Nuevos vídeos en Youtube: meditación de la recuperación del alma

¡Hola, hola!

Hace unos años empecé a grabar unas meditaciones para mi canal del Templo de Brigit (http://www.brigit.es), pero con el primer embarazo me costaba bastante respirar adecuadamente y parecía medio ahogada, así que tuve que dejarlo. Como ya sabéis, me volví a quedar embarazada al poco de nacer mi hija, cosas de la vida, y ahora vuelvo a tener un poco de más fuelle y tiempo para dedicarme a estas cosas, así que he vuelto a reactivar el canal junto con algunos colaboradores.

Durante próximos días os estaré presentando meditaciones que he ido subiendo al canal, para que hagáis las que más os gusten. Empiezo por la primera de esta nueva tanda, que es una adaptación al tipo de trabajo que se hace en Wicca de una técnica que existe en Chamanismo y que es propia de esa rama, llamada “Recuperación de Alma”. No es exactamente una recuperación de alma al estilo chamánico, pues éstas se hacen guiadas por un chamán experto, pero permiten resultados asequibles, sobre todo a la larga.

¡Que la disfrutéis!

Publicación de “Un viaje de 13 lunas”

00-propuesta-portada-1Como algunos ya sabéis, acabo de publicar la antología de artículos que he titulado “Un viaje de 13 lunas” y que está ya disponible en Amazon.

Igual que el libro anterior, “La Magia de los elementos“, lo he publicado de manera independiente a través de mi propio sello editorial, ha salido primero en tapa blanda y dentro de una semana estará disponible para Kindle. Me encuentro muy feliz por todo ello.

Al contrario que “La Magia de los elementos”, que es un libro de desarrollo personal a través de la Magia Elemental, en este volumen hablo mucho de Wicca y de Paganismo. Se trata de una antología de artículos, tanto publicados como inéditos, en los que reflexiono y expongo sobre 13 temas relacionados con nuestra religión. Me he propuesto que este libro sea un complemento para reflexionar, destinado a todos aquellos que os entrenáis en Wicca o que aprendéis por vuestra cuenta, y que no exime de seguir aprendiendo por otros cauces. Dicho de otra forma: en lugar de un manual, me he propuesto hacer algo que leeríais de manera paralela a vuestros manuales de referencia.

¿Cuál es el motivo para crear una antología de artículos? Principalmente mis circunstancias personales. Me apetecía haber publicado otros títulos que tengo pendientes, pero no termino de estar cómoda con lo que tengo escrito, y con dos niños muy pequeños (uno de tres meses y otra de un año y medio) es difícil concentrarse para ver dónde están los fallos. No quería perder momentum escribiendo, porque a pesar de mis obligaciones como sacerdotisa, trabajadora y mamá me encuentro muy cómoda haciéndolo, así que escribir artículos nuevos o repasar los antiguos era lo más fácil en ese momento para no perder la práctica. En el pasado ya me había encontrado con serias dificultades para retomar la escritura al pasarme un tiempo sostenido sin hacerlo, así que no quería volver a caer en ese bucle de nuevo.

Durante el tiempo que he pasado reflexionando qué artículos meter, cuáles faltaban o sobre qué temas reflexionar, me he estado leyendo muchísimo a mí misma. He podido darme cuenta de cómo he cambiado, por ejemplo. Esto me hace pensar en lo enorme que es una creencia como la Wicca, que bebe de diversas fuentes, y lo mucho que se puede experimentar con ella. Y no sólo eso: que cuando crees que lo has vivido todo, puedes tener vivencias distintas haciendo lo mismo.

Así pues, me he propuesto llevar hasta vosotros un trocito de mí, y de todas las Yoes de los últimos años, gracias a todo lo que he ido escribiendo durante mi periplo en las trece lunas.

“Un viaje de 13 lunas” está disponible aquí: https://www.amazon.es/dp/1540771776/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1480858022&sr=8-1&keywords=un+viaje+de+13+lunas

Y “La Magia de los Elementos” está disponible aquí: https://www.amazon.es/Magia-los-Elementos-Harwe-Tuileva-ebook/dp/B01BLW9RBS/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1480855611&sr=1-1

¡Sorteo de verano!

