Covens eclécticos

La palabra “ecléctico”, como ya se vio en la entrada anterior, no es sinónimo de solitario sino de “mezcla”. Por tanto, es totalmente posible encontrar covens eclécticos. Esto viene derivado de la necesidad de la mayoría de las personas de encontrar gente afín a sus ideas o concepciones, algo totalmente normal, pero, como ya se ha discutido, el eclecticismo implica dificultad. Y cuando se trata de un grupo esta dificultad se multiplica por la cantidad de participantes que compongan el coven. Conciliar las visiones individuales y crear una práctica conjunta es todo un reto que puede resultar divertido y fascinante.

Tipos de covens eclécticos

Podemos distinguir dos tipos de covens eclécticos:

– Aquél que está compuesto por personas de distintas tradiciones, que por alguna razón deciden practicar juntas (es menos frecuente).

– Aquél que está compuesto por eclécticos (el que se da casi siempre).

En ambos casos, la forma de actuar de los dos tipos de grupos es la misma: se trata de dialogar largo y tendido sobre qué se va a hacer, cómo se va a hacer, por qué se va a hacer, y, sobre todo, de ver elementos comunes más que diferenciadores. Estos covens, como cualquier otra agrupación similar, necesitan largas charlas para que todo salga bien, y no es aconsejable aventurarse por algunas de las situaciones que se van a plantear a continuación.

Aspectos importantes en la creación de covens eclécticos

Un coven ecléctico no es “te conozco y hago un ritual contigo, a la aventura, porque somos eclécticos y todo vale”, sino un proceso de conocimiento y hermanamiento que puede durar varios meses o incluso años. Antes de hacer un ritual con alguien, es aconsejable conocerle bien. La práctica ritual es muy íntima y algunos practicantes pueden sentirse “intimidados” si se intenta ir más rápido de lo que iríamos con cualquier persona en cualquier otra situación de nuestra vida. Por tanto, es importante tomarse la creación del coven con tranquilidad y que todos sus futuros integrantes se conozcan bien, sobre todo si comienzan como meros desconocidos y no tienen referencias por ninguna tradición establecida que pueda asegurar que esa persona es de fiar.

En este tipo de situaciones donde cada uno es de un sitio pueden darse discusiones incómodas. Siempre se dice que nunca se debe discutir de religión o de política. En el caso de los covens eclécticos, hay que debatir mucho sobre religión para que, cuando se vaya a realizar el primer ritual conjunto, las cosas estén aclaradas y no haya lugar a dudas de la tradición y costumbres que sigue cada uno. Estas discusiones pueden generar fricciones. Por eso es importante que el debate sea sano y siempre esté orientado hacia las zonas comunes y no hacia las diferencias. Se trata de ver qué elementos se pueden usar todos juntos, no una pelea de gallos por ver qué tradición o forma de hacer las cosas es mejor.

Alguien tiene que estar encargado de apuntar en un papel los aspectos comunes que se van notando en la práctica, para que no se olviden y para que todos puedan leerlo y aportar si tienen alguna aclaración al respecto.

En realidad este debate suele ser muy sencillo y los integrantes suelen ponerse de acuerdo rápido. Si hay buen ánimo, es más fácil encontrar puntos medios y soluciones a situaciones enfrentadas en las que todos salgan ganando. Y es importante recordar que se trata de una situación win-win: yo gano, tú ganas.

Wicca ecléctica

Es importante, como en todo eclecticismo, no perder de vista la palabra Wicca y su significado. Si todos los integrantes son wiccanos, que es de lo que se trata, el grupo no debe aceptar mezclas con cosas ajenas a la Wicca, elementos que vayan en contra de la moral wiccana, ni rituales con deidades que pertenezcan a otras religiones.

Experiencia personal

Cuando comenzaba mi senda correlliana estuve en un coven ecléctico. Yo era recién iniciada en la tradición pero no había más correllianos en mi zona, así que pensé que unirme a un coven ecléctico era una buena solución. Me acompañaron durante tres años un wiccano ecléctico y una wiccana céltica. Para nosotros fue muy fácil acostumbrarnos a practicar juntos, salir al campo, pasear, meditar y diseñar rituales. También existía una gran complicidad y afinidad personal. Con el tiempo, ellos decidieron que la Wicca ya no era su camino, así que el coven se escindió sin mayor problema y seguimos siendo amigos hasta muchos años después.

Yo seguí siendo correlliana, crecí en otro sentido, y ahora dirijo un círculo correlliano, pero estar en ese coven me hizo darme cuenta de lo fácil que es conciliar diferentes aspectos si uno está dispuesto a fijarse en las cosas que se tienen en común, y no tanto en las diferencias. Tomar las diferencias y notarlas sólo nos sirvió para crecer como practicantes y darnos cuenta de lo mucho que podía aportarnos lo que sabía el otro, algo muy enriquecedor tanto si se continúa en esta senda como si no.

