La limpieza física del espacio mágico

witch_and_spiderCasi siempre que hablamos de limpieza de las herramientas y del espacio ritual, hablamos de limpieza energética y raramente de limpieza física, y esta última es casi tan importante como la primera. La limpieza externa debería reflejar ese cariño que tenemos por nuestro altar y por nuestro lugar de trabajo ritual, así como el estado consagrado de las cosas. Hoy quisiera hacer un repaso por las técnicas de mantenimiento de la limpieza del espacio ritual más habituales en mi caso, especialmente para fans de la pulcritud. Me voy a centrar en los diferentes elementos que podemos encontrar dentro de nuestro lugar especial, de acuerdo con su clasificación y/o el material del que esté hecho cada herramienta.

Superficies y mesas de altar

Las mesas suelen ser de madera natural, y así fue mi mesa de altar durante mucho tiempo. En aquel entonces solía limpiar el mueble con un paño húmedo (que no mojado), simplemente con agua y nada más. Hay personas a las que les encanta usar productos de limpieza específicos para el polvo, de modo que la superficie de madera aguante mucho más tiempo sin retener polvo. Personalmente, a mí me gusta esta idea y ahora lo hago en la mayor parte de los muebles de madera natural que tengo en casa, porque noto que me dura mucho más la limpieza y que preserva el barniz o encerado. Encuentro que las bayetas de microfibra y las toallitas atrapapolvo son especialmente prácticas, y huyo de los plumeros porque ponen el polvo en suspensión y encuentro que la limpieza me dura sólo dos o tres días con ellos. Os recomiendo encarecidamente en cualquier caso la bayeta de microfibra húmeda como trapo de limpieza, porque es barata, reutilizable, fácilmente limpiable debajo del grifo o en la lavadora, y no deja fibras en los muebles.

Si la mesa es de madera natural y ha caído cera de las velas en la superficie y no sale ni a la de tres, podéis poner encima de la gota o el chorreón de cera un poco de hielo, para que se endurezca, y luego la hacéis “saltar” con una tarjeta como las de crédito, haciendo como de palanca por el borde de la mancha con la tarjeta. Cuando ha saltado la gota, se desecha y se aplica cera para madera encima de la mancha para restaurar el brillo, cosa que también haríamos en caso de rayones en la madera u otros desperfectos. Existen en el mercado multitud de productos que se usan a tal efecto, tan sólo hay que comprobar de qué tipo de madera se trata.

En cuanto a los suelos, dependerá de las especificaciones del nuestro, pero casi ningún suelo se lleva mal con el agua con unas gotitas de vinagre.

Metales

Toda mi vida vi a mi abuela tratar los metales como el bronce y latón con limón, y funciona. El método es tan sencillo como limpiar bien el cacharro de metal que sea con un trapo húmedo, y luego pasar por él una rodaja de limón para que recupere el brillo, frotando bien con la rodaja para que quede bien impregnado. Luego se eliminan los restos de limón con un trapo seco, frotando con ganas. Lleva un poco de tiempo quitar las hebras de limón, pero el resultado es muy brillante y huele muy bien.

La plata se limpia fácilmente con bicarbonato y agua. Si tenéis joyería mágica de plata, por ejemplo tiaras o pendientes, de éstas que tienen muchos detalles, es tan fácil como hacer un poco de pasta de bicarbonato con agua (que quede como pasta, no líquido), ponerlo encima de la joya y frotar con un cepillito hasta que recupere su brillo. Vale un cepillo de dientes viejo. Luego se retira simplemente con un trapito húmedo. Este método reaviva la plata, y por ejemplo en caso de plata ennegrecida es muy útil. También es útil para cálices y otros elementos de plata que podamos tener, aunque si vamos a beber en ellos recordad que es importante quitar bien los restos de bicarbonato. Si por alguna razón el bicarbonato queda adherido a la plata, se puede retirar con un trapo humedecido en agua y vinagre. Veréis que hace espumita cuando le echáis vinagre, es totalmente normal y no es peligroso.

El oro suele ser el que menos problemas da, porque no pierde el brillo. Si se necesita sacarle un poco más de lustre, bastará con un trapito húmedo para que no se dañe.

Cristales y gemas

Si tenemos un cáliz de cristal, o un espejo, o una superficie de vidrio, lo más útil es el vinagre blanco. Sí, ése que ponemos en la ensalada. Tranquilos, que el olor a vinagre se va prontísimo y no deja restos, pues se usa diluido en agua. La proporción sería una parte de vinagre por cada cuatro de agua. La solución se puede utilizar dentro de un pulverizador en el caso de espejos y vidrios, pulverizando sobre la superficie y luego pasando un trapo seco con el que secamos y sacamos brillo. Para cálices de cristal en los que bebemos, se lava normalmente el cáliz como limpiaríamos cualquier otro vaso, y posteriormente se realiza un enjuague en este agua de vinagre, para luego secar con cuidado y sacar brillo con un trapo seco.

La mayor parte de las gemas pueden ser limpiadas bajo el grifo, con algunas excepciones importantes. Hay piedras que si las expones al agua directamente se deshacen por la composición que tienen. Consulta siempre a un experto en gemas para que te asesore sobre qué gemas puedes poner bajo el curso del agua. Si no estás seguro, pásales un trapo con cuidado para quitarles el polvo.

Textiles

Los textiles suelen ser lo más engorroso de todo. Acaparan mucho polvo y además suelen ser de muchos colores. Primero de todo, mira la etiqueta del textil si es comprado, y si acepta lavadora, lávalo en ella, en un programa corto (ropa delicada) y con agua fría. Las cortinas suelen poderse lavar con facilidad en la lavadora, de hecho. Los textiles con bordados lávalos a mano, también con agua fría, con un jabón especial para ropa delicada y sin frotar demasiado. Aclara muy bien y deja que se sequen naturalmente. Presta especial atención a las telas pintadas artesanales y, en caso de dudas, consulta con el artesano que realizó la pieza para saber si la pintura para tela se iría en caso de mojarse. Si es el caso, no lo laves, quítale suavemente el polvo con un trapo humedecido (¡no mojado!).

Si tienes manchas de cera de velas en un mantel de altar (suele pasar) o en una túnica, el método para eliminarlas es el siguiente: hazte con un poco de papel absorbente y una plancha, como la que usas para planchar la ropa. Pon el papel sobre la mancha por los dos lados de la tela, y pasa la plancha, ya caliente, con cuidado. La cera se calentará y derretirá con el paso de la plancha, y será absorbida por el papel. Repite hasta que no queden restos de cera. Ten paciencia, normalmente se necesitan varias pasadas, pero no quemes la tela, deja que se enfríe un poco entre pasada y pasada. Procura que el trozo de papel absorbente sea lo suficientemente grande como para cubrir toda la mancha, de lo contrario la cera quedará adherida a la plancha o a la tabla que uses, y renuévalo en cada pasada para no volver a transferir restos de la cera a la prenda.

¿Y si consagro a la vez que hago limpieza?

Es totalmente posible hacer una limpieza física y una limpieza psíquica a la vez y ahorrar tiempo. Si os fijáis, casi todo lo que hemos usado lleva agua o elementos naturales, así que, ¿por qué no vamos a consagrar la solución de agua y vinagre, o el limón con el que vamos a darle brillo a un incensario de latón? El método es muy sencillo: visualizamos primero cómo las “motitas” de suciedad salen del objeto limpiador, volviendo a la madre tierra (de arriba hacia abajo), y luego manifestamos que el objeto limpiador queda consagrado, para que limpie, purifique y consagre todo lo que toque, imaginando que una luz renovada viene de la tierra hacia arriba y llena completamente el objeto. Esto lo hago incluso con el cubo de agua con el que lavo el suelo de mi casa y me ahorra muchísimo tiempo. Repetimos la operación después de que hayamos terminado de fregar, si queremos, con nuestros trapos de limpieza, estropajos, etc, mientras los aclaramos bajo el grifo.

