El elemento Tierra

Según la Wicca, existen cuatro elementos que componen todo lo que existe en el Universo. En este artículo vamos a tratar brevemente el elemento Tierra, sus principales correspondencias y las diferentes formas de trabajar con él.

Para empezar, hemos de comentar que una de las premisas de las que parte la Wicca es la correspondencia entre cada elemento y un punto cardinal, así como correspondencias entre el elemento y unas determinadas características. No se trata de los elementos como los trataríamos en Química, sino de unos elementos en el concepto más filosófico-alquímico de la palabra, tal como eran considerados por los filósofos presocráticos griegos.

De esta forma, el elemento Tierra se corresponde con el Norte, que es el punto cardinal considerado tradicionalmente más frío, pues de donde viene la Wicca el polo se encuentra al Norte.

También, a la hora de invocar a los guardianes del círculo, el elemento Tierra suele ser tradicionalmente el último en ser invocado. Esto es debido a que se encuentra en el Norte y que  se comienza por el Este, siguiendo la trayectoria comúnmente conocida como “Deosil”. Sin embargo, cuando queremos despedir a los guardianes suele ser el primer elemento, ya que la trayectoria que seguimos es la inversa a la de cuando estamos “construyendo” nuestro círculo (el movimiento llamado “Widdershins” o “Tuathail”).

Las principales correspondencias del elemento Tierra son éstas:

– Correspondencia con la Deidad: La Diosa, lo femenino (junto con el agua).

– Momento de la vida: La ancianidad y la muerte.

– Punto cardinal: Norte.

– Herramienta Wiccana: El pentáculo.

– Palo en el Tarot: Oros.

– Características: Frío, seco.

– Cualidades: Sabiduría, integración. Abundancia, prosperidad, cosas materiales.

– Colores: Verde / negro (depende de la tradición).

– Representaciones en al altar: Sal, Tierra, Arena, Gemas.

– Planeta: Saturno.

– Zignos zodiacales: Tauro, Virgo y Capricornio.

– Criaturas asociadas: Gnomos.

Meditación con el elemento Tierra

Esta meditación está sacada de la obra “La Danza en espiral” de Starhawk. Antes de realizarla, como todas las meditaciones, recuerda que debes centrarte bien.

Mira hacia el Norte. Ánclate y céntrate. Siente tus huesos, tu esqueleto, la solidez de tu cuerpo. Sé consciente de tu carne, de todo lo que puede ser tocado y sentido. Siente el tirón de la gravedad, tu propio peso, tu atracción hacia la Tierra, que es el cuerpo de la Diosa. Eres un rasgo distintivo natural, una montaña en movimiento. Fúndete con todo lo que proviene de la Tierra: césped, árboles, granos, frutas, flores, animales, metales y piedras preciosas. Vuelve al polvo, al abono, al barro. Di: “¡Salve, Belili, Madre de las Montañas!”.

También podemos meditar con el elemento Tierra por medio de:

– Un paseo por la naturaleza. Es un ejercicio muy relajante y positivo para nuestro organismo y además nos puede ayudar a centrarnos en la Tierra si nos concentramos especialmente en lo que sentimos en nuestros pies mientras caminamos, sobre todo si vamos descalzos.

– Una planta. Podemos centrarnos en esa hierba, meditar con ella, adivinar sus características, pensar qué nos sugiere, etc. Luego, podemos apuntar estos sentimientos y compararlos con lo que la tradición suele decir acerca de esa hierba.

– Gemas: Podemos hacer lo mismo que comentamos arriba con las hierbas, pero con una piedra o gema de nuestro gusto. Recordemos, de todas formas, que aunque las gemas y las hierbas estén ligadas al elemento Tierra, poseen elementos propios que también tendremos que tener en cuenta en nuestra meditación.

¿Cuándo necesitamos centrarnos en el elemento Tierra?

Cuando nos sentimos sin rumbo, o perdidos, la meditación y el concentrarse en este elemento es especialmente positivo. Nos ayuda a disfrutar del camino, a hacer balance positivo de todo lo conseguido.

La Tierra también es muy positiva para todo lo económico, los negocios, y, en definitiva, la prosperidad. El hogar y las amistades, y la consolidación de los proyectos se pueden ver muy beneficiados por el uso de este elemento.

Curiosidades del elemento

Incluye la magia realizada con plantas, tierra y gemas.

Los altares normalmente se orientan al Norte, debido a la identificación de este punto cardinal con dicho elemento. Se busca así que el practicante esté centrado en el trabajo mágico y obre con sabiduría.

El Dios

Con cierta frecuencia y según las modas que llevamos siguiendo desde hace aproximadamente 30 años, los Wiccanos expresamos o pedimos nuestras cosas a la Diosa, o le decimos a alguien “Que la Diosa te bendiga”. Son los menos los que mencionan a los Dioses, o al Dios. Creo que es importante reivindicar la figura del Dios igual que durante mucho tiempo hemos reivindicado la de la Diosa para hacer posible que la igualdad entre ambos sexos quedara patente en nuestra creencia, ya que muchos de los ahora Wiccanos proceden de otras religiones, normalmente de aquéllas en las que un Dios Padre era la única deidad presente y lícita. Sin embargo, últimamente la tendencia es a darle primacía a la Diosa, como si de una venganza se tratara. Primero de todo, me gustaría aclarar que en las religiones consideradas patriarcales también hay figuras femeninas de gran importancia, aunque el papel de la mujer haya sido pasivo y hasta sucio en dichos cultos.