Eclecticismo en la Wicca: la famosa Wicca Ecléctica

Es muy posible que la mayor cantidad de wiccanos que existen hoy en día se auto-denominen eclécticos, si bien algunos ni siquiera saben qué quiere decir esto o adoptan esta denominación por considerar que es la más cercana a su creencia, al no pertenecer a una tradición establecida. Además de esto, existen tantas definiciones de “Wicca ecléctica” como wiccanos eclécticos hay, normalmente por desconocimiento del término y de su significado. A continuación se va a comenzar por la más sencilla: el diccionario. Después de aclarar qué significa realmente eclecticismo, se procederá a desgranar las implicaciones que la palabra “ecléctico” tiene para un wiccano. Finalmente se comentará qué NO es eclecticismo, debido a la gran cantidad de confusiones alrededor del término que existen en la comunidad.

Según la RAE, fuente frecuente en la búsqueda de definiciones, eclecticismo es:

eclecticismo.

(De ecléctico).

1. m. Modo de juzgar u obrar que adopta una postura intermedia, en vez de seguir soluciones extremas o bien definidas.

2. m. Escuela filosófica que procura conciliar las doctrinas que parecen mejores o más verosímiles, aunque procedan de diversos sistemas.

¿Qué es la Wicca ecléctica?

Tomando como base el mero significado de la palabra “eclecticismo”, de donde se extrae el adjetivo “ecléctico”, la Wicca ecléctica es aquella creencia wiccana que “concilia las doctrinas que parecen mejores o más verosímiles, aunque procedan de diversos sistemas”, ya que se estaría aplicando la segunda aceptación aportada por el diccionario de la RAE.

Como en la decoración, el eclecticismo es la corriente más difícil de manejar. Sin embargo, un decorador que utiliza un estilo ecléctico no mezcla elementos barrocos, románticos, rústicos y modernos a placer, sino que lo hace con un sentido. Esto implica que este profesional conoce bastante bien estos sistemas y los armoniza, creando una composición clara, definida y hermosa. En la Wicca pasa exactamente lo mismo: un wiccano ecléctico puede tomar elementos alejandrinos, correllianos, de Reclaiming o de cosecha propia, y obtener una hermosa práctica ritual que tiene significado propio y que responde a las necesidades de la práctica que se lleva a cabo. El ritual o la práctica religiosa que el ecléctico crea es un arte: conoce bien los elementos que toma prestados, sobre todo los porqués (por qué en X tradición se usa un elemento en particular) y los aplica con un significado. No es nada aleatorio y sobre todo, se fundamenta en el conocimiento de los elementos que utiliza.

Se presupone, por tanto, de un ecléctico, que es capaz de:

– Investigar

– Razonar

– Aprender

– Buscar información

– Establecer contactos con personas de diversas tradiciones

– Sentir curiosidad y preguntarse los porqués de las cosas

– Ser resolutivo y auto-motivado

– Tener recursos

Hay un punto importante, y es el de tener curiosidad y preguntarse los porqués de las cosas. Los eclécticos, a veces (no siempre) necesitan contactar con gente de otras corrientes wiccanas para aprender, pues les puede resultar enriquecedor para tener más conocimiento. Pero no hay nada más descortés que preguntar a alguien sobre su creencia o sobre su práctica ritual sin tener, al menos, una pequeña noción de lo que hace, pues da la sensación de que el ecléctico quiere una respuesta fácil en lugar de tener una duda puntual y querer aclararla. La sensación que se da es mucho más agradable y predispone más a la comunicación sincera si se hace desde la curiosidad sana, no desde la pereza.

Así pues, el camino ecléctico es realmente complicado. Se trata de conocer al máximo muchas corrientes wiccanas para combinarlas creando algo armonioso y sin que deje de ser Wicca.

Cuando la Wicca ecléctica deja de ser Wicca

Ya se ha definido la Wicca hasta la saciedad en multitud de sitios y en libros, y los practicantes de Wicca deben tener claro qué es. El problema radica en que, a veces, a base de hacer mezcolanza, el ecléctico deja de ser wiccano.

Esto sucede por tres motivos:

– Mezcla con elementos de otras religiones

– Mezcla con ideas propias que se confunden con el eclecticismo, pero que no tienen nada que ver con la Wicca

– Escudarse en el eclecticismo abanderando la causa de la “religión al gusto de cada uno”

La Wicca NO es una religión a la carta. La Wicca es una religión bien definida, y uno no puede escudarse en el eclecticismo para crearse una creencia al gusto, porque entonces será el momento de plantearse si realmente se es wiccano o no se es. En ese momento, y si se ve que no se comulga con las bases de la Wicca, será el momento de buscar el camino de uno en otro tipo de creencia, pero es una falta de respeto seguir llamándose wiccano cuando no es es, tanto para la comunidad wiccana como para uno mismo. Sobre todo es ser deshonesto con uno mismo al adaptar denominaciones que implican creencias con las que no se está de acuerdo.

