Plantas tóxicas para los gatos

Dado que muchos de los wiccanos que conozco tienen gatos y son amantes de las plantas a la vez, es necesario que conozcan qué plantas pueden causar daños a sus gatos. Aunque sepamos que nuestros felinos no son tontos y no van a mordisquear algo que les huela “venenoso”, sí pueden rozarse por alguna hierba o árbol que les produzca irritaciones. De cara a pedir consejo al veterinario en caso de algún incidente de este tipo y de dar con el tratamiento adecuado, hoy os presentamos una lista de plantas tóxicas, cortesía de Gatorristas.com.

1) Plantas cuya linfa o cuyo látex pueden irritar o causar prurito en los ojos o en la piel:

a. Aráceas: dieffenbachia, alocasia, anthurium, arisaema, caladium, monstera, philodendron, xanthosoma, zantedeschia, etc.

b. Euforbiáceas: poinsettia, croton, pedilanthus.

c. Ficáceas: hevea y ficus.

2) Plantas cuyo contacto provoca dermatitis alérgica:

a. Amarillidáceas: alamanda, narciso, junquillo, amarilis, clivia, crinum, hippeasthum.

b. Tiliáceas: sparmania, tilo de interior.

c. Compuestas: crisantemo.

d. Primuláceas: prímula.

e. Liliáceas: tulipán, chlorophythum, jacinto, sanseviera.

3) Plantas cuya ingestión provoca trastornos digestivos:

Aráceas, Liliáceas, Amarillidáceas, aucuba, mimosa del Japón, alamanda, Euforbiáceas, ciclamen, ficus, muérdago, acebo, rododendro, azalea, hierba mora (Solanum nigrum).

4) Plantas cuya ingestión provoca otros trastornos:

a. Trastornos renales graves: philodendron y ficus.

b. Trastornos cardiovasculares: ciclamen, muérdago, rododendro.

c. Perturbaciones nerviosas: Amarillidáceas, muérdago, campanilla, mimosa del Japón, philodendron, hierba mora, Cannabis sativa (marihuana).

LISTADO DE PLANTAS TÓXICAS (en latín)

