Crónica del mes en el que devocioné intensamente

372489Hoy quería compartir las conclusiones de un mes de devociones intensivo que he llevado a cabo durante febrero. Sé que no estoy inventando la rueda porque ahí fuera hay gente que ha hecho esto, pero esto no se trata tanto de vuestras reacciones o experiencias sino de las conclusiones que yo extraigo de mi propia experimentación, y también por si a alguien le sirve. No lo he visto publicado por ahí, así que quién sabe si esto le puede venir bien a alguien.

Para comenzar, quería explicar que elegí febrero de 2017 como un mes para hacer devociones diarias a diferentes deidades, una cada día de la semana, en total siete divinidades. Dioses y diosas indistintamente y prácticamente había paridad, con una ligera mayoría de diosas. Lo curioso o que quizá llame la atención a algunos de esta devoción que he realizado es que cada uno de estos dioses pertenecía a un panteón diferente. No voy a entrar mucho en lo que venía siendo la devoción ni los dioses a los que adoré, sino que me gustaría centrarme en lo que ha supuesto para mí. Y ha sido lo siguiente:

  • En primer lugar, lo he hecho en febrero porque tiene 28 días y eso me daba cuatro semanas para repetir el ciclo de siete divinidades y no adorar a uno por encima de otro. Me gusta la idea de empezar cuando se empieza el mes y terminar cuando se termina, quizá porque soy así de cuadriculada. Esto es un poco como el que empieza las dietas un lunes o en día uno del mes. En realidad no tiene importancia, es una forma de organizarse, simplemente.
  • Me apunté en mi agenda qué dios tocaba cada día, y cada día de la semana tenía un sentido en particular relacionado con el dios o la diosa al que le iba a hacer la devoción. Es decir, que no he venerado por ejemplo a Shivá en un jueves porque no creo que le pegue mucho, teniendo en cuenta el dios en sí y a sus símbolos.
  • Por si alguien se lo pregunta, no, no he buscado tener algo a cambio de este intensivo de devociones. Sólo quería conectar con una Divinidad en particular durante un día, ponerme “el sombrero de ese dios o esa diosa” durante un día completo y ése era el objetivo. Si la Divinidad quiere mandarme algo como muestra de cariño, estoy abierta a cualquier cosa que pueda hacerme feliz, pero lo he hecho por amistad y celebración principalmente.
  • Los dioses los he elegido con mucha cabeza. Me llevé un par de meses pensándolo antes de hacerlo, eligiendo no sólo los días como ya decía, sino el por qué creía yo que esa divinidad y su actitud podía aportar algo positivo a mi vida. También estuve pensando en las interacciones entre ellos, que fueran compatibles dentro de mi ser como devota. No quería causar demasiada confusión en mí misma.
  • El hecho de que haya sido a dioses de distintos panteones ha sido muy curioso porque a mí me encanta probar cosas nuevas y en mi práctica soy bastante ecléctica últimamente, pero comprendo que puede ser bastante confuso para gente que no quiera celebrar diferentes panteones o que tenga otra forma de pensar. De todas formas, creo que se puede adaptar para las necesidades de cada uno, desde devocionar a dioses del mismo panteón hasta trabajar diferentes virtudes, cada una en un día de la semana. Como esto es muy personal, lo dejo ahí por si a alguien le sirve. También, a día de hoy, 1 de marzo, no me ha caído un rayo por mezclar panteones. Sigo viva y coleando porque dicen que bicho malo nunca muere.
  • No me he saltado la devoción ningún día, pero he de decir que las dos últimas semanas se me han hecho cuesta arriba. Las dos primeras semanas fueron muy fáciles, pero cuando juntas dos o tres días con algo de prisa por alguna razón, es fácil que la consistencia en la práctica se vaya diluyendo. Para mí ha sido importante intentar retomar el control para no perder esa disciplina paulatinamente. Creo que esto es aplicable a casi cualquier devoción diaria que tenga un carácter activo, quiero decir, que no sea simplemente encender una vela y ya está, sino que trate de integrar esa energía en la vida de uno.
  • Y sí, esto genera mucha disciplina y requiere una buena cantidad de ella.
  • Ha sido muy diferente realizar esto de las devociones a las que estoy acostumbrada. Y ya ni cuento lo diferente que es de realizar un ritual wiccano correlliano o de la FOI. Totalmente distinto. Por cierto, por si alguien se lo pregunta: no, esto no es Wicca.
  • La parte más difícil ha sido integrar esto con una vida espiritual que últimamente está siendo muy intensa. A veces notaba que me tocaba por ejemplo una sintonización que me movía mucho internamente, o que el eclipse de turno me tenía loca, o que la runa con la que estaba trabajando en el curso que estoy haciendo me tocaba la fibra sensible, y a la vez necesitaba tener un rol activo por la devoción que estaba haciendo. A pesar de que no he movido energía de manera mágica, sí he hecho mucho trabajo interno y han salido cosas a la luz que creo que no habría podido ver si no hubiera contado con ayuda divina. Pero lo bueno de esto es que hay un momento para cada cosa y al final saco que los dioses siempre encuentran la forma de integrarse de forma armónica a nuestra vida.
  • En cierto modo me ha enseñado a conectar con diferentes energías de orígenes distintos para poder dar de manera más fácil mensajes que son entregados en diferentes “idiomas” cuando hago de oráculo. Nótese que lo pongo entre comillas porque no creo que sean idiomas en el sentido humano de la palabra, pero sí considero que como oráculos (y esto lo he visto en algunos de mis estudiantes de tercer grado), al bajar una divinidad y hablar por ella puede que conectemos con una forma de pensar un poco diferente y que cuando estamos entregando el mensaje es posible que no encontremos las palabras adecuadas. Personalmente, no tengo muchos problemas para entregar mensajes, pero esta experiencia me ha permitido poder experimentar de primera mano que podrían existir matices en cómo se comunican las diferentes divinidades, y me acerca mucho a las personas que pueden tener un poco más de dificultad para realizar estas funciones, o bien que las están aprendiendo. En definitiva, es un ejercicio de empatía.
  • Energéticamente también he notado que había dioses y diosas de fuera de la devoción que se me acercaban. Ha sido como “Hola, ¿es aquí donde hacen devociones gratis?”. Puede que también haya sido yo, que ya me ha dado por experimentar y quería hacerlo a lo grande. Vete tú a saber. Pero por hoy voy a dejarlo aquí (en realidad no: este mes voy a hacer novenas a mis diosas patronas porque no tengo remedio y me van las emociones fuertes – y se lo he prometido a Morrigan).

