Wiccaning o presentación de bebé

nombres-para-bebé-7-600x449Cuando tenía canal en Youtube, hace unos años, hice una exposición breve de qué era una presentación de bebé. Como ese vídeo ya no existe (borré el canal), me gustaría entrar en el tema de nuevo, pero esta vez con detalles.

El Wiccaning es un rito de paso que consiste en una presentación de bebé y una bendición del mismo, que se realiza al poco tiempo del nacimiento. Siempre que he explicado qué es un Wiccaning me han preguntado si es un bautismo wiccano. No me suele gustar comparar con ritos de otras religiones, pero en este caso la pregunta es lícita, en tanto que es la referencia más cercana que muchas personas tienen de este tipo de ritos relacionados con el nacimiento. Además, la palabra “Wiccaning“, en la mente de quien habla inglés, ya resulta de por sí misma confusa, pues significa literalmente “hacer wiccano”. Por ello, muchos grupos tienen nombres alternativos a éste y consideran que el término no es del todo correcto, y en esto estoy totalmente de acuerdo, así que yo prefiero usar “presentación de bebé”.

¿Qué implica esta presentación y qué no implica?

Por un lado, implica:

  • La bendición de un bebé o recién nacido, cuyos padres normalmente son paganos o wiccanos (o al menos uno de ellos).
  • La presentación del bebé a la comunidad, una ocasión para que todos los familiares que aún no le habían conocido tengan la oportunidad de hacerlo.
  • La presentación del bebé a los dioses de sus padres (o de alguno de sus padres), con el objetivo de que protejan a su vástago durante la infancia y adolescencia.
  • La festividad en torno al nacimiento del pequeño o la pequeña.

Por el otro, no implica:

  • Que el niño o la niña vaya a ser criado/a en alguna fe pagana. Algunos padres son paganos o wiccanos y quieren que sus hijos elijan su propio camino cuando cumplan la mayoría de edad, así que, aunque se realiza este rito con el recién nacido, no significa que se le vaya a inculcar alguna fe pagana desde la infancia. Tal es la decisión que mi marido y yo hemos tomado con nuestra hijita. Otros padres deciden que sí lo van a hacer. Esto es a gusto de las personas encargadas de la crianza del bebé.
  • Que el pequeño o la pequeña quede inscrito/a en algún registro de paganos o en confesiones religiosas.
  • Que el pequeño o la pequeña sea considerado/a creyente wiccano/a a partir del rito.

¿Cómo se realiza?

Como he comentado en varias ocasiones, este tipo de ritos dependerá de la fe de las personas para las cuales se oficia y de sus preferencias. Si dichas personas van a criar a sus hijos en su fe pagana, las bendiciones podemos darlas de manera diferente a si ese niño o esa niña va a ser criado/a de forma laica. La comunicación es clave en ese sentido.

Hay personas que desean que ciertos dioses estén presentes en el rito de presentación de su bebé porque son devotas de esas divinidades. Como siempre, asegurémonos de que estamos completamente cómodos con esas divinidades. En cuanto al rito en sí, es bueno echarle un poco de imaginación.

A modo de ideas, en la última presentación de bebé que oficié, hace más o menos un mes, realicé los siguientes pasos. Nótese que la madre no era wiccana, sino pagana, así que me abstuve de crear un círculo antes de empezar, al no ser acorde con el ambiente que ella quería darle a la ceremonia:

– Llamado de los cuatro elementos para presenciar la bendición de la pequeña y celebrar con nosotros.

– Bendición sencilla de la niña con unción de aceites.

– Petición de los dones de x número de dioses, que la madre eligió para el momento. De esas divinidades, os pongo aquí la oración que realicé para pedir los dones de Cernunnos, aunque tuve que escribir oraciones para todos los dioses que la mamá necesitaba que estuvieran:

Que Cernunnos, señor de las bestias, te dé su protección y bendición. Que te otorgue la sabiduría de la naturaleza y los bosques, que te haga consciente de lo hermoso en lo que te rodea, y que te enseñe a valorar el inmenso sacrificio que existe en este ciclo al que llamamos vida.

– Finalmente, realicé unos deseos para la pequeña en mi propio nombre como persona que oficiaba el rito, y abrí la ronda de bendiciones por si su madre o alguien más quería desearle algo.

Como ejemplos de otras ideas, algunas personas leen “votos” de crianza a sus hijos en estos ritos. Es una forma de comprometerse con el bebé en que lo harán lo mejor que puedan en su labor como padres. Otras piden alzar al bebé como presentación a las fuerzas de la naturaleza. Otras quieren que el niño o la niña reciban algún tipo de unción especial, ya sea con aceite o con agua de determinada fuente. Sea como fuere, hay que comunicarse con la persona para la que se oficia. Si se está pensando en un rito para el propio bebé de uno, pues habrá que apuntar en un papel todas las cosas que se quieren en el rito.

Finalmente, me gustaría apuntar que este rito no imprime carácter (es decir, que no es a perpetuidad como el bautismo, sino que el bebé cuando tenga uso de razón o sea adulto puede renunciar a él) y no implica que el niño o la niña vaya a ser pagano o pagana cuando crezca. Creo que es importante que los padres seamos totalmente conscientes de que nuestros hijos e hijas son libres e independientes y por eso me parece que es importante tener este concepto en nuestras mentes cuando, ya seamos padres u oficiantes, estemos pensando en realizar una presentación de nuestro bebé. Por mucha bendición y por muchas buenas intenciones que tengamos, debe primar la libertad del nuevo ser humano.

Introducción a los ritos de paso

5 ritoHace poco que escribí un artículo llamado “Hacer ritos de paso para otros“, pero no expliqué qué es un rito de paso, en qué consiste y qué tipos de ritos de paso podemos encontrar hoy día en creencias como la Wicca. Siempre he partido de la base de que la gente es inteligente y que sabe qué es un rito de paso, pero por lo que veo aún hay desconocimiento sobre ello. No voy a culpar a la sociedad, sino que culparé a los propios bloggers que escribimos en español: nos centramos mucho en sabbats y esbats y poco en este tipo de rituales que son muy importantes también.

Hablando de forma llana, los ritos de paso se usan para celebrar cambios en nuestra vida. Casi todas las culturas del mundo tienen ritos de paso para diferentes momentos: desde matrimonios hasta la celebración de la menarquía en las niñas, pasando por los funerales y los nacimientos. Suelen ser eventos sociales en los que se simboliza el cambio de status y se anima a la comunidad a ver a esas personas sobre las cuales se realiza el rito como miembros de la misma que han cambiado de estado.

