Canicas

Qué irónico hablar de lo que voy a hablar, teniendo en cuenta que vivo en el Hemisferio Norte y mañana es Beltane, pero hay veces en las que unas ideas enlazan con otras.

El lunes me llamó una buena amiga de Sevilla para decirme que había fallecido una persona con la que tuve una relación muy breve hace bastantes años. Él era más joven que yo, iba a cumplir 29 años en cuatro días, cuando murió. Falleció de una forma muy rara para su edad: debido a una parada cardiorrespiratoria. Fue un día feo porque encima tuve otros fuegos que apagar y tampoco caí en la cuenta hasta que tomé conciencia de ello, ya dos días después. Es como esos platos muy pesados que son difíciles de digerir y de los que cobras cierta conciencia a posteriori cuando te entra ardor de estómago.

No os voy a mentir, no me ha tocado este fallecimiento como para llorar por la pérdida, quizá porque lo nuestro fue muy breve y éramos demasiado diferentes el uno del otro, pero sí me ha impresionado por su juventud y por la sensación que deja este tipo de cosas cuando llegan tan de sopetón. Normalmente hablamos de la muerte de forma muy esporádica y tangencial porque en nuestra cultura, nos guste o no, existe un tabú hacia ella. Los paganos la celebramos especialmente cuando acaba la cosecha, pero la existencia corpórea es efímera y nuestra amiga la muerte viene a recogernos no cuando “toca” porque el velo está supuestamente fino, sino cuando necesitamos irnos. A este respecto, siempre me digo a mí misma que el velo está fino todo el tiempo, sólo que no siempre sabemos verlo y nos lo tiene que recordar una época del año. Por otro lado, creo que los ciclos no están sólo para honrar lo que nos da de comer, está para recordarnos que recorremos un sendero que tiene ciclos. Así que puede parecer irónico hablar de la muerte en relación a Beltane, pero para mí ahora mismo tiene todo el sentido y me gustaría poder expresar por qué.

En ese sendero a veces celebramos cosas importantes como los nacimientos, las cosechas, la fertilidad y el sexo. También celebramos que hay personas que nos tocan y ya no están. Creemos que algunas personas son cruciales, de otras creemos que nos tocan de forma menos importante. Creo que no nos damos cuenta de la gran importancia que todo el mundo tiene en la vida de todo el mundo, todo el tiempo, no sólo en Samhain. Y por todo el tiempo quiero decir no sólo cuando se han ido y ya no van a volver. Se supone que celebramos la vida mañana, y para mí creo que es un buen momento para no sólo regocijarse en el sexo, el placer, la comida y las cosas maravillosas de la vida, sino en la mera presencia de todos esos que nos tocan, poco o mucho, y que puede que pasado mañana no estén con nosotros.

Creo que es un buen momento para dar un beso, dar un abrazo, dar las gracias, valorar a quien nos acompaña y darnos cuenta de que todas esas personas con las que nos hemos ido cruzando en el sendero. Por muy cortas, superficiales o incluso desagradables que hayan sido, todas las relaciones personales que hemos establecido con otras personas tienen su valor. Y qué decir de quien nos ha enamorado, motivado, impulsado, ayudado, enseñado y hecho reír, entre  miles de emociones… esas relaciones marcan toda una vida. Todos a quienes hemos conocido han hecho mella en nosotros, de una forma o de otra. Todas las personas de nuestro entorno pasado, presente o futuro cruzan en nuestra trayectoria como canicas impulsadas por un dedo invisible, variando inevitablemente nuestro rumbo. Gracias a ellos somos quienes somos y tenemos lo que tenemos. Es el momento de aprovechar la existencia física, que es, en esencia, caduca, y sacar lo máximo de ella, antes de que todo y todos se conviertan en un simple recuerdo, tan volátil como el aire y como nuestra propia memoria.

Me diste la vida y la he de devolver,

Pero antes de hacerlo,

Voy a aferrarme a ella.

Ésta es mi oración.

Premios para el Templo de Brigit en la Lustración de los Ancestros

Queridos lectores y amigos:

Es para nosotros un honor anunciar que varios miembros del Templo de Brigit han sido condecorados con diversas órdenes en la Lustración de los Ancestros, que ha tenido lugar durante el fin de semana del 18 de abril de 2014, en Danville, Illinois, Estados Unidos.

