilidades de que os siente mal al estómago. Un té ligeramente fresco también puede venir muy bien.

Lo importante de esto es recuperar los líquidos que se han perdido después del ritual, pues no es infrecuente que se sude mucho con el esfuerzo físico y la concentración que supone cualquier celebración o acto mágico, así que siempre es una buena idea recuperarse del todo, así como asentar el estómago. Hay rituales en los que bailamos también. Podemos marearnos, podemos llorar… se nos pueden dar multitud de situaciones. Hay mucha gente que después de los rituales ataca ferozmente la nevera, pues bien, beber algo también ayuda a preparar el estómago antes de ponernos tocinetes.

¿Cómo beber? A sorbitos pequeños, dejando que nos hidrate despacio hasta que se acabe el vaso. Puede que nos pongamos a sudar por ósmosis, pero no pasa nada, si sudamos es porque lo necesitamos. Saboreemos la bebida: es un don de los dioses al igual que la comida. Aunque sea un simple vaso de agua del grifo. También nos limpia y purifica.

Finalmente, hay gente que recomienda comer chocolate, helado, patatas fritas o cualquier bomba calórica justo después de los rituales. Normalmente cosas que hacen subir el azúcar en sangre de forma muy rápida, porque el cuerpo pide recuperar la energía perdida a toda costa. A algunos les sienta bien, a otros, como a mí, nos sienta fatal si no dejamos pasar un tiempo prudencial, sobre todo porque suelen ser alimentos muy grasos y algunos tenemos los estómagos delicados. Los estómagos pueden estar más sensibles de la cuenta también en momentos especiales de la vida, como en el embarazo y el postparto. A esas personas les recomiendo pasarse a otro tipo de azúcares y carbohidratos, como los presentes en un poco de pan integral, que son de absorción lenta y mantienen el nivel de azúcar en sangre más estable, o las frutas que, aunque tienen mucho azúcar, la llevan asociada a otros nutrientes como las vitaminas, siendo considerablemente más sanas que el helado de chocolate (por mucho que me encante). Seas como seas, si tienes hambre, no lo dudes: come. Despacio, dejándote asentar poco a poco, pero come, porque el hambre es una señal de que necesitas energía. Como con el vasito de agua, come despacio y mastica bien, saborea, aprecia los sabores, que se disfrutan mucho más.

Aprender Wicca bien. ¿Cómo? Sin presiones

Hará un par de años, me metí en un curso de una plataforma de cursos masivos online o MOOCs que se llama Coursera. Uno de los cursos que hice por aquel entonces trataba sobre la inteligencia emocional aplicada al ámbito del aprendizaje y el curso se basaba casi íntegramente en el concepto de que no se puede aprender bajo presión o bajo miedo. Por lo visto, cuando tenemos miedo o estrés, nuestro cerebro activa la reacción de lucha o huida, la cual bloquea todo aprendizaje posible, porque en ese momento se está más centrado en quitar de en medio ese elemento que se percibe como amenaza. El aprendizaje pasa a un segundo plano. Esta teoría sobre el aprendizaje dice que éste sólo puede darse en un ámbito de cordialidad, en el que no existan presiones, estrés o miedo. Es decir, un entorno libre de amenazas.

Cuando empezamos a aprender Wicca, lo hacemos muchas veces con motivación pero también con algo de presión, y es por el beneficioso, aunque a veces no tanto, entorno en el que vivimos como comunidad. Es genial tener referentes, gente en la que inspirarnos, grupos a los que entrar, órdenes en las que estudiar… pero si lo hacemos todo a la vez, puede que nos estresemos y no obtengamos el resultado deseado.

Primero, recuerda que esto no es una carrera. Tienes toda tu vida para aprender. No hay prisa por memorizarte el Herbalismo Mágico de Cunningham y, ¿sabes qué? Aprenderte las características de las hierbas de memoria no sirve de mucho. Al final, los inciensos y demás los puedes acabar haciendo mirando el libro tranquilamente y sin tanto estrés porque no te aprendes cuáles son las correspondencias mágicas del eléboro negro. Céntrate en meditar y en vivir esas correspondencias, estarás más relajado y te sentirás mejor. Éste es un camino vivencial, no una religión basada en los libros de Cunningham, Gardner o Silver Ravenwolf.