Sin embargo, y a pesar de estos antecedentes, creo, con gran respeto hacia las tradiciones que sólo veneran a la Diosa, que los Wiccanos no debemos caer en el error de darle primacía a una parte de la Deidad sobre la otra. Hombres y mujeres somos necesarios en la sociedad, y por tanto, no se trata de una guerra por ver quién domina a quién y menos aún de llevar esto al terreno religioso, sino de reflejar la igualdad a la que aspiramos en nuestro culto. Si no queremos un mundo con desigualdades, podemos empezar por nosotros mismos. Otra cosa diferente es que “conectemos” más con una Deidad o más fácilmente con las Diosas o con los Dioses y nos consagremos a su servicio, pero no debemos perder el pie de la realidad de nuestra creencia.

La dificultad para conectar con el Dios de la mujer

Aunque todavía están pendientes de publicarse los datos del censo pagano realizado por PFI España, me aventuraría a decir que la mayor parte de los fieles de Wicca son mujeres. Para muchas de nosotras, es difícil conectar con el Dios porque se nos ha educado a separar el mundo de la mujer del masculino. Aceptémoslo: este mundo es el mismo para todos. Partiendo de esa base, debemos tener en cuenta que en el mundo hay hombres maravillosos que nos hacen conectar con nuestro aspecto masculino, el que todas nosotras llevamos dentro. Ese aspecto también merece ser celebrado, y es lo que hacemos en los Sabbats llamados (injustamente) menores: los solsticios y los equinoccios, donde se celebran las diferentes etapas de la vida del Dios.

Los Sabbats del Dios

El ciclo del Dios en la Wicca es el ciclo del Sol y está íntimamente ligado a las estaciones.

El Dios nacería de la Diosa en Yule (solsticio de invierno), por ser ésta la noche más larga y por tanto la jornada de mayor oscuridad del año, en la que “nace” el Sol y a partir de la cual los días serán gradualmente más largos.

Doce semanas más tarde, tras el festival de la Diosa de Imbolc, celebramos Ostara (equinoccio de primavera), un festival que también tiene connotaciones femeninas pero que está dedicado al joven Dios como patrón de las plantas y los animales que crecen, ya que, recordemos, esta época da comienzo al celo de muchas especies de animales.

Pasando Beltane, celebramos Litha (solsticio de verano), que es el momento en el que el Sol es más poderoso y por ello se celebra el gran festival del Dios del Sol. Con esto da comienzo el verano, pero también es el momento a partir del cual el poder del Sol empezará a disminuir. Tras esto, se impondrá cosechar lo que hayamos plantado durante la primavera, pues el invierno tendrá que llegar.

Una vez que hemos pasado Lammas, llegará Mabon (equinoccio de otoño), que anuncia la inminente muerte del Dios con el invierno que ha de llegar. Es el momento del Dios Padre, del Rey y del Juez.

Aspectos del Dios

En la tradición que sigo, la Wicca Correlliana, se dice que éste, igual que la Diosa, tiene diferentes aspectos. Estos cuatro aspectos (recordemos que el 4 es el número de la manifestación física, que es lo que el Dios simboliza) son los siguientes:

Héroe – Marte, Tyr, Ogun, Horus, Ganesha

Amante – Apolo, Chango, Ra, Vishnu

Rey – Júpiter, Zeus, Amon, Brahma

Hechicero – Mercurio, Plutón, Saturno, Osiris, Shiva

Para saber más:

Correllian Wicca – Lessons for the First Degree. Rev. Don Lewis HP.

Creando un altar: nociones básicas

Uno de los mayores retos a los que se enfrenta alguien que acaba de empezar en la Wicca suele ser el altar. No digo que para los veteranos no sea todo un reto decorarlo adecuadamente a su momento vital y a la estación, buscar nuevos significados a los elementos que lo componen o realizar trabajos manuales para darle un toque más personal a su altar, sino que cuando uno empieza suele estar tan perdido que lo deseable sería tener un manual en el que nos contaran lo básico sobre la creación de altares. Es, por tanto, más necesario para los principiantes que para los veteranos en la materia.

Para la información que aquí presento me valgo de mi instrucción como Correlliana. Aclararé en aquellos aspectos que puedan presentar discrepancias por qué lo hago así, y también las diferencias con lo que se hace en otras tradiciones.

Solemos necesitar un altar para nuestro trabajo personal, ya sea para la comunicación con nuestros espíritus guías, Dioses o nuestro Yo Superior, para nuestras meditaciones o devociones, y también para los rituales, claro está.

¿Dónde poner el altar?