En primer lugar, la Orden del Athame de Cobre ha sido otorgada a nuestro Co-Cabeza, el Rvdo. Lon Dubh, por su labor en la creación y diseño de nuestra plataforma de enseñanza de la  Escuela Wicca Correlliana online. Lon lleva trabajando en el Templo de Brigit desde hace siete años, donde empezó como simpatizante, teniendo más adelante un papel de apoyo importante. Años más tarde se convirtió en clérigo correlliano y finalmente comenzó a dar clases de primer grado dentro de nuestro Templo, siendo elevado al status de Co-Cabeza en febrero de 2014. El Rvdo. Lon conoce muy bien las plataformas educativas que más se utilizan hoy día, por su trabajo con diversas universidades españolas, así que hace tres años decidió proponer a la directiva del Templo la adaptación de dicho sistema a nuestros estudios. Tras rediseñar completamente nuestro programa de grados, añadiéndole material y corrigiendo el que ya teníamos, la plataforma comenzó a funcionar a primeros de marzo de 2014, tras mucho y muy intenso trabajo.

También ha sido condecorada la Rvda. Ayra Alseret, miembro de la corte interna de nuestro Templo, iniciada nuestra y Cabeza del Templo de Hécate en Sevilla (España). La condecoración otorgada, que es la segunda para la Rvda. Ayra, es la del Pentáculo de Hierro, otorgada por su labor como mentora. La Rvda. Ayra da clases de primero y segundo grado a través del Templo que dirige, si bien trabaja muy estrechamente con nosotros, ya que estudia en el Templo de Brigit su Tercer Grado. Anteriormente la Rvda. Ayra recibió la Orden del Turíbulo por parte de la Tradición Correlliana, debido a su trabajo ritual con Hécate que ha llevado por todo el mundo y que reúne cada mes a cientos de devotos de la Diosa que le da nombre a su Templo de Hécate correlliano.

Finalmente, Lady Harwe Tuileva, Cabeza del Templo de Brigit, ha sido condecorada con la Orden del Turíbulo por su trabajo continuado en la formación de Chamanismo Correlliano en español. Ésta es la tercera condecoración que Lady Harwe recibe en menos de un año, pues a la Orden del Turíbulo se suman las de la Orden de la Varita Dorada y la Orden del Pentáculo de Hierro. Chamanismo Correlliano es un curso derivado del trabajo de la Orden de Caminantes de Mundos (para la que Harwe realiza un trabajo continuo de mediumnidad  y que está dirigida por Lady Stephanie Neal, primera venerable de la Tradición), el cual Lady Harwe se ha encargado de traducir al castellano y cuyo entrenamiento también dirige, finalizando dos ciclos de entrenamiento por año de cuatro meses cada uno.

Hemos de añadir que ha sido un ciclo de premios especialmente generoso con nuestro país, ya que la Rvda. Purple Tide, guardiana de Santuario Witan en Marruecos, también es española. Por tanto, ha sido una entrega de premios muy emotiva para la comunidad correlliana que reside en España. Todavía tenemos en la memoria cuando sólo existía el Templo de Brigit y los correllianos españoles nos contábamos con los dedos de una mano. Ahora somos varios grupos y, por lo que parece, la comunidad se está posicionando de forma muy estable en el panorama correlliano internacional. Esto ha sido gracias al gran esfuerzo y trabajo que todos, no sólo los premiados, están llevando a cabo en la muy joven comunidad pagana en nuestro país.

Desde el Templo de Brigit damos las gracias a la Tradición y a toda nuestra comunidad por su incesante apoyo, amistad y cariño. Nos sentimos muy arropados por nuestros compañeros fuera del país, pero sobre todo dentro. Estamos muy contentos de formar parte del conjunto de los grupos correllianos de España, que han demostrado una vez más que son un ejemplo de saber hacer, pero sobre todo son un ejemplo de familia unida, ganas de trabajar, compromiso con la comunidad, colaboración y respeto.