324189_leto_plyazh_kokos_otpusk_1920x1200_www-gdefon-ru

¡Sí, sí, estáis leyendo bien!

¿Quieres llevarte a leer a tu sitio de descanso favorito un ejemplar de mi libro “La Magia de los Elementos”? Pues voy a sortear un ejemplar entre todos los que participen a través de Facebook.

Para participar, tienes que irte al post en Facebook que contiene las instrucciones. Se encuentra en mi página oficial en dicha red social: https://www.facebook.com/HarweTuileva/

El plazo para participar finaliza el 30 de junio (23:59 hora española) y el sorteo tendrá lugar el 1 de julio.
¡Suerte para todos!

La Paz es un estado mental: actividad 4, “Sembrando proyectos” #pazesunestadomental

Me regalaron una agenda-planificador a primeros de año que hizo mis delicias. Mi problema con las agendas es que jamás las sigo aunque me encanten, así que tuve que utilizar un método que hasta ahora me está funcionando de maravilla. Gracias a esta herramienta puedo seguir encontrando tiempo para escribir, dar clases, organizar mi tiempo y mi hogar, a la vez que no descuido a mi familia y a mis seres queridos, así como generar una cierta sensación de logro, porque te ayuda a centrarte en los proyectos que consideras importantes. Me da mucha paz conseguir cosas, aunque sean pequeñitas, porque adoro el cambio. Y además ya he dicho otras veces que me cuesta decir que no (por eso hicimos esta actividad el mes pasado, para que pudiera ayudar a otra gente con el mismo problema) y me encontraba en ocasiones en la tesitura de tener proyectos que realmente no eran míos, sino de otras personas, en mi bandeja de trabajo. En definitiva, el método que os quiero presentar hoy te ayuda también a priorizar y a ver qué es realmente importante para ti. En cierto modo, se basa en lo que yo trabajo, ya que me dedico profesionalmente a la dirección de proyectos.

Os invito a realizar esta actividad en silencio, puesto que es algo individual y no me gustaría que tuviérais distracciones de los demás. Esto no es trabajo en equipo: es un trabajo propio. Tener opiniones externas puede distraernos de lo que realmente queremos, y hay otros elementos como la vergüenza o el miedo que pueden coartarnos de alguna manera.

Vamos a empezar por dibujar una flor. El concepto es parecido a la actividad “Somos flores” que mi compañero Runa Fuego ha diseñado para el Templo de Brigit (estáis todos invitados a participar hasta final de mes, por cierto). Dentro de la flor ponemos una fecha: 10 años. Y nos vamos a hacer la siguiente pregunta:

  • ¿Qué me gustaría conseguir de aquí a 10 años?

En cada pétalo vamos a poner una meta que queramos lograr para ese plazo de tiempo. A continuación, nos centramos en una de las metas-pétalos que hemos ideado para esos diez años. Y las descomponemos en fases, cuyo objetivo a conseguir sea de 3 años, haciendo una flor con cada una de esas fases.

Luego, nos centramos en uno de esos pétalos de 3 años y los descomponemos en objetivos de aquí a un año, haciendo una flor de cada uno. De la misma forma, pero con sus fechas límite.

A partir de ahí, ya tenemos un mapa de carreteras para esos proyectos a largo plazo. Ahora, sólo queda el trabajo de hacer esto mucho más concreto. Podemos seguir dibujando flores, una para cada trimestre del año, con tareas específicas y sencillas para ese periodo de tiempo. De esa forma, lograremos hacerles un hueco cada semana a esas actividades. Poco a poco, haremos estas tareas, estando cada vez más cerca de nuestro objetivo a largo plazo. En ese momento, tener una agenda con objetivos para cada semana o mes viene muy bien.

Aquí debajo os pongo el ejemplo figurado de alguien que, entre sus sueños de toda la vida, tiene el de aprender a tocar el piano (haz click en la imagen para ampliar). Lo incluye primero en los objetivos a largo plazo, de aquí a 10 años, y luego lo va descomponiendo. Nótese que descompone pétalos de flores anteriores dependiendo del momento en el que puede conseguir ese objetivo concreto. Por ejemplo, los pétalos que sin duda podrá conseguir de aquí a un año será comprarse su piano y encontrar el tiempo para estudiar el instrumento. Los otros elementos-pétalos que componen el proyecto a tres años, que son llegar a nivel elemental del conservatorio y recibir clases particulares del instrumento también se podrían tomar dentro del año, o en dos años, o en tres. Esto ya depende de lo que quiera cada uno y de las prioridades que le demos a cada cosa dentro del proyecto general.