Creo que eso es todo lo que saco ahora mismo en claro de esto. Ha sido todo un reto, muy entretenido y que ha exigido dedicación. No lo recomiendo para principiantes, porque puede ser lioso a ratos, pero sí si tienes ganas de algo nuevo mientras desarrollas tu auto-disciplina, o si estás cansado de hacer siempre las mismas devociones diarias. Eso sí, no lo recomendaría para más de un mes o incluso lo recomendaría para una o dos semanas máximo para empezar. Y siempre, siempre adaptado a uno mismo, a las necesidades y siendo realista, sabiendo qué vas a hacer, hasta dónde puedes dar y por qué.

Del trato con entidades cuando se viaja entre mundos

the_moon_card_by_pathworkingLlevo varias entradas hablando sobre el tema oráculos, canalizaciones y demás. Hay muchas preguntas sobre las entidades negativas con las que podemos conectar cuando estamos en trance o canalizando, y también viajando entre mundos. Ante todo, creo necesario decir que es normal que las haya. No todo el monte es orégano, no todo el astral es jauja, alegría y diversión. También podemos tener nuestros más y nuestros menos con otras entidades, aunque no sean específicamente negativas.

A veces se malinterpreta el hecho de que yo me tome con tanta tranquilidad lo de canalizar y demás, porque hay gente que piensa que le doy poca importancia. En realidad, lo que quiero es no asustar a nadie. No quiero que llegue un novato, o alguien con curiosidad, y que vea el tema de los espíritus como si fuera algo incomprensible o fuera de su alcance, porque no lo está. Pero claro, hay que tomar precauciones igual que se toman en muchos otros aspectos de la vida. Por ejemplo, no voy por el peor barrio de mi ciudad a las tres de la mañana llevando un maletín con pinta de llevar mucho dinero. Hacerlo sería una insensatez. Tampoco voy buscándole boca a la gente por la calle, porque me puedo llevar una torta, por muy buena gente que sea la persona con quien me cruzo.

En este artículo me voy a centrar en caminar entre mundos y encontrarse entidades en esos mundos, aunque mucho de lo que aquí digo es extensible a los oráculos o a invocar entidades.

La primera precaución la he apuntado en otros artículos y es la higiene mental. Sin seguir métodos de programación mental, llegar a eso tampoco es necesario, aunque si se quiere hacer, no veo por qué no. Siendo conscientes de lo que pensamos y sus porqués (así como de la irracionalidad de algunos de esos pensamientos). Escribir y luego revisar lo escrito, meses o semanas después, ayuda a empezar en nuestros primeros pasos en esta dirección. También la meditación, por supuesto, ayuda a concentrarnos y centrarnos en una idea, facilitando el trabajo mágico y el trabajo psíquico. Esto va en sintonía con lo que ya he dicho muchas veces, y es que aquello en lo que piensas te condiciona, aparte que la energía se maneja mediante el pensamiento. La disciplina es clave en este tipo de prácticas, porque la consistencia en la práctica es buena, igual que entrenar un día en semana no te hace mejorar en tu capacidad muscular.

El segundo precepto que suelo tener a este respecto es que hay que tener una cierta higiene personal, tanto física como astral. Cualquier tipo de purificación previa es bienvenida. Cualquier tipo de purificación posterior, también. Llevar un artefacto mágico tipo amuleto puede ser beneficioso, porque ayudará a centrar nuestras energías protectoras en nosotros mismos. La higiene del entorno también te ayudará a sentirte más seguro. Hay mucha gente que refiere que un ambiente sucio o desordenado atrae entidades malintencionadas. Tanto si es cierto como si no, limpiar el polvo y barrer nunca va mal, a mí personalmente me gusta tener la habitación donde practico bien limpia, y la casa también, antes de meterme en este tipo de trabajo. Si piensas que un círculo mágico va a protegerte, adelante, hazlo. Yo trabajo de otra manera pero puede que no le funcione a todo el mundo.

