Lo primero que hacemos cuando algo está sucio, por regla general, es meterlo en el agua. Enjuagar las cosas las vuelve limpias: así lo hacemos con la ropa, los platos, las superficies, y un largo etcétera. Sin embargo, el agua no sólo sirve para limpiar, sino que tiene multitud de aplicaciones mágicas. Vamos a ver unas cuantas de ellas, mientras…