Nota final

He tocado aquí formas naturales de limpiar, pero personalmente no le hago ascos al limpiacristales, a la aspiradora o a todo lo que me haga la vida más fácil. Pero en caso de usar productos químicos, siempre mirad bien las instrucciones del fabricante y las precauciones de uso. Y aunque pueda parecer que una aspiradora puede tener poco glamour, en realidad poca cosa hay más útil para quitar miguitas de galletas o de pan del altar y del suelo. Usad la imaginación y la cabeza, y si hace falta consagrar la aspiradora, el cubo, la bayeta o la plancha, se hace y no pasa nada. ¡Que no se diga que no usamos la imaginación!

Hechizos de amor (y 2): consideraciones prácticas

dscn4534a En el artículo que precede a éste, titulado “De la naturaleza del amor y otras hierbas“, comenté por qué los wiccanos somos, normalmente, muy reacios a dar fórmulas para atraer el amor. Después de la introducción teórica con ese artículo, me gustaría ir a lo práctico en éste. Como siempre me gusta ilustrar las cosas con anécdotas, os contaré una a colación del tema: cuando tenía 15 años hice un hechizo de amor para encontrar a alguien (cosas de la edad). No era wiccana entonces aunque estaba muy en contacto con la magia, y las reglas me daban un poco igual, así que me lancé, probablemente con un hechizo de la revista Super Pop o algo así. Me imaginé a mi amor ideal, planté mi deseo lo mejor que pude y me olvidé de lo que había hecho, esperando a que sucediera. A los pocos días conocí a alguien y me enamoré. Él no se enamoró de mí y por eso fue muy doloroso. El amor llegó, por vía natural y normal, un año más tarde.

Aprendí varias cosas de aquella experiencia, además de las que he vivido practicando magia:

1) Me sentía sola y por tanto desesperada. La desesperación en magia no es buena consejera. En realidad, ningún sentimiento muy “extremo” lo es, te puede distraer y puede acabar saliendo mal como fue mi caso. Si quieres saber más, hablé de esto en la parte de “Osar” del especial que escribí hace unos meses sobre la pirámide de los brujos.

2) Hay que ser muy específico cuando se pide un deseo. El Universo puede ser insufriblemente literal. No exagero.

3) Cuanto más puedas conseguir por medios normales y no-mágicos, mejor. La magia mueve energías muy fuertes, y lo que inicias con magia, sólo se mantiene mediante magia. Esto quiere decir que una relación conseguida mediante vías normales (chico/a conoce chico/a, chico/a y chica/a se gustan, chico/a y chico/a empiezan a salir, etc) se desarrollará normalmente, pero si metemos la magia tenemos ahí otro factor a controlar, ya no sólo la relación sino la cantidad de energía, consciente e inconsciente, que le metamos a esas entidades o elementos a los que hayamos utilizado para interceder por nosotros.

4) Si vamos a invocar a entidades para pedirles “Amor”, es importante estar seguros de qué entidades para qué tipo de amor. Mi opinión es que mejor no involucrar a divinidades en esto, porque su concepto de “Amor” puede ser diferente al que nosotros tenemos. Es siempre mejor confiar en nuestra energía personal: cada uno es una manifestación perfecta de y está conectado con la Divinidad. Ahora bien, si lo queréis hacer con ayuda divina, tan sólo pensad bien en las atribuciones del Dios o la Diosa: pedirle ayuda para un matrimonio a Afrodita es como pedir una botella de gas butano en una panadería. Ella os dará amantes y belleza y muchas cosas bonitas, pero su concepto de relación estable es, cuanto menos, curioso. Por eso, pensad las cosas muy muy bien.

5) Estás completo en ti mismo. ¿Realmente necesitas a alguien tan desesperadamente? Piénsalo dos veces. O tres. O cuarenta.

Una vez dicho esto, os doy algunas correspondencias que creo que pueden ser interesantes para este tipo de hechizos. No se van a dar instrucciones para hacer amarres, sólo echaros una mano para encontrar a alguien, si realmente es lo que necesitáis.

– Colores: Rojo (pasión) y rosa (romance, cariño). Otros colores interesantes pueden ser el verde (prosperidad material y crecimiento) y el amarillo (alegría, sentido del humor).

– Magia recomendada: Magia del fuego para la manifestación de nuestro deseo. El fuego es un potente transmutador. También se puede utilizar magia de los cordones (parecido a la escalera de la bruja).

– Método: Velas inscritas con punzón o manifestación de deseos en un papel.

– Aceites esenciales y aromas: Vainilla, rosa, jazmín, azahar (matrimonio).

Ejemplo de hechizo sencillo número 1. Magia con velas.

Necesitarás:

– Una vela roja (si quieres pasión) o una vela rosa (si quieres amor romántico). Puedes usar ambas si lo deseas para una combinación de los dos factores. Hay gente que se fabrica velas de los dos colores también. Cualquier vela más o menos alargadita de esos colores es suficiente, no hay que gastarse una fortuna en velas con forma de pene o vagina, ni de señor ni de señora, ni de amantes entrelazados, ni nada.

– Un papel.

– Algo con lo que escribir.

– Luna Creciente o Llena.

– Un recipiente a prueba de fuego donde dejar el papel quemándose.

Piensa bien qué es lo que quieres pedir. Es importante que elijas el tipo de amor que quieres atraer: una aventura, una relación estable, un compañero cariñoso… y especifica muy bien qué te gustaría encontrar. Imagina a tu amante ideal. No lo dibujes, deja que sean conceptos y no dibujos los que guíen tu mente. Apunta todas esas características en un papel. Sé muy específico, pon también que quieres que sea humano (¡no es broma!) y el sexo de tu gusto. Escribe también que quieres ser correspondido/a.

En las velas puedes inscribir con un punzón algo que te represente. Se las vamos a ofrecer como regalo a tu Yo Superior (tu conexión con la Divinidad) para que te ayude, así que debe ser algo muy personal tuyo y muy profundo: un símbolo, tu signo del Zodíaco, tu nombre completo, etc, son cosas que te pueden servir. Mientras lo haces, piensa con cariño en esa ofrenda de velas que vas a hacer, en la ayuda que vas a pedir a la parte más sagrada de ti mismo/a. Puedes ungir con un aceite esencial como los que he puesto arriba tus velas, del centro hacia los extremos, pero esto no es obligatorio. Si lo haces, hazlo con cariño, con amor. Es esencial poner amor en lo que hagas. Coloca las velas más o menos cerca.

Enciende las velas y concéntrate en el papel en el que has descrito a tu amor ideal, a esa persona a la que quieres encontrar. Mira lo que has puesto, reconoce que te amas a ti mismo/a, que estás completo/a en ti mismo/a, agradece tu propio amor hacia ti y sé consciente de que, gracias a eso, puedes dar amor a otra persona. Afirma:

“Estoy listo/a para encontrar este amor”.

Coge el papel y quémalo en la llama de las velas. Di algo como:

“Oh Yo Superior, conexión sagrada con la Divinidad. Tú que siempre me guías, haz posible este amor que quiero dar. Haz posible que este encuentro se produzca, libre de todo daño para los demás, para que surja el amor. Así como arde este fuego, que se manifieste mi deseo”.

Concéntrate en el papel que se quema. Mientras se va quemando, vas manifestando tu deseo. Si hace falta ponerlo más tiempo en la llama, hazlo con total tranquilidad. Cuando se haya quemado completamente, agradece a tu Yo Superior:

“Gracias, Yo Superior, por tu guía y cariño. Tú que eres yo, yo que soy tú, y gracias a ti soy Divinidad. Acepta estas velas con todo mi amor para ti, para que sigas ayudándome y guiándome en mi camino.”