En tercer lugar, destacaría que hay que tener respeto. Cuestión de buen gusto y de tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Por otro lado, hay que dar el justo pago o intercambio por la energía, la presencia o los saberes de los espíritus. Las entidades suelen funcionar por trueque y encuentro que éste puede ser muy variado. Desde Reiki hasta una ofrenda, se pueden pedir muchas cosas a cambio de lo que obtenemos. Sobre el Reiki, encuentro que no a todas las entidades les gusta y no sé por qué, aunque en la mayor parte de los casos es bien recibido. No tengas miedo a hablar o a preguntar, no tengas miedo incluso a regatear. Si la entidad dice que no quiere Reiki, ofrécele otra cosa. Y establece que se lo das en el momento. Leí el otro día un artículo en el que se decía que una entidad había querido cobrar la ayuda o la asistencia en “incómodos plazos” después del encuentro entre el practicante y el espíritu. No me ha pasado, pero nunca está de más establecer una expectativa y tener las cosas claras.

Por último, siéntete libre para decir “no”. Recuerdo que en una ocasión quise empezar una devoción con un dios, pero a cambio de su favor me pidió algo que no podía darle. Y le dije que no. El trato no llegó a materializarse. No fui irrespetuosa, simplemente rechacé la oferta al no poder pagar y así se lo dije.

Son cuatro pasos sólo los que yo explico aquí, pero puede que haya personas que usen dos de éstos y otro adicional, o que no usen ninguno, o que crean en otra cosa. Simplemente, haz lo que consideres. Tu práctica psíquico-mágica es tuya, y lo que funciona para ti puede no funcionar para mí.

El alfabeto correlliano

alphab6Una de las herramientas menos conocidas de la Tradición a la que pertenezco es su alfabeto. Me parece curioso, porque los correllianos hemos experimentado un avance muy importante en los últimos años y precisamente éste, un elemento puramente correlliano, es un completo desconocido para muchos de los integrantes de la Tradición. La razón para ello no la sé, pero me he propuesto darlo a conocer un poquito más.

¿Cómo se creó este tipo de escritura? Se cuenta en nuestra Tradición que fue sobre los años 70 del S. XX y que su intención era decorativa a la vez que era una codificación de registros específicos correllianos. Se basa en la figura geométrica del cuadrado porque, al tener cuatro lados, se relaciona con el significado esotérico de dicho número: la practicidad y la manifestación material de la energía. La practicidad es uno de los aspectos más importantes de la Tradición Correlliana y forma parte de las virtudes correllianas, de hecho. Se escribe de arriba hacia abajo, si bien puede hacerse también en horizontal, como escribimos normalmente. La razón para su escritura en vertical es para facilitar el bordado de letras correllianas en las vestimentas rituales de sus miembros.

En la imagen que acompaña a estas líneas se encuentra la totalidad de las letras que componen este alfabeto. Como veis, es un alfabeto que se basa en los fonemas del inglés, con lo cual contiene muchos de los diptongos que se utilizan en ese idioma. Los hablantes de español podemos adaptar estos diptongos a nuestro idioma sin mucha dificultad, aunque siempre podemos escribir igual que lo haríamos en castellano y no habría mayor problema.

Aquí voy a poner algunos ejemplos de nombres de miembros de la Tradición, escritos en alfabeto correlliano:

Lord Donald Lewis High-Correll:

lord-don

 

 

 

Lady Stephanie Neal:

ladysteff

 

 

Y éste es el nombre de mi alumno-amigo Nuhmen Delos:

nuhmen

 

 

 

La verdad, no uso mucho el alfabeto correlliano para el día a día, porque me parece poco práctico, pero sí lo he utilizado últimamente en tarjetas a modo de runas como Oráculo, porque cada caracter tiene un significado específico. No voy a entrar en ello aquí porque es muy largo, pero es lo que me parece más interesante de todo. Es como tener tu propio futhark para tus miembros. ¡Genial!

¿Y tú? ¿Estás familiarizado con algún otro alfabeto mágico?

No suelo firmar mis artículos, pero me hacía ilusión poner mi nombre en correlliano, así que ahí va:

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Paz es un estado mental: actividad 6, “Lidiando con los obsesos del control o micromanagers”

micro-managerCuando empecé mi carrera profesional en la industria en la que trabajo, mi entonces jefe invitó a una de las directoras regionales de operaciones a conocernos a mi equipo y a mí. Aparte de meterme muchísimo miedo con la clase de fiera que me iba a encontrar, lo primero que dijo de ella, muy orgulloso y con una gran sonrisa, fue “ella es muy especial, porque es muy micromanager“. No sabía lo que significaba el término entonces, pero años después sí aprendí que el término micromanager, en realidad, es un apelativo con unas connotaciones bastante negativas.

Un micromanager (término que no tiene traducción exacta en español) es un jefe que controla hasta los más mínimos detalles, pero también puede ser un compañero o incluso un alumno o subordinado. Lo que ocurre es que puede que se dé más en los contextos en los que uno tiene un jefe, un maestro o un experto, porque suele ser la gente que necesita más retroalimentación constante por parte de otros. Cuando estás dando clase de Wicca, o cuando lideras un grupo humano de cualquier índole, es relativamente fácil caer en el extremo de comportarte de esta manera. Es algo por lo que muchos pasan, luego se dan cuenta de que lo que se está haciendo produce efectos muy negativos y, por lo que he observado, se mitiga con el tiempo y la experiencia.