IMG_20160402_191045

Para mí, este método resulta muy beneficioso, porque como tengo una niña de once meses tengo que trabajar en sprints de una o dos horas máximo, de cara a poder aprovechar las siestas de la peque en actividades que requieren concentración. Como se duerme cuando quiere (cuando le entra sueño, vamos) no puedo programar horas de trabajo exactas, sino que tengo que aprovechar el tiempo que tengo. Por ejemplo, mi libro “La Magia de los elementos” lo terminamos de maquetar e ilustrar durante esas siestas. Una vez terminamos la maquetación, si la niña se dormía, abría mi planificador y buscaba las tareas que tenía pendientes del resto de proyectos. Para los momentos de vigilia, en los que podía cuidar de la peque o no me importaba que estuviera balbuceando mientras jugaba, buscaba actividades fáciles que no me requirieran mucha concentración, también de entre esas tareas pendientes. Por ejemplo, comprobar las entregas de mis alumnos del Templo en el aula online.

Bonus: Si queréis aprovechar la energía de la primavera en estos nuevos proyectos, la Tradición Correlliana, en su volumen “Ritual en Teoría y Práctica” tiene un ritual muy bonito que consiste en plantar semillas por cada proyecto que queramos. Las semillas han de plantarse en maceta, eso sí, que no queremos llenar de especies externas nuestros bosques.

¿Te ha gustado el método? Comparte tus experiencias con el hashtag #pazesunestadomental en tu red social favorita. Y recuerda que la sensación de lograr cosas es gasolina para tu motivación. Pero para estar motivado hay que ser un poco organizado y saber qué es lo que se quiere. Si es así, podrás conseguir todo lo que quieras. ¡Haz que suceda!

¡SORPRESA! Mi libro “La Magia de los Elementos” sale a la venta

Y la sorpresa no sería completa si no estuviera ofreciendo un capítulo GRATIS a todos mis suscriptores.

Si quieres el tuyo, sólo tienes que hacer click aquí. Y prepararte para recibir el capítulo, además de información cada Luna Llena sobre tips mágicos, sobre cómo llevar una vida más plena y muchos otros trucos más.

El libro saldrá a la venta durante la semana a través de Amazon, después de casi diez años esperando a ver la luz. Son 260 páginas escritas con muchísimo amor, pensando en toda la gente que ha necesitado un poco de Magia y con la que me he cruzado en la vida. Y con un mensaje muy claro: TÚ puedes hacer LO QUE TE PROPONGAS.

Porque la Magia no está reservada a sólo unos pocos.

¡Espero que os guste!

 

[EDIT] ¡¡”La Magia de los Elementos” ya está a la venta!! Lo podéis encontrar aquí.

La Paz es un estado mental: actividad 1, soltando y practicando el agradecimiento #pazesunestadomental

IMG_20160106_195155Como parte de nuestra campaña “La Paz es un estado mental”, hoy os presentamos nuestra primera actividad, consistente en dos ejercicios. Así inauguramos el ciclo. Iremos a una actividad por mes, 12 en total al cabo del año.

A veces cuando caminamos un sendero espiritual sentimos que debemos ir más allá. Explorar más, tener más. Esto está bien, pero en demasía puede causar cierta desazón. Desazón por no tener suficiente. Esto pasa en nuestra cultura porque estamos en una sociedad muy materialista y dominada por el marketing, que nos lleva a creer que no tenemos suficiente. Los publicistas son muy listos y han sabido crear, desde que estamos en el sistema de libre mercado, necesidades para productos que en realidad no vamos a usar ni necesitaríamos. Por poner un ejemplo, como me convertí en madre recientemente, os puedo garantizar que jamás usé ciertas cosas para la bebé que a mi alrededor me decían que eran indispensables (por ejemplo el capazo para el cochecito) y luego resultaron ser una pérdida de dinero y tiempo. En todos los aspectos de la vida puede pasar esto, incluyendo el espiritual.