  • Acacia
  • Aconitum napellus
  • Actaea spicata
  • Aechmea fasciata
  • Aesculus hippocastanum
  • Agapanthus
  • Aglaonema crispum
  • Agrostemma githago
  • Allamanda cathartica
  • Allium cepa
  • Aloe vera
  • Amaranthus spp
  • Amaryllis belladona
  • Ammi majus
  • Anagallis arvensis
  • Andromeda polifofia
  • Anemone rannunculoides
  • Antirrhinum
  • Aquilegia vulgaris
  • Arnica montana
  • Artemisia schmidtiana
  • Astragalus
  • Atropa belladona
  • Brunfelsia spp
  • Buxus sempervirens
  • Caladium hortulanum
  • Chamaedorea elegans
  • Chelidonium majus
  • Chenopodium album
  • Cineraria
  • Cicuta virosa
  • Clematis
  • Clivia miniata
  • Codiaeum variegatum
  • Coffea
  • Colchicum autumnale
  • Conium maculatum
  • Consolida regalis
  • Convallaria majalis
  • Cornus
  • Corydalis solida
  • Corydalis intermedia
  • Crocus sativus
  • Cyclamen
  • Cypripedium calceolus
  • Cytisus scoparious
  • Daphne mezereum
  • Datura
  • Delphinium
  • Dicentra
  • Digitalis purpurea
  • Dianthus
  • Dictamus albus
  • Dieffenbachia
  • Dracaena spp
  • Echium vulgare
  • Epipremnum pinnatum Equisetum arvense
  • Erica cinerea
  • Eriobotrya japonica
  • Euphorbia cyparissias
  • Euphorbia esula
  • Euphorbia helioscopica
  • Euphorbia peplus
  • Euphorbia pulcherrima
  • Euinymus europaeus
  • Ficus benjamina
  • Ficus elastica
  • Ficus macleilandi
  • Fritillaria meleagris
  • Galanthus nivalis
  • Genista tinctoria
  • Gerbera x cantabrigensis
  • Ginkgo biloba
  • Glechoma hederacea
  • Gloriosa
  • Hedera helix
  • Helleborus niger
  • Hepatica nobilis
  • Hibiscus
  • Homalomena wallisii
  • Humulus lupulus
  • Hyacinthus orientalis
  • Hydrangea macrophylla
  • Hyoscyamus niger
  • Hypericum maculatum
  • Hypericum perforatum
  • Ilex aquifolium
  • Impatiens
  • Ipomea tricolor
  • Iris pseudacorus
  • Juglans nigra
  • Kalanchoe spp
  • Kalmia latifolia
  • Laburnum anygroides
  • Lathyrus odoratus
  • Lathyrus maritimus
  • Ledum palustre
  • Leonurus cardiaca
  • Lilium tigrinum
  • Linaria vulgaris
  • Linum usitatissimun
  • Lobelia
  • Lotus corniculatus
  • Lupinus polyphyllus
  • Lonicera caerulea
  • Lonicera tatarica
  • Maianthemum bifolium
  • Melitotus spp
  • Mercurialis perennis
  • Mirabilis jalapa
  • Monstera deliciosa
  • Narcissus
  • Nandina domestica Nephrolepis falcata
  • Nerium oleander
  • Nicandra physalodes
  • Nicotiana
  • Ornithogalum umbellatum
  • Oxalis
  • Oxytropis spp
  • Pachypodium lamerii
  • Paeonia
  • Papaver orientale
  • Papaver rhoeas
  • Papaver somniferum
  • Paris quadrifolia
  • Parthenocissus quiquefolia
  • Persea americana
  • Phacelia campanularia
  • Phalaris arundinacea
  • Philodendron spp
  • Physalis peruviana
  • Phytolaca americana
  • Polygonatum odoratum
  • Polygonatum multiflorum
  • Pteridium aquilinum
  • Pulsatilla vulgaris
  • Ranunculus bulbosus
  • Rhamnus cathartica
  • Rhapis excelsa
  • Rheum rhaponticum
  • Rhododendron
  • Ricinus communis
  • Rudbeckia laciniata
  • Rumex acetosella
  • Sambucus racemosa
  • Sanguinaria canadensis
  • Sedum
  • Solanum dulcamara
  • Solanum melongena
  • Solanum nigrum
  • Solanum pseudocapsicum
  • Solanum tuberosum
  • Symphytum officinale
  • Shymphoricarpos albous
  • Spathiphyllum
  • Strelitzia regirae
  • Tanacetum vulgare
  • Taxus baccata
  • Tribulus spp
  • Trifolium pratense
  • Trifolium repens
  • Trifolium hybridum
  • Tulipa
  • Urtica
  • Veratrum viride
  • Veratum nigrum
  • Viburnum opulus
  • Vinca minor
  • Wisteria

LISTADO DE PLANTAS NO TÓXICAS (en latín)

  • Achillea millefolium
  • Anthiriscus cerefolium
  • Antirrhinum majus
  • Anthemis nobilis
  • Artemisa dracunculus
  • Asparagus densiflorum
  • Begonia
  • Buddleia davidii
  • Calendula officinalis
  • Chlorophytum
  • Coleus blumei
  • Coriandrum sativum
  • Cosmos Heliotropium
  • Hyssopus officinalis
  • Lavandula angustifolia
  • Lechuga
  • Lithops
  • Maranta
  • Melissa officinalis
  • Mentha x piperita
  • Mimosa pudica
  • Nepeta x faassenii
  • Nepeta cataria (el famoso catnip)
  • Nepeta grandiflora
  • Nepeta racemosa Ocimun
  • Origanum majorana
  • Orquídeas
  • Petunia
  • Plecthranthus australis
  • Portulaca spp
  • Rosa
  • Rosmarinus officinalis
  • Saintpaulia
  • Schlumbergera spp
  • Tagetes
  • Tradescantia albiflora
  • Viola
  • Zinnia

Para saber más:

Gatorristas.com, web y foro donde encontraréis todo consejos, trucos y diversión para los amantes de los gatos.

El Dios

Con cierta frecuencia y según las modas que llevamos siguiendo desde hace aproximadamente 30 años, los Wiccanos expresamos o pedimos nuestras cosas a la Diosa, o le decimos a alguien “Que la Diosa te bendiga”. Son los menos los que mencionan a los Dioses, o al Dios. Creo que es importante reivindicar la figura del Dios igual que durante mucho tiempo hemos reivindicado la de la Diosa para hacer posible que la igualdad entre ambos sexos quedara patente en nuestra creencia, ya que muchos de los ahora Wiccanos proceden de otras religiones, normalmente de aquéllas en las que un Dios Padre era la única deidad presente y lícita. Sin embargo, últimamente la tendencia es a darle primacía a la Diosa, como si de una venganza se tratara. Primero de todo, me gustaría aclarar que en las religiones consideradas patriarcales también hay figuras femeninas de gran importancia, aunque el papel de la mujer haya sido pasivo y hasta sucio en dichos cultos.

