Taller: Devociones en la Wicca actual, con Harwe

El  Santuario de Brigit de la Tradición Correlliana de la Wicca se complace en presentar su primer taller sobre  devociones en la Wicca actual, que tendrá lugar el próximo 25 de  septiembre de 2011 en el Carmen de los Mártires, en Granada  (España).

En dicho taller se tratarán los siguientes contenidos:

– ¿Qué es una devoción?

– Deidades personales, deidades patronas y deidades universales: estructura de la deidad según la concepción del Correllianismo.

– Antes de la devoción: la investigación.

– Realizando devociones.

– Meditación: encontrando a nuestra deidad interior.

El  taller será impartido por la Rvda. Harwe Tuileva, del Santuario de  Brigit de la tradición correlliana de la Wicca, radicado en Granada  (España), y tendrá una duración aproximada de 4 horas.

La Rvda.  Harwe Tuileva tiene una experiencia como docente de Wicca de 6 años,  dando clases de Wicca Correlliana en persona y a través de la plataforma  witchschool.com. Es sacerdotisa de Segundo Grado de la tradición  correlliana, y será iniciada en el sumo sacerdocio a finales de este  año.

La asistencia es gratuita, aunque se requerirá confirmación por email a brigit@13-lunas.com para organizar las copias del material  necesario. ¡Plazas limitadas!

Más información en la web del Santuario, http://www.brigit.es y en facebook, en la página oficial del evento.

Herramientas de la Wicca: el Athame

El Athame es una de las herramientas rituales de la Wicca. Se trata de una daga de doble filo con la que tradicionalmente se crea o cierra el círculo, y que normalmente termina en punta. El filo de la hoja puede ser tanto romo como afilado, pues la herramienta no es utilizada para cortar objetos como tal, sino que tiene un uso principal de dirección de energías y usualmente defensivo pero a un nivel místico.

Orígenes de la palabra athame

Existe un cierto debate con respecto al origen de la palabra athame. Según Doreen Valiente, en su obra “La brujería del futuro”, el origen de la palabra es desconocido, aunque parece ser que Gerald Gardner le atribuía un origen común al skean-dhu de los Highlands escoceses, puesto que dicha palabra significa “cuchillo negro” y el athame tiene tradicionalmente el mango negro.

Sin embargo, y siguiendo a Valiente, parece que la primera aparición de una palabra similar se dio en el famoso grimorio conocido como “La Clavícula de Salomón”, referido a un cuchillo de mango negro utilizado para el trazado del círculo que recibía el nombre de artamo. Algunos autores han señalado que puede existir una identificación entre esta palabra y el término latino artavus, referido a una navaja, y que pudo evolucionar sucesivamente en francés e italiano, hasta llegar al término empleado hoy día.

No obstante, es importante señalar que no se conoce exactamente el origen etimológico de esta palabra, y que sus posibles orígenes han sido motivo de controversia desde prácticamente los tiempos de Gardner. Sí se sabe, no obstante, que existe una tradición de uso del cuchillo de mango negro, sobre todo en la magia ceremonial, que la Wicca parece haber heredado.

Usos del Athame

El principal uso del athame es el trazado del círculo. Como arma que es, se trata de “cortar” la dimensión espacio-temporal para crear una realidad dentro de la realidad, de tal forma que se cumpla la premisa “Así arriba, como abajo” (As above, so below), creando un microcosmos en el que el practicante creará un cambio, el cual va a ser aplicado, una vez abierto el círculo y terminado el ritual, a la realidad completa.

Por otro lado, el athame es un arma y debemos ser conscientes de ello. No posee la misma fuerza que tiene la espada (reservada normalmente a altos grados por ser un símbolo del grado obtenido y de la Voluntad mágica), si bien no deja de ser un arma blanca con la cual se puede uno defender de entidades poco recomendables. Es por ello que el círculo también sirva como protección dentro del cual realizamos nuestros cambios en la realidad. También es mucho más práctica que la espada, en cuanto a manejo y almacenamiento sobre todo, pero tiene el plus de servirnos como protección, algo que no se cumple con otro tipo de herramientas.

Características del Athame

Aunque pueda ser considerado un arma, y, por tanto, un instrumento violento según algunas corrientes, los defensores del athame comentan que su uso como símbolo está fundamentado en la necesidad de crear un golpe de efecto en la realidad, cortando parte de ésta para manipularla, pues la realidad naturalmente se resiste a cambiar. Además de esto, es un símbolo que ya aparecía tal cual en grimorios de antigüedad, y cuyo significado se ha ido cargando de energía por los diversos practicantes que lo han utilizado.