El eclecticismo, por tanto, es el arte de ser wiccano tomando elementos de otras tradiciones wiccanas, sabiendo por qué, cómo, cuándo y de dónde se toman, estando de acuerdo con lo que se hace, disfrutándolo en todo momento, y creando una armonía entre esos elementos, sus significados individuales y relacionados, tanto para nosotros mismos como para la comunidad wiccana, y respetando la denominación “Wicca” y todo lo que conlleva.

Qué NO es la Wicca ecléctica

Finalmente, un pequeño apunte sobre confusiones que normalmente se leen sobre la Wicca ecléctica:

La Wicca ecléctica no es creer en arquetipos de dioses y nombrar al “Dios” y la “Diosa” en los rituales para no llamarlos por un nombre. La Wicca utiliza panteones y nombres definidos en rituales. El ecléctico puede usar X nombres que se usan en X tradición, pero el Dios y la Diosa tienen nombres, no son arquetipos, son entidades. Los arquetipos son otra cosa.

La Wicca ecléctica no es creer en lo que a cada uno le parece. O se es wiccano, o no, y no pasa nada. Es igualmente respetable ser wiccano que ser budista, cristiano o musulmán, cualquier religión es válida siempre que a uno le sirva, pero la Wicca, igual que el musulmán, el cristiano o el budista, no acepta medias tintas ni mezclas entre una religión y otra porque “queda bonito” o porque “a mí me parece así”. ¿O acaso le dirías a un cristiano que la Virgen María es tu Diosa? De igual forma, a los wiccanos no nos gusta que nos confundan con elementos de otras religiones que nada tienen que ver con nosotros. ¡Un poco de respeto!

La Wicca ecléctica no es para gente que no tiene curiosidad y no está dispuesta a pasar tiempo estudiando de verdad. Si el camino en una tradición es duro, el camino ecléctico es dos veces más duro: por un lado, no se obtiene el reconocimiento social que da una tradición (algo de lo que hay que ser consciente), y por el otro hay que estudiar para ser capaz de mezclar elementos, para que tengan significados por sí solos y en relación de unos con otros. Esto supone un gran sacrificio, muchos años de esfuerzo constante y de estudio profundo de muchas cosas.

El wiccano ecléctico no tiene por qué llevarse mal con la gente que pertenece a tradiciones. Otra cosa es la afinidad entre una persona y otra (algo inevitable a veces), pero el ecléctico puede encontrar grandes aliados en personas de diferentes tradiciones wiccanas de las que puede hacerse amigo. Esto le ayuda a crecer y a ver las cosas con otra perspectiva. Y también es muy beneficioso para el wiccano tradicional. Del debate sano, muchas veces, salen más similitudes que diferencias, y esto ayuda a hermanar a la comunidad.

El wiccano ecléctico no se inicia. Esto puede parecer triste pero es cierto. Uno sólo puede ser iniciado en el seno de una tradición, pues es iniciado a los misterios de esa tradición en particular. Los wiccanos eclécticos pueden auto-dedicarse, pero no auto-iniciarse. Cualquiera de las dos opciones es igualmente loable.

Humor: Oraciones a la Diosa según el signo

Este texto humorístico sobre los signos del zodíaco y la Diosa lleva circulando muchos años por internet. El original estaba en Fabrisia’s Boschetto y ésta es la traducción al castellano.

Oraciones a la Diosa de los signos del zodíaco.

ARIES: Diosa querida, por favor dame paciencia… pero dámela ahora.
TAURO: Diosa querida, ayúdame a aceptar el cambio, pero no demasiado deprisa.
GÉMINIS: ¡Diosa Querida! ¿Quién es la Diosa? ¿Dónde está la Diosa? ¿Por qué es la Diosa?
CÁNCER: ¡¡QUERIDA DIOSA!!
LEO: ¿Sí?
VIRGO: Querida Diosa, por favor, haznos perfectos y, ¡no te equivoques como la última vez!
LIBRA: Querida Diosa, me ayudas por favor a ser más decidido, pero por otra parte, ¿qué crees tú que es mejor?
ESCORPIÓN: NUESTRA madre no daña a nadie, ¡aunque los cabrones se lo merecen!
SAGITARIO: Diosa querida, lo he dicho una vez, lo he dicho un millón de veces…. por favor, ayúdame a no exagerar.
CAPRICORNIO: ¡Diosa Querida! Quisiera pedirte que me ayudes, pero hace tiempo que aprendí a a confiar sólo en mí mismo
ACUARIO: Diosa querida, sé que me gusta el cambio, ¡pero este caos es ridículo!
PISCIS: Diosa querida, mientras pueda tomarme este whisky esta noche, usa esa estimulación en tu honor.