 

Un abrazo bajo los árboles,

Rvdo. Lon Dubh

Lady Harwe Tuileva

Cabezas del Templo de Brigit

“Honor, valor y esfuerzo”

http://www.brigit.es

La Tradición Correlliana y su sentido público

Esta mañana he conocido a una chica de mi ciudad con la que he mantenido una conversación muy interesante que ha acabado durando cuatro horas (gracias por el rato, me lo he pasado genial). Entre otros temas hemos tocado el concepto “público” de la Tradición Correlliana. Mucho se dice acerca del sentido público de la Tradición Correlliana, ya que normalmente se define a mi tradición como una vía muy centrada en el aspecto público de la fe, muy orientada a la comunidad y a la faceta más expuesta. Ella me ha hecho una pregunta que me hacen con mucha frecuencia, y es si estamos obligados a ser “personas públicas” sólo por el hecho de ser iniciados correllianos. Como es una pregunta tan frecuente me he decidido a hablar un poco de ello y contaros de primera mano cuáles son las elecciones que pasan por la cabeza de algunos correllianos a este respecto cuando se inician.

Primero de todo, trabajar para la comunidad no significa convertirse en “personas públicas”. Di una pista de esto en la entrada justamente anterior a ésta, pues comenté que en realidad lo que hacemos tiene muy poca relevancia para el público en general. Que un pagano sea conocido en su ámbito no significa que sea famoso. Si nos ponemos a pensar en gente muy conocida porque son autores, por ejemplo Z Budapest, Starhawk o Ray Buckland, no creo que sus vidas hayan salido en el Hola nunca. Una celebridad en mi país puede ser Isabel Pantoja y por eso sale en los programas del corazón, en cambio a los autores ligados al Paganismo jamás los veréis en ese tipo de programas. Por tanto, siguen siendo personas privadas, porque tienen interés para un público específico pero no para el público en general. No atraen atención mediática precisamente por lo mismo. En cualquier caso, el derecho a la intimidad y demás derechos fundamentales que, lamentablemente, en el caso de algunas celebrities pueden verse mermados por su posición mediática, no sufren alteraciones si una persona se dedica a hacer trabajo por la comunidad. Si esto sucediera, en mi humilde opinión y sin ser experta en Derecho, creo que se podría perfectamente acudir a un abogado si se diera el caso. También creo que esto es aplicable a cualquier Tradición.

Así pues, sabiendo que no pasa nada por trabajar para la comunidad porque tus derechos como persona privada (en la Constitución Española es el Título 1) los sigues manteniendo, lo único que queda es hacer la elección. Y sí, hay elección porque siempre la hay.

Cuando te inicias creo que es importante pensar qué se te da bien o te gusta. A mí me gusta escribir, a otras personas les gusta la artesanía, pintar, bordar, componer música, echar las cartas, enseñar a otros o sanar con terapias alternativas. Siempre he pensado que lo que debe importar es lo que te guste hacer y no tanto el papel que pienses que “te toque” desempeñar. Los papeles vienen y van, la vida da muchas vueltas y hoy se está aquí y mañana se está allí, pero lo que queda eres tú. Puede que no te guste estar en una posición expuesta y es total y completamente normal, depende de tus preferencias y de tus gustos. En mi Tradición nadie te obliga a estar en público, nadie te obliga a escribir y nadie te obliga a enseñar a otros. Es una elección personal. Cierto es que muchos optamos por la escritura porque creo que a los paganos nos gusta leer y por tanto también puede que nos guste escribir, pero no es obligatorio ni de lejos. Precisamente en Segundo Grado se enseñan muchas cosas diferentes, pues se trata de que la persona vaya decidiendo qué quiere hacer, si es que quiere centrarse o especializarse en algo.

En cuanto a los terceros grados, es cierto que los materiales de estudio dicen que estamos expuestos a la comunidad. Estar expuesto significa que puede que te lleguen más preguntas de las que te llegaban antes, gente que quiere saber determinadas cosas y por eso te preguntan, pero no significa que seas una celebrity. Ni siquiera que “tengas” que trabajar para la comunidad. Puedes estar en tu casa muy feliz haciendo punto, por ejemplo.