Por otro lado, el athame es un instrumento tradicionalmente de metal. Aunque existen athames de madera o de otros materiales, que se toman como símbolo y no tanto como cuchillo en sí, hay practicantes que consideran que la dirección de energía se ve engrandecida por la capacidad conductora del metal, capacidad que no poseen otros materiales.

El mango del athame, aunque tradicionalmente haya sido el negro, no siempre tiene por qué ser de este color. Hay athames con mango de cota de malla, negros, blancos o de marfil, si bien es importante adecuarse al uso del athame que se haga en la tradición, tanto wiccana como de otras corrientes, que se siga.

En cuanto a sus correspondencias, normalmente se le asocia con Fuego y con Aire, dependiendo de la corriente que se siga. Hay corrientes que consideran que se asocia con Fuego debido a que es una manifestación de la Voluntad (pues es una espada en pequeño) y a que el Athame ha pasado por el Fuego para ser forjado. No obstante, otras corrientes argumentan que su uso está relacionado con el Aire, debido a que es su correspondencia tradicional en la magia ceremonial y a que otra herramienta normalmente relacionada con el Fuego (la varita) contiene la potencialidad tanto del Fuego de la Vida como del Fuego en sí (al ser la madera un combustible natural), considerando, además, que el caldero también ha pasado por la forja y no por ello se le considera una herramienta de Fuego. Sea como fuere, se aconseja al practicante tomar la dirección que más se le ajuste en cuanto a creencia y/o corriente elegida.

Por último, es un instrumento de naturaleza muy masculina. Debido a esto, hay corrientes que descartan totalmente el uso del Athame por considerarlo un arma que promueve el patriarcado. Tal opinión es respetable, aunque existen argumentos tanto a favor como en contra del uso del instrumento, y es necesario para el practicante saber, considerar y fundamentar con razones por qué se inclina a favor como en contra del mismo.

Opinión personal

Desde mi punto de vista, es necesario recordar que, al final, el que va a estar trazando el círculo va a ser el practicante, y que debe ser consciente de qué tradición o corriente sigue, cuáles son sus argumentos y ver si se corresponden con los usos naturales del círculo, tanto para usar el Athame como para prescindir de él. Por ejemplo, se puede argumentar que se puede trazar el círculo con una pluma, pues corresponde al elemento Aire y tiene “doble filo”, si bien es muy difícil “cortar” la realidad, dirigir energía (no es un material conductor) y más aún defenderse de elementales enfadados con una pluma. Hemos de recordar que en los rituales wiccanos estamos tratando con entes, sobre todo elementales, que tienen protocolos y formas de actuar diferentes de los humanos, y a veces es necesaria una protección o al menos hacer ver que se está protegido, algo muy difícil de realizar con plumas o flores. Y no hablemos de cortar espacios, algo totalmente imposible con elementos de este tipo.

De cualquier forma, esto es una opinión. Lo importante es que el practicante esté cómodo con lo que hace, y esto empieza por estudiar las características de los elementos, el funcionamiento de círculos y elementales, y luego crear una alternativa si se piensa que el Athame es demasiado “rudo” para según qué cosas. No debemos perder de vista que la Magia ha sido investigada por miles de personas a lo largo de los siglos, y lo que tenemos ahora mismo es un legado que debemos respetar, que no obstante está abierto a innovaciones, pero siempre fundamentadas, contrastadas e investigadas de forma seria.

Los 13 principios de la creencia (1974)

En abril de 1974, un grupo de paganos de diferentes tradiciones llamado Consejo* Americano de Brujos (American Council of Witches) se reunió en Minneapolis, Minnesota, para discutir los fundamentos básicos de las creencias neopaganas que en aquel momento se daban en Norteamérica. Entre ellos se encontraban figuras del Neopaganismo como Isaac Bonewits, Gavin Frost, Oberon Zell-Ravenheart y Carl Llewellyn Weschcke (actual presidente de la editorial estadounidense Llewellyn Worldwide), quien presidió el evento. Durante tres días discutieron sobre las bases de la creencia de todos aquellos que habían acudido al evento, obteniendo como resultado los famosos 13 principios de la creencia que ahora se pueden encontrar en páginas web y libros de temática wiccana.

¿Qué son los 13 principios?

Los 13 principios no son mandamientos ni reglas morales. Su fin último era dejar claro a la sociedad norteamericana de la época qué eran los Neopaganos y eliminar gran parte de la desinformación existente sobre estas corrientes religiosas. Asimismo, no se realizó conforme a una jerarquía, sino que todos los asistentes opinaron y aportaron desde su punto de vista, y su organización fue igualitaria en todos los sentidos.

