Pagan Pride Day

Los mensajes relativos al Pagan Pride Day inundan en estos días las cuentas de correo y perfiles en redes sociales de paganos de todo el mundo. Este evento, que se viene celebrando en septiembre de cada año desde 1992, trata, de acuerdo con la página web oficial del evento, de celebrar globalmente el movimiento pagano con tres objetivos principales:

– Establecer encuentros públicos donde los paganos puedan establecer relaciones y celebrar un ritual de Equinoccio de otoño en compañía de los miembros de la comunidad más cercana a ellos.
– Celebrar una campaña para recoger alimentos o compartir el resultado de la cosecha con los más necesitados, o celebrar actos con fines ecológicos o de otra índole, siempre con objetivos sociales, enviando un mensaje claro a aquellos que todavía son reacios a la aceptación del Paganismo.
– Provocar una reacción en los medios de comunicación, que normalmente se hacen eco de estos eventos.

El movimiento que organiza a escala global estas actividades, el Pagan Pride Project, determina no sólo una serie de pautas a llevar a cabo para la organización de los eventos a escala local, sino que designa representantes territoriales que son los encargados de organizar el Pagan Pride Day en su país o región, hecho que no tiene por qué coincidir con el Equinoccio de Otoño, ya que la organización global ha determinado que puede celebrarse desde el 2 de agosto hasta el 2 de octubre. Sin embargo, tradicionalmente coincide con el mes de septiembre.

Los países de habla hispana que tienen representantes locales del Pagan Pride Project, es decir, en los que se celebra este evento, son los siguientes: Bolivia (con dos sedes, una en La Paz y otra en Santa Cruz), Chile (Santiago), Colombia (Bogotá), México (México DF) y Paraguay (Asunción). En el resto de los países de habla hispana aún no existe representación, siendo dependiente de otras sedes americanas o europeas (esto último en el caso concreto de España). Es remarcable el caso de Brasil, que, pese a no ser un país de habla hispana, acoge a multitud de paganos que acuden allí a celebrar el día de su orgullo.

Para convertirse en organizador a nivel local hay que cumplir unos requisitos que están relacionados con los tres objetivos que se han detallado más arriba, además de, lógicamente, contar con un espacio para la celebración del Pagan Pride Day y contar con el beneplácito de la organización oficial. Se supone que un organizador debe estar totalmente dispuesto a compartir su identidad como pagano, ya que hay que contar con la cobertura de los medios de comunicación y con que la imagen e identidad del organizador va a ser difundida públicamente. Así pues, debemos ser totalmente conscientes de este hecho.

Para finalizar, comentar que la organización del Pagan Pride Project declara en su página web que no son responsables de la campaña llamada “Pagan Pride Ribbon”, que consiste en llevar un lazo morado el día del equinoccio de otoño de cada año. Dicho movimiento se extendió rápidamente por internet en forma de correo electrónico hace unos cuantos años, pero parece no tener nada que ver con el Pagan Pride Day.

Fuente (en inglés): Página oficial del Pagan Pride Project.

13 lunas, bitácora online sobre wicca y paganismo

En el año 2004 se creó en internet una revista wiccana online en castellano, la primera de su género, llamada “13 lunas”, en la que se ofrecían a los lectores artículos de diversa índole: Entrevistas, Humor, Historia, Herbalismo, Wicca, Magia, Religiones comparadas, Antropología, entre otros. La revista tuvo un gran éxito de visitas, en tanto que se encontraba en formato electrónico, hasta que, en el año 2006, finalmente desapareció.

Su nombre estaba basado en el ciclo lunar y en los 13 esbats que la religión Wicca y otras religiones neopaganas celebra a lo largo del año, y su sello editorial era muy característico: La serenidad que transmitía su diseño y la seriedad de sus contenidos la convirtieron en un referente para la comunidad pagana que, cada esbat, se reunía alrededor de sus múltiples artículos.

Hoy, volvemos a poner en marcha aquel proyecto de la revista online, si bien con un cambio sustancial de concepto: No se trata ya de una publicación aislada y por tanto limitada a unos cuantos días al año (ya que la salida de los números de 13 lunas coincidían con cada uno de los sabbats del año), sino que, aprovechándonos de las nuevas tecnologías, pasamos a ser una bitácora donde, cada pocos días, nos disponemos a compartir con todos nuestros lectores aquellos asuntos de más o menos actualidad que surjan dentro de la comunidad.

Sin más, dar las gracias a todos los que se han mantenido fieles a nosotros tras tantos años, y que hoy nos acompañan en el arranque de esta nueva andadura.