Sin embargo, y a pesar de estos antecedentes, creo, con gran respeto hacia las tradiciones que sólo veneran a la Diosa, que los Wiccanos no debemos caer en el error de darle primacía a una parte de la Deidad sobre la otra. Hombres y mujeres somos necesarios en la sociedad, y por tanto, no se trata de una guerra por ver quién domina a quién y menos aún de llevar esto al terreno religioso, sino de reflejar la igualdad a la que aspiramos en nuestro culto. Si no queremos un mundo con desigualdades, podemos empezar por nosotros mismos. Otra cosa diferente es que “conectemos” más con una Deidad o más fácilmente con las Diosas o con los Dioses y nos consagremos a su servicio, pero no debemos perder el pie de la realidad de nuestra creencia.

La dificultad para conectar con el Dios de la mujer

Aunque todavía están pendientes de publicarse los datos del censo pagano realizado por PFI España, me aventuraría a decir que la mayor parte de los fieles de Wicca son mujeres. Para muchas de nosotras, es difícil conectar con el Dios porque se nos ha educado a separar el mundo de la mujer del masculino. Aceptémoslo: este mundo es el mismo para todos. Partiendo de esa base, debemos tener en cuenta que en el mundo hay hombres maravillosos que nos hacen conectar con nuestro aspecto masculino, el que todas nosotras llevamos dentro. Ese aspecto también merece ser celebrado, y es lo que hacemos en los Sabbats llamados (injustamente) menores: los solsticios y los equinoccios, donde se celebran las diferentes etapas de la vida del Dios.

Los Sabbats del Dios

El ciclo del Dios en la Wicca es el ciclo del Sol y está íntimamente ligado a las estaciones.

El Dios nacería de la Diosa en Yule (solsticio de invierno), por ser ésta la noche más larga y por tanto la jornada de mayor oscuridad del año, en la que “nace” el Sol y a partir de la cual los días serán gradualmente más largos.

Doce semanas más tarde, tras el festival de la Diosa de Imbolc, celebramos Ostara (equinoccio de primavera), un festival que también tiene connotaciones femeninas pero que está dedicado al joven Dios como patrón de las plantas y los animales que crecen, ya que, recordemos, esta época da comienzo al celo de muchas especies de animales.

Pasando Beltane, celebramos Litha (solsticio de verano), que es el momento en el que el Sol es más poderoso y por ello se celebra el gran festival del Dios del Sol. Con esto da comienzo el verano, pero también es el momento a partir del cual el poder del Sol empezará a disminuir. Tras esto, se impondrá cosechar lo que hayamos plantado durante la primavera, pues el invierno tendrá que llegar.

Una vez que hemos pasado Lammas, llegará Mabon (equinoccio de otoño), que anuncia la inminente muerte del Dios con el invierno que ha de llegar. Es el momento del Dios Padre, del Rey y del Juez.

Aspectos del Dios

En la tradición que sigo, la Wicca Correlliana, se dice que éste, igual que la Diosa, tiene diferentes aspectos. Estos cuatro aspectos (recordemos que el 4 es el número de la manifestación física, que es lo que el Dios simboliza) son los siguientes:

Héroe – Marte, Tyr, Ogun, Horus, Ganesha

Amante – Apolo, Chango, Ra, Vishnu

Rey – Júpiter, Zeus, Amon, Brahma

Hechicero – Mercurio, Plutón, Saturno, Osiris, Shiva

Para saber más:

Correllian Wicca – Lessons for the First Degree. Rev. Don Lewis HP.

Creando un altar: nociones básicas

Uno de los mayores retos a los que se enfrenta alguien que acaba de empezar en la Wicca suele ser el altar. No digo que para los veteranos no sea todo un reto decorarlo adecuadamente a su momento vital y a la estación, buscar nuevos significados a los elementos que lo componen o realizar trabajos manuales para darle un toque más personal a su altar, sino que cuando uno empieza suele estar tan perdido que lo deseable sería tener un manual en el que nos contaran lo básico sobre la creación de altares. Es, por tanto, más necesario para los principiantes que para los veteranos en la materia.