Segundo, toda esa gente que te estás encontrando en un foro o un grupo y que tanto parece que sepa, y que de seguro sabe, quizá lleva muchos años en esto o quizá son unos enteraos. Da igual. Si son wiccapedias andantes, su tiempo les ha tomado, y si son unos sabelotodos que se han aprendido de memoria un libro, también su tiempo les ha tomado. No te compares con nadie e intenta no juzgar a la gente. No se trata de ser “como Fulanito” porque aprecies o admires a alguien, se trata de ser tú mismo. Fulanito a lo mejor lleva quince años en esto. O a lo mejor lleva uno pero se está contando veinte como en el parchís. Pero eso no es asunto tuyo. Asunto tuyo es tu camino. No te metas en peleas. Esto me costó mucho aprenderlo a mí, y créeme, no sirve de nada. Repito: no te metas en peleas. O bueno, métete, pero que conste que te lo he dicho.

Tercero, y directamente relacionado con lo anterior: toma distancia cuando lo necesites. A veces, uno se encabezona en que Perenganito le tiene manía, o que Fulanito el que lleva un año pero se cuenta veinte se cree la crème de la crème del cotarro wiccano sabe menos y merece un escarmiento por ir de iluminado de la vida. Cuando participas mucho en la comunidad, aunque es genial, puedes obtener el efecto contrario: que te quemes, que veas amenazas a tus ideas por el simple hecho de que son diferentes a las de los demás, o que interpretes como ataques personales cosas que no lo son (o que se interpreten tus palabras de esa manera). Si eso te pasa, no es un pecado dejar momentáneamente un foro o las redes sociales, tomarse un descansito y tomar esa distancia para enfriarse. No hace falta decir nada si no te sale, al fin y al cabo, a nadie más que a ti le interesa, y a los amigos que hayas hecho por el camino. Y hablo de amigos de verdad, no amigos de facebook. Luego está que quieras tener una deferencia hacia la gente y quieras decir que estás bien y que te vas a tomarte unas vacaciones para desintoxicarte de redes sociales o foros. O que estés en un grupo establecido y quieras avisar a tu mentor o guía de que vas a tomarte esas vacaciones, para que no se asuste o para que te diga si eso es posible. Esto también es aplicable a cuando estás aprendiendo tanto que parece que la cabeza te va a estallar.

De esta manera, podrás seguir centrándote en tu estudio, tu práctica, tu vivencia y el compañerismo que tienen los grupos, sin estrés y optimizando tu aprendizaje. No digo que estos consejos te vayan a garantizar una vida wiccana tranquila (principalmente porque no se puede caer bien a todo el mundo) pero sí te quitan de en medio muchos marrones que pueden percibirse como amenazas y que pueden perturbar tu tranquilidad de espíritu.

 

El trickster: un arquetipo del dios poco conocido

Se sabe que los correllianos tenemos cuatro arquetipos del dios, por aquello de intentar equipararlo con los arquetipos de la Diosa que se vienen usando desde el principio del S. XX, a saber: el rey, el amante, el hechicero y el héroe. Digo que los tenemos los correllianos porque sólo lo he visto en literatura de mi Tradición, concretamente en el primer grado, y juraría que no es extensible a los otros tipos de Wicca. No termina de gustarme esta subdivisión, porque creo que se queda corta a la hora de desgranar otros tipos de divinidades en la mitología, y porque veo más al Dios en su aspecto espacio-temporal como Señor de lo Material, pero bueno, tampoco me quejo. La otra pega que le veo a esta subdivisión es que la encuentro, a ratos, demasiado buenista.

Y digo esto porque ayer, mientras hablaba con mi pareja, salió a colación de Loki el arquetipo del bufón, el tramposo o el trickster. Nos cuesta ver a nuestros dioses en su faceta más tramposa y quizá mentirosilla, pero lo cierto es que hay dioses en multitud de mitologías que son antagonistas profesionales. Y he comentado lo del buenismo porque no nos gusta pensar mal de nuestros dioses, ni admitir que alguno de ellos pueda ser tan astuto como para obrar fuera de la moralidad. Pero esto es 2016 y así somos.

Que me venga a la memoria, en la mitología nórdica tenemos a Loki, que es el tramposo por excelencia y también el dios que trae el caos dentro de lo que es el orden establecido. En ese sentido, otros dioses que son antagonistas o adversarios del dios padre del Panteón podrían también entrar dentro de esta categoría, al ser directamente agentes de caos u oposiciones al orden establecido.

Hay quien englobaría o combinaría este arquetipo con el arquetipo correlliano del hechicero, quizá por sus poderes, pero no concibo una mezcla posible entre ambas figuras. El hechicero no necesariamente tiene esta actitud de contrapartida o de antagonista. No trae necesariamente el caos, sino que la mayor parte de las veces es un agente del sistema, no un agente que va contra el sistema.