En principio, cualquier habitación en la que vayas a estar tranquilo para que te permita dedicarte a tus devociones diarias y con espacio libre es un buen lugar para poner un altar. Ahora bien, hay cosas que necesitarás si lo que quieres es tener un altar permanente, que no tengas que ir cambiando de ubicación cada cierto tiempo, y eso es, principalmente, una pared libre. Por otro lado, menciono una habitación y no un altar al aire libre (que también se puede tener) porque estando a la intemperie dependemos de la meteorología para practicar. Salvo que las condiciones climatológicas de nuestra zona sean especialmente estables, creo que lo más sensato es establecer un altar bajo techo.

Seamos prácticos: Sé que Buckland en su “Wicca: Prácticas y principios de la brujería” dice que lo ideal es tener una habitación sólo para el altar, pero el espacio escasea y si se tiene esta posibilidad realmente se tiene mucha suerte. Además, el mismo autor dice, en este mismo libro, que lo ideal sería tener el altar en medio de la habitación, pero vuelvo a insistir en lo mismo. Lo más cabal ahora mismo y con la vida que tenemos hoy día es poner el altar pegado a una pared.

Lo primero que vamos a necesitar para establecer nuestro altar es saber dónde ponerlo. Aquí hay diferencias entre unas tradiciones y otras, a mí me han enseñado que pared del Norte es la idónea por ser la que se encuentra ligada a la sabiduría del elemento Tierra. Otras tradiciones (incluyendo al mismo Buckland en esta obra) ponen la orientación del altar hacia el Este. Depende, por tanto, de la tradición a la que se encuentre adscrito el practicante y, en caso de no haber preferencias, del espacio del que se disponga.

Sabiendo la orientación adecuada (con la ayuda de una brújula es muy fácil), tendremos que buscar una mesa acorde a las dimensiones del espacio disponible y colocarla de la forma que sea más cómoda para nosotros de acuerdo con estos principios.

Elementos que componen el altar

Para entender cómo y qué elementos básicos debemos usar en nuestro altar, debemos comprender cuál es la correspondencia entre los puntos cardinales y los elementos. La que a mí me han enseñado es ésta:

Este – Aire

Sur – Fuego

Oeste – Agua

Norte – Tierra

Estas correspondencias pueden variar de tradición a tradición, pero lo que está claro es que los representantes de los elementos deben corresponder más o menos con su punto cardinal. Normalmente, los elementos se suelen representar en el altar de la siguiente forma:

Aire – Incienso

Fuego – Vela

Agua – Agua

Tierra – Sal

Es también importante incluir representaciones de la Diosa y el Dios. ¿Dónde poner estas representaciones? Normalmente se dice que el lado derecho del altar corresponde con el Dios, y el izquierdo, con la Diosa. Estas representaciones, a su vez, pueden ser velas que encendamos o bien estatuillas que decidamos poner encima de nuestro altar.

He hecho un pequeño esquema para que entendáis cómo sería un altar orientado al Norte. Nótese que la vela que representa al Fuego está al Sureste, porque nosotros estaríamos mirando el altar hacia el Norte, por tanto al encender esa vela que debería estar al Sur, si no tenemos cuidado nos podemos quemar. Ésta es una pequeña licencia que me permito, porque, al fin y al cabo, la vela sigue estando al Sur y yo como practicante estoy totalmente a salvo de quemaduras y otros accidentes.

Incluyo el pentáculo en el centro del altar, pese a ser una herramienta, porque, al contrario que la varita y el athame, no lo suelo llevar encima durante los rituales.

Teniendo más de un altar

Hay gente que prefiere tener más de un altar en su casa. Lo hacen así para diferenciar funciones o para dedicar altares a diferentes deidades. También hay familias en las que hay más de un pagano y cada uno de ellos quiere tener un espacio dedicado a su propia espiritualidad. Esto es bastante útil, especialmente cuando se tiene algún Dios o Diosa “patrón”, con el que existe un vínculo muy fuerte, y al que queremos dedicar su propio altar.

En este tipo de asuntos, las preferencias personales también tienen mucha importancia, puesto que, al margen de las correspondencias de los elementos, somos nosotros como practicantes los que nos tenemos que sentir cómodos con ese espacio.

Mantenimiento del altar

El altar hay que mantenerlo, es decir, hay que tenerlo más o menos limpio y arreglado. Es un espacio que dice mucho de nosotros y nuestra práctica espiritual, así de cómo nos encontramos por dentro. Limpiar nuestro altar aprovechando la luna menguante puede ser muy terapéutico cuando queremos deshacernos de algo, por ejemplo un hábito.

También es una forma de “actualizarnos”, es decir, de seguir los ciclos de la naturaleza dentro de nuestro espacio personal. Muchos wiccanos incluyen en su altar elementos de la naturaleza, flores del tiempo, u otro tipo de ofrendas de gran belleza que no sólo quedan muy estéticas, sino que también nos recuerdan al momento del ciclo anual en el que nos encontramos, lo que nos ayuda a estar “sintonizados” con la rueda del año.

Bendiciones

bendición.

(Del lat. benedictĭo, -ōnis).

1. f. Acción y efecto de bendecir.

2. f. pl. bendiciones nupciales.

Si buscamos bendecir, obtenemos el siguiente registro:

bendecir.

(Del lat. benedicĕre).

1. tr. Alabar, engrandecer, ensalzar.