Para la información que aquí presento me valgo de mi instrucción como Correlliana. Aclararé en aquellos aspectos que puedan presentar discrepancias por qué lo hago así, y también las diferencias con lo que se hace en otras tradiciones.

Solemos necesitar un altar para nuestro trabajo personal, ya sea para la comunicación con nuestros espíritus guías, Dioses o nuestro Yo Superior, para nuestras meditaciones o devociones, y también para los rituales, claro está.

¿Dónde poner el altar?

En principio, cualquier habitación en la que vayas a estar tranquilo para que te permita dedicarte a tus devociones diarias y con espacio libre es un buen lugar para poner un altar. Ahora bien, hay cosas que necesitarás si lo que quieres es tener un altar permanente, que no tengas que ir cambiando de ubicación cada cierto tiempo, y eso es, principalmente, una pared libre. Por otro lado, menciono una habitación y no un altar al aire libre (que también se puede tener) porque estando a la intemperie dependemos de la meteorología para practicar. Salvo que las condiciones climatológicas de nuestra zona sean especialmente estables, creo que lo más sensato es establecer un altar bajo techo.

Seamos prácticos: Sé que Buckland en su “Wicca: Prácticas y principios de la brujería” dice que lo ideal es tener una habitación sólo para el altar, pero el espacio escasea y si se tiene esta posibilidad realmente se tiene mucha suerte. Además, el mismo autor dice, en este mismo libro, que lo ideal sería tener el altar en medio de la habitación, pero vuelvo a insistir en lo mismo. Lo más cabal ahora mismo y con la vida que tenemos hoy día es poner el altar pegado a una pared.

Lo primero que vamos a necesitar para establecer nuestro altar es saber dónde ponerlo. Aquí hay diferencias entre unas tradiciones y otras, a mí me han enseñado que pared del Norte es la idónea por ser la que se encuentra ligada a la sabiduría del elemento Tierra. Otras tradiciones (incluyendo al mismo Buckland en esta obra) ponen la orientación del altar hacia el Este. Depende, por tanto, de la tradición a la que se encuentre adscrito el practicante y, en caso de no haber preferencias, del espacio del que se disponga.

Sabiendo la orientación adecuada (con la ayuda de una brújula es muy fácil), tendremos que buscar una mesa acorde a las dimensiones del espacio disponible y colocarla de la forma que sea más cómoda para nosotros de acuerdo con estos principios.

Elementos que componen el altar

Para entender cómo y qué elementos básicos debemos usar en nuestro altar, debemos comprender cuál es la correspondencia entre los puntos cardinales y los elementos. La que a mí me han enseñado es ésta:

Este – Aire

Sur – Fuego

Oeste – Agua

Norte – Tierra

Estas correspondencias pueden variar de tradición a tradición, pero lo que está claro es que los representantes de los elementos deben corresponder más o menos con su punto cardinal. Normalmente, los elementos se suelen representar en el altar de la siguiente forma:

Aire – Incienso

Fuego – Vela

Agua – Agua

Tierra – Sal

Es también importante incluir representaciones de la Diosa y el Dios. ¿Dónde poner estas representaciones? Normalmente se dice que el lado derecho del altar corresponde con el Dios, y el izquierdo, con la Diosa. Estas representaciones, a su vez, pueden ser velas que encendamos o bien estatuillas que decidamos poner encima de nuestro altar.

He hecho un pequeño esquema para que entendáis cómo sería un altar orientado al Norte. Nótese que la vela que representa al Fuego está al Sureste, porque nosotros estaríamos mirando el altar hacia el Norte, por tanto al encender esa vela que debería estar al Sur, si no tenemos cuidado nos podemos quemar. Ésta es una pequeña licencia que me permito, porque, al fin y al cabo, la vela sigue estando al Sur y yo como practicante estoy totalmente a salvo de quemaduras y otros accidentes.

Incluyo el pentáculo en el centro del altar, pese a ser una herramienta, porque, al contrario que la varita y el athame, no lo suelo llevar encima durante los rituales.

Teniendo más de un altar

Hay gente que prefiere tener más de un altar en su casa. Lo hacen así para diferenciar funciones o para dedicar altares a diferentes deidades. También hay familias en las que hay más de un pagano y cada uno de ellos quiere tener un espacio dedicado a su propia espiritualidad. Esto es bastante útil, especialmente cuando se tiene algún Dios o Diosa “patrón”, con el que existe un vínculo muy fuerte, y al que queremos dedicar su propio altar.

