Caminos mistéricos e impresiones

Soy consciente de que estoy escribiendo en el blog poco o nada, pero es por una buena causa. Aparte de mis labores profesionales y de mi vida personal, ando metida de lleno en un camino mistérico que no es Wicca (aclaro por si alguien se lo pregunta) y que me está llevando gran parte de mi tiempo a nivel espiritual. Vamos, que me dedico menos a esto porque estoy haciendo trabajo de campo del de toda la vida. La verdad, lo estoy disfrutando mucho pero, si me permitís, no voy a entrar en mucho detalle porque todavía es un trabajo en el que estoy bastante inmersa y aún no lo puedo ver con la suficiente perspectiva. Tan sólo diré que lo estoy realizando en varias direcciones a la vez.

Sin embargo, ya tengo experiencia con lo mistérico, igual que muchos de vosotros. La primera vez que alguien me dijo que la Wicca era mistérica, me dio por buscar el significado, por aquello de la exactitud, pensar en lo que quiere decir, reflexionar, etc. Básicamente, en una práctica religiosa mistérica tienes un rito o ceremonia que se realiza para que tú aprendas algo, para que encuentres algo dentro de ti mismo (o de ti misma), una verdad interna. Sin embargo, en estos últimos meses de trabajo de campo he encontrado que no sólo son los grandes ritos son transformadores, aunque suponen una catarsis, sino que muchas veces pequeños “temas” sobre los que meditas te pueden dar tu dosis de revelación personal diaria, por así decirlo. Misterio a través de la meditación, curioso, pero al fin y al cabo son meditaciones ideadas para funcionar como gatillos que disparan conceptos más profundos.

Encuentro especialmente poderosos los misterios de culturas antiguas, algunos de los cuales estoy siguiendo, puesto que llevan el conocimiento y la experiencia de muchas generaciones atrás. Y como sé que estoy siendo un poco hermética a la hora de hablar, sin desvelar qué estoy haciendo pondré como ejemplo una forma de trabajo con el Tarot que yo haría de esta manera, y es la de interiorizar el Tarot mediante símbolos (que los hay) asociados a cada carta de los Arcanos Mayores y hacer una meditación diaria asociada a cada carta. Sé que muchos sois del Rider y esto os parecerá raro porque la estética del Rider es bastante detallada y quizá poco adecuada para recordar una imagen de memoria en meditación, pero si hay alguien del Marsella ahí fuera entenderá la belleza de la simplicidad y lo fácil (y transformador) de este tipo de trabajo.

Es como tener grandes verdades propias contadas por ti mismo a través de alegorías y meditaciones. Tras ellos, no hay vuelta atrás, y aunque lo vuelvas a hacer nunca más habrá una primera vez. Esto a ratos me causa una cierta tristeza porque descubrir mis propias verdades ha sido muy bonito y ya sólo habrá segundas lecturas o profundizaciones, pero nunca más la candidez de la primera vez. También hay divinidades que hasta se presentan solas al trabajar de esta forma y eso te hace pensar que estás como una cabra, loco, hasta que te viene una segunda persona y te pregunta “¿cómo es que tal divinidad me habla de ti?” y sabes que no eres tú solo. Como he dicho antes, no tiene nada que ver con mi práctica como wiccana, que continúa en paralelo a este trabajo, pero entiendo que enriquecen mi experiencia y mi práctica.

Si hay algún punto menos positivo a todo esto puede ser que la cantidad de tiempo que me requiere todo esto (un par de horas diarias mínimo) me pide trabajar de manera física, con el cuerpo, o bien con las manos, con mucha más frecuencia de la habitual. Paso mucho tiempo enredada en meditaciones y a veces tengo la necesidad de salir a correr, andar, ponerme a bailar o cocinar. Creo que escuchar el cuerpo y la mente de esta manera es positivo para mantener un cierto equilibrio. Pero escuchándose uno mismo me parece que es un ritmo de trabajo relativamente asumible durante un tiempo, incluso para mamás trabajadoras como yo.

De todas formas, no es algo que recomiende a todo el mundo, todo el tiempo, sino cuando os encontréis más enteros a nivel psicoemocional. Muchas veces, las peores verdades de uno mismo pueden llegar con este trabajo, sobre todo con misterios antiguos, que vienen sin la anestesia de vuestra cultura de origen. Esto hace de este tipo de trabajo mistérico algo muy bonito pero también muy arriesgado. Y por supuesto, lo mío puede que no tenga nada que ver con lo que saque otra persona, porque el misterio es propio y personal, aunque para que se haga bien siempre debe haber un concepto de fondo o de base similar sobre el que ambas saquen conclusiones aplicables a cada una de ellas.

Y hasta aquí puedo leer. Ya contaré algo más de qué ando tramando. 😉

Meditación para Imbolc: el manto de Brigit

Escribí esta meditación para el grupo de devoción a Brigit “Kildare” y hoy me he decidido a compartirla por aquí, por si alguien más quiere realizarla.

Feliz Imbolc/Lughnassadh a todos.

Esta meditación está basada en la antigua leyeimbolc6nda que trata acerca de la protección de Brigid, concretamente de la protección que confería su manto. Está pensada para realizarse en la noche de Imbolc/Oimelc, de cara a que la Diosa renueve y bendiga a quien la realice, así como dé su protección en las tareas que vaya a llevar a cabo durante los siguientes meses, que normalmente suelen ser de mayor actividad.

También usaremos la que probablemente sea la oración más conocida de protección que se puede tener con Ella, que es la denominada “Genealogía de Brigid”. Si bien la genealogía es una oración que se puede usar en cualquier momento, si necesitamos un extra de protección. Por ejemplo, ante la sospecha de trabajos mágicos, en momentos de carestía, inseguridad o miedo, o también cuando necesitemos un poco de valor y nos venga bien tener un extra de seguridad para proceder.