Ser iniciado tampoco implica montar Santuarios, ni Templos, ni grupos de estudio, ni dar clases, ni nada de nada. Si organizas tu “chiringuito”, estupendo, pero si no lo haces no te van a echar de la Tradición ni te van a mirar mal. Hay terceros grados que trabajan en Templos ya formados perfectamente, incluso teniendo puestos de relevancia dentro de los mismos aunque haya un Cabeza de Templo. Por ejemplo, en el Templo de Sedna de Reino Unido creo recordar que había un Tercer Grado que era el oficial de rituales y se encargaba del diseño y organización de rituales únicamente, un trabajo de por sí ya lo suficientemente grande.

Y por último, también se puede ser iniciado correlliano, solitario y feliz. Yo misma lo fui desde 2004 hasta 2011. Hice trabajo por la comunidad durante un tiempo y luego me dediqué a vivir mi fe de forma privada, y en ningún momento sentí presión por parte de las Cabezas de la Tradición para que me dedicara a escribir o a traducir materiales. Me parece que fue más bien una cosa que fue desarrollándose sola.

Espero haber resuelto vuestras dudas. 🙂

Éste es un blog personal

Una entrada con un título muy descriptivo, ¿verdad? Pero es que es verdad, éste es un blog personal. ¡Es mi blog! Y como la que escribe estas líneas es una persona, podemos inferir entonces que se trata efectivamente de un blog personal. Soy consciente de que hay gente que me lee, incluso hay gente que me comparte, y desde aquí mando un beso y agradezco a quienes lo hacen por vuestro apoyo. No obstante, espero que seáis conscientes de que éste es un blog personal y que lo escribo principalmente para mí y con mis pensamientos.

Llevo unos días pensando en lo que hay de mí en este blog. En lo que he cambiado y en lo que eso se ha reflejado en mi forma de escribir. De hecho el otro día se lo decía a unos amigos/compañeros de sendero/hermanos de tradición mientras tomábamos algo juntos aprovechando las vacaciones. En el pasado presenté mi discurso de una forma muy categórica pero jamás de los jamases dije “esto es un blog personal”, lo que hacía que mi palabra pareciera escrita como palabra de los dioses. Esto me trajo muchos quebraderos de cabeza con los demás: gente que decía que cómo me atrevía a definir X o Y, o a categorizar Z o B que era su práctica espiritual. Tenían razón y yo estaba equivocada. Pero sobre todo los quebraderos de cabeza los tuve conmigo misma. ¿Por qué? Pues porque con el tiempo cambié de opinión al respecto de muchas cosas.

Veo eso mismo en otras personas con blogs y vlogs. Dicen que la gente no cambia, dicen que la gente no se modifica. No sé, a veces estoy de acuerdo con esa afirmación y a veces no. Unas veces creo que nadie va a cambiar pero luego veo lo que hace este camino y digo “ahí va, pues sí que cambia”, y no sólo de ideas sino también de actitud. Darse cuenta de determinadas actitudes de uno mismo, por ejemplo, de cuándo se está metiendo la pata o está entrando en una espiral un poco más autodestructiva de lo normal, es una de esas cosas que te pueden pasar cuando caminas un sendero. Llámalo wicca, llámalo druidismo, llámalo x, el que tú hayas elegido.

La idea detrás de cualquier blog es compartir el camino. Hay personas, como yo, a las que les cuesta muchísimo compartir de forma hablada y en cambio se sienten cómodas compartiendo mediante la escritura y por eso se hacen blogs. Dan su opinión en público y ya está, y no significa que pensemos que tengamos razón o que lo sepamos todo. En el mundo de la Wicca, con lo cambiante que es, sabemos menos todavía: hoy se acuerda que no se pueden combinar panteones y mañana sale un artículo diciendo que por qué no se combinan, de pronto se convierte en la pera limonera y el último grito en la práctica de la religión (ya hay escrito un artículo sobre ese tema aquí: http://www.patheos.com/blogs/allergicpagan/2014/04/10/in-defense-of-an-eclectic-pantheon/)

