¡Altares para todos!

Ejemplo de un altar wiccano. Imagen de wiccanaltar.com

Hay un momento en la vida de todo wiccano en el que decide montar un altar permanente. Aunque tener un altar fijo no es obligatorio, y mucha gente lo monta y desmonta para cada ritual, muchos encuentran cómodo tener un altar donde acudir rápidamente en su «momento especial» de meditación del día, o para una devoción sencilla. Hay diferentes opciones para diferentes tipos de altares, y también para cada persona. Vamos a dar unas cuantas ideas que se pueden utilizar para montar un altar fijo, dependiendo del tipo de altar que vayamos a montar.

1. Altar wiccano fijo.

Ya aportamos en este post los aspectos básicos de la creación de un altar wiccano. Básicamente se trata de seguir las indicaciones de la tradición que se siga o las correspondencias que se tengan. Sin embargo, ¡este tipo de altar también está abierto a diferentes decoraciones, además de las clásicas representaciones de los elementos!

Por ejemplo, si el altar está pegado en la pared, se pueden colgar bonitos motivos acordes a la estación en la que se esté. Una idea puede ser un póster, o una fotografía, o un dibujo, si pintar es lo nuestro. También podemos utilizar otros tipos de decoración de pared, como un tapiz. En este último caso, será necesario tener mucho cuidado con los tapices o las cortinas, pues las velas pueden prender. ¡Ante todo, seguridad!

Las flores y los arreglos decorativos con piedras también pueden quedar muy vistosos. Incluso algunas personas ponen flores de plástico, y, si bien es cierto que quedan mejor las de verdad, dan un aspecto muy bonito al altar. Este tipo de arreglos son ideales para la orientación Norte de nuestro altar (Tierra). Las flores se pueden buscar de temporada (lo ideal) o bien  con un color acorde a la festividad que estemos celebrando.

Un tipo de arreglo muy común es también colocar frutos del tiempo, sobre todo a finales de verano. En Samhain se pueden colocar hojas secas y calaveras para representar a los Ancestros. Para Yule, las hojas de acebo y las piñas de pino suelen quedar preciosas.

2. Altar para la devoción.

El tipo de arreglo o de disposición de un altar de devoción dependerá del tipo de relación devocional que tengamos, y a quién se la dediquemos. Muchos wiccanos tienen relaciones especiales con divinidades (devociones) y les dedican altares como símbolo de su relación especial y dedicación.

Así pues, el altar va a depender del tipo de divinidad a la que le estemos rindiendo culto. Si es una divinidad de las aguas, sus arreglos irán seguramente en tonos de azul, y si es marina podrá tener caracolas o rocas marinas en su decoración. Si se trata de una divinidad del fuego, sus arreglos tendrán que ser muy diferentes. Esto queda a discreción de cada devoto, y supone gran cantidad de horas investigando qué le «gusta» a esa divinidad, es decir, sus correspondencias.

Como ejemplo, si mi divinidad patrona (Brighid) celebra su festividad en febrero, elegiré para Su altar unas flores de almendro o de espino, que florecen en primavera temprana y finales del invierno. Si la divinidad patrona de otra persona celebra su fiesta a mediados de verano, unos girasoles pueden quedar muy vistosos.

Altar faery, como ejemplo de lo que se puede tener si nos gustan las hadas. Imagen de http://witchcraft-supplies.com 3. Altar para la meditación.

Otro de los usos de los altares es para meditar. Este último tipo de altar se puede incluir en los dos anteriores, pero se puede tener también por sí solo. Es el caso más personal de todos, e incluirá las cosas que a cada practicante le gusten o le ayuden a conectar con su Yo Superior.

Cuando empezaba, me enseñaron el concepto de la creación del altar al Yo Superior como herramienta de desarrollo psíquico. Hace muchos años que no lo utilizo por separado (lo tengo, como mucha gente, integrado en un altar devocional a mi Diosa patrona), pero durante un tiempo lo utilicé para centrarme. Es útil, sobre todo cuando uno se siente un poco «abrumado» por los dones psíquicos que están despertando mediante los ejercicios pertinentes, y necesita un poco de tranquilidad y control. El concepto del altar al Yo Superior se utiliza para mejorar el canal de comunicación entre nuestra mente consciente y nuestro Yo Superior (que es la parte de nosotros que nos otorga dones psíquicos y el que nos permite efectuar magia, pues se encuentra directamente «sobre el Velo», es decir, conectado a la Divinidad), permitiéndonos controlar dicha comunicación y, de igual forma, tranquilizar a nuestra mente consciente. Esto hace el proceso más sencillo.

Asimismo, es nuestro «lugar especial» para meditar y estar tranquilos. Por eso mismo es tan personal y su distribución tendrá que estar a nuestro gusto, pues es importante que, sobre todo, nos funcione a nosotros.

Muchas personas optan por poner un emblema personal que les represente, pues no es ni más ni menos que un altar para ellos mismos. También ponen símbolos que representan las cualidades que desean atraer a sus vidas, o sus metas, o fotografías representativas de lo que quieren conseguir. En definitiva, en este tipo de altares casi todo vale, siempre y cuando sea del gusto del practicante.

Conclusión

El altar es una herramienta poderosa para el cambio de conciencia que se necesita en magia, y en el caso de ciertas prácticas (las relativas a la Wicca sobre todo) deberá seguir unas normas de correspondencias. Sin embargo, estas normas no se encuentran reñidas con la estética y con que la persona que utilice ese altar se sienta «atraído» o «a gusto» con él. Es muy importante que nos sintamos como en casa en lo que respecta a nuestro espacio de trabajo, pues vamos a pasar muchas horas en él, y va a coger una impronta especial conforme vayamos utilizándolo.

También debemos tener en cuenta que no hay que descuidar nunca un altar: nuestro espacio ritual denota muchas veces el estado anímico y psicológico en el que nos encontramos. El simple hecho de limpiarlo, acondicionarlo y adornarlo es una forma de limpiarnos, acondicionarnos y adornarnos a nosotros mismos.