Antes de empezar, recuerda sentarte o echarte, adquiriendo siempre una posición cómoda. Como es invierno, puede que necesites taparte con una manta fina, pues la temperatura del cuerpo desciende cuando dormimos y también cuando meditamos. Valóralo en relación a la temperatura que haga donde vayas a meditar. Puedes encender unas velas y poner un poco de incienso que te resulte agradable. Usa ropa cómoda. Recomendamos encarecidamente poner velas y una ofrenda a la Diosa. Ofrendas muy apropiadas pueden ser una poesía, un dibujo, un canto, un baile, o también algo de comida (cerveza, leche o bebidas similares, miel, huevos… y una ofrenda muy bonita es leche materna, en caso de que seas una mamá lactante).

Empezamos por cerrar los ojos. Respiramos normalmente cinco veces, con sus cinco inspiraciones y sus cinco espiraciones. A la sexta inspiración, mientras tomamos aire vamos a contraer todo el cuerpo, mantenemos la contracción un par de segundos y lo relajamos. Volvemos a respirar normalmente, cinco veces, y a la sexta vez, de nuevo, contraemos. Sostenemos esa contracción durante dos segundos más o menos, y relajamos. Repetimos este ciclo una tercera vez y ya nos quedamos respirando normalmente.

Tómate un momento para estar en tu cuerpo. Observa tu estado general, acepta cualquier sentimiento, cualquier estado de ánimo, cualquier sensación. Todas ésas son señales de tu cuerpo y tu mente, que te indican lo mucho que trabajas, lo mucho que te esfuerzas. Es la forma de comunicarse de tu cuerpo. Agradéceselo profundamente, por eso, y por todo su servicio.

Ahora, vamos a valernos de la mente para viajar. Vamos a visualizar un bosque de robles, con un camino en el centro. Sigamos el camino, esperando a que nos lleve donde nos tenga que llevar. Puede que por el camino veamos más cosas, pero de momento no nos vamos a acercar a verlas: lo haremos si no, luego, o quizá en otra ocasión.

Al final, muy a lo lejos, hay una casa con una chimenea que humea. Puede que sea pequeña, pero no te dejes engañar: no todo es lo que parece. Llama a la puerta, Brigit te estará esperando tras ella.

Deja que la Diosa venga a ti de la forma en la que necesites. Hay gente que se sorprende de lo mucho que es capaz de cambiar de forma esta Diosa, así que no tengas preconcepciones. Ella irá a ti como tú necesites verla. Deja que te dé el mensaje que necesites escuchar de su parte.

Ahora, explícale cuáles son tus objetivos (si tienes) para el año, o la razón por la cual necesitas su protección. Brigid te dará su manto: deja que Ella misma te envuelva cariñosamente en él.

Despídete de la Diosa y recuérdale que le vas a dejar una ofrenda al finalizar la sesión, para que disponga de ella como Ella considere. Vuelve por el camino anterior hasta que encuentres una señal que te dirija a tu cuerpo de vuelta, y entonces, vuelve.

Abre los ojos despacio. Recita ahora la genealogía de Brigid, afirmando:

“Cada día y cada noche

Que recito la genealogía de Brigit

No seré muerto, no seré herido

No seré hechizado, no seré maldecido

Ninguno de mis poderes me abandonará

Ni tierra, ni turba, ni césped me cubrirán

Ni fuego, ni sol, ni luna me quemarán

Ni agua, ni lago, ni mar me ahogarán

Ni aire, ni viento, ni vapor me enfermarán

Ni encanto de Hada me llevará

Y estoy bajo la protección de la Doncella Sagrada

Mi gentil madre adoptiva

Mi amada Brigit.”

Pon la ofrenda para la Diosa, ofreciéndosela a Ella como homenaje por su ayuda y protección.

Quédate en actitud contemplativa tanto tiempo como quieras.

 

El vasito de agua que nos ancla a tierra

El otro día estuvo en casa un amigo que, al hablar con él de oráculos y demás, me oyó decir por enésima vez que después de hacer un oráculo está bien tomarse un vasito de agua. Aparentemente le hace mucha gracia, pero es como me lo enseñaron y hoy os voy a contar qué es lo que hay detrás de eso.

El vasito de agua, o de té, o de cualquier otra infusión suave, es una forma de devolvernos a nuestra conciencia habitual una vez que hemos terminado un trabajo mágico, después de despejar y liberar la energía sobrante. Este tipo de técnicas se utiliza mucho en la tradición correlliana y también en la Fellowship of Isis, con la cual estamos emparentados en muchos aspectos. Esto puede ser especialmente útil después de un trabajo oracular, para enraizarnos de nuevo.

¿Qué tomar, aparte de agua? Pues zumos ligeros, o té o cualquier infusión, con o sin edulcorante o un poco de miel o azúcar. A gusto del consumidor. Yo, por ejemplo, no tomo azúcar con ninguna bebida, ni siquiera en el café. Es recomendable, en cualquier caso, que la bebida esté a temperatura ambiente o tibia, pero nunca caliente. Las bebidas calientes pueden dar náuseas. ¿No os ha pasado nunca que os habéis tomado una manzanilla porque teníais náuseas, y el calor de la misma os ha provocado más todavía? Pues es más probable que tengáis náuseas si la bebida está muy caliente. Cuanto más fresca esté, menos posibilidades de que os siente mal al estómago. Un té ligeramente fresco también puede venir muy bien.

Lo importante de esto es recuperar los líquidos que se han perdido después del ritual, pues no es infrecuente que se sude mucho con el esfuerzo físico y la concentración que supone cualquier celebración o acto mágico, así que siempre es una buena idea recuperarse del todo, así como asentar el estómago. Hay rituales en los que bailamos también. Podemos marearnos, podemos llorar… se nos pueden dar multitud de situaciones. Hay mucha gente que después de los rituales ataca ferozmente la nevera, pues bien, beber algo también ayuda a preparar el estómago antes de ponernos tocinetes.

