Después del día de la mujer

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Nótese que esta ilustración tiene un tono sarcástico…

Me vais a permitir que hoy haga un poco de off-topic, pero este tema creo que es importante y de hecho está teniendo mucha relevancia en mis redes sociales últimamente.

Ayer fue el día internacional de la mujer, en el que algunas de mis compañeras salieron a la calle a reivindicar la igualdad de sexos. Por ahí me preguntaba un amigo si no había día del hombre, y lo hay, es en noviembre. Sin embargo, creo que el día de la mujer y el día del hombre, el día por la igualdad, es todos los días. Es algo que se consigue en la vida diaria, con mucho tesón y mucho empeño. Como wiccana, yo creo en el equilibrio y creo en la igualdad de sexos porque mis dioses, Ella y Él, son los dos igualmente importantes.

Hoy, entre mensajes de “todos los días es 8 de marzo”, me choca la actitud que tenemos muchas mujeres con respecto a las obligaciones vitales, o lo que nosotras consideramos que son obligaciones vitales, y los mensajes afines que saturan las redes sociales. Veo que se está volviendo a poner de moda la figura de la superwoman (ahora la llaman “mamá alfa”) que se popularizó en EEUU en la década de los 90. Y lo veo en artículos en los que presentan a una monísima Jessica Alba como el súmmum de la mujer-mamá activa, ilustrando un artículo sobre mamás perfectas que lo hacen todo bien, se encargan de todo en la casa, llevan los pantalones y sacan tiempo para ir a ponerse carísimos tratamientos de belleza. Vale si eres soltera pero, y si estás casada o emparejada, ¿dónde están los compañeros de estas mamás alfa y a qué se dedican supuestamente, a rascarse las bowlings? ¿O es que se espera de los hombres que se rasquen las bowlings? La ausencia de cualquier figura en un discurso me produce escalofríos, porque no deja de ser una declaración de invisibilidad hacia un sector de la población que, admitámoslo, necesita también sentirse aceptado en su rol como padre. Así que, cuando veo eso, pienso que la realidad es muy diferente y que la imagen de esa mamá alfa, Jessica Alba, probablemente tenga un ejército de nannies porque se lo puede permitir. No nos engañemos: encargarse de todo (y hacerlo perfecto) sólo implica tener cero minutos para nosotras mismas como mujeres y tener unos estándares de exigencia tremendamente altos. Sólo puedes hacerlo todo y hacerlo perfecto si eres sobrehumano.

Otro ejemplo de supuesta mamá alfa que me irritó especialmente: un vídeo que vi por facebook hace pocos días. Era de una muchacha que intentaba cuidar de su bebé mientras “trabajaba” desde casa. Lo entrecomillo porque no se le ve la pantalla y no puedo decir que estuviera trabajando. Desde mi punto de vista, y como persona a la que su empresa le permite teletrabajar esporádicamente, ese vídeo para mí no es ningún ejemplo de conciliación familiar. Ni la señora en cuestión estaba cuidando de su hijo/a, ni estaba trabajando, ni estaba siendo “mamá alfa”. Lo que yo vi en ese vídeo fue a una persona que tenía que estar en dos cosas a la vez y, desde mi punto de vista, eso es contraproducente para la productividad laboral y para el bienestar de cualquier persona, porque la atención se resiente. Cuando no eres productivo tienes que echarle más horas al trabajo después, con lo cual lo que podrían haber sido 6 horas de dedicación al trabajo acaban siendo 8 horas en las que, ni trabajas, ni le das la atención que merece a tu familia. ¿Realmente queremos esos ejemplos y acabar quemadas? De nuevo, ¿dónde estaba el padre de la criatura, el abuelo, la abuela, el amigo, la amiga, el tío, la tía? La ausencia de otras figuras me parece alarmante para esa madre y para la imagen de “tú puedes hacerlo todo sola” que estaba vendiendo.

Por otro lado, siempre veo que los ejemplos que se ponen de “personas multitarea” son mujeres. ¿Qué pasa con los hombres? Hay padres solteros por ahí, ¿por qué no se les impone que sean “papás alfa”? ¿Será que los varones asumen que no son perfectos, sino que lo hacen lo mejor que pueden? ¿Por qué las mujeres nos imponemos esa perfección inalcanzable? ¿Por qué somos tan duras con nosotras mismas? Me parece que ese ideal de mujer-para-todo es bastante insolidario para con la sociedad. ¿O es que la igualdad y la celebración de la mujer pasa por que nosotras lo hagamos todo? ¿Eso no es, en sí mismo, una desigualdad en el reparto de tareas y en la asunción de responsabilidades? Parece como si le pusiéramos a la sociedad el asunto a punto de caramelo para que nos acabe esclavizando, dentro y fuera del mundo laboral. Y lo hacemos nosotras mismas, lo difundimos nosotras mismas, lo publicitamos con orgullo. No, señoras, no somos perfectas ni necesitamos hacerlo todo. Somos personas, y no pasa nada por decir “necesito ayuda para criar a mis hijos” o “necesito dejar de trabajar para criar a mis hijos”. Es más, deberíamos exigir esa ayuda, ya seamos nosotras o nuestros compañeros (tengo colegas de oficina que son padres y a los que se les niegan reducciones de jornada para cuidar de sus hijos y que sus compañeras puedan trabajar porque así lo desean, y eso tampoco es igualdad). Todo esto pasa también por dejar de estigmatizar a las personas que deciden quedarse en casa para limpiar caquitas y dar el pecho (o biberones) a sus peques, ya sean ellos o ellas. Todo esto tiene que empezar por nosotras mismas y esa imagen de “madre todo lo puede” con la que estamos saturando las redes.

A la sociedad capitalista le conviene que seamos productivos y reproductivos, si no el sistema acabará colapsado, porque una población a la que no se le permite reproducirse es una población que acabará sin trabajadores que sustenten el sistema (no lo digo yo, lo dijo hace poco Silvia Federici). Es necesario que se apueste por políticas de conciliación de verdad y por horarios humanizados o flexibles, entre otras muchas soluciones. Desde luego, no creo que pase por quemarnos como personas y creer y vender la idea de que “lo hacemos todo”. Para mí, eso no es igualdad de oportunidades, eso es ganas de acabar como estamos acabando: con depresión crónica debido a los altos estándares. Creo que deberíamos luchar por derechos para todos, no reivindicar una imagen idílica y utópica de mujeres multitarea que son, al final, esclavas del sistema.

“El feminismo no me alcanzó para repartir las tareas domésticas, en verdad esa idea no me pasó por la cabeza, creía que la liberación consistía en salir al mundo y echarme encima los deberes masculinos, pero no pensé que también se trataba de delegar parte de mi carga.” – Isabel Allende

PD: No soy una experta en feminismo, sólo soy una persona que quiere ser feliz. Desde ya me declaro mala madre, mamá imperfecta y madre que necesita ayuda. No soy multitarea. No soy un ejemplo ni me interesa serlo. Sólo soy yo.

Una respuesta a “Después del día de la mujer”

  1. Jaja muchas necesitaríamos 40 horas al día para poder ser mamás perfectas (e incluso sin ser mamás jajaja). Me ha encantado tu reflexión. La lucha por la igualdad de derechos se tiene que dar todos los días, pero con los derechos, también deberían incluirse las responsabilidades y no sólo a nivel laboral, sino también a nivel doméstico. Bendiciones.

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