Con este maremágnum de cambios, lo único que nos queda a los paganos actuales es ser adaptables, creo yo. De ahí que no sea la única en reconocer que con el tiempo se cambia, a pesar de la aparente permanencia de la palabra escrita y de lo que parezca que algunos nos aferramos a las defensas de las cosas en las que creemos, que son igual de mutables que nosotros mismos. Pero esa permanencia de la palabra escrita, en estos mundos rápidos de internet, no es más que una ilusión. En realidad es tan poco permanente como darle a “cerrar blog” en el panel de control de WordPress. Antaño, cuando escribir no estaba al alcance de tanta gente, parecía que las ideas fueran mucho más permanentes. Sin embargo, repaso la Historia y recuerdo a Wittgenstein, y me doy cuenta de que no estamos tan locos al pensar que se puede cambiar. Hasta gente muy importante, influyente y grande, con pensamientos muy grandes e influyentes (como Wittgenstein), lo hicieron. Los blogueros paganos sólo somos una comunidad encabezonada en hacer cuadernos de bitácora de cosas que parecen importantes y en realidad tienen poca o nula relevancia social. Intentando encontrar una voz en mitad del desierto que nos recuerde que estamos recorriendo un camino, e intentando no caer en convertirse en “palabra de los dioses”. Por eso 13 lunas es un “blog personal”.

Para Tiné.

Todos llevamos una rubia dentro

¡Y hay algunos que la llevan por fuera! Y aquí, por, “rubia” no quiero hablar de la rubia tonta con la que tanto nos han machacado toda nuestra vida, sino a un nuevo tipo de rubia que me encanta y que todos llevamos dentro, aunque no seamos rubias y en realidad tengamos pene. ¡Claro que sí!

El otro día recibí por correo un paquete de un alumno que contenía el “kit de la mentora perfecta”. Entre muchas otras cosas contenía un mechón de pelo rubio, una broma privada que ha derivado a llamarnos Khaleesi mutuamente. Podéis imaginaros que al ver el mechón de pelo solté una carcajada (que era lo que pretendía el remitente), pero me dio que pensar. Khaleesi es en realidad el título de Daenerys Targaryen, un personaje de ficción de la saga de Canción de Hielo y Fuego, de George R.R. Martin. Una mujer en una situación difícil que se sobrepone a las circunstancias adversas. Y además es rubia.

De Daenerys tenemos que aprender todos y todas mucho, seamos rubias, morenas, pelirrojas o canosas. Con aquel mechón en la mano me puse a reflexionar en por qué la Khaleesi me parece tan estupenda, y por qué creo que su actitud es tan aplicable a cualquier sendero vital, y esto es lo que extraigo:

ATENCIÓN: CONTIENE SPOILERS. SI NO HAS LEÍDO NADA DE CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO O SI NO SIGUES LA SERIE “JUEGO DE TRONOS”, LEE BAJO TU ÚNICA Y TOTAL RESPONSABILIDAD.

1. Sabe que tiene poder de nacimiento y no siente miedo de ello: Daenerys nace con dones por nacimiento, sabe que los tiene y no le asustan sus dones, al contrario. Tanto en el libro como en la serie se implica que puede bañarse en agua hirviendo sin quemarse lo más mínimo (la sangre del dragón), y sin embargo ella no se inmuta, no va gritando por ahí “eh, mira, soy especial, el fuego no puede matarme”, y tampoco dice “oh mierda, soy un monstruo porque todo el mundo queda chamuscado cuando los meten en una pira ardiente, y yo no”. Algún tipo de magia corre por sus venas. ¿Cuántas veces en el camino de la brujería me ha venido alguien a decir que tiene “dones” pero que los ha intentado “controlar” para finalmente obviar y olvidar que tiene esos dones? Si tienes dones, ¿por qué asustarte de ellos? ¿Acaso no es algo maravilloso? Y lo contrario: ¿cuántas veces le hemos dado más importancia a algo, sólo porque en el fondo no pensamos que sea lo suficientemente especial?

2. No le importa lo que digan los demás, ella busca su sueño y su propósito en la vida: Esto está ligado al punto inmediatamente anterior, pues esta chica tiene dones, no se considera una monstruíta por ello, y le da igual lo que digan los demás, sabe lo que quiere y va a por ello. La pueden tildar de loca, pero ella cree, y como cree, sus sueños se hacen realidad.

3. Tiene un rico mundo interior: Aunque la parte menos bonita de esto es que no siempre cuenta lo que piensa a los demás y por tanto no saben por dónde va a salir, Daenerys se da un tiempo para pensar, planear y tener las ideas claras. También se permite soñar y visualizar, en definitiva, mantiene sus lazos con su subconsciente, lo que vendría siendo meditar. También presta atención a sus sueños y visiones, si bien no se lanza como loca a interpretarlos.