¿Cómo beber? A sorbitos pequeños, dejando que nos hidrate despacio hasta que se acabe el vaso. Puede que nos pongamos a sudar por ósmosis, pero no pasa nada, si sudamos es porque lo necesitamos. Saboreemos la bebida: es un don de los dioses al igual que la comida. Aunque sea un simple vaso de agua del grifo. También nos limpia y purifica.

Finalmente, hay gente que recomienda comer chocolate, helado, patatas fritas o cualquier bomba calórica justo después de los rituales. Normalmente cosas que hacen subir el azúcar en sangre de forma muy rápida, porque el cuerpo pide recuperar la energía perdida a toda costa. A algunos les sienta bien, a otros, como a mí, nos sienta fatal si no dejamos pasar un tiempo prudencial, sobre todo porque suelen ser alimentos muy grasos y algunos tenemos los estómagos delicados. Los estómagos pueden estar más sensibles de la cuenta también en momentos especiales de la vida, como en el embarazo y el postparto. A esas personas les recomiendo pasarse a otro tipo de azúcares y carbohidratos, como los presentes en un poco de pan integral, que son de absorción lenta y mantienen el nivel de azúcar en sangre más estable, o las frutas que, aunque tienen mucho azúcar, la llevan asociada a otros nutrientes como las vitaminas, siendo considerablemente más sanas que el helado de chocolate (por mucho que me encante). Seas como seas, si tienes hambre, no lo dudes: come. Despacio, dejándote asentar poco a poco, pero come, porque el hambre es una señal de que necesitas energía. Como con el vasito de agua, come despacio y mastica bien, saborea, aprecia los sabores, que se disfrutan mucho más.

Desnudez, vestimenta y Wicca

descargaSobre el tema de la desnudez me llegan un montón de preguntas: que si hay que ritualizar desnudos, vestidos, o como sea. Es una de las preocupaciones más habituales de los principiantes, especialmente cuando aprenden que hay tradiciones que realizan sus rituales desnudos (lo que se suele llamar “vestidos de cielo”). Los correllianos, como ya lo habréis visto muchos, ritualizamos profusamente vestidos en nuestros rituales formales.

Sin embargo, yo soy correlliana y cuando el mercurio marca más allá de los 30 grados y estoy tranquilamente en mi casa, me quito toda la ropa y hago rituales como mi querida madre me trajo al mundo. Siempre digo que los correllianos americanos, por aquello de que surgieron en Illinois (USA), no saben el calor que hace en Andalucía en pleno verano. Prueba tú a ponerte tres capas de ropa con una media de temperatura de 35 grados, que ibas a asar algo y no iba a ser precisamente un pollo. Si alguien viene a hacer rituales a casa es otro cantar (me visto y pongo el aire acondicionado, entre otras cosas), pero si estamos mi marido y yo, pues la cosa cambia. Porque podéis entender que el marido de una servidora está bastante acostumbrado a verla a una en todas las situaciones. Como es normal.

Me parece que el tema de la vestimenta debería ser bastante de sentido común. Hoy mismo me decía un alumno de mi Templo que está haciendo las cosas basándose en su intuición, en relación a este tema, y yo le decía que eso es lo que debe hacer. Personalmente creo que en casa de uno está uno, no todo el Correllianismo, y si en ese momento no se puede aguantar llevar puesta una túnica negra, un tabardo rojo de mangas volantes y un tabardo gris, junto con la estola y una capucha negra, pues no se puede aguantar. Creo que es mejor ritualizar cómodo que estar blasfemando porque se tiene demasiado calor. Sentido común, señores. Usar la ropa con la que uno esté cómodo, que para eso se está en la intimidad del hogar. Yo solía usar en verano una túnica negra muy finita, pero éste es el tercer verano que paso, bien embarazada, bien en pleno postparto, así que la ropa de antes me resulta incómoda y prefiero celebrar desnuda. ¿El año que viene? Pues no sé cómo estaré, ni cómo me quedará la ropa, ni si me apetecerá ir más vestida que ahora cuando me pongo a ritualizar.

La semana que viene oficio un handfasting en un pueblo de la sierra de Granada. La boda es a mediodía. ¿Iré de correlliana? Pues no, iré con un traje suelto de color verde y unas sandalias. Me voy a llevar al aire libre un buen rato, haciendo el esfuerzo de realizar el ritual, con un montón de gente mirando… si me tuviera que poner todos mis galones, me moriría de calor. No voy a ir desnuda porque no es la forma en la que trabajamos los correllianos en público, pero si me lo pidieran, pues no tendría problema. También es una cuestión de cómo uno se sienta cómodo. Lo repito de nuevo: sentido común, señores.

Si resultara que mañana los correllianos montáramos algo en común y fuera algo para toda la tradición, algo oficial, pues sí llevaría toda la ropa ritual. Porque entiendo que es el uniforme de mi tradición, la forma en la que nos identificamos cuando estamos juntos. Pero, ¿para estar por casa, incluso en el Templo? Pues no lo veo. Prefiero ir con prendas fáciles de llevar y, sobre todo, que la ropa (si la llevo) me evoque cosas y me resulte cómoda. Sentido común…

Esos divertidos guías animales

5169488196_2293114fb8_zEl otro día estaba en una meditación conjunta, junto con algunos de los miembros de una Orden a la cual pertenezco desde hace varios años. Dentro de la sesión, se propuso hacer una meditación para ir más allá de los animales-guía clásicos, interpretar qué animales habían hecho su entrada en nuestras vidas y averiguar por qué. Hay animales-guía que no siempre en nuestra vida, sino que algunos van cambiando dependiendo del momento y su medicina se hace presente según el momento vital por el que se esté pasando.

Estuvimos un rato largo meditando y luego comentando qué animales salían, algunos riéndonos y hablando de cagadas de paloma, como las que hacen cola todas las mañanas en la calle frente a mi casa, a ver cuál es la que apunta mejor para soltar su munición encima de los viandantes. Cuál fue mi sorpresa al ver y al compartir que uno de los animales que me había salido era… la cucaracha.