El círculo mágico en Wicca

Parte de la liturgia wiccana incluye la “construcción” de un círculo de poder que tiene diversas funciones, aunque no todas las obras disponibles en el mercado sobre esta materia aclaran exactamente cuáles son las funciones del círculo en la Wicca, cómo se realiza, cómo se abre y para qué sirve exactamente, así como tampoco se aclara si se ha de realizar en absolutamente todas las circunstancias que rodean a un acto ritual. Para empezar, se puede definir al círculo mágico como un constructo energético de forma esférica, si bien sus funciones pueden variar ampliamente.

El círculo, como constructo o construcción de energía

Un constructo o construcción energética es todo aquella aglomeración de energía a la que el practicante le otorga cierta forma. Un constructo energético puede, además, tener una cierta inteligencia (el caso del egregor) o puede servir con una finalidad en particular.

Para realizar cualquier constructo energético, hacen falta varios elementos:

– Un practicante que le dé forma voluntariamente, pues de lo contrario no se trata de una construcción energética sino de una entidad o ente. Existen muchos tipos de formas energéticas, tales como vórtices, que no son creadas de forma voluntaria sino semi-inconscientemente por las personas, mediante el pensamiento o la emoción recurrentes, hasta que adquiere cierta forma a nivel energético, pero no se puede considerar esto una construcción porque no existe una manipulación consciente de las energías.

– Una fuente de energía de la que la construcción pueda “nutrirse”. Ya que la energía no se crea ni se destruye, lo que el practicante hace al realizar el círculo es modificar una energía ya existente, dándole una forma determinada. A veces es energía del ambiente, otras veces energía del propio mago, otras veces energía elemental, y otras veces una combinación de diversas fuentes.

– Una finalidad, elemento que normalmente define la forma. El círculo no es esférico por casualidad: se trata de recrear en miniatura una representación de nuestro propio mundo, siguiendo varios principios de la magia: “Así arriba, como abajo” y “Los parecidos se atraen”. Cuando el practicante le da forma redonda al círculo es porque va a recrear a pequeña escala lo que quiere cambiar a gran escala.

Funciones del círculo mágico

Existen multitud de opiniones acerca de las funciones del círculo, aquí se pasan a recoger las más comunes o conocidas.

En primer lugar, está la utilización del círculo como elemento de focalización de energías. Esto es muy importante, porque lo que el practicante va a tratar es de acumular dentro del círculo la mayor cantidad de energía acorde con lo que quiere lograr, para luego liberarla y poder crear un “golpe de efecto” en la realidad. Por tanto, el círculo sirve de “batería de energía” para lo que se va a manifestar después del acto mágico en el resto de planos.

En segundo lugar, está la utilización del círculo como método de protección. Hay muchas personas que creen que esto no es necesario o que no es una de las funciones del círculo, y existe cierta controversia a este respecto. Lo que se suele decir es que, si realmente se cree que alguien o algo puede dañarnos mientras hacemos magia, lo más seguro es crear un círculo, aunque realmente no siempre es necesario si el practicante de magia tiene unas buenas defensas psíquicas. En este caso, la mejor protección es la que se realiza durante el día a día, manteniendo una buena higiene psíquica.

En tercer lugar y no menos importante, el círculo ayuda a entrar en un estado alterado de conciencia. Esto se suele lograr mediante un condicionamiento: si siempre que estamos dentro de un círculo entramos en trance o alcanzamos un estado de conciencia alterado, con la práctica es posible que cada vez que cerremos un círculo automáticamente entremos en este estado de conciencia alterado.

Cerrando y abriendo el círculo mágico

Normalmente, antes de crear un círculo se suele limpiar y consagrar el espacio ritual. Esto se hace para eliminar posibles constructos energéticos anteriores o patrones de energía que pueda haber en el lugar, así como para prepararlo para el ritual que va a suceder a continuación. No entraremos en estas técnicas de limpieza aquí, ya que nos extenderíamos demasiado, siendo además éste un tema aparte.

Después de limpiar y consagrar, se procede a crear el círculo, esto es, cerrarlo. Hay muchas formas de cerrar el círculo mágico. La forma clásica es utilizando el athame, pero también se pueden utilizar los dedos índice y corazón de la mano hábil (con la que se escribe), o también lo pueden formar un grupo de personas si se dan las manos y hacen la visualización pertinente. Sea como fuere, muchos practicantes incluyen, antes de la creación del círculo en sí, la aspersión de agua y sal para purificar por donde va a pasar el círculo, y el paso por el futuro círculo de un sacerdote o sacerdotisa con incienso encendido para cargarlo de energía. Después de esto, se procede a la creación de la construcción en sí:

– Si se utiliza el athame o la mano, el practicante debe situarse mirando al Este y apuntar con el athame o la punta de sus dedos hacia fuera. Ahora, debe visualizar una luz, normalmente blanca, que sale de la punta de su athame (o de la punta de sus dedos), y mientras camina siempre en Deosil (sentido horario) va pasando por el Sur, Oeste, Norte y de nuevo Este, hasta que el círculo queda totalmente sellado. Algunos wiccanos realizan en el momento del sellado un pentáculo de invocación en el aire.