Deja que las velas se consuman. Deja que las cenizas se las lleve el viento. Recuerda desechar las velas de la forma más ecológica posible.

Olvídate del hechizo en cuanto hayas recogido los restos del ritual, vive tu vida normal sin pensar en lo que has realizado.

Ejemplo de hechizo sencillo número 2. Magia con cuerdas.

Necesitarás:

– Luna Creciente o Llena

– Un cordón rojo, rosa, o ambos, uno de cada color.

– Velas del color que gustes, para darte energía extra y ofrendar, como en el caso anterior. Mejor si son de un color asociado al amor, pero si no tienes pueden ser blancas.

– Papel y lápiz.

Como en el caso anterior, apunta las características de tu amado/a ideal. Concéntrate en ellas. Enciende la vela o las velas. Puedes empezar diciendo algo como:

“Yo te invoco, mi querido Yo Superior, para que me ayudes y me guíes en este hechizo de amor”.

Lee todas las características de tu amor ideal. Toma en tus manos los cordones o el cordón, y realiza un primer nudo en la parte exterior del cordón, mientras dices algo como:

“Por el primer nudo, yo lanzo al Universo mi deseo.”

Vuelve a leerlo todo, bien concentrado/a, y realiza un segundo nudo junto al anterior mientras dices:

“Por el segundo nudo, yo soy consciente de mi deseo.”

Vuelve a leer el papel con las características de tu amor, y realiza un tercer nudo:

“Por el tercer nudo, afirmo mi Voluntad.”

Vuelve a leer el papel, concéntrate bien. Realiza el cuarto nudo:

“Por el cuarto nudo, me atrevo a reclamar lo que es mío.”

Vuelve a leer el papel, bien concentrado, y realiza el quinto:

“Por el quinto nudo, atraigo hacia la realidad mi Voluntad.”

Y léelo una sexta vez, para finalizar afirmando:

“Por el sexto nudo, sin dañar a nadie, mi Voluntad es manifestada. ¡Así sea!”

Deja la vela como ofrenda a tu Yo Superior, que estará actuando para manifestar tu Voluntad. La magia con nudos es muy popular pero en este caso hemos elegido seis nudos, ya que este número está asociado al amor.

Recuerda: 

Todo esto se realiza sin dañar a nadie.

Piénsalo bien antes de realizar hechizos de amor, hazlos sólo si consideras que necesitas ayuda extra.

No vale hacer esto para olvidar otros amores. Un clavo no saca otro clavo, por mucho que diga el refranero popular.

Realiza tus hechizos en la intimidad y sin distracciones. ¡Apaga el teléfono móvil!

Esto no sirve para hacer amarres. En Wicca no se hacen amarres. Está feo.

Hechizos de amor (1) : de la naturaleza del amor y otras hierbas

Tendría 20 descargaaños, y salía con un chico guapo guapísimo, que tenía una hermana igualmente guapa guapísima y que hacía meditación budista. Estábamos un día enfrascadas en una conversación de ésas profundas que sólo se dan de forma casual, cuando me explicó que a ella le estaban enseñando en sus clases de meditación que el amor que vemos ahora en canciones y en mensajes con los que nos bombardean no es realmente amor sino posesión. Estaba de moda una canción de Amaral, “Sin ti no soy nada”, y ella comentaba que la verdadera naturaleza del amor, de acuerdo con sus maestros de meditación budista, era la de la libertad y la de sentirse completo en sí mismo, algo muy alejado del concepto de la canción cantada por Eva Amaral en aquel entonces. Pasaron los años, aquella relación con el chico guapo guapísimo se acabó, y acabé envuelta en una relación con un individuo de tendencias materialistas, que afirmaba que eso era una tremenda paparruchada porque “Te quiero” implica “Te poseo”. La verdad, no podía sentirme más en desacuerdo. Quizá fue una de las razones por las que salí espantada de aquella relación.

Haciendo un análisis de toda mi vida sentimental y de toda mi ideología, encuentro que aquella diferenciación entre “amor” y “posesión” que hacían los budistas que le daban clase a aquella chica es la que he aspirado a tener toda mi vida. No sé si me marcó o es que siempre fui así de independiente, lo cierto es que no concibo una relación en la que las personas sean propiedad de otra persona. Más bien creo que siempre elegí voluntariamente estar con alguien y, en el momento en el que se asomó un atisbo de posesión que pudiera poner en jaque mi propia libertad, salí volando de la situación. Si lo llevo a cabo con mi pareja, eso él lo dirá, pero no debe estar muy descontento si aún me aguanta tras ocho años juntos y una hija común en camino.

¿Qué dice del amor la Wicca? Nunca oí nada que no fuera “perfecto amor y perfecta confianza”, pero no hay grandes discursos acerca de la naturaleza del amor, y tampoco es que los sacerdotes wiccanos sean mucho de subirse a púlpitos y predicar el amor entre semejantes. Me da la sensación de que la cosa queda en un “vive y deja vivir”, vamos, sé feliz e intenta no estorbar en la felicidad ajena. Creo que por eso me parece tan importante la libertad en líneas generales. Lo que ocurre con la libertad es que requiere de grandes dosis de confianza, porque si no confías no puedes dejar a los demás ser libres y surge esa posesión que a ratos se convierte en enfermiza. Por otra parte, siempre me ha parecido que dejar a los demás ser libres implica la confianza en que sabrán solucionar las consecuencias derivadas de sus actos. En definitiva, para mí el amor se cimenta en esa confianza y en esa libertad que les damos a los demás y a nosotros mismos para ser y llevar a cabo esa Voluntad por la que estamos en esta existencia. Así como llegar a ese propósito en la vida que tanto nos esforzamos por conseguir.

Como wiccana, para mí el amor se da en libertad y entre iguales. Como en el ámbito del aprendizaje, creo que no puede haber amor si la relación genera estrés o coacción en alguna de las personas que la integran. El amor, a múltiples niveles (no sólo el amor por una pareja) me ha enseñado muchas cosas de los demás en las que me he podido ver reflejada yo misma. Pero siempre con la distancia suficiente como para darme cuenta de que la persona es un ente independiente, una persona completa igual que lo soy yo. ¿Por qué buscar el amor, entonces? Para aprender más sobre nosotros, para caminar junto a alguien, pero no para “tener” o “poseer” a nadie. Las personas no son objetos. Las personas tienen su propia voluntad, sus propios proyectos y necesitan su espacio.

Es por ello que soy tan reacia a dar filtros y hechizos de amor, a realizar amarres y demás, tema al que me gustaría aludir en la siguiente ocasión, y por lo que creo que muchas personas, también wiccanas, se sienten tan reticentes a tratar este tema en las discusiones al respecto. Es cierto que a veces nos dicen eso de “hay que ver, un bruja que no quiere dar lecciones sobre cómo atraer otras personas a las vidas de los demás”. Pues es cierto, y no porque los hechizos no funcionen, que funcionan, sino porque existe una base moral en la Wicca que nos hace pensar en que el amor, como todo, se crea en libertad. Y la magia, en determinados contextos, no deja de ser una forma de coacción. Si se quiere amor en la vida, hay muchas formas de conseguirlo, y no será la primera vez que alguien pide amor y los dioses le ponen en su camino un dulce y simpático perrito.

En el próximo artículo daré algunas pinceladas sobre los hechizos de amor en sí, cómo funcionan y algunas recomendaciones.