Odio las cucarachas, las odio con toda mi alma. No puedo ver una, me pongo hasta a temblar. En mi ciudad natal las hay de esas marrones con alas, que vuelan súper alto y que en verano se hacen plaga. Les tengo asco desde que era pequeña.

Sabiendo de la aversión de mucha gente por estos insectos, la persona que dirigía la meditación me animó a compartir lo que sabía de las cucarachas. Lo primero que sé de ellas es que les tengo pánico. Lo segundo, que son animales nocturnos y que rara vez salen a la luz. Pero poco a poco, empezaron a surgir en mi mente cualidades únicas, que nunca había visto en otros espíritus-animales con los que había trabajado: el hecho de que sean muy antiguas y muy resistentes, por ejemplo. El hecho de que sean tremendamente adaptables, versátiles y muy escurridizas. Incluso en mi casa recuerdo haber visto algunas que se hacían las muertas cuando se encontraban en peligro.

Así que, tras un par de segundos pensando en todo esto, contesté a mi interlocutora: “La cucaracha es la Maestra de la Supervivencia”. Comprendí que este animal viene a mi vida en un periodo en el que necesito una gran capacidad de adaptación. Así que su medicina es muy conveniente para el momento en el que me encuentro.

Luego, pensando detenidamente, recuerdo la cantidad de páginas y palabras que se escriben con respecto a los animales-guía, y me doy cuenta de que esto no hace falta. Lo único que hace falta para averiguar cuál es la medicina de un animal es fijarse en él: en sus costumbres, en su comportamiento y en su aspecto físico. La gente suele tener espíritus-animales muy bonitos, como el lobo o la lechuza, que son muy típicos, pero pocos se atreven a decir que se han encontrado en algún momento con una cucaracha o una polilla. De hecho, uno de mis animales totémicos es la polilla, y me consta que hay gente que las odia. Y lo que vengo a decir hoy es que no siempre la fealdad o la asquerosidad es sinónimo de algo malo. A veces hay que saber mirar más allá para poder encontrar las lecciones de los espíritus. Abrir los ojos al mensaje, tomarse el tiempo para conocer, aceptar y reconocer la sabiduría, hasta en maestros que habitan baños y cocinas y que se esconden en el manto de la oscuridad para poder sobrevivir.

Entrada dedicada a Asquerosita, la cucaracha que murió entre vapores tóxicos en aquel piso de 30 m2 en el que vivía en el 2007.

Actividades para preparar Ostara

move-over-pisces-keep-calm-its-almost-aries-seasonHoy os traigo un artículo sencillo sobre actividades (no rituales) que realizar en Ostara para sintonizarse con la festividad. Hice un artículo dedicado a las actividades que hacer en Imbolc también este año (lo podéis leer aquí), y he decidido que quizá sería interesante realizar el mismo ejercicio para Ostara. Me puede servir a mí, os puede servir a vosotros y quién sabe, quizá alguien que no tenga ideas pueda salir ganando de todo esto.

La primera actividad que propongo es salir a observar la floración. Por ejemplo, en mi zona es común ver almendros, cerezos y ciruelos florecer justo antes de Ostara, cuando todavía hace frío pero ya empieza a cambiar el tiempo. Incluso pueden verse, en primaveras muy tempranas, casi después de Imbolc. Salir a dar un paseo y fijarse en las hojas verdes que empiezan a despuntar es otra actividad interesante. Además se hacen piernas, que a algunos nos viene muy bien.

Otra actividad que se puede realizar es anotar en un cuaderno, durante una semana, la hora de la salida y la puesta del sol. Hay mucha gente que lo hace con calendarios, páginas en internet y demás. Esto está genial. Pero si queréis hacer la prueba y os interesa vivirlo un poco más, yo os propongo hacerlo en vivo y en directo durante una semana. Se trata de levantarse lo suficientemente temprano como para observar cuándo está el sol en el cielo. Si sois matutinos como yo, probablemente veréis que a las siete de la mañana ya entra el sol por determinado ventanal de la casa en la que viváis. Por ejemplo, yo salía de mi casa a las siete y media y hasta hace un mes era de noche a esa misma hora. Daros cuenta de esa diferencia e irla anotando mentalmente (o literalmente) puede daros una sorpresa, porque entre un día y otro la diferencia no es muy grande, pero cuando se trata de varios días puede ir cambiando hasta en diez minutos.

Otra cosa menos obvia que se puede hacer para sintonizar con la festividad es sintonizar con los espíritus elementales de vuestro alrededor. Pensadlo por un momento: ahora se empieza a poder estar en el exterior, mientras que no te mueres de calor (todavía). Si eliges una hora en la que más o menos os sea agradable estar en el exterior, podéis incluso meditar con los elementales de vuestro entorno. Es un buen momento para comenzar cosas, así que, ¿por qué no comenzar un camino propio en magia elemental?

También os propongo una buena limpieza de primavera, pero no física, que eso ya lo hicimos en Imbolc. Lo que os propongo es una purificación espiritual para dejar entrar lo bueno, para atraer. Por ejemplo, limpiar el suelo con unas gotitas de algo que huela a rosas. No os propongo que limpiéis con aceite esencial de rosas porque es muy caro y muy difícil de obtener, así como se necesitan muchísimas flores para hacerlo. Y sí, incluso os propondría hacerlo con algo sintético, ¿por qué no? Si queréis hacerlo con otros olores naturales, que no sean de rosas ni sintéticos, si son de flores para sintonizar con la estación irán de maravilla. Algunas personas gustan de quemar algunas hierbas secas, en plan sahumerio. ¡También puede ser, claro que sí! Lo importante es que os huela a limpio, a flores. Recorrer la casa con un tambor para remover la energía antes de aromatizar la casa o el espacio ritual puede ser un ejercicio interesante, pues las ondas sonoras desplazan la energía que da gusto, y la mueven para que se “desatasque”. Y ya sabemos que no hay energía negativa: sólo hay energía estancada.