En este tipo de asuntos, las preferencias personales también tienen mucha importancia, puesto que, al margen de las correspondencias de los elementos, somos nosotros como practicantes los que nos tenemos que sentir cómodos con ese espacio.

Mantenimiento del altar

El altar hay que mantenerlo, es decir, hay que tenerlo más o menos limpio y arreglado. Es un espacio que dice mucho de nosotros y nuestra práctica espiritual, así de cómo nos encontramos por dentro. Limpiar nuestro altar aprovechando la luna menguante puede ser muy terapéutico cuando queremos deshacernos de algo, por ejemplo un hábito.

También es una forma de “actualizarnos”, es decir, de seguir los ciclos de la naturaleza dentro de nuestro espacio personal. Muchos wiccanos incluyen en su altar elementos de la naturaleza, flores del tiempo, u otro tipo de ofrendas de gran belleza que no sólo quedan muy estéticas, sino que también nos recuerdan al momento del ciclo anual en el que nos encontramos, lo que nos ayuda a estar “sintonizados” con la rueda del año.

Calendario de Esbats de 2011

Comienza un nuevo año, y, por tanto, os ofrecemos a continuación un pequeño calendario lunar para que a todos nos dé tiempo a planificar nuestros esbats de 2011. Este año tendremos 12 lunas llenas dentro del año solar.

Todas las horas se encuentran expresadas en UTC, con lo cual se puede hacer la conversión a vuestras horas locales fácilmente. Recordad que la posición de la Luna Llena en el Zodíaco será la opuesta a la posición del Sol en éste. Es decir, si en el momento de la Luna Fría el Sol se encuentra en Capricornio, la Luna se encontrará en el signo de Cáncer.

Luna Fría: 19 de enero a las 21:21 h. (Sol en Capricornio, Luna en Cáncer).
Luna Rápida: 18 de febrero a las 8:36 h. (Sol en Acuario, Luna en Leo).
Luna Tormentosa: 19 de marzo a las 18:10 h. (Sol en Piscis, Luna en Virgo).
Luna Ventosa: 18 de abril a las 2:44 h. (Sol en Aries, Luna en Libra).
Luna Floreada: 17 de mayo a las 11:09 h. (Sol en Tauro, Luna en Escorpio).
Luna Soleada: 15 de junio a las 20:14 h. (Sol en Géminis, Luna en Sagitario).
Luna Bendita: 15 de julio a las 6:40 h. (Sol en Cáncer, Luna en Capricornio).
Luna del Maíz: 13 de agosto a las 18:58 h. (Sol en Leo, Luna en Acuario).
Luna de la Cosecha: 12 de septiembre a las 9:27 h. (Sol en Virgo, Luna en Piscis).
Luna de Sangre: 12 de octubre a las 2:06 h. (Sol en Libra, Luna en Aries).
Luna de la Tristeza: 10 de noviembre a las 20:16 h. (Sol en Escorpio, Luna en Tauro).
Luna de las Largas Noches: 10 de diciembre a las 14:36 h. (Sol en Sagitario, Luna en Géminis).

Para saber más sobre las lunas:
– http://www.timeanddate.com/, una web en la que podéis encontrar más información como lunas nuevas, los cuartos crecientes y menguantes, fechas y horas de eclipses y de solsticios/equinoccios, entre otros fenómenos. Ofrece la opción de consultar incluso según el lugar del mundo en el que os encontréis. Muy útil.

– Budapest, Zsuzsanna E. (1991, 2001). La gran madre luna (Grandmother Moon). Barcelona: Ediciones Obelisco.

Respuesta a “Crisis espirituales en el Paganismo”

Tras la entrada que publiqué el otro día en la que reflexionaba sobre las crisis espirituales en el Paganismo, Aitziber Conesa, amiga del blog y secretaria de organización de PFI España, ha decidido responder con su punto de vista. Considero que su perspectiva es más que interesante, porque ella no sólo lleva mucho tiempo en la senda pagana, sino que también se ha encontrado haciéndose alguna de esas preguntas trascendentales que le hacen plantearse a uno qué camino es el que está andando, cómo, y por qué. Por esa razón quisiera compartirlo con todos vosotros (con su permiso, claro está), ya que aporta un poco más de luz y otra visión a lo que planteábamos el otro día. Podéis encontrar más de Aitziber en http://notasdenevera.blogspot.com/ y también, cómo no, en la página oficial de PFI España, http://www.pfi-esp.org. Os dejo con su respuesta.