– Si se utiliza un grupo de personas que se dan la mano, se puede hacer de multitud de formas. Algunos prefieren que los practicantes estén quietos y que realicen una visualización simple mediante la cual, levantando un pilar de energía desde su chakra corazón, expandan su propia energía y la muevan en Deosil a la vez por todo el círculo. También se puede hacer el círculo mediante el cántico y la danza, o mediante un corro.

Abrir el círculo, es decir, deshacerlo, suele ser mucho más fácil que crearlo. Para ello, lo más simple es que la persona encargada de crearlo se mueva, empezando por el Este de nuevo, en Widdershins (sentido antihorario, llamado Tuathail en Wicca Correlliana) hasta volver al punto de partida, imaginando que la energía del círculo vuelve a la punta del athame. Si se ha creado el círculo con varias personas, se imagina que se desconvoca el círculo justamente al revés de como se había creado: si se ha hecho una danza o corro en Deosil, se hace en Widdershins, y si se ha hecho una visualización grupal, se visualiza que la energía vuelve a los cuerpos de todos los participantes, concretamente al chakra corazón.

De nuevo, tanto las operaciones de cerrado como las de apertura del círculo varían de practicante a practicante y de tradición a tradición.

Crear o no crear un círculo para el trabajo mágico

Hay mucha gente que se pregunta si tiene que crear un círculo para todo trabajo mágico o toda celebración. La respuesta es no, aunque puede ayudar. El círculo sirve como batería de energía, pero lo que se crea con magia sólo se mantiene con magia, así que puede generar un gasto de energía importante mantenerlo durante mucho tiempo si se trata de una persona sola, y el practicante puede acabar física y psicológicamente realmente cansado.

Para evitar la extenuación en el caso de rituales largos, es aconsejable “anclar a tierra” mediante los ejercicios destinados a ello. Esta operación, realizada antes y después de cada acto mágico, no sólo nos prepara y purifica para los rituales, sino que nos ayuda a centrarnos en la realidad una vez que el trabajo mágico ha concluido.

Magia y brujería en Wicca

Con frecuencia, existe una identificación entre Magia, brujería y Wicca. Sin embargo, la Wicca en sí es una religión, si bien no está exenta, como ninguna de las religiones del mundo, de un elemento mágico o sobrenatural. También es importante apuntar que no toda la Magia ni la brujería de este mundo es Wicca: la Wicca utiliza un tipo de Magia muy particular, que está emparentada con los métodos mágicos de otras tradiciones, y siempre sigue unas reglas morales específicas.

Implicaciones morales de la Magia en Wicca

La principal implicación de la Magia que se usa en Wicca es que se tiene en cuenta la Ley del Tres. Esto es: “Todo lo que hagas te vendrá devuelto (por tres)”, es decir, todas nuestras acciones tienen consecuencias. Esto es especialmente importante cuando se hace Magia, debido a que la operación mágica implica una acción a nivel astral, lo cual puede manifestarse en los planos físico, emocional y mental de una forma que el practicante ni se puede imaginar. Es decir: todo lo que hacemos a nivel astral acaba teniendo una implicación material, si bien al tratarse de planos diferentes no existe una equivalencia exacta, con lo cual nunca se sabe exactamente cuál puede ser la reacción del plano tridimensional a las energías que puede haber movido el practicante. Esto está relacionado con el concepto de concreción a la hora de realizar Magia, del que hablaremos más adelante.

Por supuesto, la Rede también tiene cabida en la Magia que se realiza en Wicca, y ésta dice: “Mientras no dañe a nadie, haz lo que quieras” (An it harm none, do as thou wilt en el original). El daño se puede entender de muchas formas, pero principalmente el daño se puede realizar al interferir en el libre albedrío de otra persona. Ya que se comentaba más arriba que el wiccano, cuando practica Magia, la practica a nivel del Astral mediante determinadas técnicas y es ahí donde hace tomar “forma” a determinadas energías para luego manifestarlas en el plano físico, por tanto manipular energías para interferir en cualquiera de los planos de otra persona es dañar (aunque sea por una buena razón), ya que se estaría variando:

a) Las lecciones que tiene que aprender la persona sobre la que se realiza el acto mágico, al modificar hasta cierto punto su plano astral e imponerle nuevas circunstancias. Se trata, por tanto, de un cambio radical en la planificación del Alma sobre lo que otra persona tiene que aprender en esta existencia de forma individual. Esto es un acto de arrogancia, ya que el practicante se consideraría por encima de las decisiones del Yo Superior de la persona a la que le realiza el trabajo mágico.

b) Las circunstancias ajenas y lejanas a la persona que practica el acto mágico, lo cual hace aún más imprevisibles las consecuencias. Si tenemos en cuenta que se estarían manipulando energías a alto nivel, el reflejo de dicho trabajo en el plano material puede ser devastador, especialmente para el que ha provocado los cambios.