Y finalmente, aunque no menos importante, puede ser interesante acudir a alguna reunión social. Sí, incluyendo un ritual que hagan otras personas. Aunque para algunas personas pueda parecer intrusivo, por aquello de que “se van a mezclar energías en el círculo”, en realidad la energía sólo se mezcla si tú quieres. Y si vas a celebrar, vas a celebrar y a pasarlo bien, a compartir, no a hacer alta magia ni crear egrégora. Así que vamos a centrarnos en pasarlo bien, en compartir y en disfrutar de la fiesta. Que para eso está.

¡Feliz Ostara!

*Si queréis leer el artículo sobre el origen de esta fiesta que escribí el año pasado, lo podéis hacer desde aquí*

La imposición social del Bautismo en España

En casa practicamos la Wicca como Religión. Mi marido empezó su camino con una laicidad (e incluso Ateísmo, si me lo permitís) impresionante, hasta que decidió que le llamaba el camino pagano, y en él está. Sin presiones. No nos gusta el proselitismo, y menos en nuestra casa. Hemos dicho muchas veces que pensamos criar a nuestros hijos sin religión, aunque no sin ética. Hoy en día hay muchísimos niños así y nadie parece decir nada al respecto.

Y digo nadie parece decir nada al respecto porque la realidad es otra. Nace un niño y entonces surgen voces inesperadas que te conminan a bautizar a tu pequeño. Algunas de esas voces incluso se enfadan si te niegas.

Las razones son muy variadas y la fauna que pide el bautismo, más.

Está la persona bienintencionada en apariencia. Estos se comportan como el hada Maléfica del cuento de la Bella Durmiente (debió ser su cuento favorito de niños). Llegan y te dicen “ay, qué niño/a más precioso/a, tienes que bautizarlo/a o entonces puede que le pase algo y Dios te lo quite”. Y tú como madre o padre, es que sientes que se te ponen los pelos como escarpias, y no sabes si directamente partirle la cara a la agorera (normalmente es una señora) que te dice eso, o poner tu mejor sonrisa y hablar del tiempo. Normalmente optas por lo segundo.

Está el otro tipo de persona bienintencionada en apariencia. Es la que te dice que así te regalan muchas cosas. Contestas, entre risas y pensando en la cantidad de cosas que ya te han regalado (y que probablemente el niño o la niña no vaya a volverse a poner), que para eso haces un bautismo civil. Y te dicen “noooo, mujer/hombre, que hay que dar espectáculo, que hay que hacer ceremonia… hay un cura que…”. Esto me lo hicieron una vez, para acto seguido recomendarme un buen colegio católico.

Está el peor de todos: quien no ha bautizado a sus propios hijos pero quiere que tú bautices a los tuyos. La persona que no ha pisado una misa en treinta años pero necesita que tú seas católico, apostólico y romano. ¿Por qué? Ni te preocupes en preguntártelo, nunca lo entenderías. Yo sigo sin entenderlo. Será que se arrepienten de no haber tomado la decisión. Lo cierto es que los demás no vamos a vivir por las decisiones que ellos no tomaron.

Será por esa sensación absurda de poder que da manejar a los hijos ajenos. Será por la idea peregrina de que los niños son un bien común, lo cierto es que todo el mundo se acaba metiendo en la forma en la que educas, vistes, alimentas, quieres y hasta hablas con tu bebé. En una ocasión, me dijeron que mi hija pasaba hambre. Lo gracioso es que estaba en un percentil 97 de altura y peso (de cada 100 niños, sólo 3 pesaban más que ella). Es hablar por hablar, fastidiar por fastidiar, cuestionar por cuestionar, imponer por imponer.

¿Que el Bautismo es importante en España? Indudablemente. Las encuestas dicen que la mayoría de la población es Católica. Olé por ellos, en serio, sobre todo si luego van a misa los domingos. Fui a un bautizo hace poco, el de mi sobrina, y fui a celebrarlo con la familia porque mi prima es de ir a misa los domingos, se lo toma en serio y es su religión. Me pareció precioso que me invitara a compartir ese momento tan importante con ella, su marido y su pequeña. Fue una verdadera celebración porque nadie iba impuesto, ni a disgusto, ni por convenciones sociales. No era una obligación, era un placer. Y, curiosamente, mi prima ni siquiera me preguntó por qué no bautizo a mi hija: sencillamente, me invitó porque tenía necesidad de compartir ese momento.

Pero todos los días me pregunto qué lleva a otras personas a meter tanto las narices en lo que se hace con los hijos. Me parece que es la inseguridad de haber sido infantilizados por una sociedad en la que siempre había alguien que te decía que tenía autoridad para decirte que tenías que hacer una cosa u otra.

Me parece que los paganos hemos superado eso. Ahora, podemos optar a ser los sacerdotes y sacerdotisas de nuestras vidas. Vivimos, o deberíamos vivir, un camino de empoderamiento personal e independencia de pensamiento, más acorde a los tiempos. Sin importar supuestas imposiciones sociales.

Actividades para preparar Imbolc

2107Como mucha gente sabe que soy devota de Brigit (o Brighid, Bride, Brid…) me preguntan con cierta frecuencia qué cosas hacer en Imbolc. Considero que a veces es igualmente importante hacer alguna actividad para sintonizarnos con un momento del año que hacer un ritual. El ritual nos hace celebrar, mientras que dar algunos pasos previos a la preparación del mismo nos ayuda a sintonizar con el momento del año en el que estamos. Así pues, me he propuesto escribir este artículo para comentar algunas de las cosas que yo hago antes del ritual, para sintonizarme con el momento del año que va a empezar.