2. tr. Dicho de la Providencia: Colmar de bienes a alguien, hacerlo prosperar.

3. tr. Invocar en favor de alguien o de algo la bendición divina.

4. tr. Consagrar al culto divino algo, mediante determinada ceremonia.

5. tr. Dicho de un obispo o de un presbítero: Hacer la señal de la cruz sobre alguien o sobre algo.

En los círculos wiccanos, decir “bendiciones” es algo deseable. Es más, resulta extraño cuando alguien se despide de nosotros de otra forma, diciéndonos simplemente “un saludo” o “un abrazo”, expresiones que suelen ser comunes en otros ámbitos más mundanos. Por otro lado, muchas veces hablamos de bendecir o consagrar cosas al servicio de los Dioses. Veamos en profundidad ambas acepciones.

Bendiciones como despedida.

Existen multitud de variantes para las “bendiciones” que equivalen a “adiós”: Bendito/a seas, Bendiciones brillantes, BB (acrónimo de Blessed Be o de Bright Blessings), o simplemente Bendiciones. Es una forma muy común de despedirse en los ámbitos wiccanos, pero yo me pregunto, ¿por qué?

¿Realmente tenemos la necesidad de estar bendiciéndonos todo el tiempo, sin importar a quién? ¿Tenemos permiso de esa persona para bendecirle? La respuesta es no. La sobreutilización de esta palabra está haciendo que el hecho de bendecir a nuestro prójimo pierda sentido: decimos “bendiciones” al despedirnos, pero en la comunidad se hace por costumbre, no por la intención real que es lo que cuenta. Es una especie de “etiqueta wiccana” que te exige despedirte de alguien bendiciéndole, aunque te esté troleando en tu foro favorito.

Relacionado con lo anterior, veo muchas “bendiciones” en internet que normalmente recalcan o en cierto modo rubrican comentarios hirientes o irónicos hacia otras personas. Aquí es donde más pierde sentido la palabra, ya que es como herir primero a una persona y luego querer demostrar que se es mejor porque además se le bendice (a pesar de su ignorancia). Creo que esto denota una grandísima arrogancia por parte de la persona que bendice después de hacer un comentario incendiario, y que como wiccanos debemos ser consecuentes con nuestros actos. Yo no bendeciría a alguien tras haberle puesto a caldo, no sólo es hipócrita sino que además estoy despojando de su significado real a la palabra, y sin significado no hay intención. Por otro lado, creo que quien hace esto lo hace de forma egoísta para neutralizar de alguna forma lo que ha hecho, con la infantil creencia de que ese “bendiciones” tiene poder suficiente como para neutralizar las consecuencias de sus comentarios hirientes o poco adecuados. Afortunadamente para el resto de los mortales, estos individuos son fácilmente reconocibles por la comunidad wiccana en general y normalmente acaban más solos que la una.

No obstante, pienso que sobreutilizamos el término. No está mal bendecir a nuestros amigos, familiares o a las personas cercanas, pero, personalmente, con aquellas personas con las que no tengo confianza no entro en bendiciones. Yo no sé si esa persona quiere mis bendiciones (es como aplicar Reiki o mandar energía sin permiso del destinatario), con lo cual hasta que no tenga confianza con esa persona me abstendré de bendecirle. En esos casos, el neutro “un saludo” o ya más cálido “un abrazo” creo que son perfectos, ya que nuestro idioma es lo suficientemente rico como para denotar los grados de confianza que tenemos entre nosotros.

Teoría y práctica de la bendición

De acuerdo con la RAE, en Wicca bendecimos los objetos según las acepciones 3 y 4 de la definición obtenida del diccionario que aparecen más arriba. Es decir, consagramos cosas al servicio de los Dioses apelando al poder divino. Desde athames hasta inciensos, todo lo que vayamos a utilizar en un ritual es susceptible de (y debe) ser bendecido con anterioridad. A veces también se bendice durante un ritual o se aprovecha determinada fecha como un esbat o un sabbat para realizar la bendición pertinente, con resultados normalmente muy positivos.

Existen multitud de formas de bendecir objetos, pero la forma más sencilla de todas es el método que me enseñaron los correllianos, que es el siguiente:

En primer lugar, debemos “limpiar” de energías extrañas o no deseadas el objeto que queremos bendecir. Para ello, lo tomamos con una mano y hacemos tres círculos sobre el objeto en sentido antihorario (Widdershins o Tuathail) con la otra, visualizando el objeto lleno de luz blanco-amarillento, mientras decimos algo como:

“Yo te exorcizo, (nombre del objeto), limpiándote de todas las impurezas que puedas tener”.

A continuación, se hacen tres círculos en Deosil (sentido horario) sobre el objeto mientras lo visualizamos como lleno de energía de un color blancoazulada, muy brillante, mientras decimos:

“Y en el nombre de los Dioses, te consagro y bendigo para el fin al que has de servir. Que así sea”.

También podemos consagrar objetos mediante el uso de los elementos. Así, lo cargamos no sólo de nuestras energías sino también de las de la naturaleza. Este método es muy efectivo, pero hay que tener cuidado especialmente con el elemento fuego, puesto que algunos materiales pueden arder con facilidad. Para este método necesitamos incienso, una vela, agua y sal.