La tendencia a esta conducta radica en la propia inseguridad que uno puede tener, que es algo normal cuando uno empieza. El micromanager necesita que le estén informando constantemente de lo que se hace, del estado de las cosas, de cuánto falta para terminar una tarea. Por ejemplo, hay personas que mandan muchísimos correos para preguntar por el mismo tema en poco tiempo, esperando respuestas a horas intempestivas. He visto a algunos amigos paganos quejarse por esto, pues había gente que necesitaba tener 24 horas disponible a alguien para ellos solos. Otro ejemplo de esta conducta podría considerarse ver pequeños fallos que realmente no suponen un impacto en el proyecto final que se va a realizar, o dar sugerencias y directrices imponiéndose a la voluntad de la persona. Lo terrible de esta conducta es lo tóxica que resulta, tanto para el que la tiene como para el que es objetivo del control, pues genera muchísimo estrés y ansiedad.

Curiosamente, en el Paganismo esta actitud la he visto mucho en personas que buscaban aprender. Se tiene todavía esa concepción de que “los que ya saben” dan un servicio como la telefonía cuando, en la mayor parte de los casos, los mentores son voluntarios o piden un dinero que sólo les sirve para cubrir gastos. A veces ni siquiera son mentores, sino personas comunes y corrientes con varios años en el Paganismo que, por alguna razón, acaban topándose con alguien muy inseguro y necesitado de atenciones.

Es muy difícil darse cuenta de que uno es un micromanager, porque se puede pensar que uno está en su derecho. En mi experiencia, podría apuntar a que los siguientes pasos son útiles para no convertirse en un obseso del control ajeno:

  • Meter prisa no sirve de nada, y menos en un camino espiritual.
  • Todos tenemos vida privada y familiar, y debería ser prioritaria a lo demás, inclusive el camino espiritual.
  • Todos tenemos derecho a vivir una vida libre de estrés y ansiedad.
  • Si te sientes micromanager, haz el ejercicio de darte cuenta de dónde están tus inseguridades: ¿es una inseguridad basada en una falta de conocimiento? ¿Crees que te faltan habilidades sociales? Busca consejo de otra persona, alguien de confianza, que sepas que te va a decir la verdad y con el que puedas trabajar esos aspectos de manera constructiva.

En cambio, para aquellos que sufren el micromanaging, es decir, que son objetivos constantes de personas que se comportan de esta forma, se pueden utilizar algunos de estos trucos que, cuando me he topado con alguien así, me han ayudado:

  • Explica al micromanager qué está sucediendo. Recuerda que esta conducta está generada por una inseguridad o una falta de certeza. Explicar el porqué de un retraso o de una actitud puede contribuir a aliviar la tensión.
  • Llega a acuerdos con la persona. Si crees que tendrás algo hecho en determinada fecha, díselo y comprométete a tenerlo para entonces. Si ves que no llegas al plazo, díselo. Lo importante es tener un cauce de comunicación lo más transparente posible, porque de esa forma estás eliminando la sensación de falta de certeza de la que sufren estos individuos. Con el tiempo, se irá instaurando una confianza y todo debería relajarse.
  • Comprométete con tu auto-cuidado y tu descanso. Esta gente puede llegar a drenarte hasta niveles insospechados.
  • Sigue con tus prioridades como de costumbre, e intenta no irritarte si te tratan así. Si has dicho al micromanager que estarás ausente durante un periodo de tiempo, o que terminarás en x momento, prioriza tu promesa y tu vida privada, sin importarte cuántos emails, mensajes de facebook o llamadas telefónicas te realice insistiendo en lo mismo. Si le has dicho que terminarás en determinada fecha, recuérdale amablemente lo que hablásteis.
  • Si la persona está constantemente haciéndote sugerencias de cómo realizar tu trabajo o cómo llevar tu camino espiritual, cuando a ti tu intuición te dice que no te funcionaría lo que sugiere, agradécele la sugerencia y di que la aprecias, pero sé amablemente sincero. Puedes hacer lo que tú quieras, más en un camino espiritual. Lo demás son simplemente opiniones.
  • Si nada de esto funciona, recuerda que “alejarse de ciertas personas también es quererse”.

¡Sorteo de verano!

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¡Sí, sí, estáis leyendo bien!

¿Quieres llevarte a leer a tu sitio de descanso favorito un ejemplar de mi libro “La Magia de los Elementos”? Pues voy a sortear un ejemplar entre todos los que participen a través de Facebook.

Para participar, tienes que irte al post en Facebook que contiene las instrucciones. Se encuentra en mi página oficial en dicha red social: https://www.facebook.com/HarweTuileva/

El plazo para participar finaliza el 30 de junio (23:59 hora española) y el sorteo tendrá lugar el 1 de julio.
¡Suerte para todos!

Tarot para principiantes: algunos consejos (y 2)

descargaEn la entrada anterior (si no la leíste, la tienes aquí) estuvimos viendo algunos consejos para empezar a echar el Tarot. En esta ocasión quisiera centrarme en el acto de la tirada en sí misma, ya que es lo que más dudas da cuando uno está empezando.