El buscador y el seguidor

Habitualmente cuando hablamos de religiones en general, debemos separar el concepto del buscador del concepto del fiel, el seguidor.

Un buscador es en última instancia un místico. Alguien que no solamente busca las tareas y el conocimiento de quien tiene el derecho a dirigirse a los divino, si no alguien que alcanza la comprensión y la unión con lo divino, los dioses, la “Verdad” o como lo queramos entender.

Por su parte, un seguidor sería una persona que no busca la unión, sino simplemente un pequeño apartado de espiritualidad, un consuelo o un sistema de creencias que funcione a modo de red ante la propia vida.

Cuando hablamos de paganos, ¿cuál de las dos figuras estamos refiriendo? ¿Todos los paganos somos buscadores? ¿Somos místicos? Sinceramente, lo dudo.

Aunque las sendas paganas tengan de por sí un numero mayor de místicos que cualquier otra religión en el mundo en relación con las “bases”, lo cierto es que se deprecia el sacrificio que resulta de la vía mística y se prefiere trabajar en otros sentidos mucho menos exigentes. No digo que la gente no desee una unión con lo divino o una comprensión cierta de “la Verdad”, sencillamente digo que se quiere tener con un mínimo de esfuerzo.

A esto, debemos sumarle las dificultades inherentes a la comprensión parcial del concepto de mística. Tal vez sea debido a un mal uso de la palabra en lenguaje coloquial, pero es habitual encontrarse que la gente considera que si tienes algún tipo de “trabajo espiritual” ya eres una persona mística. Es decir, si tienes una devoción diaria, la costumbre de meditar o sencillamente si eres muy activo en el ámbito mágico, ya puedes ser considerado o considerarte a ti mismo místico.

Pero, ¿implica realmente la magia o la disciplina de la práctica una auténtica vía mística? Ciertamente, puede llegar a implicarla, pero no lo implica directa y automáticamente. Ni siquiera podemos decir que todo el mundo esté preparado o hecho para una experiencia mística que es prácticamente por definición desgarradora y separadora del mundo. Mucho menos que estas experiencias sean deseables para la mayor parte de personas.

¿Qué nos queda si dejamos aparte la vía mística, el camino del buscador? Nos queda aceptar que algunos de nosotros somos sencillamente los fieles de nuestras religiones. Obviamente, podemos dirigirnos a nuestros dioses e incluso esperar alguna suerte de “señales”. Podemos intentar comunicarnos con lo divino, e incluso conseguirlo porque las estructuras de nuestras religiones no anulan esa posibilidad para los fieles. Pero hemos de asumir que la conexión completa con “la Verdad” no es para nosotros en este momento y dejar de presuponer que trabajamos en pos de ello, para evitar llegar a un punto en el que nos demos de bruces con la realidad y nos sintamos decepcionados y vacíos.

No nos confundamos. Ser un fiel no implica estar ciego. No implica no sacrificar o no poner esfuerzo. Es sencillamente otra vía más, honrosa, dentro de la religión.

Aún menos esfuerzo: gurús y guías.

El discurso de un gurú, un “maestro” o un guía espiritual puede ser el mismo dependiendo de la persona con la que des. Se trata siempre de una serie de dogmas o verdades, que pueden ser reveladas o no, que se repiten tal y como se han oído y aprendido.
Ni siquiera se debe suponer que es necesario que el gurú, guía o maestro sea realmente una figura de sabiduría y que se gane nuestra confianza. Tampoco es necesario que esté presente. ¿Cuántos paganos conocemos que repiten información de libros que han leído, sin pensar lo que dicen o si están entrando en conflicto consigo mismos?

¿Cuántos citan fragmentos de obras que no conocen, frases sueltas sin contexto, partes de textos tradicionales que no se han molestado en conocer?

Esta no es la actitud de un buscador, sino la de un seguidor.

No hace falta pensar, ni encontrar. Solo seguir adelante, como un pequeño tranvía. Y aceptar lo que oyes. En lugar de pensar en el menú y cocinar, llegar al restaurante a mesa puesta.

En resumen, gurús, líderes, guías y maestros son recursos sencillos para aquellos que ni tan siquiera tienen intención de ser fieles de una tradición.