De esta forma, dispuesto el círculo, tomamos el objeto y lo pasamos sobre el incienso, visualizando cómo queda completamente lleno de la energía del elemento aire, mientras decimos:

“Por los poderes del Aire, yo te bendigo para el fin que has de prestar.”

Después, con cuidado, lo ponemos arriba de la vela encendida (cuidado, puede quemar o arder, mantener siempre una distancia de seguridad con la llama para que no nos quememos ni nosotros ni nuestro objeto), y decimos:

“Por los poderes del Fuego, yo te bendigo para el fin que has de prestar”.

Finalmente, tomamos un poco de sal (normalmente tres pellizcos) y lo echamos en el agua. Removemos tres veces en Deosil (sentido horario) y tomamos con la mano un poco de agua salada y la ponemos en el objeto, diciendo:

“Por los poderes del Agua y la Tierra, yo te bendigo para el fin que has de prestar”.

Finalmente, aclarar que existen multitud de formas de exorcizar y bendecir, para todos los gustos: Desde dejar tres noches un objeto a la luz de la luna llena, hasta enterrarlo durante una lunación completa para que se cargue con los poderes de la tierra. Expongo aquí los más sencillos y rápidos, pero en cualquier libro de brujería se pueden encontrar métodos más elaborados por si necesitamos una bendición más profunda.

Fuentes:

Libro de las Sombras de Harwe Tuileva. Harwe Tuileva.

Witch School First Degree: Lessons in the Correllian Tradition. Rev. Donald Lewis-Highcorrell.

Handfasting (y 2)

En el número anterior dedicado a los handfasting hablamos de los aspectos previos a tener en cuenta a la hora de casar o ser casados por la ceremonia wiccana. Si estamos listos para el siguiente paso, que es diseñar dicha ceremonia, tendremos que tener en cuenta unos cuantos aspectos básicos que pueden ser considerados denominadores comunes en casi todos los rituales de este tipo. La mayor dificultad en el diseño y planificación de estos eventos estriba, al final, en la cantidad de variantes que existen para estos ritos, tantos como parejas de novios puede haber en el mundo. Por esta razón, vamos a ver un ritual muy simple que, apuntamos, puede ser ideal para aquellas parejas no wiccanas o que lleven invitados no paganos que quieran utilizar esta ceremonia para su boda.

Estructura básica del ritual de handfasting

Antes de nada, decir que las oraciones o invocaciones que aquí se presentan sólo son ejemplos de lo que se puede hacer o decir dentro de la ceremonia. Cada oficiante y pareja puede decidir qué oraciones incluir en su ceremonia de boda.

En primer lugar, los novios se colocan en el altar y los invitados en círculo en torno a éste. El oficiante realiza las labores típicas de un ritual wiccano: se traza un círculo alrededor de las personas que participan en la ceremonia, y puede invocar a los elementos de la siguiente manera:

(Mirando hacia el Este)

Acompañadnos ahora, oh señores del Aire.

Que vuestros vientos sean los lazos

que unan a estas dos personas.

(Mirando hacia el Sur)

Acompañadnos ahora, oh señores del Fuego.

Otorgadles a su amor y pasión,

vuestro ardor que todo lo consume.

(Mirando hacia el Oeste)

Acompañadnos ahora, oh señores del Agua.

Dadles el amor más profundo,

y la riqueza de cuerpo, mente y espíritu.

(Mirando hacia el Norte)

Acompañadnos ahora, oh señores de la Tierra.

Que vuestra Fuerza y Constancia

Les hagan permanecer unidos,

tanto tiempo como ellos quieran.

(Se vuelve hacia el altar)

En este momento, puede invocar a los Dioses, diciendo:

Bendita Diosa y sonriente Dios,

dadles a estos dos que ante vosotros se encuentran,

vuestro amor y protección.

Que así sea.

El oficiante puede dedicar unas palabras de bienvenida a los allí presentes, presentando a los novios. Acto seguido, invita a los novios a leer sus votos (si no se los saben de memoria) y a intercambiarse los anillos mientras lo hacen, en el caso de que haya intercambio de anillos u otro tipo de prenda simbólica.

En este momento, el oficiante toma el cordón y lo bendice diciendo:

Que los Dioses bendigan este cordón, símbolo de vuestro amor y vuestra unión.

Ahora, ata las manos de los contrayentes como para simbolizar su matrimonio, y mientras lo hace puede decir algo como:

Por este lazo con el que quedan atadas vuestras manos, así están ahora unidas vuestras vidas.

Que esta unión sea válida en tanto que vuestro amor dure.

Que los dioses os bendigan.

Realizado esto, los novios realizan un paseo por el círculo formado por sus amigos y familiares, enseñando el lazo por el que se han unido.

Tras volver al altar, se invita a los allí presentes a hablar espontáneamente sobre los buenos deseos que quieren para la pareja, normalmente éste es un momento muy emotivo que suele terminar con un aplauso. La razón para aplaudir es que normalmente hay gente que llora en las bodas, y más si se ponen a hablar de manera espontánea, así que el aplauso es una suerte de catarsis acústica (y gestual) para ese momento de emoción contenida, permitiendo que salgan todos los sentimientos que cada persona pueda tener.