Para que se entienda mejor, en la religión católica, en la que muchos nos hemos criado, algunos de estos ritos de paso se llaman sacramentos. Es necesario aclarar que los ritos de paso en la Wicca no tienen el mismo significado que los sacramentos en la religión católica, en tanto que algunos de esos ritos de paso no convierten a la persona en creyente, como sucede en el caso del Bautismo dentro de la comunidad cristiana. Es decir: aunque existe la presentación o bendición del bebé en una gran cantidad de corrientes wiccanas, ese niño o niña al que estamos bendiciendo no se convierte en wiccano por el hecho de estar bendiciéndole. Tampoco sus padres se están comprometiendo a criarlo/a como pagano/a. Sencillamente, es una bendición para la familia y su nuevo integrante.

En 2006 estuve en un congreso/encuentro/taller correlliano sobre ritos de paso y me enseñaron que dentro de mi tradición existen los siguientes:

Wiccaning o presentación/bendición de bebé

– Hombría y feminidad (espermarquía y menarquía, esto es, comienzo de la vida fértil)

Handfasting o matrimonio

Handparting o divorcio

– Ritual de sabiduría, para las mujeres y los hombres conforme se hacen mayores

– Funeral

– Dedicación

– Iniciación

Si prestamos atención, veremos que hay seis ritos de paso dedicados a sucesos de nuestra vida y dos que están centrados en elecciones de la persona con respecto a su creencia religiosa (dedicación e iniciación). Asimismo, dentro de la iniciación puede haber ritos en diferentes grados. Estos dos ritos se ponen aparte porque en principio sólo se van a dedicar o iniciar las personas que quieran seguir la creencia wiccana. El resto de los ritos no requieren que la persona sea creyente, aunque hay que tener en cuenta que son ritos que están circunscritos a una religión. Por esto, normalmente no se suelen casar a personas que se casarían mediante un handfasting porque consideran que es “exótico” o meramente “simbólico”. Los sacerdotes que tienen dos dedos de frente lo hacen para personas que como mínimo saben qué tipo de rito es, qué tipo de religión es, y que van a garantizar a los creyentes que el ritual no se va a convertir en un circo. Lo mismo sucede con el resto de ritos de paso. Al fin y al cabo, los ritos que marcan fases de la vida tienen un marcado significado social, además del religioso y personal.

En su día hablé del handfasting aquí y aquí, así como hablé de la iniciación en este otro artículo y en este otro. No obstante, me encantaría adentrarme más adelante en los otros ritos de paso, que también son muy interesantes.

Iniciativas por el cambio

62279_386728938078542_397464075_nEl otro día, comentando algunos temas por un foro wiccano, surgió el mismo tema del que ya hablé hace unas semanas en el post del Radicalismo Religioso. La verdad, me sentí comprendida al ver que no era la única que notaba una radicalización del ambiente. Cuando escribí mi post sobre radicalismo estaba pensando en las críticas que se vertieron hacia los musulmanes y las que se suelen hacer hacia los cristianos por parte de algunos sectores de nuestra comunidad, pero últimamente he visto que ni los wiccanos nos libramos. El problema de las críticas hacia cualquier religión es que se generaliza, y cuando esto sucede se toma la parte por el todo. Me resulta triste que esto se haga, pues la mayor parte de la gente de ese mundo que hay ahí fuera es muy buena, independientemente de su religión. Sólo quieren alimento, un techo y una seguridad, igual que todos nosotros.

La solución, valga la redundancia, es poner soluciones. Creo que una crítica hacia otro grupo no es nada sin a) intentar acercarse a los otros para intentar comprender y b) solucionar uno su propia parte del problema. No podemos obligar a los demás a cambiar, pero podemos cambiar nosotros mismos. Me doy cuenta de que nos retroalimentamos mucho unos a otros y que estas críticas, como ya dije, están siendo generadas por un momento convulso de nuestra Historia, lo cual es comprensible. Pero si yo, tú y él decidimos seguir quejándonos y criticando, ese pensamiento será igual de tóxico y se pegará de la misma forma que una gripe, es más, acabará siendo epidemiológico en nuestros grupos. Sobre todo en una comunidad tan pequeña y tan dominada por el uso masivo de Internet. Yo no quiero ese ambiente para la comunidad en la que me muevo, porque creo que nos merecemos estar sanos. Estamos en caminos espirituales para eso mismo y para crecer como personas. Así que pongamos soluciones, trabajemos todos juntos en esto, de a poquito pero sabiendo hacia dónde vamos. Ya sea con un euro a organizaciones por la paz, el medio ambiente o la caridad (gracias a plataformas como Teaming es bastante sencillo hacer microdonaciones), ya sea difundiendo casos de personas que necesitan ayuda a través de las redes sociales, ya sea mediante el uso de la magia.

Una de esas iniciativas mágicas por el cambio ha venido de la mano de mi amiga Gaia, del coven “El Caldero de Cerridwen“, de la Tradición Greencraft, quien ha tenido la gentileza de organizar unos rituales por el cambio. Ella ha titulado su iniciativa “Ritual de crecimiento de la consciencia” y la primera sesión tendrá lugar el próximo día 20 de febrero de 2015. Su diseño permite que se puedan hacer desde cualquier lugar en el que uno se encuentre, y tiene como objetivo algo que se puede hacer con magia, como es impulsar un cambio de consciencia, primero en nuestra comunidad, luego en el mundo. Se trata de “asumir la responsabilidad de nuestros actos, tratar de hacer las cosas bien y ser mejores con nosotros mis y, por ende, con los demás”, de acuerdo a las instrucciones del rito. El evento, llamado “Creando consciencia y cambio” se encuentra en Facebook en la siguiente dirección: https://www.facebook.com/events/866058106750159/?fref=ts

Otra de las iniciativas por el cambio lleva ya un tiempo siendo publicitada dentro de la Tradición Correlliana. Se trata de la “Guerra espiritual por la paz” que traté brevemente el otro día en Encrucijada Pagana. En una situación tan convulsa como la actual, cualquier intento por mantener una delicada paz es bienvenida. Las oraciones por la paz se están organizando a través de la página web principal de la Tradición, con presencia de multitud de órdenes, Templos y Santuarios por todo el mundo, que cada semana oran por la paz en un sencillo gesto. Podéis ver más información al respecto en la siguiente dirección (en inglés): http://www.correllian.com/Peace.html.

Éstas son las dos iniciativas por el cambio que conozco hasta el momento. Seguro que hay más, porque la gente no siempre publicita mucho las cosas que organiza, pero me consta que este tipo de ritos se están llevando a cabo casi constantemente. Recordemos que las personas aportan con lo que tienen, algunos tienen dinero que donar a organizaciones, otros tienen sus manos para cambiar areneros de gatos en refugios, y otros tienen magia. Cualquier ayuda es bienvenida, cualquier aporte es necesario, cualquier granito de arena puede formar una hermosa playa. La clave está en empezar a poner soluciones y en dejar de quejarnos. Vamos a tratar de cambiar el chip, de ser inclusivos, de trabajar juntos. Sólo así podremos sanarnos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea.