Iniciativas por el cambio

62279_386728938078542_397464075_nEl otro día, comentando algunos temas por un foro wiccano, surgió el mismo tema del que ya hablé hace unas semanas en el post del Radicalismo Religioso. La verdad, me sentí comprendida al ver que no era la única que notaba una radicalización del ambiente. Cuando escribí mi post sobre radicalismo estaba pensando en las críticas que se vertieron hacia los musulmanes y las que se suelen hacer hacia los cristianos por parte de algunos sectores de nuestra comunidad, pero últimamente he visto que ni los wiccanos nos libramos. El problema de las críticas hacia cualquier religión es que se generaliza, y cuando esto sucede se toma la parte por el todo. Me resulta triste que esto se haga, pues la mayor parte de la gente de ese mundo que hay ahí fuera es muy buena, independientemente de su religión. Sólo quieren alimento, un techo y una seguridad, igual que todos nosotros.

La solución, valga la redundancia, es poner soluciones. Creo que una crítica hacia otro grupo no es nada sin a) intentar acercarse a los otros para intentar comprender y b) solucionar uno su propia parte del problema. No podemos obligar a los demás a cambiar, pero podemos cambiar nosotros mismos. Me doy cuenta de que nos retroalimentamos mucho unos a otros y que estas críticas, como ya dije, están siendo generadas por un momento convulso de nuestra Historia, lo cual es comprensible. Pero si yo, tú y él decidimos seguir quejándonos y criticando, ese pensamiento será igual de tóxico y se pegará de la misma forma que una gripe, es más, acabará siendo epidemiológico en nuestros grupos. Sobre todo en una comunidad tan pequeña y tan dominada por el uso masivo de Internet. Yo no quiero ese ambiente para la comunidad en la que me muevo, porque creo que nos merecemos estar sanos. Estamos en caminos espirituales para eso mismo y para crecer como personas. Así que pongamos soluciones, trabajemos todos juntos en esto, de a poquito pero sabiendo hacia dónde vamos. Ya sea con un euro a organizaciones por la paz, el medio ambiente o la caridad (gracias a plataformas como Teaming es bastante sencillo hacer microdonaciones), ya sea difundiendo casos de personas que necesitan ayuda a través de las redes sociales, ya sea mediante el uso de la magia.

Una de esas iniciativas mágicas por el cambio ha venido de la mano de mi amiga Gaia, del coven “El Caldero de Cerridwen“, de la Tradición Greencraft, quien ha tenido la gentileza de organizar unos rituales por el cambio. Ella ha titulado su iniciativa “Ritual de crecimiento de la consciencia” y la primera sesión tendrá lugar el próximo día 20 de febrero de 2015. Su diseño permite que se puedan hacer desde cualquier lugar en el que uno se encuentre, y tiene como objetivo algo que se puede hacer con magia, como es impulsar un cambio de consciencia, primero en nuestra comunidad, luego en el mundo. Se trata de “asumir la responsabilidad de nuestros actos, tratar de hacer las cosas bien y ser mejores con nosotros mis y, por ende, con los demás”, de acuerdo a las instrucciones del rito. El evento, llamado “Creando consciencia y cambio” se encuentra en Facebook en la siguiente dirección: https://www.facebook.com/events/866058106750159/?fref=ts

Otra de las iniciativas por el cambio lleva ya un tiempo siendo publicitada dentro de la Tradición Correlliana. Se trata de la “Guerra espiritual por la paz” que traté brevemente el otro día en Encrucijada Pagana. En una situación tan convulsa como la actual, cualquier intento por mantener una delicada paz es bienvenida. Las oraciones por la paz se están organizando a través de la página web principal de la Tradición, con presencia de multitud de órdenes, Templos y Santuarios por todo el mundo, que cada semana oran por la paz en un sencillo gesto. Podéis ver más información al respecto en la siguiente dirección (en inglés): http://www.correllian.com/Peace.html.

Éstas son las dos iniciativas por el cambio que conozco hasta el momento. Seguro que hay más, porque la gente no siempre publicita mucho las cosas que organiza, pero me consta que este tipo de ritos se están llevando a cabo casi constantemente. Recordemos que las personas aportan con lo que tienen, algunos tienen dinero que donar a organizaciones, otros tienen sus manos para cambiar areneros de gatos en refugios, y otros tienen magia. Cualquier ayuda es bienvenida, cualquier aporte es necesario, cualquier granito de arena puede formar una hermosa playa. La clave está en empezar a poner soluciones y en dejar de quejarnos. Vamos a tratar de cambiar el chip, de ser inclusivos, de trabajar juntos. Sólo así podremos sanarnos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea.

Cómo desarrollar los chakras… sin morir* en el intento

CHAKRAS~FOR~WEB(*) Que yo sepa, nadie ha muerto por desarrollar sus chakras. Entiéndase esto como una forma de hablar.

Mucha gente quiere activar sus chakras y desarrollarlos de cara a realizar una práctica mágico-energética más eficiente. La buena noticia es que los chakras ya están activos en el cuerpo, pues forman parte de nuestro sistema energético. La menos buena es que desarrollarlos, esto es, hacerlos más eficientes, lleva tiempo, como entrenar en el gimnasio, pero con un poco de constancia se pueden lograr cosas muy interesantes, como tener un nivel de energía más estable y, por tanto, cansarnos menos cuando necesitamos estar centrados para la realización de algún trabajo mágico. Como este tipo de trabajos también conlleva meditación y sobre todo visualización, tiene muchas de las ventajas de éstas, tales como mayor capacidad para imaginar y desarrollo de la creatividad, mejor capacidad de concentración y aumento de la memoria.

Es necesario seguir unas ciertas premisas cuando buscamos desarrollar nuestros chakras:

– Nuestro objetivo al desarrollar los chakras y trabajar con ellos debe ser el auto-conocimiento y la búsqueda de encontrarse mejor energéticamente. Se habla mucho de despertar la Kundalini como una forma de obtener fácilmente poderes sobrenaturales. Hay maestros ahí fuera que prometen despertar la Kundalini rápidamente o hacerlo “sin riesgos” (normalmente a cambio de mucho dinero). Es potencialmente peligroso aspirar a despertar la Kundalini si se realiza sin supervisión y de un día para otro. Lleva décadas hacerlo incluso a gente que lleva toda su vida practicando Kundalini Yoga. Primero, no es tan fácil, segundo, los ejercicios que se utilizan para esto suelen implicar cosas como apneas (suspensión de la respiración), respiraciones rápidas, bloqueos voluntarios en ciertas partes del cuerpo, etc, que pueden causar desastres en nuestro cuerpo físico si se realizan de forma arbitraria. Y tercero, todos tenemos la potencialidad de esos “poderes sobrenaturales”, no es una cosa de una persona o de dos, y hay más formas de despertarlos que sometiéndose a rutinas que pueden causarnos una hipertensión crónica, entre otras dolencias.

– Ante todo, equilibrio en la práctica: intentemos practicar con todos los chakras aunque con un cierto orden, pues es mejor que empecemos por abajo, por el chakra raíz, para trabajar hacia arriba. Los chakras de las manos y los pies son también un buen comienzo (sobre todo los de las manos).

– Amor en contraposición al miedo: cosas como oír zumbidos, notar picores y sentir calor o frío son completamente normales. Algunas tienen un origen físico y simplemente no habíamos reparado en ellas pero al estar más concentrados de pronto las notamos, otras son de índole energética y pertenecen a nuestro propio sistema. Estamos meditando y desarrollándonos, no contactando con espíritus, por lo tanto hay que tomarse estas cosas con total tranquilidad.

– La primera vez saldrá regular. La segunda mejor. La tercera un poco mejor. Y así sucesivamente. El trabajo con chakras y visualizaciones lleva su tiempo. Tú tienes tu ritmo, debes respetar a tu cuerpo y a tu sistema. ¿O acaso el primer día de ir al gimnasio levantas 50 kgs con el bíceps de tu brazo derecho? No, ¿verdad? Pues tómate tu práctica despacio y respeta también los ritmos de tu sistema energético. Disfruta y relájate  con ello. Si te cansas, termina la visualización y al día siguiente haz un poquito más. ¡Sin prisas!