4. Es amable con quienes la apoyan y sirven: Ayuda a su pueblo, los apoya y se apoya en ellos. Es la jefa del Khalasar, pero se ve a sí misma como un ejemplo y modelo, por tanto intenta que su comportamiento sea modélico para sus congéneres. Entre los suyos se encuentran sus doncellas, sus sirvientes, quienes supuestamente deben servirle porque es su trabajo, pero siempre las trata con cariño. ¿Cuántas veces en la vida nos parece que nos están dando un mal servicio o ayudándonos poco, esas personas cuyo trabajo es servirnos? Y ahora viene la segunda parte, ¿cuántas veces decimos gracias, por favor y saludamos a quienes nos están dando ese servicio? ¿Cuántas veces hemos gritado a un teleoperador porque no ha podido arreglarnos el adsl en 24 horas, hemos puesto a caer de un burro a alguien o hemos criticado a alguien por no haberse plegado a nuestros deseos? Daenerys tiene muy claro que tener personas que la sirvan o que trabajen para ella no significa tan sólo darles órdenes, porque podría perder su favor y lealtad si actuara de forma mezquina.

5. Es paciente: La paciencia es un valor al alza y esta chica lo entiende. Sabe lo que quiere y sabe que a veces es necesario esperar para obtener lo que ella desea. No pierde la esperanza y aunque a veces se frustra, sabe sobreponerse a ese sentimiento para seguir adelante. En algunos practicantes de Wicca he encontrado muchas prisas y poca paciencia por conseguir “resultados”, y teniendo en cuenta que esto es un camino espiritual y no una carrera me parece que entrenar esta cualidad en algo que nos va a durar toda la vida nunca está de más. Al contrario.

6. No se deja fastidiar por nadie: Cuando su hermano Viserys le pega una bofetada (él acostumbraba a maltratarla) ella se la devuelve y le suelta: “Soy una Khaleesi de los Dothraki. Soy la esposa del gran Khal y llevo a su hijo dentro de mí. La próxima vez que me levantes la mano será la última vez que tengas mano”.  Le cuesta poco o nada mandar a paseo a gente que le está fastidiando. Cuando detecta a alguien tóxico, por muchos lazos que haya, no se siente mal por cortar el lazo, aunque se lleve “tocada” un par de meses. En el Paganismo veo que a veces nos apegamos a gente muy tóxica, sobre todo en internet, a la que le gusta contar sus miserias o (lo que es peor) hacerte partícipe de ellas, y a base de contacto nos volvemos tóxicos nosotros. En estos casos la tecla “borrar de mi lista de amigos” o “dejar de seguir” es estupenda, y mucho más fácil que coronar a tu hermano con oro fundido (al menos no se mata a nadie). Mantener la paz interna, y por ende ser feliz, es muy fácil, si sabes decir las cosas muy claras y no le sigues la corriente a quienes intentan meterte en sus dramas.

7. Es la reina de su vida: Por amor de los dioses, ¡esta chica se llama a sí misma Reina de los Ándalos y de los primeros hombres, que es el título que tenía su familia! Sabe lo que es suyo por derecho, pero sobre todo ella dirige adónde va, incluso sin saber muy bien dónde está. A veces nos olvidamos de que el camino está bajo nuestros pies, pensamos que vamos sin rumbo, ¡y eso no es verdad! Siempre hay tierra bajo nuestros zapatos y siempre estamos conectados a nuestros propios pasos.

Así pues, todos llevamos una Khaleesi dentro, el tema está en que hay que dejarla salir. ¿Te animas a ser la Khaleesi de tu vida?

Cuerpo, mente, alma, espíritu

Hace unas semanas ya que volví a entrenar a alto nivel, y hace poco que retomé la práctica del Kundalini Yoga. Me gusta el Kundalini Yoga porque básicamente fortalece los abdominales una barbaridad, ya que la zona del ombligo se considera el centro energético del cuerpo (justo donde está el chakra del plexo solar), y porque considera a través de los cambios físicos podemos lograr cambios a nivel energético. Aunque el Kundalini Yoga no es una disciplina para principiantes, porque trabaja con apneas (aguantar la respiración, especialmente con los pulmones vacíos), como cualquier rama del Yoga, para acompañar a un trabajo regular de meditación y de entrenamiento resulta ideal como elemento integrador, y aumenta exponencialmente los efectos tanto del entrenamiento como de la meditación.