Así pues, empecemos nuestra actividad doble con un primer ejercicio, que consistirá en evaluar lo siguiente:

  • ¿Qué cinco cosas, saberes, actitudes o relaciones te han resultado inútiles y/o una pérdida de tiempo o dinero en el año 2015?
  • Medita y razona tu respuesta.
  • ¿Qué hiciste para soltar ese vínculo, o qué necesitas para soltar el vínculo con eso que te ha resultado tan inútil?
  • ¿Cómo crees que te beneficiarás de soltar esos vínculos o transformar esos objetos, si se trata de cosas físicas?
  • Comprométete contigo mismo/a: 2016 será un año mucho más limpio a nivel de cachivaches, actitudes y relaciones. Y recuerda: si en algún momento sientes que algo es inútil en tu vida, no te angusties, ¡esas cosas pasan!

Ahora toca la segunda parte, que es valorar lo que se tiene. Muchas veces esta parte es más difícil que la anterior, porque criticar el pasado o el presente es sencillo, pero decir lo bueno que se tiene es menos fácil. Nos han enseñado a callarnos lo bueno para no despertar envidias. Para quienes todavía temen el “qué dirán”, no hay de qué preocuparse: este ejercicio es sólo para nosotros.

Este ejercicio consiste en encontrar un bote vacío, de cualquier material transparente. Por ejemplo, cristal. Si es reutilizable, mejor. En la fotografía de arriba estoy reutilizando el bote que usé para este mismo ejercicio el año pasado, y como me gustó tanto lo voy a volver a hacer en este 2016. Si no recuerdo mal, era un bote sencillo de garbanzos cocidos, que lavé y sequé concienzudamente (y dejé orear un poco, porque hay botes de conservas que huelen francamente mal). Yo no lo he decorado porque soy más bien espartana en mis maneras, pero hay quien lo decora, le pone lazos o carteles por fuera.

Una vez conseguido el recipiente, ya tenemos nuestro bote de agradecimiento.

El ejercicio es sencillo: este amiguito nos acompañará durante todo 2016, recibiendo nuestros agradecimientos por todo lo bueno que nos vaya pasando, aquello que consideramos que debemos agradecer al Universo. Se trata de poner en un papelito, conforme os suceda algo bueno, aquello que os ha sucedido y la fecha. Como veis, yo ya he estrenado el mío. Según mi experiencia, éstos son los consejos que tengo que daros para su utilización:

  • Podéis utilizar todas las clases de papel que queráis. Es muy bonito verlo lleno de papeles de distintas formas y colores al finalizar el año.
  • Os aconsejo que pongáis la fecha en el suceso que tenéis que agradecer, porque luego uno se olvida de cuándo pasó x o y.
  • Tenedlo a la vista para que recordéis cuando lo veáis que hay cosas que agradecer y os dé el impulso de usarlo.
  • Si lo vais a decorar, es preferible que la decoración no sea demasiado opaca, porque lo bonito del ejercicio es ver cómo se va llenando poco a poco.
  • Si lo veis vacío o falto de papelitos, en vez de lamentarse por ello es mejor preguntarse si no habrá algo que agradecer que estemos olvidando.
  • Al finalizar el año lo abriremos. ¡Eso lo contaré en la última actividad del año, la de diciembre!

Esto es todo por ahora. En febrero volveré a tocar este tema con una segunda actividad. Recuerda que la Paz es un estado mental, así que, ¡que tengas Paz en tu interior! Acuérdate de que puedes participar con el hashtag #pazesunestadomental si quieres compartir los resultados y/o fotografías de tus ejercicios, en tu red social favorita.

De prejuicios hacia la Wicca, dentro y fuera

prejuicio Hace mucho tiempo, como 8 ó 9 años, estaba hablando por Messenger con un chico odinista que me dijo algo así como “eres la primera wiccana no-fluffy que conozco”. Aparte de levantar la ceja porque había hablado con dos amigos míos que eran del coven donde estaba entonces – quienes me lo habían presentado, y eso implicaba que los estaba llamando fluffy bunnies en toda mi cara – me quedé un rato pensando sobre por qué aquel muchacho consideraba que todos los wiccanos éramos unos blanditos conejitos de peluche que practicaban Paganismo.