Ese concepto BDSM de la suma sacerdotisa

Latigo Hoy, haciendo referencia a un supuesto elemento en el ritual de iniciación con unos amigos en el foro de wiccanos, me he acordado de una anécdota. Hace un par de años recibimos en el Templo un email, cuanto menos, surrealista. Era una persona que quería venir al Templo a servir como esclava o algo así y ponerse a mis pies. La verdad, no sabíamos cómo reaccionar, porque no queríamos hacerle daño a la persona, ni que se sintiera incómoda, ni ofenderla, pero ante todo queríamos aclarar que la suma sacerdotisa es una autoridad dentro del coven pero no ejerce dicha función más allá de los rituales o de la formación que le toque dar. Y que, por supuesto, los compañeros del coven no son esclavos, sino eso, compañeros.

Me extrañó aquel concepto pero lo he visto repetido varias veces y después de eso me han llegado propuestas similares, no tan fuertes pero sí con las mismas connotaciones. ¿De dónde viene ese concepto tan BDSM de la suma sacerdotisa y de la forma en la que ejerce su autoridad? Para los que no lo sepáis, el BDSM incluye una serie de prácticas sexuales, y son las siglas de Bondage (ataduras), Dominación, Sumisión y Masoquismo.

Aventurándome mucho, creo que esta concepción del BDSM wiccano puede venir de la frecuente mención al supuesto látigo, que tantos ríos de tinta ha producido. Llevo ya varios años ejerciendo como sacerdotisa, y varios años viendo de forma recurrente en foros wiccanos la típica pregunta sobre el látigo que supuestamente se utiliza en algunas tradiciones cuando se va a iniciar a alguien. Como mínimo sale 5 ó 6 veces al año. Cada vez que veo esa pregunta me muero de la risa porque parece que aquí las sacerdotisas somos unas dominantes que nos dedicamos a lacerar espaldas ajenas como hobby. A veces me dan ganas de decir “sí claro, en mi tiempo libre me dedico a azotar acólitos” (nótese el sarcasmo). En realidad, en mi tradición no es habitual el uso del látigo (yo nunca lo he usado), pero sí se utilizan con frecuencia cuerdas y cuchillos para las iniciaciones de algunos grados, no de todos. El uso de estas herramientas es totalmente simbólico y no voy a entrar aquí en desvelar qué significan, pero tienen de hecho varios significados y se utilizan principalmente, como os podéis imaginar, con el objetivo de hacer que el nuevo iniciado pase por un ritual rico en simbología, sin que vea afectada su integridad física ni psicológica. Vamos, que no le pegamos a nadie ni le causamos traumas.

Y por supuesto, nada de esto tiene una connotación sexual. En mi grupo incluso menos porque vamos todos vestidos. En grupos en los que se hace el rito desnudo imagino que tampoco, ya que cuando estás en el ritual estás en el ritual y no estás pensando en otras cosas, ni siquiera en que se llevan las cositas al aire. Total, van todos desnudos, ¿para qué van a fijarse los demás en tus cositas?

La figura de la suma sacerdotisa se basa en otro concepto, que se llama autoridad moral. Significa que se respeta a la persona que te está formando y enseñando, pero no que tengas que besarle la liga* cada vez que te la enseñe (si es que alguna vez la enseña), ni rendirle pleitesía. La suma y/o el sumo son los que organizan los rituales y los dirigen, por eso se les presta atención, se preocupan por el bienestar del coven y toman las decisiones administrativas necesarias. Y por supuesto, inician a otros miembros. Son como el padre y la madre del coven. Pero padre y madre no significan “amo y ama”. Significa que cuando acaba el ritual cada uno para su casa. Hay covens en los que hay amistad, hay otros covens en los que la gente sólo se reúne para hacer rituales y fuera del círculo ni siquiera son amigos. Raramente veréis a sumas sacerdotisas ejercer su autoridad fuera de lo que suceda en sus Templos, círculos, covens o rituales. Y en ningún caso le pegarán a nadie, ni fuerte, ni flojo, ni nada. En realidad, los rituales wiccanos tienen mucho de concentración y poco de connotaciones abiertamente sexuales.

(*) La liga es una prenda de vestir asociada al tercer grado en algunas tradiciones y que normalmente llevan las mujeres. En la Tradición Correlliana es de color rojo y normalmente se omite. Aunque a mí me encanta. Será porque es lencería fina.

Meditación guiada: blindaje de aura

Esta meditación sirve para blindar nuestro campo energético personal. La gente tiene energía muy variada y hay veces en las que nos “pegan” sus energías (como la gripe), dejándonos cansados, tristes o malhumorados. A veces también se producen fugas por nuestras propia actitudes mentales. Este blindaje es un ejercicio sencillo que aquí planteo como una meditación completa, pero se puede hacer en casi cualquier momento del día, como ya veréis.

Desde aquí doy las gracias a mi Santa Claus particular por el súper regalo del soporte de micro, el filtro anti-pop y el teclado midi, que me hizo en estas pasadas fiestas, pues me han permitido grabar esta meditación.

Os dejo con el vídeo que contiene la meditación.

 

Hacer ritos de paso para otros

El otro día una de mis amigas, que recientemente fue madre de una niña, me ofreció ser la madrina mágica de su bebé y oficiar una ceremonia de bendición para la pequeña. Acepté encantada, a pesar de que me va a pillar bastante preñada y creo que dentro de poco me costará moverme. Pero bueno, es algo que no se hace todos los días y además es una buena amiga, así que le estuve preguntando por un par de preferencias y le comenté que iba a pensar cómo diseñar la ceremonia para que fuera acorde a sus gustos.

Me llevé un rato pensando en todas las cosas que hay que valorar cuando alguien te pide que diseñes un ritual. Obviamente yo soy wiccana, así que lo primero que me pide el cuerpo es que monte mi  círculo y llame a mis atalayas. Pero, ¿y si resulta que la familia en cuestión no es wiccana sino que practica otro tipo de paganismo, acorde al tuyo, pero no igual? En realidad esto no supone ninguna complicación, es más, hace más sencillo el diseño. No obstante, te hace reflexionar acerca de la cantidad de factores en los que tienes que pensar cuando vas a hacer algo tan importante como una boda, una presentación de bebé o incluso un funeral. Así que voy a hacer una lista, y de camino la comparto con vosotros, de cosas interesantes a tener en cuenta cuando alguien nos pide un rito de paso pagano, de cara a poder diseñarlo a gusto de la persona o personas que sean.

1. La creencia de la persona. No es lo mismo hacer un rito para un kemético, que para un reconstruccionista celta, que para un wiccano. Saber cuál es la creencia de la persona te llevará a saber si estás preparado para diseñarlo y oficiarlo.