– Esto va a llevarnos tiempo para nosotros cada día o al menos día sí, día no, así que tendríamos que encontrar un momento en el que no nos vayan a molestar.

– Las cosas externas, tales como piedras, vestir de colores, péndulos hebreos, péndulos normales, etc, son eso, externas. No es lo mismo coger tú una piedra y aplicarle una técnica que has leído por ahí, porque en una aplicación de facebook te sale que tienes el chakra Manipura desequilibrado, a que este diagnóstico y tratamiento lo haga un gemólogo/maestro en péndulo hebreo/practicante de Reiki que haya estudiado y practicado con las técnicas necesarias. Por eso, intenta siempre hacer las cosas por ti mismo sin necesidad de elementos externos, tu sistema energético es totalmente válido y puede funcionar maravillosamente bien sin la ayuda de cosas de fuera, de hecho normalmente buscará equilibrarse solo y en muy pocas ocasiones necesitará “retoques”. Utiliza esas cosas de fuera sólo como último recurso y, si las necesitas, siempre pide ayuda a alguien que realmente sepa de gemas, péndulos, o cualquier otra terapia energética que sepas que sirve para el desarrollo y equilibrado de chakras. Tu sistema energético no es un juego, es algo sagrado y maravilloso, y en realidad usarlo y desarrollarlo es bastante sencillo como para andar complicándose la vida poniéndose panza abajo mientras muerdes un hematite porque “lo has leído en Internet”.

Una vez nos hemos centrado en que vamos a desarrollar nuestros chakras, la primera premisa es que el tiempo que dedicamos a su desarrollo debe convertirse en un momento agradable para nosotros. Tomar una posición cómoda es lo más importante para empezar. Hay personas que se tumban, mientras que otros gustan de meditar sentados encima de una esterilla de yoga, que les aísle del suelo. Realizar un pequeño ritual consistente en colocar lo que vayamos a necesitar (una esterilla, una manta por si tenemos frío o un cojín donde poner las posaderas en el caso de estar sentados) sólo nos llevará cinco minutos y aumentará la calidad de la práctica. Y a mayor calidad, mejor la sensación.

Visualización para el desarrollo de chakras

Una de las prácticas básicas a realizar antes de empezar la rutina de trabajo con los chakras es el ejercicio de enraizamiento. Se trata de equilibrar todo el sistema en general para estar más centrados (y concentrados), además de ayudarnos a conectarnos con la Madre Tierra. Hice un vídeo explicándolo y guiando la meditación justo aquí, por si os interesa. Yo la hago más larga, pero en realidad cuando te acostumbras se puede hacer la visualización en un momento. Lo ideal es hacerla antes y después del trabajo con chakras intenso. Es como el calentamiento y el estiramiento del gimnasio.

Abajo describo una rutina de trabajo con chakras basada en la visualización bastante sencilla, aunque con paciencia siempre saldrá mejor. Recordad que, para más información, os recomiendo leer mi especial sobre chakras de hace unos años.

– Si empezamos por abajo, empezamos por el chakra raíz, cuyo color es el rojo, así que imaginamos una brillante bola de luz de color rojo a la altura del periné, esto es, entre la vagina y el ano para las chicas, y entre los testículos y el ano para los chicos.

– Una vez hemos sacado esa primera bola de luz de color rojo y observamos cómo inunda con su calor nuestros músculos pélvicos, imaginamos que desde ella sale un haz de luz como un láser de color rojo hacia delante. Cuando nos sintamos con “ánimos” y hayamos practicado un poco con ese haz de luz, podemos probar a hacer “dibujitos” en el aire con ese haz de luz, tal y como haríamos con un gato y un puntero láser, realizando el ejercicio tanto tiempo como podamos y dibujando tanto como podamos en el aire. Si nos cansamos, no pasa nada, cerramos el haz de luz y cerramos el chakra haciendo que se desvanezca de nuestra mente, y pasamos al siguiente chakra con su correspondiente color y ubicación.

– Como ya sabéis, el resto de los colores de los chakras son naranja, amarillo, verde, azul claro, azul oscuro y morado, y cada uno está situado en una parte del cuerpo. Os invito a repasar mi especial de chakras para más información al respecto, aunque queda bien expresado en la imagen de arriba. Se trata de realizar la misma práctica, con su color correspondiente, en cada parte del cuerpo y con cada chakra en su lugar. También podemos probar a hacer este ejercicio con las palmas de las manos y las plantas de los pies, visualizando en ellas bolas de luz blanca con un haz de luz, como si fuera un puntero láser.

– Encuentro los chakras de las manos especialmente fáciles de manejar con este ejercicio. Si ves que no te sale de ninguna forma con los chakras tradicionales de la Kundalini, puedes probar con ejercitar primero los de las manos y luego pasar al resto. Este truco suele funcionar muy bien, especialmente si nunca has visualizado antes.

– Por supuesto, ¡realiza la pequeña meditación del árbol después de hacer este ejercicio, lo dejes donde lo dejes! Conectarse a la tierra es muy importante, especialmente si piensas en irte a la cama al rato de realizar estos ejercicios. Intenta no irte a dormir justo después y, si te sientes nervioso o nerviosa, bebe agua despacio y a sorbos pequeños.

Interpretación de los sueños (2)

En la anterior entrada hice una introducción a los llamados “sueños premonitorios” y expliqué cómo funcionan, partiendo de la base de que los sueños simbólicos son los que, normalmente, suelen tener una relevancia a efectos de premonición o conocimiento del futuro de la persona. Dije también que cada uno es un mundo y que por eso los manuales simbólicos de sueños no tienen mucho que nos pueda servir, ya que para cada persona un símbolo puede adquirir un significado diferente. En esta ocasión me gustaría hablar de la forma en la que podemos encontrar nuestro “idioma” personal, la forma en la que nuestro subconsciente nos habla a nosotros y sólo a nosotros.

La libreta de sueños

RP_reporters_notebooks_new_large Si queremos averiguar cuál es nuestro idioma-simbolismo personal necesitaremos llevar un registro de nuestros sueños para ir aprendiendo por ensayo y error. La cosa es que los sueños se olvidan fácilmente, sobre todo en sus detalles, cosa que comenté también en la primera parte de este especial. La forma más sencilla de solventar esto es tener una libreta de sueños y un bolígrafo o pluma a mano, lo más cerca de la cama que se pueda. No hace falta que sea un cuaderno complicado o bonito, basta una libreta sencilla, donde podamos emborronar, donde podamos escribir con la letra de medio dormidos y no nos dé ningún reparo hacerlo. Recomiendo las libretas de tamaño cuartilla (lo que en papelería se conoce como tamaño A5), porque si lo necesitamos la podemos meter en la cama fácilmente y escribir en ella mientras todavía nos acordamos de lo que hemos soñado. En mi experiencia, las libretas demasiado alargadas o los grandes libros de las sombras acaban siendo cachivaches demasiado grandes como para escribir cómodamente en ellos. A mí me encantan las libretas de reportero, que tienen las anillas o la junta de las páginas por arriba (como en la ilustración) porque puedo aprovechar toda la hoja para escribir y hacerlo por las dos caras con comodidad. Pero eso ya es cuestión de gustos, en realidad cualquier cuaderno vale.