Creo que se ha abusado del término fluffy bunny. Lo hemos hecho cuando no sabíamos de qué hablar y necesitábamos posicionarnos en un rol superior. Empezaré por mí misma porque la autocrítica es sana: hace unos años escribí aquí un artículo sobre este supuesto espécimen de la Wicca que tanto interés suscita pero, con los años, me he dado cuenta que hacer este tipo de afirmaciones y definiciones son negativas para nuestra propia creencia. Porque siempre habrá un wiccano que, usándolo, llame fluffy a otro en base a conversaciones superficiales sobre la práctica religiosa de la persona. Para algunos yo misma soy fluffy porque creo en la libertad y llevo mis cosas con un cierto relativismo, para otros soy una practicante que se mantiene firme a unos ideales tradicionalistas, por ejemplo por mi postura hacia la iniciación. Como siempre, todo depende del cristal con el que se mire. Por eso, cuando alguien se erige como “anti-fluffy” no puedo evitar pensar “qué irónico, un fluffy criticando a otros fluffies”.

En mi opinión, los wiccanos hacemos bien en dejar de llamarnos lindezas unos a otros, porque esa cantidad de prejuicios que generamos entre nosotros, a su vez, genera más prejuicios hacia nosotros en las otras religiones con las que compartimos el apelativo de “Paganos”. Cosechamos lo que sembramos. Desde mi punto de vista, eso es lo que crea visiones como las del chico del que hablaba al principio del artículo. Hay gente pagana que se sorprende de poder hablar con wiccanos de temas que no sean guerras internas, cotilleos y supuestas rivalidades por ser el más mágico o el más popular y, por supuesto, el menos fluffy. Y es normal, porque esa actitud la hemos generado nosotros mismos al llamarnos con apelativos despectivos. Nos hemos permitido el lujo (yo la primera, en el mentado artículo de los fluffies que escribí en 2010) de decir que las creencias de algunos con respecto a la Wicca son “erróneas” o que dan una visión “errónea” de lo que practicamos, cuando en realidad la persona está practicando en su casa y no somos jueces de nadie para calificar a nadie por ser ecléctico o por preguntar en un foro cómo se hace un hechizo para conseguir trabajo. Lo que más oigo es “hay wiccanos que se pasan el día pensando en hechizos y esto es una religión”. Vale, es una religión, pero si se quiere hacer magia, ¿qué hay de malo? ¿Cómo vamos a permitir que alguien aprenda por sí mismo con una censura tan férrea sobre sus acciones? Otra cosa es que le digamos eso de “mueves muchas energías que a veces no se pueden controlar mediante la magia, ve con cuidado” o demos un consejo, pero si la persona quiere aprender y anotar hechizos, tiene todo el derecho a aprender y a anotar hechizos si es lo que quiere hacer. Y eso que soy la primera en decir que hay que agotar todas las vías físicas antes de hacer magia, pero tampoco podemos poner etiquetas a alguien a quien no conocemos por querer hacer un simple hechizo y hacer una pregunta.

Creo que la época del fluffy ha acabado porque ya hay información sobre Wicca como para que las personas estén bien informadas, incluso cuando acaban de empezar. Gracias a los dioses cada vez veo menos comentarios de gente llamando fluffy bunny a otra, algo que cuando yo empecé era habitual en las discusiones cibernéticas. No obstante, el prejuicio, sobre todo desde fuera, sigue existiendo y me temo que continuará por unos cuantos años porque nos hemos encargado de crearlo y sustentarlo, con el fin de posicionarnos como superiores moral y religiosamente dentro de la propia comunidad wiccana.  Sin embargo, a través de esa accesibilidad al conocimiento, las opciones para practicar Wicca aumentan, y donde hay diversidad de opciones siempre hay lugar para la convivencia sana y sin complejos de superioridad. Así pues, será cuestión de tiempo que nos dejemos de tonterías y empecemos a darnos cuenta de que la religión se practica en casa y no en los foros, y que una pregunta no supone que la persona se pase el día haciendo hechizos.