2. Tus propios conocimientos. Si resulta que la persona en cuestión es kemético ortodoxo y no tienes ni idea de Kemetismo, pues o te documentas, o dices muy amablemente que no estás preparado para oficiar el ritual. También puede suceder que no te parezca ético, por ya haber personas formadas en dicha fe que pueden oficiar ese tipo de ritos de paso. Es más, esto me ha pasado a mí y ya he tenido que decir en un par de ocasiones que para bodas druídicas están los druidas, que en España son una comunidad muy asentada y que les van a poder asesorar mucho mejor que yo que soy wiccana.

3. Dónde y cuándo. El dónde es importante porque no es lo mismo una ceremonia al aire libre que en una casa. Por ejemplo en determinados sitios puede aparecer la Guardia Civil y decidir que, de manera preventiva, te requisan el athame (aunque luego te lo devuelvan, en cualquier caso sigue siendo un arma blanca y por eso se requisa). Si por ejemplo oficias en una casa o una finca, ahí en teoría no pueden decirte nada. Del dónde también depende cómo vayas a organizar el espacio: cuanto más espacio, mejor se puede colocar a las personas en forma de círculo, pero esta colocación no es posible cuando el espacio es muy reducido. También ayuda saber cuál es el espacio para poder organizar un altar. Cuándo también es importante, pues tienes que asegurarte de que estás libre, y por libre me refiero a que no hay cumpleaños, ni hospitalizaciones, ni nada de nada, y que en caso de emergencia cuentas con alguien para atenderla.

4. Quiénes van de invitados. Si hay gente pagana en el ritual es mucho más fácil porque puedes invitarlos a participar en las bendiciones para la persona a la que estás oficiando. Si los invitados no son paganos, es normal que la gente está cohibida y que no sepa qué es lo que va a pasar, así que tendrás que explicar el rito con un poco de antelación, idealmente antes de empezar. Cuando oficio para gente no pagana, por ejemplo, intento no hacer nada complicado, no llamo a energías potentes y, por tanto, tampoco trazo círculo con el athame sino que utilizo otras técnicas. Incluso invoco con una voz diferente, uso un registro más pausado y menos enérgico, para que el ritual dé sensación de paz y no de “aquí se va a abrir la tierra en cuanto llegue la Diosa ésta”. También me tomo mi tiempo para asegurarme de que todo el mundo entiende qué va a pasar antes de comenzar, respondo preguntas, indico cómo deben colocarse y, en caso necesario, pido ayuda a alguien para que vaya colocando a las personas en la disposición que sea.

5. Considero si puedo llevar a alguien. Muy relacionado con lo anterior. Y no me refiero a llevar a alguien para el momento de los canapés y la comilona (si es una boda), sino a alguien para que eche una mano durante el ritual. De hecho, no me parece ético llevar acompañante sólo para los canapés.

6. Los gustos de la persona. Esto en realidad es lo más importante. Hay personas que tienen un gusto especial por determinadas divinidades, por ejemplo una devota de Isis puede querer que su Diosa aparezca en la ceremonia. De nuevo, hay que documentarse si no se sabe de ella y, si se sabe, hacer algo específico para la ocasión con la Divinidad. Hay dioses que pueden tener una advocación relativa al matrimonio, a los niños, a los púberes o a los fallecidos, así que puede ser una buena idea informarse sobre las advocaciones de las divinidades a la hora de crear invocaciones o dar bendiciones, según el tipo de ritual que sea.

7. Si estás dispuesto a echarle tiempo. Organizar este tipo de ritos conlleva muuuucho tiempo. Hay que escribir borradores de guiones, invocaciones, oraciones, tenerlo todo muy pensado para que salga muy bien. La comunicación es muy importante en este sentido. La conexión que tengas con la persona o personas también. El funeral puede ser, quizá, el más rápido de organizar, porque la gente normalmente quiere salir del paso lo antes posible, pero las bodas suelen ser trabajos largos de mucho contacto con la pareja que se casa. Esto no se hace en dos o tres días, conlleva su tiempo para pensar y crear. Si no estás dispuesto o tienes cosas que hacer es mejor ser honesto y decirlo.

A partir de aquí, la estructura de un ritual dependerá de la tradición que practiques. Pero normalmente consta de:

– La organización previa del altar, los invitados y el espacio.

– Una presentación del rito y los participantes, que por norma general incluye el objetivo del ritual. Esto es como cuando los sacerdotes cristianos dicen eso de “estamos aquí reunidos para…”. Como es natural, se puede ser un poquito más informal o un poco más solemne, dependiendo del objetivo del rito y de la atmósfera que quieras crear.

– El rito en sí, con las invocaciones que necesites, unas palabras para los participantes, dándoles su momento de protagonismo también. Y luego por supuesto las bendiciones que quieras hacerles llegar.

– Un brindis sencillo.

– Una despedida.

En la Tradición Correlliana lo dividimos en cinco fases, que coinciden con los cinco elementos (Aire – Fuego – Espíritu – Agua – Tierra), pero aquí lo he reducido a cuatro porque creo que cuanto más sencillo mucho mejor. Así no se aburre la gente y se pueden ir todos pronto a comer o a lo que necesiten hacer.

Una última cosa sobre los ritos de paso es que la gente se puede emocionar mucho, porque son momentos de mucha tensión emocional, por regla general son momentos en los que las personas se muestran sensibles y por eso hay que ser un poquito comprensivo con ellas. Puede ocurrir que alguien se ponga a llorar, pero en cualquier caso mi consejo es que se mantenga la calma y que se respete a las personas que tienen su momento de emocionarse, porque le puede pasar a cualquiera y, de hecho, es bastante común. Dejar que la persona llore y no parar el ritual, o no hacerle sentir el protagonista inesperado de un acto en el que no debería ser protagonista. Y además darles la importancia a quienes realmente son los importantes en el ritual.

Soy brujo/a y… quiero tener un gato

¿Qué hay más típico que la figura del gato junto a la bruja? Pues posiblemente el caldero, y poco más. Y ahora que llegan las fiestas, los regalos y esas cosas, es normal que en muchas casas se regalen mascotas para los más pequeños o para los no tan pequeños. Como orgullosa humana de dos gatos, me gustaría dar algunas pinceladas de lo que supone hacer buenas migas con estos amigos peluditos, sus cuidados y otros detalles a tener en cuenta.

¿Puedo permitirme tener un gato? 

Y no hablo de dinero, hablo de tiempo y de ganas. Hazte algunas preguntas antes de lanzarte a buscar al gato de tus sueños: ¿puedo permitirme comprarle una comida que cubra todas sus necesidades? ¿Dispongo de un lugar donde ponerle una bandeja de arena, y que esté alejado del trasiego del resto de la casa? ¿Estoy dispuesto a cambiar desechos cada pocos días y mantener la arena limpia? ¿Voy a estar en casa a menudo, para darle tiempo y cariño a mi mascota? Si me voy de vacaciones, ¿puedo confiar en alguien para que se pase por mi casa a diario y se asegure de que el gato está bien, le ponga agua y comida y le cambie la arena? ¿Soy consciente de que otras mascotas pueden no tolerar al gato, y estoy dispuesto a dar todo lo posible de mí como para hacer la convivencia armoniosa? ¿Tendrá mi gato suficiente sitio como para correr y jugar en mi casa? ¿Puedo darle un sitio donde dormir? ¿Soy consciente de las alergias propias y ajenas en casa, y todo el mundo está de acuerdo con tener un gato? Si se pone enfermo, ¿lo llevaré al veterinario y me aseguraré de darle la medicación necesaria hasta que le den el alta? ¿Estaré dispuesto a tener todas sus vacunas en regla y a cumplir con la identificación del animal de la manera en la que lo marque la ley pertinente?