Una de las preguntas más frecuentes es sobre el uso de barajas con cartas que se pueden poner del derecho o del revés. Personalmente, no aconsejo el uso de las cartas del revés cuando se está empezando, porque añade el doble de interpretaciones a las 78 cartas. Si cuando estamos empezando ya cuesta hacerse con el significado de 78 cartas y nos cuesta ponerlas en contexto unas con otras, añadir los reveses es añadir el doble de caos. Otra cosa es que queramos hacerlo cuando ya tenemos algo más de experiencia, pero cuando somos muy novatos nos puede bloquear bastante, porque hay cartas que del revés significan lo contrario a la carta del derecho, mientras que hay cartas que del revés significan lentitud o estancamiento, e incluso algunas que no lo cambian en absoluto, dependiendo de la situación. Una notable excepción a este consejo son los Tarots redondos (tipo Madrepaz), porque el Tarot redondo está hecho para tener tres posiciones más, aparte del derecho, y es imposible leerlo siempre del derecho (probad si queréis a barajar un Tarot redondo, vais a ver como es imposible que las cartas se queden en la posición perfecta). No obstante, mi experiencia con el Madrepaz es que no hay necesidad de aprenderse todos los significados en las cuatro posiciones que puede tomar, ya que la posición añade matices a la interpretación de la carta del derecho. Esto hace bastante fácil de interpretar cada posición, y es como si sólo le añadiera un plus de significado a la carta porque esté ladeada o boca abajo.

Sobre adivinar el futuro, yo prefiero decir que con las cartas estamos viendo las tendencias de las situaciones, pero el libre albedrío siempre existe y está en manos de la persona. Si tienes a alguien que te dice “dime mi futuro”, lo mejor que puedes hacer es explicarle este hecho. A veces, saber cuáles son las tendencias de las situaciones es mejor que saber el futuro en sí, porque permite reaccionar. Intenta siempre afrontar esto en positivo para el consultante, resaltándole su capacidad para tomar las riendas de su propia vida, para que no vea el futuro como algo estanco, sino como algo flexible y moldeable según nuestros actos.

Otra pregunta habitual es qué tirada usar. Mucha gente se va a por la cruz celta porque es muy completa, pero las hay más sencillas para cuando estamos empezando. Ante todo, es mejor una tirada cortita que una muy larga, porque si no, nos podemos hacer un lío. La tirada con la que yo aprendí sirve sólo para preguntas tipo “sí” o “no”, y consta de cinco cartas que forman una cruz. La primera (consultante) es a la izquierda, la segunda (lo que obstaculiza) a la derecha, la tercera arriba (lo que se quiere conseguir), la cuarta abajo (aquello con lo que contamos) y la conclusión o respuesta en medio. No tiene más. Luego hay tiradas más elaboradas, de las que te cuentan historias completas, con pasado, presente y posible futuro. Una que me enseñó mi madre y que se sacó de no sé dónde, y que siempre que la uso hay quien me dice “¡nunca había visto una tirada así!” consiste en contar cartas: se baraja y corta el mazo, y se sacan tres cartas. Luego se desechan las nueve siguientes. A continuación, se sacan otras tres, se desechan las siguientes nueve… así, hasta terminar el mazo. Al final deben sobrar tres cartas que son para el montón de desechar. Puestas en orden, las cartas deben contar la situación del consultante, y se leen en grupos de tres, de la misma manera y en el mismo orden que se han extraído. A veces, los grupos de tres cartas se interrelacionan con otros, en ocasiones el grupito está sólo relacionado consigo mismo, porque el tema es diferente al resto de la tirada. Por regla general, lo primero en salir está en o es el presente, mientras que lo que ha salido después suele estar en el futuro (salvo que alguna carta indique lo contrario). Me gusta echar las cartas de esta manera cuando me requieren un análisis más completo, y no tengo que estar pensando en posiciones como me pasaría en la cruz celta, sino que resulta parecido a una línea de tiempo. Puedes probar estas que te digo, o probar otras, pero si estás empezando intenta hacerlo fácil y sencillo para ti mismo, y no te compliques demasiado.

Finalmente, un consejo del sentido común es no inventes lo que no ves. Es muy tentador decirle a alguien que ves que se va a arreglar con su marido, cuando sabes que es lo que está esperando que tú le digas pero no lo que tú estás interpretando. No sólo no es ético, sino que es injusto para ti como cartomante. Es preferible decirle a la persona “no lo veo” o “las cartas no lo dicen, y quizá sea por alguna razón, porque dicen lo que necesitas saber”, que inventarse una historia sobre una reconciliación o sobre un dinero o una herencia a percibir, por poner varios ejemplos.

Tarot para principiantes: algunos consejos (1)

4-1024x497_f_improf_1024x497Hace años que escribí sobre cómo elegir una baraja (podéis leer el artículo haciendo click aquí), pero me queda lo más interesante: qué hacer cuando tienes esa baraja entre manos. Así que me he propuesto escribir unos artículos con algunos consejos para gente que comienza en esto del Tarot.

Mucha gente se pregunta si tiene que consagrar la baraja, o programarla, o hacer un ritual, antes de poder usarla. No existe una respuesta unánime a este respecto, así que podríamos decir que se puede hacer lo que tú consideres adecuado y apropiado para ti mismo y para el uso que le vayas a dar a la baraja. También puedes no hacer nada en absoluto. Mi primera baraja propia fue una Rider-Waite que me compré a los 14 años y jamás tuve que hacer nada para sintonizarla con mi energía. Anteriormente había compartido la Balbi de mi madre (más bien se la birlaba para usarla puntualmente cuando ella no la estaba utilizando), que fue la baraja con la que aprendí a echar las cartas, y jamás tuve ningún problema de “contaminación” de energías ni ese tipo de cosas que dicen que pasan cuando compartes mazos. Quizá es porque somos madre e hija, quizá por energías afines, quizá porque no pasa nada. Pero como decía, hay experiencias muy variadas a este respecto, así que mi consejo en general sería haz lo que tú creas que te va a funcionar, porque en esto no hay una única opinión ni una única experiencia.