Los tricksters tienen mucho sentido porque son necesarios para que exista cambio dentro del orden. Por regla general, sus acciones malintencionadas (sus trapatiestas, que diría mi abuela) traen innovación y el cambio necesario para que exista un ajuste dentro del sistema. Aunque al final el dios sea castigado/relegado/exiliado, su existencia hace posible que los dioses del régimen establecido adapten su conducta, por norma general, para ser más benevolentes con los seres humanos. Al fin y al cabo, el humano sólo es capaz de una ínfima parte de lo que es capaz un dios, ¿no? Por eso se toma como una llamada a la gentil disciplina y al cambio sutil de normas en la sociedad. También es una forma de justificar la existencia de determinada norma.

A veces, sólo a veces, he encontrado que este tipo de dioses son remanentes de dioses más antiguos, de tribus que fueron conquistadas, y que han sido relegados al estatus de “Adversario”. Esto es relativamente habitual en los giros hacia el Monoteísmo.

En fin, tengo que seguir indagando en este tema, pero me ha parecido un arquetipo súper interesante y muy poco conocido, que quizá necesite que la comunida hispanohablante ahonde un poco más en él. Será que nos gusta demasiado decir que nuestros dioses son oscurillos, pero luego no nos atrevemos realmente a reconocer que hay dioses que son antagonistas y fulleros de pleno derecho. Como siempre digo, los arquetipos son sólo clasificaciones y, por eso mismo, los vamos creando según nuestros intereses y, cómo no, según nuestros sentimientos.

La relación de amor-odio entre el Paganismo y el Periodismo

No hace mucho, una de las confesiones paganas más conocidas de España tuvo una experiencia tristísima y, de seguro, dolorosa, para con unas estudiantes de Comunicación de una conocida (y católica) Universidad española. Básicamente las estudiantes utilizaron unas declaraciones del grupo para luego montarlo con las declaraciones de un “experto” anti-sectas, entre otras lindezas.

Cuando lo vi, como pagana y, sobre todo, como comunicóloga, ardí de rabia. En primero de carrera me enseñaron que la manera de montar una noticia, un reportaje o un documental, influye mucho en el mensaje que das. La teoría dice que los planos y las secuencias tienen significado por sí mismos y adquieren nuevos significados cuando los editas en determinado orden, pues unos alteran a los otros. Esto sucede en cualquier texto. Al aparecer un “experto” anti-sectas entremezclado con las declaraciones de este grupo, surgían implicaciones muy feas y se les dotaba de una cierta autoridad, no sólo sobre esta confesión en particular, sino sobre todas las corrientes paganas del país.

Comprendo lo que lleva a muchos grupos y a muchos individuos (me incluyo) a aparecer en medios, porque la visibilidad es importante para la normalización de nuestras creencias. Pero siempre existe la duda de si los medios van a tratar de manera justa e imparcial las declaraciones y las imágenes que brindamos. Es por ello que, por ejemplo, salgo en radio y he dado un montón de entrevistas pero jamás he dejado que un medio de comunicación tenga acceso a fotografías de mis ritos. Es mucho más difícil editar unas declaraciones en radio que utilizar una imagen con un pie de foto capcioso o entremezclado con declaraciones de “expertos”. Pero ésta es mi decisión como pagana y, sobre todo, como profesional de los medios. En su casa y con su grupo, que cada uno haga lo que quiera.

Me gustaría expresar a la comunidad que comprendo la necesidad de salir en medios, pero como periodista quisiera recordar a todo el mundo algunas reglas básicas de este mundillo del Periodismo y que, quizá, sólo quizá, a veces se olvidan en la comunidad. Porque los paganos somos buena gente y vamos con buenas intenciones, pero vivimos en una sociedad que está metida en una “burbuja” que desconoce completamente cómo son los medios de comunicación.