Si la respuesta es sí a todas estas preguntas, entonces estamos preparados.

Características del gato como mascota

Un gato es más que una mascota. Es un compañero de piso. A veces incluso actúa como si fuera el dueño de la casa y tú te limitaras a pagar sus facturas. Pero, al contrario de lo que se cree, son animales muy apegados a una persona que actúa como su “humano favorito”. Esa persona será como su madre o su padre y la buscará para todo lo que necesite, si confía lo suficiente en ella. Que ésa es otra: el gato no te amará incondicionalmente como un perro. El gato te amará con todas sus fuerzas, pero sólo si te ganas su amor antes, y no sólo por ser el que le da de comer. Esto quiere decir que si te enfadas con él y hasta le pegas, él se enfadará y no querrá estar contigo. Si, en cambio, usas la mano izquierda a la hora de la disciplina, y lo disuades de hacer cosas de una forma en la que no se dé cuenta de que le estás distrayendo o disuadiendo, o lo “convences” de que rascar el sofá o subirse en la encimera no es divertido, entonces hacer esas cosas perderá el interés para el michín y no lo continuará haciendo.

Una relación de humano-gato se parece mucho a cualquier relación con cualquier otro humano. Son animales independientes, no en el sentido peyorativo de la palabra, sino en el que ellos son totalmente autosuficientes para buscar un sitio tranquilo y echarse una siesta. Irán contigo cuando tengan ganas y entonces sabrás que están siendo totalmente sinceros. Un gato no te adula, un gato va contigo y busca tu atención cuando realmente le apetece estar contigo. Y créeme, esto pasa muchas veces al día cuando la relación con el animal es positiva y armoniosa. Un gato no miente, no sabe, sus movimientos le delatan. Cuando un gato te lama, entonces amigo mío te estarán diciendo lo mucho que te aprecian, y será de verdad, desde lo más profundo de ese pequeño corazón felino.

Son animales extremadamente limpios. Se pasan el día limpiándose y a algunos les da hasta coraje que les toquen con las manos sucias. Si saben hacer sus necesidades en la arena y la arena está limpia, lo harán siempre ahí. Otra cosa es que la arena no esté a su gusto o que la limpies muy de cuando en cuando. Entonces puedes prepararte a que te dejen regalitos como muestra de su disconformidad con la limpieza de la casa.

Cómo elegir un gato

Primero de todo, plantéate cuántos años quieres vivir con tu amigo. Los gatos de raza son muy bonitos pero a) son carísimos y b) debido a la selección a la que son sometidos normalmente viven pocos años. Hay mucha gente a la que le encanta este tipo de gato, muy seleccionado, porque es un status social y porque el carácter es predecible al estar determinado por los genes.

No obstante, también existe la opción de adoptar, que es más económica. Hay muchos gatos abandonados todos los años, especialmente en verano. Se regalan muchos animales en Navidad y en cuanto la gata tiene el primer celo y queda preñada hay gente muy fría que abandona gata y gatitos a su suerte. Hay mucha gente estupenda, que recoge esa familia gatuna y les da un hogar provisional, esperando que surja esa familia que quiera tener un amigo para siempre. Mi experiencia como adoptante (mis dos gatos son adoptados) es muy positiva, y es verdad que mis michis son muy diferentes entre sí porque son gatos callejeros y no han sido seleccionados genéticamente. Aunque ojo, hay muchos más gatos de raza en estos refugios de lo que a simple vista parece.

Luego tenemos el factor edad. Los gatitos son preciosos y muy tiernos, pero dependiendo de lo pequeñitos que sean cuando lleguen a casa puede que no sepamos cómo van a ser cuando sean mayores. Todos los gatos de pequeños quieren experimentar, jugar a cazar, jugar a correr, jugar a perseguir… sin que esto tenga que ver con su carácter futuro. Mis dos gatos fueron adoptados de cachorros y han sido juguetones y simpáticos de pequeños, y sin embargo ahora son la noche y el día en el carácter. Que claro, los quiero a los dos tal y como son, pero quizá en un futuro adoptaría un gato adulto, con su carácter ya asentado, sabiendo con qué tipo de “persona gatuna” estoy tratando. Eso es lo bueno de adoptar gatos con dos o tres años: ya sabes qué tipo de carácter tienen. Y si vienen de un refugio ya están socializados, ya sabes si se llevan bien con otros gatos, ya sabes que van a hacer pis en la arena y que no van a llorar cuando se vean solitos de noche en una casa extraña. Recuerdo que  cuando adoptamos al pequeño las noches eran muy largas con el bebé gato llorando porque no estaba su mamá felina, hasta que nos aceptó como su papá y su mamá.

Finalmente y no menos importante, plantéate qué tipo de hogar tienes y quién eres. En un refugio de gatos con el que colaboro me contaron que una señora mayor se enamoró de un gato juguetón e hiperactivo. A la tercera vez que el gato se le agarró del moño para jugar, la señora decidió que lo devolvía al refugio porque era demasiado mayor para ese tipo de animal tan activo. Luego se llevó al clásico “gato alfombra” que no se mueve más que para comer e ir a la arena, y le fue muy bien. Si tienes niños, un gato juguetón pero paciente, que esté acostumbrado a mucho estímulo y que no tenga miedo a nada puede estar bien. Si eres tranquilo y sosegado, un gato como tú te puede ir estupendamente, para sentaros juntos con un buen libro en una fría noche de invierno y disfrutar de vuestra compañía mutua.

Preparando la llegada

No necesitas mucho para la llegada de tu gato. Primero, realizar los trámites necesarios con la persona o personas con las que hayas hablado para acoger a tu nuevo amigo. A veces es necesario papeleo, tanto en gatos comprados como en gatos de refugio. Incluso los refugios hacen cuestionarios y entrevistas previas para asegurarse de que puedes mantener un gato y darle el cariño que necesita.