El tiempo aproximado en el que olvidamos los detalles de un sueño es de 30 segundos desde que nos hemos despertado. Luego, el registro sigue siendo válido, pero nuestro cerebro puede jugar a “rellenar los huecos” de la historia soñada con cosas de su invención o que le parecen más lógicas. Así que, cuanto antes, mejor. Lo ideal es anotar cuánto ha pasado desde que soñamos hasta que realizamos el registro, el día y la hora del sueño. Si no sabemos la hora, pues apuntamos “por la mañana”, “durante la siesta” o más o menos cuando sea.

Lo que sí aconsejo es no lanzarnos a hacer una interpretación tal y como lo hemos soñado. Dejemos las cosas reposar. Una vez apuntado el sueño, lo mejor es olvidarse de él y luego volver a la libreta días más tarde, o de forma periódica. La razón es que podemos establecer un vínculo entre lo que nos dijo el sueño y lo que sucedió días o semanas más tarde (incluso años). De ahí es donde podemos empezar a sacar qué significan los símbolos que veamos.

Os pongo otro ejemplo de mi diario o libreta de sueños, éste es de 2004:

Estoy sentada en mitad de la selva, en un claro. Oigo serpientes sisear, tengo un poco de miedo porque los matorrales se mueven. Silenciosamente, un tigre enorme emerge del verdor. Estoy aterrada, no me puedo mover. El enorme animal acerca su hocico, me huele, se relame y, como si fuera un gatito juguetón, se tumba a mi lado. Ronronea. Me muestra el pecho al ponerse boca arriba. Saco fuerzas de flaqueza y lo acaricio. Se comporta como un gatito grande.

No relacioné para nada este sueño con nada hasta años más tarde, en julio de 2007, cuando tuve este otro:

Estoy en el piso de mi abuela. Oigo gritos. “¡Ya viene, ya viene! ¡Corred!”. No sé lo que viene, pero tengo miedo. Corro hacia la que era mi habitación y me escondo bajo la cama. Veo unas enormes patas amarillas y me asomo por una curiosidad más fuerte que el miedo. El tigre lleva las fauces llenas de sangre y se sienta frente a mí. Mi gata, negra como la noche, está a su lado, también sentada, tan tranquila. La gata me habla en la mente: “Sangre de tus enemigos”, me dice. Me despierto.

Ahora sé que el tigre es uno de mis animales tótem y que suele aparecer cuando necesito protección. De nuevo aparece mi gata, igual que en el ejemplo que puse en el artículo anterior, si os dais cuenta. A veces puede sucederte que digas “esto me suena, creo que soñé algo parecido”, y ahí es donde puedes ir a tu registro de sueños anteriores y ver cuándo soñaste con ese mismo elemento. Así, puedes relacionar ese sueño con algún suceso parecido del pasado, basándote en tu experiencia vital para ello. Eso fue lo que tuve que hacer yo en este caso, en ambos momentos me encontraba en una crisis personal en la que sentía que necesitaba esa protección extra que me daba el tigre. Por eso decía al principio del artículo que esto es ensayo y error, puesto que se trata de ir aprendiendo qué significan determinados símbolos para ti y sólo para ti, a qué experiencias vitales puedes hacer referencia cuando aparecen esos símbolos en tus sueños. Por eso es tan útil tener una libreta donde apuntar. Si una libreta no es suficiente porque apuntas mucho, no pasa nada, hazte con otra (¡es lo bueno de que sean baratas!) y marca en cada libreta desde qué fecha hasta qué fecha has ido recogiendo sueños en ella. Repasa tus registros cada varios meses, a ver si encuentras patrones o símbolos comunes. Así, a base de experiencia, puedes ir haciendo tu propio “manual” de sueños personalizado. Pero claro, para ello necesitarás paciencia y realizar tu registro durante varios meses, al menos. La constancia es la madre de todas las artes en esto del ocultismo y del camino espiritual personal.

En el último artículo hablaré del sueño lúcido y de para qué se usa.

Teoría sobre los vampiros psíquicos

El otro día en un foro hicieron una pregunta sobre los vampiros psíquicos y sobre la razón por la cual extraen energía de los demás. Yo contesté desde mi propio punto de vista y un poco a salto de mata, pero cuando releí mi concepción la verdad es que me gustó. Se basaba un poco en mi propia experiencia, mezclada con mis conocimientos sobre chakras y trabajo energético, así que me he llevado unos días pensando en cómo refinarla. Me he animado a ponerla por aquí, por si a alguien le sirve. También porque ya he dicho muchas veces que escribir me ayuda a ordenar mis ideas y que este blog es una suerte de método terapéutico para mí.

Un poco sobre el sistema energético del cuerpo

Nuestro sistema energético es una de las herramientas más perfectas que tenemos, pero está en contacto muy estrecho con el resto de los niveles de nuestro ser. Por tanto, todo lo que suceda en otros niveles afecta a nuestro cuerpo sutil energético, porque todo funciona como un sistema completo e interdependiente. Una persona sana y sin problemas aparentes que puedan afectar a su vida normal tiene un sistema energético sano, en el que la energía fluye, ni mucho ni poco, a través de los diferentes canales de que dispone su cuerpo.

Se suele decir que tenemos siete chakras (Muladhara, Suadhishtana, Manipura, Anajata, Vishudda, Ajña y Sajasrara) o centros energéticos principales, pero en realidad tenemos muchísimos más. Escribí sobre chakras hace unos años aquí y aquí, por si queréis saber más. Los chakras están conectados por unas vías llamadas nadis, por las cuales circula la energía, llevándola a todo nuestro cuerpo. Los chakras pueden tener diferentes problemas: pueden estar bloqueados (que es lo que se suele decir) pero también pueden estar desequilibrados (cuando van en la dirección opuesta a la que deberían girar) o demasiado abiertos.

No es raro encontrarse un bloqueo en cualquier chakra, con otro chakra demasiado abierto justo al lado. Es una forma del cuerpo sutil de defenderse y mantener su estado armónico. Pero siempre que tenemos un chakra demasiado abierto es un problema, por mucho que nos parezca que eso es bueno porque es sinónimo de tener “mucha energía”. En realidad los chakras demasiado abiertos pierden energía como un grifo a toda potencia y eso nos puede causar pérdidas energéticas que, además, se pueden ver reflejadas en diferentes aspectos de nuestra vida.

¿Qué podemos entender por un vampiro psíquico?

Hay personas que pueden necesitar atención a toda costa y todo el tiempo, demandando mucho de los demás, aprovechándose de ellos o tomando cosas que no les corresponde tomar. Pueden ser individuos egoístas que llegan a nuestra vida y nos dejan “exhaustos” o deprimidos de algún modo. En mi experiencia, monopolizan conversaciones y personas, malmeten y lloran como forma de dar pena a los demás y así seguir obteniendo su atención o su beneficio. Para mí, eso es un vampiro psíquico. De éstos hay en todas partes, no se libra ningún grupo, ni ninguna religión, ni ninguna profesión.

Lo cierto es que la vida de estos individuos es ciertamente triste. Les falta algo que ellos no tienen y necesitan sacarlo de los demás. Normalmente esa pérdida o esa falta la suplen mediante la atención y la energía de los demás, problema causado por regla general por chakras demasiado abiertos. Así pues, parasitan esa atención y, con ella, esa energía. Lo curioso viene ahora: no hacen nada con la energía que roban, simplemente la desechan. Igual que no sacan nada productivo de las relaciones que establecen, sólo meterse en medio o lograr esa atención tan deseada. La explicación, a nivel energético, es simple: si existe una fuga de esa energía personal que ellos tienen (como un grifo que nos hemos dejado abierto y sin control que salpica por todas partes), la reacción natural es conseguir energía a toda costa para que el sistema pueda seguir funcionando correctamente. De lo contrario, ellos pierden energía y por eso necesitan parasitarla. Cuando se quedan solos o no se les hace caso, se deprimen o montan en cólera, y vuelven a pedir ayuda, normalmente de otras víctimas. Suelen pedir más energía en forma de reclamos a los demás, pidiendo ayuda constantemente o intentando llamar la atención de forma enfermiza, a veces incluso en cosas que son únicamente responsabilidad de ellos, o que pueden solucionar perfectamente por sí solos si piensan un poco.