Otra pregunta habitual es si se deja a otras personas tocar las cartas. En general, no he encontrado a nadie que me haya cambiado mucho el tono energético de mi baraja por el hecho de tocarla. Yo siempre dejo que los consultantes toquen, barajen y corten las cartas cuando les voy a hacer una lectura, mientras les pido que se concentren en el asunto por el que quieren preguntar. Por supuesto, antes las he barajado yo, pero porque creo en mezclar bien los arcanos entre tirada y tirada, y mejor si es por dos que por una sola persona. Me quedo más tranquila. Hay quien no lo hace así y sólo lo realizan ellos. Está bien en cualquier caso.

Una duda frecuente es si se pueden cruzar los brazos o las piernas durante las tiradas, y me la comentó una amiga de la familia hace como diez o quince años, al llamarme la atención mientras miraba atentamente cómo mi madre le echaba las cartas. Ella me dijo que cruzar brazos o piernas durante las tiradas daba “mala suerte”. Yo no presto mucha atención a eso, pero he de reconocer que cuando uno cruza brazos o piernas, existe en el cuerpo cierta tensión. La tensión nunca es positiva cuando se tiene que hacer una tirada, o cuando se está consultando a un tarotista. ¿Por qué? Pues porque nos predispone a estar en tensión ante las lecturas, simplemente. A los cartomantes, esta tensión puede también afectarnos porque nos hace sentir más inseguros. El cuerpo, la mente y el espíritu forman un solo sistema, así que al tener el cuerpo tenso estamos realimentando la tensión a nivel mental y, por tanto, haciendo más difíciles las interpretaciones y los mensajes intuitivos que nos puedan venir del espíritu.

Otra duda bastante habitual es el uso del librito de significados durante las tiradas. Mucha gente, cuando empieza, se obceca con los libritos de significados y comentan que no son capaces de leer literalmente y “científicamente” las tiradas porque no se saben el libro de memoria. Y luego me comentan que tienen una memoria malísima como para saberse 78 cartas, del derecho y del revés. Los significados expuestos en cualquier guía de significados son justamente eso, una guía, un punto de partida, pero no son una Sagrada Escritura, ni la Palabra de los Dioses. Cuando empezamos, está bien decir que no sabemos muy bien, y para ello es mejor experimentar con amigos o familiares que se presten voluntarios, y llevar el libro. Pero siempre es bonito y bueno aportar algo más, algo que normalmente se obtiene mirando el dibujo de la carta, observando la ilustración y meditando un poco sobre la marcha con ella. Tómatelo con tranquilidad si estás empezando: nadie debería pedirte una tirada perfecta ni corta si acabas de comenzar a leer las cartas. Y si te increpan por ello, ya sabes: que ellos mismos se echen las cartas, si es que son capaces de hacerlo tan bien.

En el siguiente artículo dedicado a este tema trataré otras dudas frecuentes, pero ya centrándome en el momento de la tirada y de la consulta. ¡Permaneced atentos a 13 lunas!

La Paz es un estado mental: actividad 5, “Ejercitando la paciencia” #pazesunestadomental

SatKriya-300x297Yo solía ser la clásica Aries impaciente, hasta que me casé. Esto nos pasa a muchos: algo ocurre en nuestras vidas y tenemos que acabar ejercitando la paciencia porque vemos que existe una recompensa a largo plazo, lo cual luego vemos que aplicamos a nuestra vida y resulta tener más ventajas que desventajas. Obviamente, la paciencia tiene un límite (como las promesas incumplidas, los casos de fuerza mayor o los engaños). Pero hay un montón de teorías que hablan sobre la recompensa diferida (que es la capacidad para esperar cierto tiempo hasta obtener una recompensa mucho mayor a un esfuerzo inicial) y el éxito personal y la autorrealización, así que si hablo de esto, no estoy descubriendo América ni mucho menos. Está muy estudiado: las personas que tienen paciencia y que son capaces de esperar a que les lleguen las buenas recompensas, están a la larga más satisfechas con sus vidas y obtienen mejores resultados por sus esfuerzos. Claro que éstos se hacen esperar un poquito más.

Antes de entrar en materia quisiera decir que, hoy en día, la paciencia no es precisamente un valor al alza, y tampoco un valor equitativo. Me he encontrado con personas que me han pedido una gran cantidad de paciencia, pero que han demostrado tener muy poca para conmigo. Esto nos va a pasar a menudo: somos responsables de NUESTRA actitud, no de la actitud de los demás. Si nos encontramos con esto, tendremos que ejercer la escucha activa y la asertividad para hacer valer nuestra posición. Y si ni por ésas, como decía mi abuela: “ante el vicio de pedir, está la virtud de no dar”.