La pareja puede elegir si saltar sobre una escoba en este momento, aún con sus manos atadas, simbolizando que gracias a su amor serán capaces de sortear cualquier obstáculo que se interponga en su camino.

Finalmente, el oficiante despide a los dioses y a los elementos dándoles las gracias, deshace el círculo, y da las gracias también a los asistentes por acudir a la ceremonia. Los invitados pueden terminar la ceremonia echando sobre los novios pétalos de flores u otro símbolo de fertilidad, como el clásico arroz.

Un último apunte

Ya hemos dicho que existen multitud de variantes, pero quizá la más llamativa de ellas es cuando se utiliza un sacerdote y una sacerdotisa para oficiar la boda. Aquí hemos tratado la ceremonia como si sólo hubiera un oficiante, pero por supuesto que puede haber dos en representación de los dioses, pudiéndose repartir entre ellos las diferentes funciones. Por ejemplo, el sacerdote puede quedar encargado de hacer el círculo mientras que la sacerdotisa que oficia puede invocar a los elementos, y luego él al Dios y ella a la Diosa. Él puede presentar a los novios e invitarles a que lean sus votos mientras se intercambian los anillos (prenda que representa lo material de la unión), mientras que la sacerdotisa puede encargarse de realizar el nudo, que es más simbólico y por ende más femenino. En definitiva, cada uno puede tener un papel bien definido dependiendo de lo que se haga en la ceremonia, aunque siempre es más sencillo hacerlo con un oficiante. En el caso de tener dos personas a cargo del ritual, ambas tendrán que ser totalmente conscientes de su papel dentro de la ceremonia, aprenderse bien lo que han de hacer e incluso ensayarlo con los novios con anterioridad.

Handfasting (1)

Hoy vamos a hablar de las bodas wiccanas.

Hace unos días contactó conmigo un desconocido para pedirme que oficiara su boda. Creo que la idea del handfasting de esta persona se corresponde en gran medida con la idea general que se tiene del handfasting en el resto de la sociedad: Al tratarse de un matrimonio no civil ni católico, y al estar cimentado en el amor (y por tanto ser válido en tanto que el amor dure) se ve como un matrimonio simbólico más que como lo que es en realidad, una unión verdadera. El handfasting es un rito muy hermoso, pero no es una cosa que haya que tomarse a la ligera. No es un matrimonio simbólico, es la unión de dos personas en un rito religioso. La validez a nivel legal es sólo cuestión de tiempo que la obtengamos.

Sin embargo, que sea un rito religioso no quita que se pueda utilizar para unir a personas no wiccanas mediante el mismo, si bien lo ideal es que ambos sean, al menos, simpatizantes de la Wicca. Es como si decides tener una ceremonia zulú o balinesa: Cuando te casas de alguna de estas formas a lo mejor no eres creyente, pero sientes respeto verdadero y profundo por el rito y por las creencias que lo sustentan. No lo haces porque piensas que al basarse en la duración del amor es una versión descremada de otro tipo de ritos, sino porque verdaderamente quieres estar con esa persona, exactamente igual que harías ante una ceremonia de una religión mayoritaria o civil. En resumidas cuentas, se trata de un rito serio.

Pero ser serio no significa que no pueda ser divertido. Los handfastings suelen ser amenos, dinámicos y, en algunos casos, muy participativos. Un ritual es un acto social, y como tal es necesaria la participación de los amigos y familiares de los contrayentes para que le den a la ceremonia ese toque social y de comunidad que necesita. El reconocimiento del nuevo status de la pareja lo dan los invitados al enlace, testigos de excepción de la ceremonia.

Para la pareja wiccana, en cambio, es un hecho muy natural, que corona el amor que sienten el uno por el otro, y que además da un carácter social al establecimiento de la pareja. Los contrayentes que son creyentes pueden aportar, debido a su conocimiento de la liturgia wiccana, un punto de vista de excepción e ideas para la realización de su boda.

La dificultad de casar a una pareja no wiccana

Las personas que no son wiccanas pero finalmente se deciden por un rito como el nuestro para unirse son bastante difíciles de manejar para un clérigo wiccano por diferentes razones, siendo la más importante de ellas el desconocimiento general de la estructura básica de nuestros rituales. Para estos casos siempre es recomendable explicar con todo lujo de detalles cómo se realiza un ritual wiccano, explicar que los asistentes al enlace pueden tener una parte activa en el mismo, y que quizá sea necesario un ensayo preliminar para asegurarse de que conocen la estructura del ritual, para que no estén pensando en lo que va a pasar, sino que disfruten plenamente del momento.

En segundo lugar, señalar que la relación entre los contrayentes y el oficiante debe ser sincera, clara y sobre todo comunicativa, ya que los no practicantes de Wicca no están obligados a conocer cada detalle de nuestra religión (aunque es aconsejable que sepan bastante, al menos, del rito, lo suficiente como para inferirse que tienen interés verdadero en él). El sacerdote o sacerdotisa debe asegurarse de que ambos se casan con pleno conocimiento de causa de lo que implica una vida en común, y para ello es aconsejable entrevistarse con la pareja con anterioridad, primero para que cada uno de ellos le diga de viva voz que quiere casarse antes de empezar nada, y segundo para diseñar el ritual.