Para ilustrarlo, diré que conocí a una persona que era así.  Hablaba a gritos, constantemente demandaba cosas y no daba nada a cambio. Te hacía sentir agotada. Tenía una lámpara de araña en su casa y, con la excusa de que tenía problemas de espalda, hacía que un miembro de su familia en particular fuera a limpiarle la lámpara, cristal por cristal y tal como ella quería y decía, sin dar ni las gracias, en lugar de llamar a una empresa especializada en ello (y tenía dinero para permitírselo). Años después la relación con su familia se deterioró debido a los continuos desplantes, y ella acabó vendiendo la lámpara, diciendo ante sus amigos y conocidos que la había vendido “porque nadie quería ir a limpiarle la lámpara a pesar de la cantidad de problemas que tenía de espalda”. Esta misma persona se iba de viaje por vacaciones y, al volver, sacaba la colada en casas ajenas para meter su ropa sucia, pues según ella después de las vacaciones tenía “derecho a descansar y que otros le lavaran la ropa”. Su falta de respeto era tolerada por su entorno porque se dedicaba a dar pena con sus problemas de espalda.

Así pues, mi teoría personal sobre los vampiros psíquicos y demás gentes tóxicas es que tienen un desequilibrio, normalmente mental, que se traduce a nivel energético en chakras demasiado abiertos, o viceversa. Como los niveles del individuo están muy unidos, eso también puede causar lesiones o traducirse en problemas físicos (como en el caso expuesto anteriormente). Al no valorar esa energía que reciben, la desechan, y ni siquiera son conscientes de la cantidad de energía que necesitan y demandan. Para ellos simplemente es natural demandar y recibir esa energía.

Afortunadamente este tipo de persona no abunda demasiado. O, cuando ya tienes experiencia, aprendes a detectarla rapidísimo. Eso sí, rara vez piden ayuda a otras personas para solucionar su problema, porque han aprendido a vivir así. La mejor solución a esto es alejarse poco a poco de la persona si nos hace sentir muy mal. Los ejercicios de higiene psíquica (tal como el blindaje de aura propuesto aquí) también nos pueden ayudar a mantener intacto nuestro sistema energético.

Meditación guiada: blindaje de aura

Esta meditación sirve para blindar nuestro campo energético personal. La gente tiene energía muy variada y hay veces en las que nos “pegan” sus energías (como la gripe), dejándonos cansados, tristes o malhumorados. A veces también se producen fugas por nuestras propia actitudes mentales. Este blindaje es un ejercicio sencillo que aquí planteo como una meditación completa, pero se puede hacer en casi cualquier momento del día, como ya veréis.

Desde aquí doy las gracias a mi Santa Claus particular por el súper regalo del soporte de micro, el filtro anti-pop y el teclado midi, que me hizo en estas pasadas fiestas, pues me han permitido grabar esta meditación.

Os dejo con el vídeo que contiene la meditación.

 

Hacer ritos de paso para otros

El otro día una de mis amigas, que recientemente fue madre de una niña, me ofreció ser la madrina mágica de su bebé y oficiar una ceremonia de bendición para la pequeña. Acepté encantada, a pesar de que me va a pillar bastante preñada y creo que dentro de poco me costará moverme. Pero bueno, es algo que no se hace todos los días y además es una buena amiga, así que le estuve preguntando por un par de preferencias y le comenté que iba a pensar cómo diseñar la ceremonia para que fuera acorde a sus gustos.

Me llevé un rato pensando en todas las cosas que hay que valorar cuando alguien te pide que diseñes un ritual. Obviamente yo soy wiccana, así que lo primero que me pide el cuerpo es que monte mi  círculo y llame a mis atalayas. Pero, ¿y si resulta que la familia en cuestión no es wiccana sino que practica otro tipo de paganismo, acorde al tuyo, pero no igual? En realidad esto no supone ninguna complicación, es más, hace más sencillo el diseño. No obstante, te hace reflexionar acerca de la cantidad de factores en los que tienes que pensar cuando vas a hacer algo tan importante como una boda, una presentación de bebé o incluso un funeral. Así que voy a hacer una lista, y de camino la comparto con vosotros, de cosas interesantes a tener en cuenta cuando alguien nos pide un rito de paso pagano, de cara a poder diseñarlo a gusto de la persona o personas que sean.

1. La creencia de la persona. No es lo mismo hacer un rito para un kemético, que para un reconstruccionista celta, que para un wiccano. Saber cuál es la creencia de la persona te llevará a saber si estás preparado para diseñarlo y oficiarlo.

2. Tus propios conocimientos. Si resulta que la persona en cuestión es kemético ortodoxo y no tienes ni idea de Kemetismo, pues o te documentas, o dices muy amablemente que no estás preparado para oficiar el ritual. También puede suceder que no te parezca ético, por ya haber personas formadas en dicha fe que pueden oficiar ese tipo de ritos de paso. Es más, esto me ha pasado a mí y ya he tenido que decir en un par de ocasiones que para bodas druídicas están los druidas, que en España son una comunidad muy asentada y que les van a poder asesorar mucho mejor que yo que soy wiccana.

3. Dónde y cuándo. El dónde es importante porque no es lo mismo una ceremonia al aire libre que en una casa. Por ejemplo en determinados sitios puede aparecer la Guardia Civil y decidir que, de manera preventiva, te requisan el athame (aunque luego te lo devuelvan, en cualquier caso sigue siendo un arma blanca y por eso se requisa). Si por ejemplo oficias en una casa o una finca, ahí en teoría no pueden decirte nada. Del dónde también depende cómo vayas a organizar el espacio: cuanto más espacio, mejor se puede colocar a las personas en forma de círculo, pero esta colocación no es posible cuando el espacio es muy reducido. También ayuda saber cuál es el espacio para poder organizar un altar. Cuándo también es importante, pues tienes que asegurarte de que estás libre, y por libre me refiero a que no hay cumpleaños, ni hospitalizaciones, ni nada de nada, y que en caso de emergencia cuentas con alguien para atenderla.

4. Quiénes van de invitados. Si hay gente pagana en el ritual es mucho más fácil porque puedes invitarlos a participar en las bendiciones para la persona a la que estás oficiando. Si los invitados no son paganos, es normal que la gente está cohibida y que no sepa qué es lo que va a pasar, así que tendrás que explicar el rito con un poco de antelación, idealmente antes de empezar. Cuando oficio para gente no pagana, por ejemplo, intento no hacer nada complicado, no llamo a energías potentes y, por tanto, tampoco trazo círculo con el athame sino que utilizo otras técnicas. Incluso invoco con una voz diferente, uso un registro más pausado y menos enérgico, para que el ritual dé sensación de paz y no de “aquí se va a abrir la tierra en cuanto llegue la Diosa ésta”. También me tomo mi tiempo para asegurarme de que todo el mundo entiende qué va a pasar antes de comenzar, respondo preguntas, indico cómo deben colocarse y, en caso necesario, pido ayuda a alguien para que vaya colocando a las personas en la disposición que sea.

5. Considero si puedo llevar a alguien. Muy relacionado con lo anterior. Y no me refiero a llevar a alguien para el momento de los canapés y la comilona (si es una boda), sino a alguien para que eche una mano durante el ritual. De hecho, no me parece ético llevar acompañante sólo para los canapés.