Así pues, cuando te sientas un poco más impaciente de lo que te gustaría, o las cosas no salen exactamente cuando tú quisieras, plantéate lo siguiente:

  • ¿Hay algo que yo pueda hacer para solucionar o agilizar el problema, siempre de manera constructiva? Hay veces en las que tenemos que esperar para arreglar un problema, pero podemos intentar agilizar el proceso. Para ello, podemos:
    • Pedir ayuda a alguien que sepa más.
    • Intentar ver el problema desde otra perspectiva, para ver si se nos ocurre otra solución.
    • Si el problema depende de otro, preguntarle cómo podemos ayudarle o pedir más información.
  • Si se trata de un problema con alguien (uno de índole personal, por ejemplo) hay que ser consciente de que las personas tienen sus tiempos, y que no todo el mundo se siente cómodo solucionando los temas personales de manera inmediata. Sobre todo si hay mucha decepción o mucho dolor de por medio:
    • Si decimos que no vamos a contactar con esa persona en un tiempo, lo mejor es ser fieles a esa promesa. Una persona que conozco, en una ocasión me dijo que me daría un tiempo prudencial para tomar distancia de un problema que habíamos tenido, pero me siguió mandando emails al día siguiente. Esto arruinó completamente mi capacidad para confiar en ella, así como una posible solución al problema.
  • Si nada de esto funciona, podemos simplemente hacer ejercicios de yoga, o practicar deporte, para distraer nuestra mente del problema y ayudarnos a ejercitar la paciencia sin nerviosismo ni presiones.

Uno de los ejercicios que más me ha ayudado personalmente a manejar mi paciencia ha sido el Sat Kriya. Es un ejercicio de Kundalini Yoga que hace que la energía estancada en la parte inferior de la columna pase hacia arriba.

Como lo van a explicar mucho mejor que yo en otras webs especializadas en Yoga, os dejo con un enlace que habla sobre la técnica del Sat Kriya: http://es.thesecretsofyoga.com/yoga-for-women/kundalini-yoga-sat-kriya.html

Con tan sólo tres minutos de Sat Kriya podréis ver una mejora muy importante en vuestra paciencia. Al principio puede que cueste, pero una vez que el cerebro hace “click” y se sobrepone a eso, se puede aguantar perfectamente. No os forcéis más allá de lo que podáis de todas maneras, si veis que el músculo no responde bien o que necesita urgentemente un descanso, seguid con el mantra “Sat Nam” y respirando, pero con los brazos abajo. Luego los podéis subir cuando os consideréis un poco descansados. Si queréis, podéis poner un cronómetro a vuestro lado para observar que cumplís con los tres minutos.

Quisiera decir algo acerca de la práctica de Kundalini Yoga: en sí, la energía no es peligrosa. La energía Kundalini está en todos nosotros, y a nadie le da ningún telele. Lo que es potencialmente peligroso son las apneas, si se hacen muy extremas, que a veces se llevan a cabo para despertarla y moverla, que si se realizan sin un instructor adecuado o guía específica, sí pueden causar daños al cerebro. Pero igual que si te quedas 40 segundos debajo de una piscina sin respirar. Lo digo porque hay mucha leyenda negra acerca de la energía Kundalini, muchos mitos, y mucho miedo producto de la desinformación. En cualquier caso, el Sat Kriya es un ejercicio inocuo, no conlleva apneas y no conlleva riesgos de lesión.

¿Os animáis con un reto de Sat Kriya durante 30 días? Si es así, ya sabéis: compartid vuestras experiencias con el ejercicio, en vuestra red social favorita (hashtag #pazesunestadomental) o en comentarios.

¡Paz!

Ataques mágicos y autodefensa psíquica (y 2)

(¿No leíste el artículo anterior? Lo puedes leer haciendo click aquí)

Como prometí en la entrada anterior, quisiera dedicar unas palabras (más bien unos párrafos) a uno de los métodos que creo más sencillos a la hora de defenderse: la botella de bruja. Ahora bien, mis botellas de bruja son un poco particulares porque en ellas utilizo magia fría, en lugar de enterrarlas en mitad del campo como hace alguna gente.

La razón de por qué no entierro las botellas de bruja es porque hacerlo me parece una guarrada medioambiental. El campo no es un vertedero ni un sitio donde dejar los restos de nuestros rituales: la naturaleza es nuestro Templo, y tú no tiras tu basura en tu Templo, ¿a que no? Hablé de esto hace muy poquito en una ponencia virtual por el día de la Tierra (la podéis escuchar aquí). Pero hay un sitio que no tengo más remedio que tener en mi casa (a pesar de que sea relativamente contaminante) y es mi nevera con congelador incluido. La que tengo en mi casa y utilizo para congelar la comida que preparo cuando sé que al día siguiente o en dos días no voy a tener tiempo para cocinar. La que me guarda los restos del almuerzo y en la que mantengo frescos los alimentos. Ese mismo electrodoméstico es, además, mi gran aliado a la hora de guardar mis botellas de bruja.

Para hacer una botella de bruja, necesitarás:

  • Una botella o un envase de vidrio con tapadera. No lo compres ex profeso: reutiliza otros envases del mismo material, ya limpios, como los de conservas. A mí me encantan los de café soluble o los de garbanzos cocidos.
  • Cosas que pinchen: alfileres, trozos de vidrios, clavos de hierro, etc. Cuidado, no te pinches tú.
  • Material orgánico de la persona a quien quieras proteger. Si eres tú, puedes utilizar pelo, trozos de uñas, saliva… también puedes meter estos mismos elementos de personas a las que quieras proteger. No hace falta sangre ni nada sacado a la fuerza.
  • Agua. Puede ser del grifo, normal y corriente.
  • Un sitio oscuro en tu congelador, que no abras mucho, o en el fondo del cajón del mismo. No hace falta reservar un sitio específico para la botella, tan sólo un sitio donde no vaya a ser fácil que se descongele.