En primer lugar, una de mis primeras acciones cuando se acerca Imbolc es meditar. Meditar sobre el ciclo en el que me encuentro, aquello que quiero conseguir. Como la marea de Imbolc coincide con el comienzo del año civil, intento sintonizar estos pensamientos con los proyectos que yo misma me he propuesto para el año que está comenzando. Como no todo el mundo es igual, las personas que prefieren no tener propósitos o proyectos por año nuevo, sino que los hacen sobre la marcha, pueden sencillamente meditar sobre el significado de Imbolc. Por ejemplo, aquellas cosas de nosotros mismos que hemos conseguido llevar a cabo y las que nos gustarían en el futuro. Imbolc es una fiesta muy relacionada con la maternidad y la paternidad (en tanto que es una celebración del nacimiento de las crías de los animales), pero hay muchas formas de ser padre o madre, no tiene por qué ser de un vástago en el sentido literal de la palabra. A veces, nuestros proyectos son como nuestros hijitos.

Una de las cosas que más beneficiosas encuentro para hacer por estas fechas es limpiar todo lo pasado para poder construir sobre una superficie limpia. Esto está muy relacionado con el ejercicio de soltar que expliqué en la actividad 1 de la campaña “La paz es un estado mental”. Para poder poner en pie todo lo que queremos, esa vida nueva, muchas veces hay que abrir las ventanas al aire nuevo y dejar que el antiguo se vaya, remover la energía y quitar la basura. Para esto, una limpieza física de la casa o del negocio siempre va bien. Si te gustaría hacerlo “a lo natural” escribí un artículo aquí sobre este tema que quizá te pueda interesar. Entiendo que limpiar es necesario para construir, porque siempre que se construye sobre situaciones o cosas ya existentes, si no se ha saneado la situación antes, muchas veces el proyecto o lo que queramos hacer hereda parte de esas estructuras anteriores, con lo bueno y lo malo. Por eso hace falta sanear antes de empezar.

Pasear es de esas cosas básicas para sintonizar con cualquier ciclo, pero cercano a Imbolc lo encuentro especialmente útil. La razón es que no paseamos tanto en esta fecha del año, porque rápidamente se hace de noche, porque hace frío… pero la naturaleza sigue en estas fechas, siempre sigue su camino y no se ha ido a ninguna parte. Encuentro que conocemos muy poco de Imbolc, tan poco que, por ejemplo, lo que leo en internet de lo que se celebra en este sabbat muchas veces no se corresponde con el ciclo natural, con lo que está pasando fuera de nuestros libros, que están llenos de teoría. Hay que salir más y quedarse menos en lo que nos cuente Fulanito, por muy prestigioso autor que sea.

Otra actividad interesante es estratificar semillas en casa. Para quienes no estén familiarizados con el término, estratificar en casa es imitar de forma artificial un proceso que se da en la naturaleza en estas fechas: algunas especies de plantas necesitan un choque de frío durante un cierto número de semanas para poder germinar adecuadamente, pues están programadas para nacer tras haber pasado por un periodo de letargo. Esto sucede en la naturaleza cuando estas semillas se quedan bajo la nieve o bajo las hojas a una temperatura muy fría, durante las largas semanas de invierno. No todas las especies necesitan este letargo, pero muchos de los árboles que vemos y que tanto adoramos sí lo necesitan. Para estratificar, sólo necesitas un tipo de tierra adecuado a las necesidades del árbol que vayas a plantar y, normalmente, una nevera casera o un sitio al aire libre muy frío. Puedes ver una explicación de las necesidades de cada especie aquí. Adelanto que el proceso requiere mucha paciencia, pero es una manera de conectar para quienes adoran la jardinería y están mordiéndose las uñas por no poder plantar nada hasta Ostara.

También puedes purificar tu cuerpo de la manera que más te apetezca. Una autora pagana (ahora mismo no recuerdo si era Z. Budapest o Starhawk), en un libro que me leí hace mucho tiempo, comentaba que “peinaba” su aura todas las mañanas mientras se duchaba. Ésta puede ser una buena idea de actividad que realizar para sintonizar con esta época del año. Darse baños rituales, hacer un poco de dieta detox a base de comer muchas frutas y verduras de temporada (¡que las hay, aunque sea invierno!), eliminar el azúcar añadido durante un mes de la comida o, si eres practicante de Reiki, darse Reiki o energía todos los días a uno mismo, son ideas para sentirse mejor de cara a cuidar a ese niño interior que requiere cuidados al acercarse Imbolc.

Por último, puedes encender velas. Da igual si son de led o combustibles. Da igual si son de parafina o de cera de abejas. Lo que tú prefieras y vaya más acorde con tus pensamientos y necesidades ecológicas, económicas y personales. Enciende esa luz de la esperanza que todos llevamos dentro y que estos momentos empieza a hacerse realidad en la naturaleza. De eso trata Imbolc: es un festival de la crianza, de la niñez, del cuidado y el mimo. La esperanza es lo que más cariño necesita del mundo, porque es frágil como el cristal. Pero si se la alimenta, si se la cuida, se convierte en el motor de nuestro mundo.

Mezcla de panteones en Wicca

descargaAunque este tema no tiene ya tanta relevancia, todavía hay quien me lo pregunta. Mi opinión al respecto ha cambiado mucho en los últimos 3 ó 4 años, sobre todo en lo que respecta a lo práctico. Se trata de la clásica pregunta de si en Wicca se pueden mezclar o no panteones, algo sobre lo que no he querido hablar mucho por temor a levantar ampollas o a hablar de cosas con las que no había experimentado. Pero resulta que hará un par de años tuve que experimentar con ello, así que ahora me siento con fuerzas para tratar el tema.

Creo que lo de mezclar panteones depende de la persona y la situación. Primero, depende de la tradición que se siga y depende de las creencias de uno/a. Siempre digo que aquello en lo crees condiciona tu experiencia personal y es lo que he podido experimentar a lo largo de mi vida. Cuántas veces he oído decir que no se pueden tener más que cierto número de animales totémicos, o que para salir al astral hay que tener un cordón de plata, y luego resulta que hay personas que no creen en eso y practican tan ricamente. En esto no hay mucha diferencia.