Si recoges un gato directamente de la calle, lo ideal es que antes de meterlo en casa lo lleves a desparasitar interna y externamente. Esto lo hace un veterinario. También es necesario que le realice una exploración para ver cómo se encuentra de salud. Esto lo hicimos con mi primera gata (que ahora tiene 8 años y fue recogida de la calle teniendo dos o tres meses) y funcionó muy bien, y te ahorra disgustos con el hecho de que el animal de pronto se ponga tan enfermo como para que te dé un buen susto. Si no puedes llevarlo al veterinario porque es de noche o festivo, no pasa nada, mete al gato en casa. Pero si tienes otras mascotas, ponlo en “aislamiento” en una habitación diferente, al menos hasta que te digan que está sano (aunque luego habrá que hacer las presentaciones y hacer que el gato se acostumbre al resto de los animales y viceversa…).

Después de esto necesitarás un cacharro para la comida y otro para el agua. Lo ideal es que sean de cerámica, ya que hay gatos alérgicos al plástico. Si sólo tienes plástico, no pasa nada, lo importante es que tenga un sitio donde comer y beber. No le des leche, los gatos no toleran la leche de vaca. Luego necesitarás una bandeja de arena, pienso especial para gatos (o gatitos, según lo que tengas), arena y una camita para dormir. Aunque el gato luego dormirá en los sitios más insospechados.

Si vives en un sitio alto, como un piso o apartamento, recuerda que los gatos pueden distraerse queriendo cazar una mosca o un pájaro y caer al vacío por ventanas y balcones. Y no siempre salen ilesos. La solución es instalar una malla discreta en balcones, terrazas y ventanas, a la suficiente altura como para que el gato no pueda saltar a través de ellas.

Gatos, enegías y rituales

Al contrario de lo que leí una vez, los wiccanos no usamos gatos en los rituales. Pero sí es cierto que son animales muy curiosos y a veces se acercan en mitad de una de nuestras celebraciones para ver qué estamos haciendo. Se dice que los gatos pueden atravesar los círculos mágicos, igual que los bebés, sin afectar al ritual. También es muy normal que se acerquen a nosotros al vernos muy tranquilos, si estamos meditando por ejemplo.

Son animales muy sensibles a las energías externas y a los cambios sutiles en nosotros y en el hogar. Por eso pueden sentirse atraídos por una celebración o una meditación, ya que les agrada la tranquilidad, al igual que quedarse mirando al vacío en un sitio donde notamos un cambio energético. No todos los gatos son igual de perceptivos, no obstante, y habrá gatos que ni se inmuten. Pero es interesante ver qué despierta la atención del minino cuando se está haciendo algún tipo de actividad espiritual.

Tabúes en la Wicca (4): La política

Hará como 10 años, quedé con un wiccano de otra tradición al que conocí por internet para tomar un café y charlar. Aquella conversación me impactó mucho porque yo por aquel entonces me movía en un entorno muy politizado y que estaba marcado por un descontento de la juventud, especialmente de los universitarios como yo, con el gobierno que por aquel entonces estaba en el poder en mi país. Aquella fue la época de la guerra de Irak, de los últimos años del ex-presidente Aznar y de la tragedia del 11-M. Yo por aquel entonces pensaba que “un buen wiccano” tenía que ser de izquierdas, porque era el ambiente en el que me movía. Mi interlocutor me abrió los ojos a wiccanos de otras ideologías políticas que vivían en otros países cuya realidad social era diferente. ¡Me habló hasta de wiccanos enrolados en la Marina norteamericana! ¡En el ejército, que en España se ha llegado a considerar hasta carca en según qué sectores! Para mí, lógicamente, todo aquello era nuevo, brillante y fascinante y, por qué no decirlo, hasta escandaloso. Era demasiado ingenua y estaba viendo el mundo, creo, a través de un agujerito.

Ha llovido mucho desde entonces y me he dado cuenta de que la Wicca no se mete en nuestras ideologías políticas. Por eso muchas personas wiccanas no solemos hablar de política y, de hecho, lo consideramos tabú. Yo la primera. Pero sé que hay gente en la comunidad wiccana que vota a diferentes partidos, de hecho hablo muchas veces con mis amigos dentro de la misma, y sé que uno vota al Partido Juanito, el otro vota al Partido Pablito y un tercero al partido Pepito. El voto es libre y es de cada uno, y ése es el juego democrático. Ése es mi punto de vista y es la razón por la que no me meto en las elecciones políticas del resto de las personas de mi entorno dentro de la Wicca.

Creo que existe miedo al qué dirán dentro de la comunidad cuando se trata del voto, y es por esto que resulta tan tabú. Hay sectores de la política en España que están vinculados al Cristianismo, por ejemplo, y creo que es lo que puede llevar a una persona wiccana a callarse que vota a ese partido que aglutina a gente del Opus con personas de ideología liberal, pese a que se vaya con ellos porque considere que le gusta su planteamiento económico. No soy politóloga, así que mi análisis puede ser bastante parcial, pero creo que esto ocurre en España porque tenemos partidos muy grandes con programas muy genéricos y, por tanto, políticos de ideología muy diferente en el mismo partido que tiran en direcciones distintas. Como un Cristiano radical y un Neoliberal ateo metidos en el mismo saco, aunque se parezcan en el blanco de los ojos. O un Anarquista Individualista con un Comunista de la vieja escuela en el mismo partido.

Creo que la situación política que tenemos en España ahora mismo es bastante rara, comparándola con la que tienen en otros países (exceptuando a EEUU). Nos comportamos como si fuéramos de un color o de otro, como si siguiera existiendo aquello de “Las dos Españas” que tanto se comentaba cuando yo era pequeña y se hacía un análisis del pasado. No vemos que las personas tienen matices, pero que hay tan pocas opciones que gente con ideologías que no casan ni con un partido ni con otro al final quieren participar del juego democrático igualmente.  Hay gente que acaba votando no por afinidad política con la totalidad del programa, sino que lo hace porque, por un lado, no hay opciones con las que estén totalmente de acuerdo y, por el otro, porque existe esta terrible idea del turnismo pacífico que llevamos arrastrando desde el S. XIX (de la que surge el concepto de “voto de castigo”).

En otro aspecto del mismo tema, aunque lo relacionaría estrechamente con ese concepto un poco maniqueo que tenemos de la política, creo que también tenemos miedo de que las discusiones políticas o determinados planteamientos nos separen como comunidad. No digo que la democracia en mi país esté en pañales, sino que hemos cogido malas costumbres, y es por ese Bipartidismo que arrastramos históricamente. Esto empieza en el Parlamento: casi todos los debates que veo se basan en los ataques de un partido contra otro, y no en una crítica real y constructiva. Los ciudadanos no somos diferentes y los wiccanos no dejamos de ser ciudadanos. Es raro ver un debate sano (aunque hay honrosas excepciones) en las redes, y cuando lo hay casi se me caen los lagrimones de la alegría. Creo que debemos aprender a debatir como personas que somos y no como niños de 5 años, esgrimiendo como argumento un “y tú más”. Claro que luego veo que enseñamos a nuestros hijos que el insulto es un derecho (y no algo socialmente reprobable) y entonces se me caen los lagrimones, pero de la pena.