Diseño del ritual

Muchas tradiciones tienen rituales específicos para los handfastings con variantes, pero hay que tener en cuenta lo más importante: los novios. Tanto si ellos conocen como si no los entesijos de los rituales wiccanos, es su boda, por tanto, dentro de lo posible, hay que ceñirse a sus preferencias. Asimismo, antes de diseñar el ritual hay que tener en cuenta varios factores:

– Lugar elegido: Aunque pueda parecer obvio, no es igual una boda oficiada en el aire libre que en un recinto cerrado. Las necesidades ritualísticas podrán variar en función del lugar, la ventilación, la luz, etc. Por ejemplo, los rituales al aire libre suelen permitir mayor movimiento, o incluso un incienso más fuerte o fragante que no podríamos tener en un recinto cerrado por la escasa ventilación.

– Número de invitados. No es lo mismo oficiar para 20 que para 100. Los grupos pequeños son más manejables y permiten mucho más movimiento, pudiéndose incluir una danza dentro del handfasting. Los grupos grandes exigen mayor coordinación y previsión, mientras que los pequeños son más abiertos a improvisación y participación.

– Duración de la ceremonia. Los handfastings suelen ser muy rápidos, pero dependerá de la pareja decidir la duración, ya sea incluyendo la lectura de poemas o composiciones, o si desean que alguien toque algo de música.

En el próximo capítulo, veremos la estructura básica de un ritual de handfasting.

Hechizo de limpieza: El huevo

Éste es uno de los primeros hechizos que aprendí, es un clásico entre los clásicos y tiene muchas variantes, pero a mí me lo enseñaron tal que así. Su principal función es eliminar la energía que normalmente se define como “negativa”, si bien debemos recordar que no existe polaridad en la energía, simplemente es algo que no necesitamos y que por alguna razón nos está causando una racha de lo que comúnmente denominamos “mala suerte”. La mala suerte puede estar causada por nosotros mismos o por otra persona (normalmente somos nosotros mismos, poniéndonos impedimentos y limitaciones, metiendo pensamientos negativos en nuestra mente, etc). Sea como fuere, este hechizo nos permite “cortar” con esa fuente de energía, siendo una limpieza bastante potente.

Necesitas:

  • Luna menguante.
  • Incienso relacionado con Saturno (yo suelo utilizar mirra porque me agrada el olor).
  • Un vaso lleno de tres cuartas partes de agua.
  • Un huevo de gallina blanco (si sólo tienes huevos marrones no pasa nada, pero yo prefiero los blancos).
  • Tu persona.
  • Una habitación tranquila.

Prepara tu altar como prefieras hacerlo para el ritual. Enciende el incienso y abre la ventana para que la habitación quede purificada, con 5 minutos con las ventanas abiertas bastará. Haz el ritual completamente desnudo aunque si hace mucho frío puedes quedarte con ropa, siempre y cuando te asegures de que a través de ella puedes sentir perfectamente el tacto de un objeto. Empieza el ritual normalmente: primero realiza el círculo mágico, después llama a los cuatro puntos cardinales y a los Dioses de la forma que te plazca.

Una vez hecho esto, toma el huevo y empieza a pasarlo por la punta de los pies, ve subiendo por las piernas, el tronco, los brazos, el cuello, y finaliza en la coronilla, que no te quede ningún lugar del cuerpo sin tocar por el huevo. Mientras hagas esto, visualiza cómo todo aquello que quieres eliminar de tu vida, especialmente la mala suerte, se queda dentro del huevo. Repite tantas veces como sea necesario hasta que te sientas totalmente limpio.

Hecho esto, casca el huevo en el vaso de agua, mientras dices:

Así como se rompe la cáscara del huevo

así rompo mi racha de mala suerte.

¡Que así sea!

Normalmente la gente le da una interpretación a la figura que puede surgir del huevo al echarlo en el agua: tradicionalmente se dice que las formas alargadas pertenecen a hombres y las redondeadas a mujeres, pudiendo saber así cuál es el origen de nuestra mala suerte. Sin embargo, a cada uno la figura le puede evocar una cosa distinta. Guíate por tu intuición en cualquier caso, recuerda que sólo tu impresión al ver la figura es la que vale.

A continuación puedes alimentar tu cuerpo y espíritu con algún pequeño festín de agradecimiento a los Dioses y a ti mismo por la protección. Medita mientras comes sobre cómo vas a iniciar una nueva existencia de plenitud y buena fortuna, libre de influencias negativas. Da las gracias y deshaz el círculo normalmente.

Puedes deshacerte de la cáscara y del vaso de agua lleno del contenido del huevo enterrándolo en tu jardín o en algún lugar donde sepas que se va a degradar adecuadamente. Mientras te deshaces de ello, medita sobre cómo la energía que no necesitabas va a ser transformada por la Madre Tierra y convertida en fuente de vida.