Segundo, creo que depende de la Divinidad. Hay Divinidades que se llevan bien en un ritual aunque sean de culturas diferentes. Estuve en un pequeño rito-coloquio-exposición organizado por PFI España hace un par de años en el que se invocaron a Divinidades de diferentes culturas, y no pasó nada ni nos cayó un rayo. Luego estuve en un círculo privado donde se llamaron a Divinidades de diferentes culturas, y aquí sigo, vivita y coleando. Tampoco sentí nada malo, al revés, el ritual transcurrió en una tremenda paz.

Ahora bien, no digo que todo valga. Digo que depende de lo que creas o del sentimiento que te dé. Poniendo varios ejemplos, personalmente no metería en el mismo círculo a Divinidades que me resulten opuestas o que hayan tenido según la mitología algún conflicto, ni siquiera dentro del mismo panteón, pero luego veo a personas hacer altares a los dioses olímpicos y poner juntas a Atenea, Hera y Afrodita, que se vieron envueltas en la guerra de Troya. Tampoco metería a Hécate con Cernunnos como la contrapartida masculina de la primera, como sé que hay gente que hace, porque hay dioses y diosas que se consideran completos en sí mismos y que no necesitan de un consorte, y en este caso resulta aplicable tanto a Hécate como a Cernunnos. No pondría a Brigantia con Minerva, porque tras la conquista de Britania los romanos “sometieron” a la Diosa local poniéndole los atributos y el nombre de la Diosa a la que traían desde el Imperio, que era Minerva -a la que llamaron Sulis Minerva en aquella zona. Pero éstas son consideraciones personales mías.

Lo que digo es que, puestos a mezclar, pensemos antes qué vamos a mezclar y por qué, y descartar la mezcla en caso de que choque con nuestras creencias y con el contexto de la Divinidad. Y si no sabemos cuál es el contexto de la Divinidad siempre se puede preguntar, indagar, investigar y, por supuesto, usar nuestra intuición que para algo está.

Por otro lado, me gustaría reflexionar acerca de la cantidad de veces que se han hecho mezclas en los panteones a lo largo de la Historia, como producto de un sincretismo religioso por ejemplo. Es cierto que los sincretismos tradicionalmente han estado ligados a conquistas y que la guerra tiene muy mala prensa (con razón). De todas formas, a ninguno de esos nuevos practicantes les cayó un rayo por incorporar a Divinidades de otras culturas a sus prácticas, como es el caso de Isis en la Hispania romana, por ejemplo, o de Astarté en la zona de Andalucía en la que me crié. Si le hubiera pasado algo a alguien seguramente se habría dejado de practicar el culto, y nada más lejos de la realidad: si esos cultos y costumbres han llegado hasta nosotros es porque eran populares, y la popularidad creo que sólo la justifica que la relación de ese pueblo con la Divinidad en cuestión funcionara.

Por tanto, me parece que la premisa de Plutarco sobre el amor a la Divinidad contra la superstición sigue vigente en el caso de los wiccanos de hoy. La superstición lleva al miedo hacia la Divinidad, mientras que el amor se cimenta en una relación de confianza con ese dios o diosa. Obviamente, habrá tradiciones que digan que no se puede hacer una mezcla, posición que es del todo respetable, y a día de hoy yo intento no hacerlo dentro del mismo ritual porque no me gusta (otra cosa es si tengo diferentes rituales o devociones con distintos dioses). Pero si hay que hacerlo, creo que si se hace desde una posición de confianza y cariño, no sólo hacia la Divinidad sino hacia ti mismo, no debería suceder nada.

La limpieza física del espacio mágico

witch_and_spiderCasi siempre que hablamos de limpieza de las herramientas y del espacio ritual, hablamos de limpieza energética y raramente de limpieza física, y esta última es casi tan importante como la primera. La limpieza externa debería reflejar ese cariño que tenemos por nuestro altar y por nuestro lugar de trabajo ritual, así como el estado consagrado de las cosas. Hoy quisiera hacer un repaso por las técnicas de mantenimiento de la limpieza del espacio ritual más habituales en mi caso, especialmente para fans de la pulcritud. Me voy a centrar en los diferentes elementos que podemos encontrar dentro de nuestro lugar especial, de acuerdo con su clasificación y/o el material del que esté hecho cada herramienta.

Superficies y mesas de altar

Las mesas suelen ser de madera natural, y así fue mi mesa de altar durante mucho tiempo. En aquel entonces solía limpiar el mueble con un paño húmedo (que no mojado), simplemente con agua y nada más. Hay personas a las que les encanta usar productos de limpieza específicos para el polvo, de modo que la superficie de madera aguante mucho más tiempo sin retener polvo. Personalmente, a mí me gusta esta idea y ahora lo hago en la mayor parte de los muebles de madera natural que tengo en casa, porque noto que me dura mucho más la limpieza y que preserva el barniz o encerado. Encuentro que las bayetas de microfibra y las toallitas atrapapolvo son especialmente prácticas, y huyo de los plumeros porque ponen el polvo en suspensión y encuentro que la limpieza me dura sólo dos o tres días con ellos. Os recomiendo encarecidamente en cualquier caso la bayeta de microfibra húmeda como trapo de limpieza, porque es barata, reutilizable, fácilmente limpiable debajo del grifo o en la lavadora, y no deja fibras en los muebles.

Si la mesa es de madera natural y ha caído cera de las velas en la superficie y no sale ni a la de tres, podéis poner encima de la gota o el chorreón de cera un poco de hielo, para que se endurezca, y luego la hacéis “saltar” con una tarjeta como las de crédito, haciendo como de palanca por el borde de la mancha con la tarjeta. Cuando ha saltado la gota, se desecha y se aplica cera para madera encima de la mancha para restaurar el brillo, cosa que también haríamos en caso de rayones en la madera u otros desperfectos. Existen en el mercado multitud de productos que se usan a tal efecto, tan sólo hay que comprobar de qué tipo de madera se trata.

En cuanto a los suelos, dependerá de las especificaciones del nuestro, pero casi ningún suelo se lleva mal con el agua con unas gotitas de vinagre.

