Teoría sobre las Polaridades en Wicca

polaridades1Hace muchos años, estando yo todavía viviendo en mi Sevilla natal, soñé que iba al infierno por tomar drogas (moraleja: niños, no toméis drogas). Imagino que de la sobredosis me morí en el sueño, claro. Así que acabé en un teatro subterráneo, que era ni más ni menos que el infierno cristiano, donde había mucha gente que gritaba “Hail Satán” y un escenario donde estaba el susodicho. El “maestro”, que le llamaban.

 Satán era José Luis Moreno. Ni más ni menos. Con su calva, su sonrisa de color blanco radiactivo, vamos, que no sacó a Monchito de milagro. Contaba unos chistes horribles, tan horribles como los programas que produce y presenta. Cuando me acercaron para que conociera a Satán/José Luis Moreno, yo le estreché la mano, le agradecí la hospitalidad en su infierno, pero le dije que me iba porque era wiccana y los wiccanos no creemos en Satanás. Que lo sentía mucho, que había sido un placer (una mentirijilla piadosa por ser cortés, después de los chistes que había contado más que placer tenía ganas de arrancarle el pescuezo), pero que yo no me iba a quedar en el infierno. Y me marché.

Cuando me desperté, pensé en las implicaciones teológicas de semejante sueño, según las creencias de la sociedad en la que vivimos, que es judeocristiana. Para los cristianos, el cielo y el infierno son las caras de la misma moneda. Estar en el cielo consiste en la contemplación de Dios. Por tanto, tiene todo el sentido que estar en el infierno sea contemplar a Satán. Pero algo deben hacer Dios y Satán para que en una parte sea agradable y en la otra una tortura. Mi conclusión fue que si Satán era José Luis Moreno, Dios debía ser un showman cojonudo (a lo mejor es Jimmy Kimmel, quién sabe).

Y ahora me pongo seria, lo prometo, para hablar de lo que esto supone para el wiccano medio. Nosotros no creemos en Satán, como ya he dicho. No existe la condena, ni la gloria eterna, sólo existe el ciclo. No existen la luz o la oscuridad absolutas, sino que ambas coexisten. Muchos pensaréis que en el momento en el que enciendes una luz deja de existir la oscuridad, pero en realidad cuando enciendes la luz lo que haces es crear sombras. Que no son más que oscuridades que conviven con la luz. ¡Y sin matarse! Me resulta muy divertido cuando alguien me dice que me manda luz, porque a lo mejor lo que yo necesito es oscuridad, volver a mi refugio interior y ganar fuerzas desde dentro. Pero en nuestra cultura está muy extendida la idea de los excluyentes y la identificación de la luz versus la oscuridad como polaridades de una misma realidad teológica. Bien versus mal. Piedad versus pecado. Gloria versus condena. Cielo versus infierno. O en términos más wiccanamente cursis (y tristemente, para mí, extendidos en nuestra comunidad), positividad versus negatividad, asociados tradicionalmente a luz y oscuridad respectivamente. Para mí, positivo y negativo son dos caras de la misma moneda, y las dos igualmente necesarias para hacer funcionar las brújulas, las moléculas y las pilas que mantienen en funcionamiento el reloj de mi mesilla de noche.

 Para mi regocijo, veo muchos wiccanos ahí fuera que han perdido el miedo a la oscuridad. Adoran a Diosas y Dioses considerados “oscuros”, o se fijan en partes más oscuras de una Divinidad con la que ya trabajan. No consideran que haya cosas absolutamente negativas ni positivas. Creo que es un acto de honestidad reconocer que una Divinidad, igual que uno mismo, está conformada por claroscuros, partes que nos gustan más y partes que nos gustan menos a priori. Porque si aceptamos a las Divinidades tal y como son estamos más cerca de aceptarnos a nosotros mismos, con nuestros propios claroscuros, y lejos de la mentalidad dicotómica que aún nos pesa por ser herederos de determinada sociedad. Se trata de aceptar que gracias a esas luces y sombras estamos completos en nosotros mismos.

