Hace mucho tiempo que me leí este libro, cuando todavía era dedicante de primer grado correlliano (han pasado la friolera de trece años) y todavía me sorprende cada vez que lo releo. Forma parte del temario obligatorio del primer grado aunque creo que es una lectura interesante para cualquier pagano. Tristemente, la gente, correllianos incluidos, pasa por él sin pena…