Nueva sección de “Preguntas frecuentes”

descargaA veces me encuentro con que la gente me contacta por Facebook, o de alguna forma obtiene mi email (no sé cómo, ¡no está aquí!) y me hacen preguntas. En estos cinco años que llevo escribiendo en 13 lunas, más los que se llevó como revista, hay preguntas que se repiten constantemente. Es por eso que he realizado una sección de Preguntas Frecuentes.

La podéis encontrar aquí: http://www.13-lunas.com/preguntas-frecuentes/

Nótese que respondo a esas preguntas frecuentes desde mi punto de vista.

Éste es un blog personal

Una entrada con un título muy descriptivo, ¿verdad? Pero es que es verdad, éste es un blog personal. ¡Es mi blog! Y como la que escribe estas líneas es una persona, podemos inferir entonces que se trata efectivamente de un blog personal. Soy consciente de que hay gente que me lee, incluso hay gente que me comparte, y desde aquí mando un beso y agradezco a quienes lo hacen por vuestro apoyo. No obstante, espero que seáis conscientes de que éste es un blog personal y que lo escribo principalmente para mí y con mis pensamientos.

Llevo unos días pensando en lo que hay de mí en este blog. En lo que he cambiado y en lo que eso se ha reflejado en mi forma de escribir. De hecho el otro día se lo decía a unos amigos/compañeros de sendero/hermanos de tradición mientras tomábamos algo juntos aprovechando las vacaciones. En el pasado presenté mi discurso de una forma muy categórica pero jamás de los jamases dije “esto es un blog personal”, lo que hacía que mi palabra pareciera escrita como palabra de los dioses. Esto me trajo muchos quebraderos de cabeza con los demás: gente que decía que cómo me atrevía a definir X o Y, o a categorizar Z o B que era su práctica espiritual. Tenían razón y yo estaba equivocada. Pero sobre todo los quebraderos de cabeza los tuve conmigo misma. ¿Por qué? Pues porque con el tiempo cambié de opinión al respecto de muchas cosas.

Veo eso mismo en otras personas con blogs y vlogs. Dicen que la gente no cambia, dicen que la gente no se modifica. No sé, a veces estoy de acuerdo con esa afirmación y a veces no. Unas veces creo que nadie va a cambiar pero luego veo lo que hace este camino y digo “ahí va, pues sí que cambia”, y no sólo de ideas sino también de actitud. Darse cuenta de determinadas actitudes de uno mismo, por ejemplo, de cuándo se está metiendo la pata o está entrando en una espiral un poco más autodestructiva de lo normal, es una de esas cosas que te pueden pasar cuando caminas un sendero. Llámalo wicca, llámalo druidismo, llámalo x, el que tú hayas elegido.

La idea detrás de cualquier blog es compartir el camino. Hay personas, como yo, a las que les cuesta muchísimo compartir de forma hablada y en cambio se sienten cómodas compartiendo mediante la escritura y por eso se hacen blogs. Dan su opinión en público y ya está, y no significa que pensemos que tengamos razón o que lo sepamos todo. En el mundo de la Wicca, con lo cambiante que es, sabemos menos todavía: hoy se acuerda que no se pueden combinar panteones y mañana sale un artículo diciendo que por qué no se combinan, de pronto se convierte en la pera limonera y el último grito en la práctica de la religión (ya hay escrito un artículo sobre ese tema aquí: http://www.patheos.com/blogs/allergicpagan/2014/04/10/in-defense-of-an-eclectic-pantheon/)

Con este maremágnum de cambios, lo único que nos queda a los paganos actuales es ser adaptables, creo yo. De ahí que no sea la única en reconocer que con el tiempo se cambia, a pesar de la aparente permanencia de la palabra escrita y de lo que parezca que algunos nos aferramos a las defensas de las cosas en las que creemos, que son igual de mutables que nosotros mismos. Pero esa permanencia de la palabra escrita, en estos mundos rápidos de internet, no es más que una ilusión. En realidad es tan poco permanente como darle a “cerrar blog” en el panel de control de WordPress. Antaño, cuando escribir no estaba al alcance de tanta gente, parecía que las ideas fueran mucho más permanentes. Sin embargo, repaso la Historia y recuerdo a Wittgenstein, y me doy cuenta de que no estamos tan locos al pensar que se puede cambiar. Hasta gente muy importante, influyente y grande, con pensamientos muy grandes e influyentes (como Wittgenstein), lo hicieron. Los blogueros paganos sólo somos una comunidad encabezonada en hacer cuadernos de bitácora de cosas que parecen importantes y en realidad tienen poca o nula relevancia social. Intentando encontrar una voz en mitad del desierto que nos recuerde que estamos recorriendo un camino, e intentando no caer en convertirse en “palabra de los dioses”. Por eso 13 lunas es un “blog personal”.