 Igual que en mi sueño, todos tenemos elección y posibilidad de decir “yo no creo en esto”, tanto para elegir si se cree en lo que está impuesto por la sociedad (Bien versus Mal), o una posición más integradora como es la que suele promulgar la Wicca a este respecto. Es cierto que los valores pesan, y como muestra está la cantidad de webs de “Wicca” que siguen diciendo que la Positividad ha de buscarse por encima de todo (cuando de la oscuridad, la introspección y la quietud asociadas a la Negatividad tradicionalmente surgen cosas tan maravillosas como la creatividad individual) pero creo que debemos mantenernos serenos en cuanto a este tipo de cambios y asumir que, pese a que tengamos elección, habrá muchas personas a las que este cambio de paradigma les suponga un esfuerzo cognitivo.

 Post-scríptum: Meses más tarde de mi sueño, al pobre José Luis Moreno le clavaron un hacha en la cabeza cuando entraron unos delincuentes a robar en su casa. Milagrosamente, sobrevivió. Cuando me enteré de la noticia, miré muy seria a mi marido y le dije “Tiene todo el sentido. Sólo Satán puede recibir un hachazo en la cabeza y sobrevivir”.

5 opiniones en “Teoría sobre las Polaridades en Wicca”

  1. Es una reflexión interesante respecto al paganismo tradicional. Pero, como como Cristo-neopagana ecléctica veo que hay una gradación en las polaridades. Si llamamos al 0 oscuridad total y 1 luz absoluta, encontramos un gran infinito de gradaciones -números- entre ese cero y ese uno. Y explorar algunas de esas gradaciones implica correr grandes riesgos, tanto personales, como para la persona y el mundo existente (al igual que consumir ciertas drogas, tal y como mencionabas o construir determinadas armas de destrucción masiva).

    Muchas veces, la oscuridad con la que trabajan los wiccanos no es más que una penumbra, que en óptica clásica no se considera una verdadera oscuridad. La penumbra o el recogimiento interior del que hablan muchas religiones no es algo intrínsecamente neopagano.

    Por otra parte, recientemente, leí en un libro sobre mística cristiana en el que se decía que la religión católica tiene dos ejes con extremos antagónicos. Culpa y castigo; amor y perdón. El castigo y la culpa están más en la superficie que el perdón y el amor, que es lo que se halla cuando se alcanza la verdadera presencia de la Divinidad. Hoy en día se buscan más puentes hacia la salvación que a la condena, y no son pocos los que creen que el infierno eterno abrahámico está vacío, las llamas apagadas y el hielo derretido.

    1. Hola Elanja, debes tener en cuenta que éste es un blog wiccano de una wiccana que pertenece a una tradición, por tanto la perspectiva que vas a encontrar aquí es la del paganismo tradicional. Obviamente, no estoy tratando las polaridades como absolutas sino como espectros. Porque si no, serían dicotómicas, que es precisamente lo que estoy rechazando en esta reflexión. Si es penumbra u oscuridad, honestamente, lo sabe la gente que trabaja con sus Divinidades y en eso creo que no debemos entrar ninguno porque forma parte de la práctica de cada uno porque, además, la Wicca es lo suficientemente rica y libre como para permitir determinados cultos (un ejemplo clarísimo es el culto a Morrighan llevado a cabo por muchísimas personas en todo el mundo). Por otro lado, al ser éste un blog wiccano, no es mi intención hablar de cómo se ve esto desde el cristianismo actual, sino que es un ejemplo de una de las múltiples paridas que se me puede ocurrir para ilustrar cómo NO se es totalmente dicotómico en Wicca.

  2. Sólo he mencionado cómo se ve desde ciertas perspectivas cristianas el infierno cristiano porque has mencionado un sueño con el infierno en un paradigma cristiano tradicional. Sólo pretendía
    evitar caer en los tópicos al respecto, que no obstante aún tiene muchos defensores.

    Por otra parte, no me había quedado clara la gradación de las polaridades en tu artículo. Gracias por tu explicación. 🙂

  3. Aclaro de nuevo que sigo la corriente wiccana correlliana y que durante mi infancia fui católica. Honestamente, creo que todo el mundo sabe de sobra cuál es mi ideología y qué es lo que escribo. Por favor, ten esto en cuenta si vuelves a leer el blog, porque no puedo (ni quiero) cambiar mi óptica para acomodarme a los lectores y sus creencias. Si tienes x creencia yo te respeto, pero hablo de lo que conozco, que en este caso es catolicismo (en el ejemplo) y Wicca Correlliana. Tópicos hay en todas partes, el de que los wiccanos somos luz y “a lo sumo penumbra” es el tópico por excelencia en lo que respecta a la Wicca, por cierto.

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