Principios para hacer Magia en Wicca

En Wicca se suele practicar la denominada “Magia Natural”, esto es: Magia elemental (uso de los cuatro elementos), Magia herbal, Magia con piedras, etc. La base de la Magia natural es la correspondencia de hierbas, piedras o elementos con características similares a lo que se quiere manifestar, siguiendo la premisa de la Magia Simpática: “Los parecidos se atraen” (Like attracts like, como aparece en los manuales mágicos en inglés). De esta forma, si se quiere hacer Magia relacionada con lo monetario se suele utilizar el elemento Tierra, debido a las características específicas de este elemento que usualmente está referido al aspecto más material de la existencia.

Otro tipo de Magia que se utiliza en Wicca es la oración y la devoción (a veces llamadas “el elemento espíritu”), ya que también es una forma de pedir o manifestar nuestros deseos mediante el uso de divinidades. Para justificar el funcionamiento de este principio existen dos teorías, no excluyentes entre sí:

– La primera de ellas dice que los humanos somos los que creamos a nuestros Dioses y, cuando se ha reunido a la suficiente cantidad de fieles alrededor de un nombre o arquetipo, se genera una energía en particular que permanece a muy alto nivel, y de la que podemos tanto extraer energía como enviarla a esa “fuente”. Para ello, normalmente, se establecen las devociones como forma de “sintonizar” con esa energía en particular.

– La segunda teoría promulga que la Deidad es una única fuente, común para toda la existencia, pero que los humanos sólo somos capaces de acercarnos a ella mediante el uso de divinidades más cercanas a nuestra propia naturaleza, debido a la configuración de nuestras mentes humanas.

Una vez sentadas las bases de la Magia en Wicca, es importante hablar del principio de concreción. Como se ha comentado más arriba, la Magia tiene consecuencias que el practicante no puede ni imaginar, con lo cual es muy importante que éste establezca aquello que quiere manifestar o lograr de la forma más clara y específica posible. Según el Rvdo. Don Lewis HP, primer sacerdote de la Tradición Correlliana, es importante establecer exactamente lo que se quiere lograr. Por ejemplo, de nada sirve poner en un hechizo de manifestación “quiero dinero“, sino que hay que ser exacto con lo que se va a manifestar, siendo más correcto decir o escribir algo como:

“Consigo dinero en los próximos 3 días, al menos 10 dólares”.

Otra de las reglas de la Magia es que hay que ir paso a paso. El practicante puede desear un deportivo último modelo estando en la ruina, pero de poco le servirá hacer un hechizo para obtenerlo, pues si está en la ruina es posible que su Yo Superior decida que es más importante salvaguardar la economía doméstica que mover los hilos necesarios para tener un coche nuevo. Por tanto, es posible que a nuestro practicante le embarguen el automóvil para saldar deudas, si es que alguna vez lo consigue. Por otro lado, mover tanta energía para conseguir un objetivo muy difícil puede dejar al mago exhausto para poder realizar cualquier otro trabajo mágico, o incluso causarle problemas de salud por desestabilizar su campo energético al centrarse en una meta demasiado lejana. Por tanto, es importante ser realista y centrarse en pequeñas metas.

Orígenes de la Magia de la Wicca

Como se ha comentado más arriba, el sistema mágico de la Wicca es heredero de otros sistemas anteriores o paralelos a éste, entre ellos el Hermetismo, la Magia Ceremonial, la Brujería tradicional, el Chamanismo, etc. Sin embargo, esto no quiere decir que la Wicca sea lo mismo que Hermetismo, ni que Magia Ceremonial, ni que Brujería tradicional, ni que Chamanismo. La Wicca es heredera de éstas y otras tradiciones, pero tiene un carácter propio y una liturgia mágica específica que hay que conocer para poder practicarla. La lectura de obras tradicionales de éstos y otros sistemas mágicos está bien para ampliar horizontes, pero el buscador no debe perder de vista las características esenciales que hacen que la Magia sea compatible con la Wicca.

Un ejemplo de esto es la frecuente invocación de demonios que existen en obras como “El libro de San Cipriano” y otro tipo de grimorios, que muchos que comienzan a andar por esta senda confunden erróneamente con rituales wiccanos, debido a la identificación exacta e igualmente errónea entre Wicca y Magia. El uso de la Magia en Wicca no es el de invocar seres demoníacos, más bien es modificar la realidad del practicante para que éste tenga una existencia mucho más agradable. Por tanto, de poco sirve invocar a seres del bajo astral (imprevisibles y llenos de energía residual) en esta tradición, más bien lo que haría un wiccano es crear un constructo energético semi-inteligente (también llamado egregor o incluso gólem), usando una fuente elemental (velas, incienso, agua corriente, etc), que pueda manejar completamente a voluntad. Por tanto, son dos formas distintas de llegar a objetivos similares, pero en las que se tienen en cuenta las prioridades éticas o prácticas de las diferentes tradiciones mágicas.