Pagan Pride Day

Los mensajes relativos al Pagan Pride Day inundan en estos días las cuentas de correo y perfiles en redes sociales de paganos de todo el mundo. Este evento, que se viene celebrando en septiembre de cada año desde 1992, trata, de acuerdo con la página web oficial del evento, de celebrar globalmente el movimiento pagano con tres objetivos principales:

– Establecer encuentros públicos donde los paganos puedan establecer relaciones y celebrar un ritual de Equinoccio de otoño en compañía de los miembros de la comunidad más cercana a ellos.
– Celebrar una campaña para recoger alimentos o compartir el resultado de la cosecha con los más necesitados, o celebrar actos con fines ecológicos o de otra índole, siempre con objetivos sociales, enviando un mensaje claro a aquellos que todavía son reacios a la aceptación del Paganismo.
– Provocar una reacción en los medios de comunicación, que normalmente se hacen eco de estos eventos.

El movimiento que organiza a escala global estas actividades, el Pagan Pride Project, determina no sólo una serie de pautas a llevar a cabo para la organización de los eventos a escala local, sino que designa representantes territoriales que son los encargados de organizar el Pagan Pride Day en su país o región, hecho que no tiene por qué coincidir con el Equinoccio de Otoño, ya que la organización global ha determinado que puede celebrarse desde el 2 de agosto hasta el 2 de octubre. Sin embargo, tradicionalmente coincide con el mes de septiembre.

Los países de habla hispana que tienen representantes locales del Pagan Pride Project, es decir, en los que se celebra este evento, son los siguientes: Bolivia (con dos sedes, una en La Paz y otra en Santa Cruz), Chile (Santiago), Colombia (Bogotá), México (México DF) y Paraguay (Asunción). En el resto de los países de habla hispana aún no existe representación, siendo dependiente de otras sedes americanas o europeas (esto último en el caso concreto de España). Es remarcable el caso de Brasil, que, pese a no ser un país de habla hispana, acoge a multitud de paganos que acuden allí a celebrar el día de su orgullo.

Para convertirse en organizador a nivel local hay que cumplir unos requisitos que están relacionados con los tres objetivos que se han detallado más arriba, además de, lógicamente, contar con un espacio para la celebración del Pagan Pride Day y contar con el beneplácito de la organización oficial. Se supone que un organizador debe estar totalmente dispuesto a compartir su identidad como pagano, ya que hay que contar con la cobertura de los medios de comunicación y con que la imagen e identidad del organizador va a ser difundida públicamente. Así pues, debemos ser totalmente conscientes de este hecho.

Para finalizar, comentar que la organización del Pagan Pride Project declara en su página web que no son responsables de la campaña llamada “Pagan Pride Ribbon”, que consiste en llevar un lazo morado el día del equinoccio de otoño de cada año. Dicho movimiento se extendió rápidamente por internet en forma de correo electrónico hace unos cuantos años, pero parece no tener nada que ver con el Pagan Pride Day.

Fuente (en inglés): Página oficial del Pagan Pride Project.

Wicca en televisión

Los medios de comunicación juegan un papel crucial en nuestra sociedad, pero, ¿hasta qué punto podemos fiarnos de la veracidad de las informaciones que ofrecen? ¿Qué papel tienen en la creación del mito contra el que luchamos todos los paganos?

Hoy exponemos un documento del año 1995 en el que se recrea un supuesto ritual de iniciación Wicca. Fue emitido en el programa presentado por Carlos Sobera “Arde la tarde” en ETB, una cadena de ámbito autonómico (regional) de España.

Como puede ver el lector, y también lo aclaramos para aquellos que no son wiccanos, tiene más bien poco que ver con esta religión: La liturgia del ritual es cuanto menos extraña ya que no se menciona a los dioses, no existe un altar, la unción se hace al revés (normalmente se empieza por los pies, no por la frente, o al menos así me lo enseñaron a mí), por no hablar del pentáculo que está dentro del círculo mágico. Parece más bien una iniciación en una tradición mistérica de corte ceremonial, porque en ese ritual no se celebra la vida ni al propio ser, que es lo que hace la Wicca. El ambiente no es alegre, sino más bien lúgubre.

Es interesante que nos fijemos en este tipo de documentos aunque han pasado ya 15 años desde su emisión. Este tipo de documentos audiovisuales reflejan una serie de conceptos que son difíciles de eliminar del imaginario común y de los que, nos guste o no, somos herederos. Tanto es así, que en la actualidad todavía conservamos en nuestras mentes el concepto de la bruja montada en su escoba adoradora del diablo, un ejemplo claro de que, siglos después, determinados mitos o imágenes culturales tienen tanta repercusión como para que, hoy día, la brujería siga generando cierta aprensión en el público. Por todo esto, es especialmente remarcable que, al escribir “Wicca” en Youtube, sea el segundo vídeo en mostrarse. Es de este tipo de documentos de los que tenemos que huir, y es una verdadera lástima que no se suban más vídeos en los que nosotros los wiccanos expongamos al mundo que somos personas como cualquier otra, no supuestos ungidos que hablan al más puro estilo Loquendo.

Por otro lado, me pregunto de dónde sacan algunos periodistas las fuentes para hacer una recreación de un ritual tan inexacta y sensacionalista…