A pesar de que los trece principios fueran utilizados más adelante como base para el reconocimiento del Neopaganismo (y más concretamente la Wicca) dentro del ejército de Estados Unidos, el Consejo Americano de Brujos se disolvió un año después por diferencias internas. No obstante, nos ha dejado el legado de estos principios que sirven no sólo al wiccano de hoy, sino que ayudó y sigue ayudando al conocimiento de las religiones neopaganas desde hace casi 40 años.

El lector puede comprobar que los principios son lo bastante abiertos como para resultar inclusivos de todas las tradiciones que querían estar incluidas dentro del texto.

Los 13 principios

1. Practicamos ritos para armonizarnos con el ritmo natural de las fuerzas de la vida, que son marcadas por las fases de la luna, los solsticios, equinoccios y mitades de las estaciones.

2. Reconocemos que nuestra inteligencia nos otorga una responsabilidad especial sobre nuestro entorno. Buscamos vivir en armonía con la naturaleza, en un equilibrio ecológico que nos ofrezca tanto auto-realización como concienciación, dentro de una concepción evolutiva.

3. Reconocemos que existe un poder mucho mayor que el que posee la persona media. Debido a que es mucho mayor de lo habitual, a veces se le llama “Sobrenatural”, pero nosotros lo concebimos como algo dentro de cada uno que es naturalmente potencial en todas las personas.

4. Concebimos el poder creador del universo como algo que se manifiesta en las polaridades masculinas y femeninas, y que este mismo poder creador se encuentra en todas las personas, y funciona a través de la interacción de lo masculino y lo femenino. No ponemos uno por encima del otro, sabiendo que ambos se complementan. Valoramos el sexo como placer, como símbolo y creación de vida, así como es una de las fuentes de energía usadas en la práctica mágica y en el culto religioso.

5. Reconocemos tanto los mundos externos como internos (psicológicos), también llamados mundos espirituales, el subconsciente colectivo, los planos internos, etc, y vemos en la interacción de estas dos dimensiones la base de los fenómenos paranormales y los ejercicios mágicos. No ponemos una dimensión sobre la otra, siendo ambas necesarias para nuestra auto-realización.

6. No reconocemos una jerarquía autoritaria, pero honramos a aquéllos que enseñan, respetamos a los que comparten su mayor conocimiento y sabiduría, y reconocemos a aquéllos que se han ofrecido valientemente para el liderazgo de la comunidad.

7. Vemos la religión, la magia y la sabiduría de manera unificada en la percepción que del mundo tiene el individuo y de cómo lo vive, una filosofía y una visión del mundo que identificamos como brujería, a la manera wiccana.

8. Llamarse “brujo/a” no le hace a uno brujo/a, pero tampoco lo hace la herencia, ni la colección de títulos, grados o iniciaciones. Un/a brujo/a busca controlar las fuerzas dentro de sí mismo/a para hacer posible el vivir la vida sabiamente y sin dañar a otros, y en armonía con la naturaleza.

9. Creemos en la afirmación y la realización vital en contínua evolución y desarrollo de la conciencia, lo que le da sentido al universo conocido y a nuestro papel personal dentro de él.

10. Nuestra única animosidad hacia la Cristiandad o cualquier otra religión o filosofía de vida, es debido a que estas instituciones se han proclamado “el único camino” y han buscado la negación de la libertad de los demás y suprimir otras formas de práctica y creencia religiosa.

11. Como brujos/as americanos/as, no nos sentimos amenazados por los debates sobre la historia del Arte, los orígenes de determinados términos, los orígenes de aspectos variados de diferentes tradiciones. Nos preocupamos de nuestro presente y nuestro futuro.

12. No aceptamos el concepto del mal absoluto, ni rendimos culto a ninguna entidad denominada “Satán” o “El Diablo” , como se define por la tradición Cristiana. No buscamos poder en el sufrimiento de otros, ni aceptamos que el beneficio personal pueda ser obtenido a través de la negación del beneficio de otra persona.

13. Creemos que deberíamos buscar en la naturaleza lo que contribuya a nuestra salud y bienestar.


(*) N. del T. (Harwe): Se ha optado por la traducción del inglés “Council” por “Consejo” debido a que dicha palabra tiene el matiz de una reunión de personas que se disponen a discutir una serie de elementos de una materia. Sin embargo, es común su traducción en otras fuentes por “Concejo”. No obstante, “Concejo” es una palabra que se utiliza exclusivamente para organismos municipales. Para resaltar la diferencia existente entre estos dos términos, los miembros de un consejo son consejeros, mientras que los de un concejo son concejales.