Aprendizaje en Wicca

El aprendizaje tradicional en Wicca consta de un periodo mínimo de un año y un día en el que el dedicante (nombre que recibe la persona que busca ser iniciado o dedicarse en Wicca) adquiere una serie de conocimientos básicos. Se dice que suele ser de un año y un día debido a que es lo mínimo para que el dedicante tenga tiempo de pensar si es exactamente el camino que quiere seguir, siendo éste un tiempo especial dedicado a la meditación y a la introspección, para que el futuro practicante tenga claro que quiere dedicar su espiritualidad a la Wicca.

Ya se sea solitario o se esté en una tradición, es aconsejable ser cuidadoso con este periodo de entrenamiento, pues en él se sentarán las bases de la futura práctica del iniciado. Es importante, por tanto, tomárselo en serio y reflexionar sobre la importancia del paso que se va a tomar, crucial para la vida del nuevo creyente. En las tradiciones, además, este periodo mínimo de un año y un día suele ser obligatorio.

Conocimientos mínimos

En el caso de las tradiciones, son éstas las que marcan una serie de requisitos o conocimientos que el futuro iniciado debe manejar si quiere entrar a formar parte del grado que se haya solicitado. En cambio, los solitarios tienen mucha más libertad, lo cual, como ya se sabe, complica mucho las cosas por no tenerse una guía clara de qué es lo mínimo que se debe saber. Sin embargo, se puede considerar un “temario” básico mínimamente completo para un solitario el que contenga los siguientes puntos:

Ética y moral. Aplicación de la Rede y la Ley del Tres. Explicación de las diversas teorías acerca de éstas.

– Concepto de Deidad y del mundo, y estructura de los planos de existencia.

– Teoría de la magia. Aplicación práctica de estas teorías mediante la creación de hechizos y conjuros.

– Rituales básicos: ritos de paso, ritos estacionales.

– Devociones a la Deidad.

– Teoría de los arquetipos, clasificaciones de deidades según arquetipos.

– Historia de los principales panteones del mundo.

– Herbalismo básico.

– Mancias y trabajo oracular a nivel básico.

– Teoría y práctica de las herramientas mágicas.

– Meditación.

– Funcionamiento básico del circuito energético corporal y manejo de energías.

Para los solitarios que están interesados en tocar estos puntos, existen multitud de libros que cubren la mayor parte de los temas arriba expuestos, e incluso que puedan servir para una investigación en profundidad por parte del futuro practicante si éste resulta tener curiosidad sobre un tema en particular.

Cuando se tiene prisa

Hay muchas personas que comienzan su entrenamiento y, por alguna razón, tienen prisa y quieren acabarlo pronto. Esto suele pasar por querer abarcar demasiado y tener mucha curiosidad, pero se corre el riesgo de cegarse por las ansias de saber, y no pararse a reflexionar lo suficiente sobre si éste es el camino que se quiere seguir. Siempre es aconsejable, por tanto, tomarse el camino con la mayor tranquilidad posible, puesto que al tener demasiada prisa se pueden pasar por alto detalles que pueden ser pilares fundamentales para la consecución de los objetivos a los que se aspira.

Los cursos “intensivos”

En principio, y a pesar de los muchos cursos intensivos que circulan por la red, no existen tales cursos intensivos de Wicca. La enseñanza en Wicca tradicional siempre se realiza durante un año y un día, los maestros serios no ofrecen intensivos de fin de semana sobre Wicca, y menos aún cobrando ingentes cantidades por cada fin de semana de “curso intensivo”. La razón para esto es que es imposible abarcar todo lo que se requiere en un primer grado de Wicca en un fin de semana, y que la política de las tradiciones no suele estar a favor de la “insta-iniciación”. El periodo de reflexión es necesario para el practicante que aspira a ser wiccano y que realmente quiere incorporar esta corriente espiritual a su vida.

En cambio, sí existen otro tipo de cursos, de carácter complementario, en los que es posible ofrecer una materia al alumnado en un fin de semana o unas pocas horas. Tal es el caso, por ejemplo, de una iniciación en Reiki, un curso de iniciación al Tarot, o un taller sobre Diosas. Sin embargo, no deben confundirse estos cursos con el aprendizaje de toda una religión como es la Wicca, que requiere una reflexión profunda sobre sus bases y un conocimiento exhaustivo de los diferentes aspectos de la Deidad.

Iniciación y dedicación en la Wicca

Iniciación wiccanaCon frecuencia, se utilizan los términos iniciación y dedicación como sinónimos, si bien no son exactamente lo mismo. En este artículo se procederá a explicar la diferencia que existe entre ambas palabras, así como las principales fuentes de conflicto que surgen entre diferentes ramas de la Wicca a raíz de la utilización de estos términos.

La dedicación

Entendemos la dedicación, como indica su propio nombre, como el ritual mediante el cual el practicante se compromete a establecer una relación con una deidad o conjunto de deidades, o su aceptación de la Wicca como su religión.