Metales

Toda mi vida vi a mi abuela tratar los metales como el bronce y latón con limón, y funciona. El método es tan sencillo como limpiar bien el cacharro de metal que sea con un trapo húmedo, y luego pasar por él una rodaja de limón para que recupere el brillo, frotando bien con la rodaja para que quede bien impregnado. Luego se eliminan los restos de limón con un trapo seco, frotando con ganas. Lleva un poco de tiempo quitar las hebras de limón, pero el resultado es muy brillante y huele muy bien.

La plata se limpia fácilmente con bicarbonato y agua. Si tenéis joyería mágica de plata, por ejemplo tiaras o pendientes, de éstas que tienen muchos detalles, es tan fácil como hacer un poco de pasta de bicarbonato con agua (que quede como pasta, no líquido), ponerlo encima de la joya y frotar con un cepillito hasta que recupere su brillo. Vale un cepillo de dientes viejo. Luego se retira simplemente con un trapito húmedo. Este método reaviva la plata, y por ejemplo en caso de plata ennegrecida es muy útil. También es útil para cálices y otros elementos de plata que podamos tener, aunque si vamos a beber en ellos recordad que es importante quitar bien los restos de bicarbonato. Si por alguna razón el bicarbonato queda adherido a la plata, se puede retirar con un trapo humedecido en agua y vinagre. Veréis que hace espumita cuando le echáis vinagre, es totalmente normal y no es peligroso.

El oro suele ser el que menos problemas da, porque no pierde el brillo. Si se necesita sacarle un poco más de lustre, bastará con un trapito húmedo para que no se dañe.

Cristales y gemas

Si tenemos un cáliz de cristal, o un espejo, o una superficie de vidrio, lo más útil es el vinagre blanco. Sí, ése que ponemos en la ensalada. Tranquilos, que el olor a vinagre se va prontísimo y no deja restos, pues se usa diluido en agua. La proporción sería una parte de vinagre por cada cuatro de agua. La solución se puede utilizar dentro de un pulverizador en el caso de espejos y vidrios, pulverizando sobre la superficie y luego pasando un trapo seco con el que secamos y sacamos brillo. Para cálices de cristal en los que bebemos, se lava normalmente el cáliz como limpiaríamos cualquier otro vaso, y posteriormente se realiza un enjuague en este agua de vinagre, para luego secar con cuidado y sacar brillo con un trapo seco.

La mayor parte de las gemas pueden ser limpiadas bajo el grifo, con algunas excepciones importantes. Hay piedras que si las expones al agua directamente se deshacen por la composición que tienen. Consulta siempre a un experto en gemas para que te asesore sobre qué gemas puedes poner bajo el curso del agua. Si no estás seguro, pásales un trapo con cuidado para quitarles el polvo.

Textiles

Los textiles suelen ser lo más engorroso de todo. Acaparan mucho polvo y además suelen ser de muchos colores. Primero de todo, mira la etiqueta del textil si es comprado, y si acepta lavadora, lávalo en ella, en un programa corto (ropa delicada) y con agua fría. Las cortinas suelen poderse lavar con facilidad en la lavadora, de hecho. Los textiles con bordados lávalos a mano, también con agua fría, con un jabón especial para ropa delicada y sin frotar demasiado. Aclara muy bien y deja que se sequen naturalmente. Presta especial atención a las telas pintadas artesanales y, en caso de dudas, consulta con el artesano que realizó la pieza para saber si la pintura para tela se iría en caso de mojarse. Si es el caso, no lo laves, quítale suavemente el polvo con un trapo humedecido (¡no mojado!).

Si tienes manchas de cera de velas en un mantel de altar (suele pasar) o en una túnica, el método para eliminarlas es el siguiente: hazte con un poco de papel absorbente y una plancha, como la que usas para planchar la ropa. Pon el papel sobre la mancha por los dos lados de la tela, y pasa la plancha, ya caliente, con cuidado. La cera se calentará y derretirá con el paso de la plancha, y será absorbida por el papel. Repite hasta que no queden restos de cera. Ten paciencia, normalmente se necesitan varias pasadas, pero no quemes la tela, deja que se enfríe un poco entre pasada y pasada. Procura que el trozo de papel absorbente sea lo suficientemente grande como para cubrir toda la mancha, de lo contrario la cera quedará adherida a la plancha o a la tabla que uses, y renuévalo en cada pasada para no volver a transferir restos de la cera a la prenda.

¿Y si consagro a la vez que hago limpieza?

Es totalmente posible hacer una limpieza física y una limpieza psíquica a la vez y ahorrar tiempo. Si os fijáis, casi todo lo que hemos usado lleva agua o elementos naturales, así que, ¿por qué no vamos a consagrar la solución de agua y vinagre, o el limón con el que vamos a darle brillo a un incensario de latón? El método es muy sencillo: visualizamos primero cómo las “motitas” de suciedad salen del objeto limpiador, volviendo a la madre tierra (de arriba hacia abajo), y luego manifestamos que el objeto limpiador queda consagrado, para que limpie, purifique y consagre todo lo que toque, imaginando que una luz renovada viene de la tierra hacia arriba y llena completamente el objeto. Esto lo hago incluso con el cubo de agua con el que lavo el suelo de mi casa y me ahorra muchísimo tiempo. Repetimos la operación después de que hayamos terminado de fregar, si queremos, con nuestros trapos de limpieza, estropajos, etc, mientras los aclaramos bajo el grifo.

Nota final

He tocado aquí formas naturales de limpiar, pero personalmente no le hago ascos al limpiacristales, a la aspiradora o a todo lo que me haga la vida más fácil. Pero en caso de usar productos químicos, siempre mirad bien las instrucciones del fabricante y las precauciones de uso. Y aunque pueda parecer que una aspiradora puede tener poco glamour, en realidad poca cosa hay más útil para quitar miguitas de galletas o de pan del altar y del suelo. Usad la imaginación y la cabeza, y si hace falta consagrar la aspiradora, el cubo, la bayeta o la plancha, se hace y no pasa nada. ¡Que no se diga que no usamos la imaginación!