Estudiando en una tradición wiccana

Existen muchas razones para que una persona decida estudiar en una tradición wiccana. Algunos se cansan de estar siempre solos. Otros necesitan un “empujoncito” para estudiar. Otros, simplemente, quieren un aprendizaje guiado. Pero, ¿cómo se sabe si es el camino que uno debe seguir? Ésta es una pregunta que sólo tiene una respuesta posible: la individual, producto de una profunda reflexión que hoy queremos traer a debate aquí.

Eligiendo una tradición

Elegir una tradición no es como elegir zapatos. Es una decisión difícil en la que pueden influir aspectos tan variados como nuestro estilo de vida o nuestra personalidad. No se trata sólo de un sistema de creencias, sino que también se trata de un método educativo, o incluso de un guía o maestro que es el que impulsa la corriente wiccana dentro de nuestra comunidad.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir una tradición es la corriente de pensamiento que sigue. ¿Es muy tradicionalista, o aboga por la creatividad de sus creyentes? ¿Qué tipo de creencias engloba? ¿Por qué movimiento(s) está influenciada? Todas estas preguntas son pequeñas pistas que nos pueden ayudar a saber si estamos en un camino afín a nosotros, o no.

En segundo lugar, es importante saber el origen de la tradición. Conocer la historia de una organización es básico para responder a muchas de las cuestiones que nos hemos planteado arriba.

No menos importante es conocer qué esquemas organizativos ha heredado desde el momento de su fundación, y saber cómo de bien funciona. A muchas personas les “angustia” que una tradición sea demasiado piramidal, pues les da una sensación de algo inamovible. A otras, en cambio, les inspira confianza, pues es señal de que está bien organizada. De nuevo, la preferencia personal es lo que debe imperar en el futuro dedicante.

Finalmente, está la opción de encontrar a la persona adecuada para asistir al aprendizaje. Si es en una tradición, como estamos discutiendo aquí, debe ser alguien capacitado expresamente por dicha organización, es decir, no es cualquiera. A este respecto, considerar cuánta afinidad personal tenemos con el que va a ser nuestro mentor o facilitador también es importante, sobre todo si existe la posibilidad de elegir a quien nos vaya a guiar por dicho sendero.

Estudiando en una tradición wiccana

Una vez considerado “dedicante”, el practicante debe tener en cuenta que las tradiciones, como su propio nombre indican, son estructuras que se basan en costumbres simbólico-ritualísticas, con una corriente de pensamiento que las distingue. Si se han seguido las indicaciones anteriores, el practicante ha elegido la que más se ajusta a sus creencias personales y sistemas de pensamiento, con lo cual hemos de pensar que se siente a gusto.

No obstante, es completamente normal que no se esté totalmente de acuerdo con todo. Esto es debido a que no hay dos personas iguales. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado al diferenciar totalmente la práctica individual y la práctica dentro de la tradición. Por otra parte, hay personas que buscan activamente cambiar la tradición, indicando al mentor o guía que las cosas han de hacerse de otra forma, o que para ellos es de otra forma. Estas personas pueden encontrarse con un muro a la hora de la comunicación entre la tradición que han elegido y sus propias creencias y necesidades, sobre todo si la tradición es bastante inflexible. En este caso, hay que volver a plantearse si se ha elegido adecuadamente el camino, si sabemos lo suficiente sobre éste y si realmente es lo que queremos hacer.

No hay que caer nunca en buscar simplemente el respaldo de una tradición, ya que el respaldo es algo que se gana con tiempo y paciencia, y no se obtiene de un día para otro. Es decir, no será hasta después de un tiempo de estudio adecuado que obtendremos el reconocimiento del grupo, y normalmente es tarea del mentor discernir si alguien está dentro de una corriente porque se siente identificado con lo que ésta promulga, o si está sólo por interés.

Seguir siendo solitario

Para todos aquellos que no encuentren una corriente afín a ellos está la opción de seguir siendo solitario, a la espera de encontrar algo que encaje con ellos. Pero el ser solitario ahora, con internet, es bastante relativo. Existen muchas personas que participan en foros de discusión, comunidades online y chats, y que pueden hacer las veces de tradición. Este fenómeno está sucediendo ahora con solitarios eclécticos, identificándose muchos de ellos como comunidad, habiendo hasta grupos de apoyo para los solitarios que acaban de empezar.

Por tanto, en caso de que no encontremos una tradición, es posible seguir sintiéndose acompañado por compañeros de la senda, que puedan hacer las veces de amigos y compañeros de coven, y con los que se podrán compartir muchas vivencias.