La dedicación se puede hacer a solas o con más personas, y constituye una especie de “contrato”, sobre todo cuando se acuerda con una deidad. Normalmente se le pone fecha a dicho contrato, y cuando se está muy seguro de que es el camino que se debe seguir, sólo entonces, se hace de por vida. Cuando la dedicación se realiza para convertirse en devoto de una deidad, normalmente se establecen un número de devociones o prácticas mínimas que se han de realizar para culminar esa relación entre devoto y deidad.

La dedicación la puede hacer uno mismo teniendo a los dioses presentes, y es lo que se denomina auto-dedicación. Es la práctica más empleada por los wiccanos solitarios.

La iniciación

Esta práctica es la que se realiza siempre un maestro hacia su discípulo, y constituye el elemento esotérico presente en la Wicca.

La iniciación siempre la realiza un maestro del más alto grado de la tradición que sea, esto es, un sumo sacerdote o suma sacerdotisa, e implica la adquisición de un linaje dado por parte del discípulo. Es decir, el nuevo iniciado es el “hijo” espiritual de la persona que le ha iniciado.

En algunos contextos, normalmente iniciaciones a distancia, se contempla la auto-iniciación pero siempre con el consentimiento y el poder dado (en Wicca Correlliana se denomina “Imperio”) por el sumo sacerdote o suma sacerdotisa para realizarlo. El maestro realiza una serie de operaciones a nivel del Astral para darle al nuevo iniciado la posibilidad de iniciarse únicamente a sí mismo y con un determinado grado. Sin embargo, siempre es preferible contar en persona con un mentor o guía para la iniciación, sobre todo por dos motivos:

– Se trata de un rito de paso que es mejor realizar con alguien que valide físicamente que se está realizando.

– Se busca una experiencia extática o de trance, en la que puede ser necesaria la ayuda o guía de una persona experta. A veces, se utiliza suspensión de los sentidos o prácticas similares, que resultan imposibles de realizar solo.

La iniciación normalmente garantiza una serie de conocimientos mínimos, ya que para llegar a ese momento se ha tenido que pasar por un entrenamiento sin el cual es improbable que el maestro otorgue la iniciación necesaria.

Polémica entre ambos términos

La principal polémica y confusión entre ambos términos viene porque muchos se preguntan cómo se inició el primer wiccano de la Historia. Si consideramos que los wiccanos solitarios sólo pueden dedicarse, se obtiene como respuesta que el primer wiccano no pudo iniciarse. Obviamente, el primer wiccano no pudo ser iniciado, pero pudo aprender técnicas iniciatorias de otras tradiciones o movimientos, o haberse iniciado en círculos de brujería tradicional. Tomando al primer wiccano como Gardner, podemos decir que tuvo al menos una maestra (la vieja Dorothy) que lo inició en el Arte.

Se puede inferir, no obstante, que el primer wiccano de la Historia posiblemente fuera un dedicado, pero que su experiencia y rango dentro de un círculo le otorgaran un status de sumo sacerdote. Pero para la obtención de dicho grado, tuvo que ser realmente una persona de gran peso dentro de su comunidad, ya que de poco sirve lo que uno se considere si el resto de la comunidad no reconoce el grado.

Por otro lado, y remontándonos a otras tradiciones de las cuales la Wicca ha sido heredera, existen en la Historia multitud de asociaciones y círculos esotéricos que se basaban en la estructura de linaje para obtener iniciación. La Wicca sólo copia este esquema, y lo hereda de dichas tradiciones. Es probable, por tanto, que ese primer wiccano también estuviera iniciado en alguna tradición esotérica de este tipo, que le introdujera en la estructura de linaje.

Sin embargo, hay algo negativo en todo esto. Hay grupos que contemplan a los solitarios como “no-wiccanos”, ya que muchos de éstos se auto-inician sin linaje ni maestro más que ellos mismos y su propia experiencia, y sin adscripción a ninguna tradición esotérica afín. La actitud hacia estos solitarios varía de tradición en tradición, aunque es más correcto decir que estos wiccanos se han auto-dedicado, ya que la iniciación conlleva la existencia de un maestro.

La dedicación, entendida como la firme promesa de pertenecer a una Fe, debe ser por sí misma garantía de la pertenencia a la Wicca, y los solitarios no tienen por qué ser menospreciados por no haber sido iniciados. Al contrario, pues el camino solitario tiene mucho mérito por su aridez y dedicación.

Los solitarios no necesitan decir que se han auto-iniciado para tener más validez delante de wiccanos con linaje, al contrario, el uso correcto de los términos les da credibilidad y es una muestra de respeto hacia el que elige el camino guiado. Por tanto, tenemos una diferencia clara: el solitario se dedica, y el wiccano de tradición es iniciado. La utilización de los términos es clave para el respeto mutuo, pues cada uno tiene su lugar y es igualmente importante.