Lo complicado y lo simple

caja-de-herramientasPara hacer este hechizo necesitas ponerte boca abajo un martes con luna llena en Capricornio y hacer twerking sujetándote sólo con las orejas. ¿Por qué? Porque lo dice un libro. ¡Cómo te atreves a desafiar a las fuentes del conocimiento!

Y después de esta introducción sarcástica (fiel a mi estilo) quisiera hablar de algo que me preocupa mucho últimamente.

Se dice de los brujos actuales, especialmente a los de corrientes afines a la Wicca y a los propios wiccanos, que comentan o se rigen por cosas como la de arriba. Que la Wicca impulsa este tipo de pensamientos y que son definitorios de la misma. Y yo me río. Me río mucho. Me río porque creo que esto no representa en absoluto nada relacionado ni con Wicca, ni con casi ninguna corriente de brujería que yo conozca. Y ojo, porque digo “brujería” pero no “Alta Magia”. Que ya sé que los Magos juegan en otra liga. 😉

Una tabla de correspondencias planetarias, o de elementos, o de colores, o de lo que sea, no es un camino espiritual, sino que son simplemente pautas basadas en el Principio de Correspondencia (“Como es arriba, es abajo”). Esta correspondencia se da principalmente a nivel simbólico.

El símbolo como tal es una herramienta. Está para ayudarte, no para entorpecerte. Se dan tablas de correspondencias en los libros para ayudar a las personas a tener símbolos que funcionen, pero con frecuencia caemos en la equivocación de radicalizar el símbolo o de asumir que hay que hacer las cosas con la Luna menguante en Cáncer. Me considero bruja, practico algo que muchos considerarían Wicca, y soy fan de la Astrología, y anuncio casi siempre en mi perfil de facebook los Mercurios Retrógrados, pero ante todo me gusta usar el sentido común. Por ejemplo, me ofrecieron otro puesto en el trabajo hace un mes o dos, y cuando me pusieron por delante la oferta de trabajo con los detalles de mi nueva posición Mercurio estaba en plena retrogradación. Si fuera muy radical a este respecto, si realmente las correspondencias planetarias rigieran todo lo que hago como correlliana, le habría dicho a mi nuevo jefe “No voy a firmar la oferta de trabajo ahora a pesar de que me mejora las condiciones y sería tonta si lo rechazara, sino que me voy a esperar a que Mercurio esté Directo de nuevo, porque ya se sabe que no debo firmar nada con Mercurio en retrogradación”.

Cuando hago magia (aunque hago magia muy raramente) no me suelo fijar en la Luna, ni en los planetas, ni en el día de la semana. Se supone que las correspondencias están para hacernos más fácil el acceso, la permeabilización, de la realidad, y es cierto que estar ayudado energéticamente por una poderosa Luna Llena ayuda mucho para según qué cosas, pero si me corre prisa no me voy a andar con chiquitas. Si necesitara 10 euros para acabar el mes porque todavía no hubiera cobrado y decidiera recurrir a la magia para obtener una forma de llegar a fin de mes, no diría “lo hago dentro de 15 días porque ahora estamos en Luna menguante”. Lo haría porque tendría prisa por obtener esos 10 euros, y punto. Es como tener que aflojar un tornillo con forma de estrella en un determinado momento, pero disponer sólo de un destornillador plano: puede haber una herramienta mejor, pero usas la que tienes y no resulta imposible. Otra cosa es si planeo hacer algo, entonces intento buscar un momento lo suficientemente bueno, pero no me obsesiono con el óptimo.

Realmente veo innecesario complicarse la vida, sobre todo porque es raro que algún planeta no esté en Retrogradación. ¡Los ciclos son ciclos, están siempre presentes! Con esto no digo que las correspondencias no valgan para nada, porque ayudan mucho a nivel simbólico y a nivel subconsciente sobre todo (es como estar armado con un buen arsenal mágico), pero no creo que sea una forma de regir nuestra vida. Y sobre todo no suponen la vida según la Wicca, ni según la brujería, ni según nada. ¿Que lo dice un libro y/o la Agenda de las Brujas de Llewellyn? Pues muchas gracias a quienes preparan esas tablas de correspondencias simbólicas, vuestro trabajo no es en vano porque se usan cuando se tienen. Pero no rigen nuestra vida, ni nos hacen inútiles a nivel mágico, ni la Luna Oscura nos quita nuestros “poderes”. Y menos aún esas correspondencias nos hacen wiccanos, brujos, o personas mágicas. Vinimos a esta existencia perfectamente equipados con lo necesario para dirigir nuestra vida, tanto física como espiritual. Otra cosa es tener una buena caja de herramientas.

 

Una respuesta a “Lo complicado y lo simple”

  1. Eso lo dices porque no cortaste tu varita mágica de una rama de roble que no hubiera dado fruto en un viernes con luna llena tras haber ayunado de carne leche y huevos durante un mes y un día y de todo tipo de comida durante las 24 horas anteriores, habiendote purificado previamente con baños rituales durante tres días mientras a la vez salmodiabas vibrando las letras del SAGRADO-Y-DIVINO-NOMBRE-OCULTO-QUE-NO-DEBE-SER-CONOCIDO-POR-NADIE. por eso quieres ocultar tu error aduciendo que las auténticas y verdaderas tradiciones escritas en copias auténticas de verdaderos grimorios falsificados en el S XVIII (léase “siglo 18” para los de la ESO y los de Opening), hereje!!!

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