Y esto creo que es aplicable a casi cualquier discusión de las que veo en cuanto a ideologías relacionadas con la Wicca. Lo único así que puedo más o menos aconsejaros (aunque como todos los consejos, sois libres de tomarlo o no) es que os intereséis en las ideologías políticas de otros wiccanos en otros países para hacer un ejercicio que cuesta, y es un ejercicio de salir de esta realidad en la que vivimos, porque no creo que sea la norma fuera de nuestras fronteras. Por ejemplo, y volviendo al principio del post, a mí me sorprendió muchísimo el hecho de que hubiera muchos wiccanos en el ejército de los EEUU, y luego arañando la superficie vi que había otros wiccanos que no es que fueran del Tea Party en ese mismo país, pero abogaban por un Neoliberalismo que aquí asociaríamos con la derecha, aunque votaban a los demócratas. En países europeos he visto a wiccanos que dicen votar al partido verde, o al partido liberal, o a un partido con un programa que no se interesa para nada por la religión. Hay muchas opciones y todas muy válidas, y no creo que ni la Wicca, ni yo, ni tú, ni nadie, nos tenga que decir a quién tenemos que votar porque eso es algo personal. Y si se quiere debatir, pues perfecto, pero hagámoslo con respeto, creo yo.

Como conclusión, últimamente he leído cosas como “ojalá Gardner nos hubiera dicho qué hacer en tal o cual caso”. Creo que Gardner está bien donde está, ya el hombre dijo lo que tenía que decir y se marchó como todos nos marcharemos, porque no fue un enviado divino ni un profeta, sino una persona, y tenía todo el derecho a descansar. Y aparte, él eligió de qué quería hablar. Si no decidió hablar de política, ni del tema que trataré en el último tema de esta serie sobre tabúes, no es porque lo hiciera mal. Es porque realmente a nadie le importa ni a quién votes, ni con quién te acuestes, ni qué comes. Y que no lo hiciera supuso que defendió una Wicca libre de normas, flexible y con espacio para todos. Independientemente de ideologías políticas y de otras elecciones personales.

Tabúes en la Wicca (2): El sexo

Llega Beltane y todos tenemos en la mente las grandes celebraciones con un enorme palo de mayo lleno de cintas, precioso, maravilloso, con muchísimas personas danzando alrededor de él, en mitad del campo. ¡Qué bonito! ¡Qué precioso! ¡Qué bucólico! ¡Qué divertido bailar y bailar! Pues que sepáis que ese palo de mayo alrededor del cual están dando vueltas esas personas no es ni más ni menos que la representación de un pene erecto. Y como me encanta hablar de cosas que no se dicen, hoy voy a hablar de sexo, otro de los grandes tabúes de la Wicca.

Y como en el caso anterior, algunos diréis “¿Tabúes yo? ¡Si soy lo más normal sexualmente hablando!”. Y ahora yo os digo que nos pasamos todo el año siguiendo un ciclo de sexo y cortejo en nuestra religión, y sin embargo apenas hablamos de sexo. Y de nuevo me voy al ejemplo: en la comunidad se habla del Hieros Gamos o matrimonio sagrado en Beltane (mito no relacionado con Wicca que ya desmonté en esta otra entrada), pero no se habla para nada del acto sexual.

Y ahora habrá quien me diga “vale, pero en el Dodecateísmo existe el Hieros Gamos”. Muy bien, querido o querida, apruebas Historia porque el Hieros Gamos viene de Grecia, pero desde luego creo que no existe en Wicca, ni la Wicca equivale al Dodecateísmo (y mis amigos helenistas estarán felices de que diga esto). Las razones que llevaron al matrimonio sagrado de los dioses en la antigua Grecia son las razones antropológicas de cualquier sociedad que necesita que la descendencia sea de un mismo hombre, y que lo garantiza mediante el establecimiento de un mito que haga de ejemplo. El matrimonio se crea como una transacción comercial en la que se establece la alianza de dos familias. Nosotros, los del mundo occidental de hoy, hemos unido eso al amor romántico, un invento relativamente reciente (más o menos un siglo de vida), y que se ha creado precisamente para lo mismo que la transacción socio-económica en la Antigüedad, porque la sociedad es así y siempre busca perpetuar estructuras que funcionan, aunque las razones ya no son las mismas porque la familia no tiene el mismo peso que tenía antes. Pero en muchas partes del mundo, de hecho, el matrimonio sigue siendo concertado. En definitiva, no podemos explicar qué tiene que ver entonces el matrimonio con el sexo y por qué debe ser condición sine qua non para mantener relaciones sexuales, porque uno está ligado a la organización social, y otro a la reproducción y al divertimento de los individuos. ¿O acaso tienen que casarse entre ellos los gatos de abajo de mi casa para que las gatas se queden preñadas?

El caso es que entre tantas uniones de manos (precioso ritual, por cierto) y tanto decir que “los dioses se casan, vivan los novios”, obviamos la parte más divertida porque de eso no se habla, es tabú. Por ejemplo, existen los rituales sexuales en Wicca y sin embargo llevo años sin ver referencias a la magia sexual en los libros. Creo que la última vez que vi algo dedicado a eso fue en el libro azul de Buckland, si mi memoria no me falla, y hace ya bastantes años que me lo leí. El sexo ritual se practica, gente, de forma literal o de forma figurada. En los dos casos recibe el mismo nombre: el Gran Rito. Si hace falta un hombre y una mujer obligatoriamente para hacerlo, hay muchísimas opiniones al respecto y yo no soy quién para decir qué es lo correcto. Sé cómo lo practico y es con mi pareja porque soy monógama. Y obviamente no me he quedado embarazada por esporas.

Que ésa es otra. Existe esta imagen de las sacerdotisas vestidas de blanco, maravillosas y puras. Un amigo de facebook me dijo una vez que no se imaginaba que una sacerdotisa como yo tuviera impulsos sexuales. La verdad, todos tenemos derecho a sentir impulsos o a no sentirlos. Hay gente directamente asexual, pero es que están también en su derecho. Sea como fuere, los sacerdotes y sacerdotisas no estamos obligados a ningún voto de castidad, igual que todas las personas. Nuestra sexualidad es nuestra para hacer con ella lo que sea de nuestra elección. Ya he contado muchas veces que las 19 sacerdotisas de Brigit en Kildare no eran vírgenes vestales, porque las mujeres celtas podían acostarse con quien a ellas les diera la gana. Y ya he comentado otras veces que el matrimonio era diferente del sexo para los celtas. Los pongo como ejemplo para que veáis que la virginidad y el estar casado como requisito para mantener sexo no siempre ha sido la norma en las sociedades antiguas, ni era tampoco la norma en el sacerdocio antiguo. ¿Por qué tendría que serlo ahora?