  1. El medio de comunicación es un negocio. Ésta es la premisa más importante de todas. Igual que no digo que Nintendo es una ONG de la diversión (aunque seguro que a muchos nos da muy buenos ratos), los medios de comunicación no son ONGs de la información. Principalmente sirven para sacar dinero o, al menos, para no perderlo. En las Universidades, cuando estudias Comunicación, te enseñan a sacar dinero de ello. Todo lo que no sea para el lucro en los medios es un hobby. Os pondré un ejemplo personal: hace unos años dirigía el Pagan Newswire Collective para España, un periódico digital creado por y para paganos. Pero era un hobby porque yo no veía ni un euro de ello, era algo completamente vocacional. El medio de comunicación hoy en día puede financiarse por ventas, por suscripciones o, en la mayoría de los casos y debido al auge de los medios digitales, por medio de la publicidad.
  2. El medio de comunicación está financiado por grupos de influencia. Esto está muy relacionado con la publicidad, que es lo que acabo de comentar. Determinados sectores de la población compran ciertos servicios o ciertos productos. Estos comerciantes, productores, etc, acuden a los medios para obtener su ratito de publicidad. Qué medios eligen para publicitarse es algo que se saca mediante un concienzudo análisis y su consiguiente plan, en el cual se definen no sólo estrategias generales de marketing, sino el público objetivo al que se va a dirigir la venta. Si vas a vender cierto producto que tiene relevancia para cierto sector de la población, tu información va a estar dirigida hacia ciertas opiniones, porque no querrás que lo que vendas entre en conflicto con la información que se da en tu medio. Aquí es donde entran los grupos de influencia: aquellos grupos a los que les conviene que la gente escuche lo que quiere escuchar por determinadas razones: religiosas, políticas o económicas. Son los que compran los medios, pero no lo hacen por altruismo: lo hacen porque saben que van a lucrarse de alguna manera. Y como decía, el medio es un negocio. Si no lo hacen por dinero, lo hacen por otra razón. Aunque casi siempre es por dinero, vamos a ser claros. Pero aparte del lucro pueden tener otras razones, principalmente la de ejercer influencia en la población y en la opinión pública.
  3. El medio de comunicación no es simplemente un servicio público. Por mucho que digan que tienen vocación de servicio público, siguen siendo un negocio. Me podríais decir que las televisiones públicas, como la BBC o la misma RTVE, al ser financiadas con los impuestos, lo son. Pues no. Hay muchas familias que viven de ello. Para ellos no es un hobby: es su trabajo, y les pagan por ello porque es justo que así lo hagan, ya que son profesionales. Les pagamos entre todos con los impuestos, y lo que se destina a ellos y a los medios que emplean para realizar su trabajo está especificado en los presupuestos generales del Estado, que se deciden cada año.
  4. Si quieren, van a tergiversar lo que dices o a criticarte. En una exposición que hice por radio no hace mucho, ante la imposibilidad de la conducción de poner ninguna objeción, utilizaron una falacia argumentativa para criticar una única frase de mi discurso total, que duraba en torno a la media hora. Una única frase y se cubrieron de gloria. Yo no estaba en directo y, por tanto, no podía contraargumentar. Esto les pasa a muchos grupos cuando ven cómo se tratan las declaraciones que realizan, y es muy triste, pero hay que recordar que el medio sirve a sus propios fines e intereses.

Los paganos tenemos poca o nula formación en medios. Somos muy ingenuos y tremendamente idealistas en lo que se refiere al tratamiento de la información y al fin de los medios de comunicación. Hace pocos meses tuve una conversación muy interesante con un chico al que le dije que si tenía un medio de comunicación pagano, con vocación real de medio de comunicación, tenía que lograr que fuera rentable. Porque si no, no se puede mantener y es así de simple. Ya no sacar lucro de él, sino hacer que no pierda dinero. Seguimos pensando que el voluntariado en estos sectores es algo bonito y deseable, que queremos que nos conozcan, que nos están haciendo un favor porque aparecemos en las noticias. La verdad, creo que no. Creo que somos nosotros los que les hacemos un favor a los medios cuando mostramos nuestros rituales y nuestras caras, cuando dejamos oír nuestras voces. Les estamos dando contenido para que ellos ofrezcan su publicidad y ganen dinero.

Sé que voy a parecer muy pragmática a los ojos de muchos, o que incluso va a parecer que estoy desencantada. Nada más lejos de la realidad. Adoro comunicar, adoro escribir, adoro ser periodista. Pero también tengo que pagar mis facturas a fin de mes, y eso es lo que os dirán otros muchos compañeros y muchos estudiantes de Comunicación. Yo no estudié Comunicación sólo porque me encantaran las letras: estudié porque quería tener una profesión y ganar dinero con ella. Por tanto, los paganos debemos ser conscientes, cuando tratamos con periodistas, de que sus motivaciones son a veces muy diferentes de las nuestras. Por supuesto, la responsabilidad de la tergiversación de las noticias, y de la edición deficiente, escandalosa y amarillista no es nuestra, pero sí creo que es mejor estar atento a que estas cosas pueden suceder y por qué.