6. Los gustos de la persona. Esto en realidad es lo más importante. Hay personas que tienen un gusto especial por determinadas divinidades, por ejemplo una devota de Isis puede querer que su Diosa aparezca en la ceremonia. De nuevo, hay que documentarse si no se sabe de ella y, si se sabe, hacer algo específico para la ocasión con la Divinidad. Hay dioses que pueden tener una advocación relativa al matrimonio, a los niños, a los púberes o a los fallecidos, así que puede ser una buena idea informarse sobre las advocaciones de las divinidades a la hora de crear invocaciones o dar bendiciones, según el tipo de ritual que sea.

7. Si estás dispuesto a echarle tiempo. Organizar este tipo de ritos conlleva muuuucho tiempo. Hay que escribir borradores de guiones, invocaciones, oraciones, tenerlo todo muy pensado para que salga muy bien. La comunicación es muy importante en este sentido. La conexión que tengas con la persona o personas también. El funeral puede ser, quizá, el más rápido de organizar, porque la gente normalmente quiere salir del paso lo antes posible, pero las bodas suelen ser trabajos largos de mucho contacto con la pareja que se casa. Esto no se hace en dos o tres días, conlleva su tiempo para pensar y crear. Si no estás dispuesto o tienes cosas que hacer es mejor ser honesto y decirlo.

A partir de aquí, la estructura de un ritual dependerá de la tradición que practiques. Pero normalmente consta de:

– La organización previa del altar, los invitados y el espacio.

– Una presentación del rito y los participantes, que por norma general incluye el objetivo del ritual. Esto es como cuando los sacerdotes cristianos dicen eso de “estamos aquí reunidos para…”. Como es natural, se puede ser un poquito más informal o un poco más solemne, dependiendo del objetivo del rito y de la atmósfera que quieras crear.

– El rito en sí, con las invocaciones que necesites, unas palabras para los participantes, dándoles su momento de protagonismo también. Y luego por supuesto las bendiciones que quieras hacerles llegar.

– Un brindis sencillo.

– Una despedida.

En la Tradición Correlliana lo dividimos en cinco fases, que coinciden con los cinco elementos (Aire – Fuego – Espíritu – Agua – Tierra), pero aquí lo he reducido a cuatro porque creo que cuanto más sencillo mucho mejor. Así no se aburre la gente y se pueden ir todos pronto a comer o a lo que necesiten hacer.

Una última cosa sobre los ritos de paso es que la gente se puede emocionar mucho, porque son momentos de mucha tensión emocional, por regla general son momentos en los que las personas se muestran sensibles y por eso hay que ser un poquito comprensivo con ellas. Puede ocurrir que alguien se ponga a llorar, pero en cualquier caso mi consejo es que se mantenga la calma y que se respete a las personas que tienen su momento de emocionarse, porque le puede pasar a cualquiera y, de hecho, es bastante común. Dejar que la persona llore y no parar el ritual, o no hacerle sentir el protagonista inesperado de un acto en el que no debería ser protagonista. Y además darles la importancia a quienes realmente son los importantes en el ritual.

El día en el que dejaré de ser wiccana

Considerad este post como una continuación de pensamientos iniciados en otros posts. Entre ellos, los que escribí llamados “Etiquetas y religión” y “Definiciones en la comunidad pagana“. Ya he dicho muchas veces que, pese a que yo me aventuré a definir en su día, no lo volveré a hacer. Llevo meses diciendo que no sirve de nada. Hoy me he vuelto a encontrar con una reflexión ajena, pidiendo a gritos (con toda su buena intención) una definición de Wicca. Igual que dije con el Paganismo en general, creo que lleva a la separación en grupos, que lleva a la disgregación, que lleva al conflicto. Pero ha llegado el momento de que hable claro y diga exactamente lo que pienso: una definición de Wicca lleva al control de masas por parte del que define y enjuicia, lleva al juicio fácil y aparentemente basado en criterios “científicos” (cuando la ciencia está para rebatirse a sí misma y por eso cambia), lleva a la exclusión, lleva a la radicalización y lleva, cómo no, a la Inquisición. Lleva a que personas se sientan superiores a otras por ser quien define, por ser quien pone la etiqueta. En esto, como en todo, quien hace la ley hace la trampa. Define mañana, aunque tu intención no sea ésa, y te encontrarás con que siempre habrá quien use tu definición para justificar por qué debe mandar.

No le veo el sentido acotar mediante una definición una religión mistérica, iniciática y experimental como la que vivo y practico. Estoy iniciada en una tradición, sí, y soy suma sacerdotisa, sí, y ni por ésas creo que yo tenga más derechos que otras personas a decir si lo que sienten o piensan es acorde a la Wicca o no. Si es Wicca o no. Si son buenos wiccanos o no. Si son legítimos o no. ¿Que lo hice en el pasado? Sí. Como casi todo el mundo. ¿Que lo hago ahora? Pues lo evito. Lo evito porque me molesta enormemente que venga un tercero y me diga “tú eres tal etiqueta”. Así que ahorro a los demás el mal trago. No, señores míos, las etiquetas me las pondré yo. Igual que las etiquetas ajenas se las pondrán esas otras personas ajenas.

Creo en la libertad. Creo en la capacidad para decir lo que uno piensa desde un punto de vista vivencial, como este camino. Por eso cada vez que alguien habla de definir salto como un resorte. Yo definí un par de veces, desde la creencia de que estaba capacitada para ello. ¿Y qué pasó? Que choqué con mi propia ignorancia, que descubrí que, pese a que entonces era segundo grado, no estaba capacitada ni lo sabía todo ni de lejos. Me faltaba mucho por vivenciar, mucho por experimentar, mucho por vivir. Y me sigue faltando. Por eso digo, ¿para quién es beneficioso esto? ¿Es necesario para la comunidad?

Ya lo dije en su momento: siendo ésta una religión en formación, lo queramos admitir o no, las reglas se están construyendo ahora y las estamos construyendo entre todos. Por eso mismo, nos estamos definiendo nosotros mismos mediante la convención social. Creo que ha llegado el momento de admitir que somos personas adultas tomando decisiones, salgamos de ese estado de infantilismo que le achacamos a la comunidad wiccana española. Dejemos de pensar que “salvaremos” la Wicca si la definimos, cuando en realidad os digo lo que haremos: controlarla, hacer que deje de desarrollarse, dejar a unos dentro y otros fuera, haciendo que dos o tres sean los que lleven la razón. Tendremos un Papa o quizás un profeta. Y, en mi opinión, aquí nadie necesita que le salven de su ignorancia, ni que le digan qué es o qué no es.

Independientemente de etiquetas, seguiré creyendo en mis dioses pero lo haré desde mi casa que, total, es donde ya lo hago. Porque ésa es otra: la religión se vive en casa. Lo que yo creo no está escrito en este blog, no es lo que pongo en facebook. Independientemente de si la llamo Wicca o si la llamo Tradición del Burro Volador, mi fe es mía. No la publico, ni la pongo en artículos de investigación, ni la uso para obtener poder sobre otras personas. Es parte de mi vida y por eso la cuido como puedo y quiero, es una relación íntima con mis Dioses que, de vez en cuando, dejo entrever en estas líneas. Pero ni de lejos se parecerá a ninguna definición que se haga. Es como intentar definirme a mí. A ti. A todos. Todavía me queda mi centímetro cuadrado de dignidad como persona y, por eso, el día en el que alguien intente definir aquello en lo que creo, aquello que forma parte de lo que soy, muy posiblemente sea el día en el que yo deje de ser wiccana. Independientemente de si me beneficia o no. Independientemente de si me coloca en el selecto grupito de “wiccanos” o no. No quiero ser parte de una religión que necesita ser salvada por otra persona, porque ya he nacido, y tú también, con todo lo necesario para ser feliz. Lo demás, también la definición, es accesorio.