Meditando sobre este asunto me acuerdo de un vídeo de Runa Fuego, que se llama “Mens Sana, Corpore Sano”, creo recordar. Sé que Runa entrena regularmente y él quiso explicar cuál era su visión acerca de este tema. Me gusta que la gente hable de sus opciones personales, de si entrenan o no, de si prefieren los paseos calmados, la falta de ejercicio físico o si van al gimnasio a machacarse, cuando están en un camino espiritual. Creo que dice mucho de cómo cada uno va construyendo su camino, de sus opciones y elecciones, y es muy bonito ver que diferentes personas eligen diferentes caminos. Tendemos a pensar que el cuerpo está separado de la mente y del espíritu, y yo también caí en ese error. La gente elige cosas dependiendo de cuáles sean sus preferencias, y creo que ninguna de esas elecciones son casuales. Tanto si se opta por no hacer ejercicio, como si eres de los que te gusta machacarte (y grados intermedios, por supuesto), todos tenemos el derecho a hacer lo que queramos mientras nos haga felices.

Lo importante, creo yo, es saber observarse. Yo soy una persona naturalmente musculosa, por ejemplo. Practiqué deporte toda mi adolescencia, pero reconozco que en los últimos 7 años me he dejado ir. Mi decadencia empezó con la depresión que tuve hace unos años, pues puse unos 15 kgs. Tuve una trombosis y casi me muero, incluso hubo un tiempo en el que abandoné mis estudios de Wicca Correlliana por aquel entonces. ¿Casualidad? Yo creo que no. Mi situación estaba reflejándose en todos los mal llamados “niveles” de mi persona, y digo mal llamados porque en realidad conforman un contínuum. Mi cuerpo, mi mente, mi alma y mi espíritu que es mi conexión con lo Divino, todo eso está unido y por esa razón se estaba dando en mí una situación anómala y contraria a lo que yo soy por naturaleza: una persona a la que le gusta entrenar, una persona feliz, una persona espiritualmente plena.

Así pues, y sabiéndome empoderada por una situación que de pronto ha empezado a “encajar” tras mi lenta pero segura salida de la depresión, he vuelto a entrenar duro, he vuelto a ser yo. ¿Mens Sana in Corpore Sano? Pues yo diría que más bien “Mens Sana in lo que te dé la gana”. Si tu naturaleza es no machacarte en el gimnasio, pues no lo hagas, estupendo. Si te gusta entrenar, pues estupendo también. Pero lo que yo extraigo de esto es que siempre hay que observarse, saber por qué actuamos de una forma que parece contraria a nuestras elecciones más íntimas y naturales, como en mi caso fue dejar de entrenar cuando lo había hecho toda la vida y me gustaba. Me alegra irme reencontrando conmigo misma poco a poco, a todos los niveles.

¿Se nos enseña a no ser felices?

566ca6bd90a8152954ee483bc2f65039Ayer tuve una conversación que considero muy importante con la persona con la que comparto mi vida. Una conversación que me recuerda a la película Trainspotting, de Danny Boyle, una de mis películas favoritas por muy dura que sea (cuenta la historia de unos adictos a la heroína). La película abre con el monólogo que sigue:

Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige la salud, colesterol bajo y seguros dentales. Elige pagar hipotecas a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos baratos. Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver tele-concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida… ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?

Yo no soy adicta a la heroína pero, tristemente, soy adicta a joderme la vida. No enumeraré las múltiples formas que he tenido de sabotearme a mí misma durante los últimos años (no me apetece deprimir a nadie), pero tengo claro que estoy intentando salir de eso y dejar de joderme la vida de una vez por todas. Y aunque es un trabajo que durará toda mi vida, y un esfuerzo y un camino constantes, son aspectos de mí misma en los que me he comprometido, como buscadora espiritual, a trabajar en serio. No por nada, sino porque nadie lo va a hacer por mí. Renton, el protagonista de Trainspotting, hace referencia arriba a cosas externas. A él, la televisión, la carrera, la familia… le parecen cosas superficiales e insustanciales, la vida es carente de sentido para él. Por eso se hace adicto a la heroína. Yo me hice adicta a la infelicidad por la misma razón.