Me parece que la única norma que debería contar en nuestra creencia hoy día es el sentido común. Por ejemplo, tomar precauciones en los Grandes Ritos en caso de que lo practiques de forma literal, es decir, con un compañero sexual con el que tengas relaciones físicas. Son actos mágicos, pero no dejan de ser actos físicos también, así que se pueden contraer enfermedades de transmisión sexual y, en el caso de chica-chico, las chicas se pueden quedar embarazadas y contra eso de nada sirve rezar. También me gustaría aclarar, por si hay alguien que pueda entender esto como que los wiccanos vamos exhibiendo por ahí nuestra vida sexual en mitad de los círculos, que normalmente estos actos se realizan en la intimidad  y no delante de todo el círculo. Para hacerlo delante de todo el círculo no hace falta más que un athame y un cáliz porque se hace de manera simbólica, y por eso no es necesario tomar precauciones. Aunque en mi memoria queda un divertidísimo mensaje de mi amiga Laura González, presentadora del programa de radio Pagans Tonight en español, en el que el athame de su fotografía lleva puesto un preservativo.

Por supuesto, la Rede Wicca ya sabéis lo que dice. Me parece que debemos tener la cabeza suficiente como para saber cuáles son las reglas del juego con las personas o la persona con la que mantenemos relaciones sexuales de forma habitual, si existen en nuestra vida. A mi parecer, las personas adultas crean determinadas reglas del juego con su pareja o sus parejas, y mientras nadie se salga de esas pautas todo el mundo estará bien. Pero no se debe utilizar un rito como pretexto para salirse de esas normas, creo que es una excusa barata que desvirtúa mucho lo sagrado de nuestro rito.

Tabúes en la Wicca (1): La muerte

Cuando estaba en la Universidad había una profesora de Antropología Simbólica que nos contaba que se había ido a estudiar a un grupo étnico. El hombre de la familia que la tenía como invitada le dijo nada más entrar a hacer la investigación aquello de “aquí mando yo, que soy el macho”. Sin embargo, con el paso de los días se dio cuenta de que era la mujer de la familia, que nunca había dicho nada acerca de quién mandaba, la que realmente organizaba todo aquello. Fascinada por todo lo que no se decía, nos animó siempre a ver lo que no se mencionaba en los grupos sociales, los tabúes, porque decía que son aún más indicativos de la sociedad en cuestión que lo que sí se dice. Dado que el otro día estuve hablando de Margot Adler y de su fallecimiento, me di cuenta de que rara vez hacemos los wiccanos referencia a la muerte. Así que me he propuesto hablar sobre los tabúes de la Wicca, que hay unos pocos.

Y algunos no estaréis de acuerdo con lo que he dicho arriba. “¡Qué tontería!”, diréis, “¡si precisamente la Wicca celebra la vida igual que la muerte y tenemos un festival de los muertos donde honramos a nuestros ancestros!”.

Tener Samhain como referencia a la muerte es fantástico, pero permitidme que dé mi opinión: lo que hacemos en Samhain es recordar, pero no celebrar realmente la muerte. No despedimos a nadie. Les decimos a los que no están que les recordamos, pero estamos más centrados en el velo fino y en tantas otras cosas que decimos y en realidad no comprendemos. No hablamos de la muerte en sí porque sigue siendo tabú. Y si os vais a los blogs de nuestra comunidad más leídos, veréis lo que os digo: raramente hablan de funerales o de despedir a los seres queridos, sino que hablan de recetas de Samhain, de practicar la adivinación y del ya mentado velo fino. Y no lo critico, sólo digo que es indicativo de que la muerte sigue siendo tabú en nuestra sociedad y, por consiguiente, en la Wicca. En este caso, centrarnos en lo que no se menciona sirve para ver qué es lo que no queremos admitir.

Es difícil admitir la muerte de uno mismo, de hecho a algunas personas les crea mucha ansiedad. Por eso hablamos de nuestras vidas pasadas, porque es una forma de descargar esa ansiedad. Lo que no hacemos es planificar el momento de nuestra muerte actual, porque claro, es tabú. Siendo agoreros, lo que preveo es que muchos wiccanos saldremos, si seguimos así, en cajas de pino con señores crucificados encima, porque nunca nos hemos parado a pensar cómo queremos morir y cómo queremos tener un funeral. Así que las casas de seguros y la familia elegirán por nosotros, y en un país con mayoría católica como es España (así como en muchos otros países de Latinoamérica) muy probablemente muchos acaben teniendo un funeral católico. Y resulta triste. Porque los funerales no están tanto para el que fallece, que claro que sí, es un homenaje a la persona que se ha ido, sino que sobre todo están para los que se quedan. Os pongo un ejemplo: uno de los funerales más tristes a los que fui en mi vida fue uno en el que se dio una misa católica, y todos sabíamos a ciencia cierta que la persona que estaba en el ataúd no había sido católica ni de lejos. Me extrañó, de hecho, que el ataúd no saliera ardiendo de forma espontánea cuando el sacerdote le echó por encima el agua bendita. Pero me parecieron muy llamativas las caras de decepción de algunos familiares y amigos, que sabían que eso no era lo que el fallecido quería, y por tanto no resultaba un consuelo para ellos. Por supuesto, si la persona hubiese sido católica en vida habría sido una preciosa despedida, pero lamentablemente no era el caso.

Creo que estamos ya maduros en nuestros países para empezar a hablar de este tema. Algunos ya pasamos de los treinta y los cuarenta, y aunque la comunidad sigue siendo muy joven, nunca está de más plantearse qué vamos a hacer cuando nos llegue ese momento en el que fallezca alguien y haya que tomar una decisión. Así que creo que es mejor empezar a tomarla cada uno, con la responsabilidad que te caracteriza como persona y el cariño que tú mismo puedes darte, y saber cómo quieres que sea tu funeral, tu despedida, o tu banquete-homenaje mientras de fondo suena un tema de tu grupo favorito y tus parientes se ponen ciegos de comer, por poner varios ejemplos. Hay grupos en España que han empezado a moverse a ese respecto, que han plantado cara al tabú y han decidido que se compran un terrenito para habilitarlo como cementerio de su confesión. Iniciativas así son bienvenidas siempre.

Y luego está el otro punto: ¿qué hago si me llaman para oficiar un funeral wiccano? Creo que diseñar ceremonias de antemano para no tener que pensar mucho en ello en medio del shock es lo mejor que se puede hacer, porque creo que en el momento de la comunicación del fallecimiento uno se puede sentir un poco abrumado por la responsabilidad y la pérdida, sobre todo si es de un amigo. De nuevo, pocos rituales de funerales veo en las redes y en los libros de Wicca, porque claro, es la muerte y es un tabú en nuestra sociedad. Y es normal. Pero creo que también deberíamos empezar a pensarlo, a diseñarlo y a compartirlo, porque algún día puede que nos toque oficiarlo o que nos lo oficien. Porque, queridos míos, la muerte no distingue de religiones.