Para Tiné.

3 años y muchas lunas después

FOTO.De-lunas-y-de-flores (1)Corría 2004, yo era una wiccana que prácticamente empezaba su camino, y casi todas las webs que me encontraba eran prácticamente iguales. Casi todas incluían estos temas: la Rede, los Dioses, las festividades y las herramientas. Poco más, y ni rastro de ejercicios espirituales, ni de cómo llevar una vida normal con el hecho de proclamarse a uno mismo “brujo”. No había temas de actualidad, la política era para los débiles (porque entonces no estábamos en crisis, claro) y quizá lo más cercano a un tema de candente actualidad fueran las eventuales alertas ecológicas, alentadas en España sobre todo por el desastre del Prestige que había acontecido poco tiempo antes.

En medio de todo eso nació la revista online 13 lunas, en Yule de 2004. Le puse 13 lunas porque se supone que son las que se suceden en un año. Yo era muy inexperta y una cría por aquel entonces (ahora tengo más experiencia pero sigo siendo igual de cría), pero lo hice con toda la ilusión del mundo. Su símbolo fue una triple luna, y sus colores, blanco, plateado y azul. Conté con gente estupenda que aportaron sus puntos de vista y sus artículos rigurosos, con temas “diferentes”: no más Rede, no más “El Dios y la Diosa”, no más “los sabbats son ocho”. Durante dos años 13 lunas fue editada con amor, hasta que en 2006 y por motivos personales tuve que dejarla de lado. Los colaboradores también escaseaban y cada vez me era más difícil escribir, sobre todo por motivos personales que mucha gente hoy conoce: estaba ejerciendo mi particular lucha contra la depresión.

En 2008 cancelé definitivamente el dominio de 13 lunas, pero me quedé con esa espinita clavada. Tiempo después y producto de un cambio de aires, pues me vine a vivir a Granada, decidí rehacerla pero en formato blog. Y se convirtió, hace 3 años, en el 13 lunas que estás leyendo ahora tú, desde el otro lado de esta pantalla.

He escrito muchas cosas en estas líneas, que han sido testigos de mi cambio como persona y como sacerdotisa. Mucha gente ha seguido este blog de cerca y de lejos, y para mí es un honor haber llegado a tanta gente. También ha escrito aquí una buena amiga de vez en cuando, como un guiño a la antigua 13 lunas y a sus colaboradores, cuyo espíritu no desaparece del todo. Curiosamente y gracias a esta web he llegado a ver expresiones mías, que he escrito por aquí, reflejadas en foros, que luego eran reflejadas en vídeos de Youtube y luego me han llegado por otro lado. Es impresionante lo contagiosas que son las ideas y cómo vuelan en esta comunidad. Durante mucho tiempo me asustó el hecho de que lo que yo pudiera decir estuviera errado y que eso llegara a calar tan fuertemente en la comunidad que al final se hiciera propio, todo por un artículo mal escrito o mal expresado. No os voy a mentir: he errado muchísimo a ese respecto, pero no puedo dejar de escribir. Luego la gente se sorprende cuando digo que no estoy de acuerdo conmigo misma, y contesto con una sonrisa y con una frase: “yo lo llamo evolución“.

Así pues, esta abuelita Cebolleta nostálgica y algo carca quiere daros las gracias por haber sido testigos, igual que estas líneas, igual que este humilde WordPress, de desvaríos y evoluciones. 13 lunas lo hacéis vosotros porque leéis y porque os contagiáis. 13 lunas se ha nutrido durante 3 años (y muchos más) de vuestros comentarios e emails. 13 lunas no existiría si unas mentes dispuestas a escuchar no estuvieran atentos a este rss y a este blog. 13 lunas siempre seréis vosotros. Así que feliz cumpleaños a todos.