En todos estos años trabajando internamente conmigo misma (y muchas caídas después) me he dado cuenta de que a) consigo todo lo que me propongo en esta vida y b) no me hace falta un montón de cosas para ser feliz como una perdiz, sino que es algo que manejo yo y que no depende de nada externo (y por eso mismo la felicidad es barata). Ahora puedo decir que soy feliz, y que es sorprendentemente fácil serlo. Tanto, que cuando lo logras da hasta vergüenza sentirse así. Parece como si uno no se lo mereciera, cuando es lo que nos viene dado por derecho y lo que se supone que hemos venido a hacer aquí. Como si hubiera algo impúdico en ello. Ayer le decía a mi marido en nuestra conversación trascendental que venimos “a vivir”. Muy serio me miró y me dijo más o menos que el sentido de la vida era ser feliz, porque para eso habíamos venido aquí, no para sencillamente vegetar. “Existir lo puede hacer una planta, pero lo que tú hagas con tu vida es tuyo, y eso lo tienes porque has nacido humana. El sentido de la vida es ser feliz”. Ay queridos lectores, que tenga que venir tu pareja/acólito/alumno a recordarte que lo importante del camino es pasarlo bien… aunque supongo que son gajes del oficio de sacerdotisa, que a veces se te olvida aplicarte el cuento. Nadie es perfecto. Si lo fuéramos, no habría cabida al crecimiento.

Tirando del hilo y pensando, pensando… llego a la hipótesis peregrina de que quizá se nos ha enseñado a que ser feliz está mal visto. ¡No se puede ser feliz, hombre, eso es malo, te mete en problemas! ¿Por qué? Pues por varias razones: la primera es que el vecino puede ansiar tu césped verde de felicidad (por estar tu vecino verde de envidia). Me aventuraría a decir que la segunda razón es para que luego, cuando las cosas no te vayan tan bien, no te sientas mal. Ambas razones se reducen al miedo a que te quiten algo, básicamente. Pero yendo más allá, si la felicidad es interna, ¿entonces quién nos puede quitar eso? ¿Puede venir alguien y joder a una persona feliz, así porque sí, si resulta que la felicidad está dentro? Que hay mucho hijo de p**a suelto, eso es cierto, pero, ¿hasta qué punto puede otra persona quitar esa luz interior a otra? No sé a vosotros, a mí de pequeñita me enseñaron que había que tenerles miedo a los hijos de p**a, y que por eso había que esconder tu felicidad y no mostrar del todo lo que tenías, no darte a los demás. He aprendido que en parte es cierto, porque hay personas ahí fuera que se han aprovechado de mí, pero eso ha sido algo totalmente pasajero y no afecta realmente a mi capacidad para seguir siendo feliz. Por muchos parásitos que tenga esta sociedad, no pueden quitarme mi luz interior. Por tanto, aunque es razonable que nos enseñen a ser cautelosos para generar protecciones necesarias para nuestra vida (como por ejemplo no aceptar un caramelo o montarse en el coche de un extraño), en un nivel interior creo que el miedo es infundado.

Una parte importante de la Filosofía Correlliana (la Tradición de la Wicca que practico) dice que venimos aquí a experimentar, a vivir, que para eso somos la Divinidad consciente. Tras estos pensamientos sobre la naturaleza de la felicidad y el sentido de la vida, me gustaría matizar este aspecto de mi Tradición que durante tanto tiempo he defendido y aplicado. Me da igual lo que cada uno haga con su vida y lo que cada uno experimente por derecho, como parte de la Divinidad Consciente: yo he venido aquí a intentar ser feliz. No se trata de mera existencia, se trata de VIVIR con mayúsculas, de que todas esas cosas que parecen insustanciales precisamente porque son externas y superficiales tengan un color más brillante, matizado por un proceso interior que condiciona que lo exterior gane esa profundidad, aunque no relevancia. Porque para mí la verdadera relevancia está en haber encontrado más o menos ese punto interno de equilibrio al que llamo felicidad, hecho de cosas pequeñas que encuentro día a día en mi vida, por muy impúdico, irreverente o mal visto que resulte.