Metemos los restos orgánicos de las personas que vamos a proteger, los cubrimos con los objetos que pinchan y llenamos la botella hasta 3/4 de la misma. No la llenamos entera, porque el agua siempre aumenta de tamaño al congelarse y puede quebrar el bote de cristal al sobrepasar la capacidad de éste.

En este momento, antes de meter la botella en el congelador, la cargamos. La tomamos entre las manos y la programamos con la intención de que haga de “señuelo” para los ataques mágicos. El supuesto atacante dirigirá sus hechizos hacia nosotros, pero será engañado por los elementos orgánicos que tiene la botella, que será el blanco del ataque en lugar de nosotros mismos. Entonces, el atacante sufre una doble acción: el posible trabajo mágico le rebotará (por acción de los elementos con pinchos) y además bloqueamos sus interacciones para con nosotros (por acción del hielo). Es como poner una barrera de hielo entre ese posible atacante y nosotros.

Metemos la botella en el fondo del congelador y, literalmente, nos olvidamos de ella. Si tras congelarse la botella el vidrio se rompe, no pasa nada: sólo significa que hemos llenado con demasiada agua el recipiente. Se hace otra botella de bruja llenándola menos y aquí no ha pasado nada. Por favor, que nadie piense que esto es un augurio, porque sólo es física básica.

Tengo mucha experiencia con magia fría, que este tipo de magia con hielo, y la verdad, da unos estupendos resultados. Nos ayuda a sentirnos más tranquilos con respecto a posibles ataques y no hacemos daño a nadie con ella. No hay que dirigirla a alguien en particular: hay que programarla para que nos proteja de forma genérica, no sirve para atacar a alguien.

Hasta aquí este especial, cortito pero intenso, sobre magia protectora.

Ataques mágicos y autodefensa psíquica (1)

He estado de viaje unos días, de vuelta en mi ciudad natal donde me esperaban personas muy queridas para celebrar el cumpleaños de mi hija. No tengo a casi nadie donde vivo, sólo unos pocos amigos (muy buenos, todo hay que decirlo), y el grueso de mi gente vive en Sevilla, así que siempre pillo con muchas ganas la carretera cuando voy para allá.

Lamentablemente, no siempre la gente está igual, así que este viaje ha sido un poco más accidentado en el sentido personal, ya que algunas personas de mi entorno lo están pasando bastante mal. Me acordé de Dion Fortune y su “Autodefensa psíquica” cuando una de las personas más queridas que tengo empezó a relatarme sus problemas y yo, automáticamente, empecé a sentirme mal. Esta persona no lo estaba haciendo queriendo, sólo se estaban dando dos fenómenos a la vez: el hecho de que estaba proyectando gran cantidad de energía mientras lo contaba, y el hecho de que yo soy una esponja emocional. Pero llegué a sentirme tan mal que hasta me mareé. Podría deciros que sentí los “tentáculos” de energía, como dedos, que salían de esta persona e intentaban penetrar en mi campo energético. Fue una suerte de ataque psíquico.

Los ataques mágicos, o ataques psíquicos, son muy raros. Lo más normal es que sea uno mismo el que los provoque. Que nadie me malentienda, en realidad no es que los provoquemos en el sentido literal de la palabra, es que son nuestras propias actitudes mentales y emocionales las que nos provocan bloqueos y demás problemas, que algunas personas pueden interpretar como estar pasando por una mala racha o tener algún tipo de maldición o trabajo mágico hecho.

El ataque psíquico es parecido a lo que describo arriba. Puede ser totalmente no intencionado, como fue lo que yo sentí aquel día, o formar parte de un ritual hecho expresamente para dañar a una persona. Pueden hacerlo personas con conocimientos sobre brujería, o personas que no tengan ningún conocimiento. En mi experiencia, es más común que las personas con pocos o nulos conocimientos sean las que se envalentonen a realizar este tipo de acciones de manera intencionada, porque por lo general desconocen el funcionamiento de la magia.

Sin embargo, es fácil defenderse de los ataques mágicos, ya sea queriendo o no. La primera acción que tenemos que hacer es “cortar” los lazos energéticos, si sentimos por ejemplo lo que yo sentí el otro día, que describo arriba como un tentáculo energético. Es tan fácil como hacer el gesto de cortar con los dedos de manera discreta y, a ser posible, cambiar de posición o alejarse de la otra persona sin que sea demasiado evidente.

Otro recurso sencillo que podemos tener es mantener una adecuada higiene psíquica. La higiene psíquica ha sido tratada en multitud de recursos, pero os dejo aquí un enlace que tengo a mano de una meditación en particular que grabé hace ya algo de tiempo para el canal del Templo de Brigit: https://www.youtube.com/watch?v=yCyu-ppoGu4. En ese vídeo no sólo explico las indicaciones de la higiene psíquica, sino que también guío una meditación muy útil para realizarse diariamente si se necesita.

Otra idea para defenderse de ataques mágicos es realizar una botella de bruja con magia fría. Hablaré de ella en el próximo artículo dedicado a este tema, pero anticipo que es una manera interesante y sencilla de defenderse sin que tengamos que hacer nada de manera constante, incluso consciente. Es de ese tipo de trabajos mágicos que podemos hacer una vez para que sigan funcionando durante mucho, muchísimo tiempo.

(Puedes leer la segunda parte – y final – de este especial haciendo click aquí).