De señoras mágicas y otra fauna

la_ninera_magica_5Un amigo muy querido (hola, Nuhmen) ha identificado al tipo de habitante de los mundos mágicos más divertido, incluso por delante del Fluffy Bunny: la señora mágica. Que por aquello de señora no significa que la criatura tenga que ser una señora (es decir, una mujer de taytantos), ni que tenga que ser una mujer (también hay hombres) pero su experiencia personal dice que suele ser señora y de taytantos. Eso no se lo voy a discutir a él, ya que el apelativo no lo he inventado yo y el copyright es suyo. Quizá yo invente otros apelativos en el futuro, total, siempre hay tiempo para encasillar y juzgar a los demás (nótese el sarcasmo).

Bromas aparte, me sorprende la necesidad de ser especiales de algunos en plena crisis existencial. Porque siempre que me he encontrado con alguien así, que a mí también me ha pasado, estaban en una crisis existencial tremenda. Ya sea por obra y gracia de la adolescencia y sus hormonas, ya sea porque han sufrido un cambio importante y traumático en sus vidas (un proceso de divorcio, un síndrome del nido vacío, un fallecimiento…), todas estas personas llegan y se postulan como las más mágicas del universo.

¿Que tú echas el Tarot? Ellos/as desde los tres años y desde pequeños/as veían a sus abuelos fallecidos con aspecto de calcamonía ajada al final del pasillo de su casa.

¿Que tú canalizas? Ellos canalizan desde antes que tú y además una vidente les dijo que tenían dones y demás, y nacieron con el manto de Venus y con una arruga con forma de estrella en el ano que marcaba su buena suerte (véase una referencia anterior a la Anomancia de Jodorowsky en este otro artículo para entender este chiste).

Me alegro un montón por esta gente, de veras que lo hago. No dudo que en muchos casos lo que dicen sea verdad. Lo cierto es que todos nacemos con este tipo de dones, así que encontrarte con personas que tienen algún tipo de percepción extrasensorial no es tan extraño como pudiera parecer. Hace un ratito vi una publicación de facebook en la que un contacto preguntaba si alguien más podía presentir qué tiempo iba a hacer. La respuesta fue bastante notoria, porque a mucha gente le pasa. Como decía, para mí son manifestaciones de diversas habilidades en el campo de lo extrasensorial, y todos tenemos de eso, lo que pasa es que a algunos se les manifiesta viendo muertos con más facilidad y a otros prediciendo el tiempo. Y no pasa nada. La mayor parte de la gente lo toma con una normalidad pasmosa y no se creen nada superiores. Lo comentan, lo preguntan a otros, se ríen, lo comparten en facebook o en un café con sus amigos, y luego resultan ser personas tremendamente normales. No están teniendo experiencias extrasensoriales en cada momento de su vida, ni haciendo magia en cada rincón.

El problema es cuando esa especialidad se manifiesta en el campo de lo personal con un “soy más especial que tú”, “soy más especial que nadie”, “soy más especial que…”. Y el colmo de los colmos es cuando alguien llama a tu puerta para pedir entrenamiento pero dice que es capaz de hacer todo eso que tú enseñas (sin saber lo que se enseña a ciencia cierta), pero de manera innata. Como si los demás que llaman a mi puerta no llevaran ya sus dones de serie. Y claro, te dan ganas de decir “Chato/a, no voy a darte un Tercer Grado sólo porque tengas dones. De eso no va un camino espiritual. Porque si fuera así, tendría que dar el Tercer Grado a todo el que pasara por delante de mi casa. Gente con dones, créeme, hay a porrillos. Esto se trata de aceptar que eres especial, pero igual que todo el mundo.”

Esta noción y este equilibrio son muy difíciles de lograr en una sociedad en la que todo el mundo es un número. Y comprendo que se hace más difícil de entender porque la apariencia es que los wiccanos practicamos magia y nos centramos en eso y ya está. Pero en realidad esto es un camino espiritual. Y el camino espiritual no trata de tener más dones que la media, porque todo el mundo tiene esos dones, sino de aceptarte e integrarte como un ser pleno. Con esos dones, por supuesto, lo cual incluye aprender que son una parte normal de nosotros mismos y de los demás. El título dado por una iniciación sólo tiene sentido cuando estás listo para aceptar que no necesitas un título para ser tú mismo y ser responsable de tu propia felicidad.

El otro día le preguntaba a una persona extremadamente inteligente si ser superdotada le había hecho feliz en la vida. Su respuesta fue categórica: no, ser superdotada le había hecho muy infeliz, de hecho. Pero si le hubieran enseñado a manejar sus dones, a encauzarlos y a verlos como algo normal, como algo bonito, y no para creerse un bicho raro, quizá se habría animado a usarlos más y de una manera mucho más abierta y confiada con los demás. Los dones espirituales sobresalientes no son diferentes de otros dones de la vida. Y eso es de lo que van en realidad los caminos espirituales: no de tener los dones, sino de lo que hagas con ellos.

Un saludo a todos mis amigos médiums, canalizadores, echadores de cartas y demás especialidades. Sois muy especiales por lo que curráis en aceptaros y aceptar vuestros dones en este mundo tan ingrato. Hacéis felices a mucha gente y encima no os creéis mejores que nadie. Sois unos grandes.

3 opiniones en “De señoras mágicas y otra fauna”

  1. jaja me matan tus post! yo no soporto cuando alguien dice “yo soy um ser de luz“ generalmente son las personas con el ego más gigante que vi en mi vida. Como decia mi abuela: “ver más allá vemos todos, 3 ojo lo tenemos todos ,el hecho es saber bajar el ego para que no lo tape y saber que es un don que es un regalo hoy esta mañana no sabés por eso brindarlo como algo natural no como si fueras un ente superior“ A lo que agregaria somos todos humanos mas conectados o no aqui ni hay ningun cocoon 😛

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