Cuando yo era muy joven (justo empezaba en el paganismo) mi camino se cruzó con el de otra chica. En aquel entonces ambas nos considerábamos wiccanas, y nos hicimos rápidamente amigas. Hablábamos mucho de Wicca, de religión y de magia. Yo era un par de años mayor que ella, y solía buscar consejo en mí. Hasta aquí yo entendía esta relación como algo normal. Un día, me llamó y le dije: lo siento, pero hoy me encuentro mal, tengo problemas y no puedo ayudarte. Y ella me respondió “¿desde cuando los guías espirituales tienen problemas?”.  Cualquier persona puede convertirse en el gurú de otra, aún sin quererlo, si es suficientemente descuidada y la otra persona busca desesperadamente a otro que piense por él.

Culpa y sentimiento de traición

Resulta cuando menos curioso que hablemos de “traición a las creencias y a la fe” dentro de las sendas paganas.

Por un lado, es curioso que eso ocurra en las tradiciones y especialmente en aquellos seguidores que consideran su tradición como algo libre. Pienso especialmente, pero no unicamente, en la wicca ecléctica.
Son muchos los wiccanos eclécticos que definen su religión como un camino espiritual libre en el que desarrollarse espiritualmente. Muchas de estas personas se denominan así mismo wiccanos y brujos y ponen poco o nulo interés en si la Wicca tiene o no una teología básica. Mayormente interesados en las técnicas mágicas y en el esoterismo, lo común es que consideren la Wicca como ese telón de fondo con el que se sienten a gusto para desarrollar todo lo que consideren, indiferentemente de la tradición que puedan seguir. Su lema es “todo vale” especialmente porque “no hacen daño a nadie” o simplemente “funciona”.

¿Pueden estas personas sentirse traidoras a algo?

Por  otro lado tenemos el tema de la falta de “credo” dentro del paganismo. No es común que una persona que está buscando su creencia tenga que ponerse frente a la sociedad y recitar el listado de las cosas en las que se cree jurando seguir creyendo en dicho listado inquebrantablemente.

Muchas tradiciones paganas aceptan la idea de que la religión pagana es “catmática” en lugar de dogmática, es decir, que es posible aceptar una creencia y posteriormente cambiarla si la experiencia te lleva a ello. Con el tiempo las cosas pueden volver a casar en la creencia y tradición anterior, o no.

Cambios de camino

Es habitual que la senda que uno recorre no sea siempre una línea dentro de una tradición. Reconocer que uno ha podido aprender en una tradición que ya no es el camino adecuado para cada uno y poder cambiar es tanto o más necesario que saber cuales son los propios objetivos.

Es cierto que muchas personas sienten una gran zozobra cuando llegan a la conclusión de que su camino ha cambiado. Existe el sentimiento de haber pasado un tiempo importante de tu vida “equivocado” o incluso “perdiendo el tiempo”.

Seamos justos, la gente no se levanta una mañana en la que sencillamente ha dejado de creer en algo. El cambio se da poco a poco, especialmente si uno se dedica a hacer autocrítica y a confrontar sus creencias personales con los pocos dogmas de su tradición. Uno debería poder ir poco a poco y evitar esa zozobra.

No importa dónde empiece uno y dónde acabe. Lo importante es lo que encuentras en el camino, como dice el anuncio. Una persona es vital, personal y espiritualmente la resulta de todas sus vivencias. No se puede negar ni desechar el tiempo pasado, lo vivido y lo aprendido en uno y otro sendero, por mucho que ya no se adapte a las necesidades del individuo.

Personalmente, comencé mi vida en el paganismo dentro de la wicca ecléctica. He estado en un grupo Forn Sed. Y soy reconstruccionista. Soy muy crítica con las tradiciones que conozco, pero nunca renunciaré a mi vida y trabajo en ninguna de ellas. Y todas ellas han contribuido de forma inconmensurable a quien soy. No me arrepiento, ni lamento lo que he vivido.

Por otra parte he conocido personas que por una razón u otra han decidido cambiar de tradición pagana que no han entendido esto así. Sé de gente que ha renunciado no sólo a su anterior tradición, sino a reconocer que alguna vez han pertenecido a ésta. Conozco incluso un caso en el que una persona, al cambiar de tradición y por tanto de panteón, decidió hacer unos meses de “culto compensatorio” a los dioses que abandonaba.

No puedo decir que una de estas actitudes sea correcta y la otra no. Lo que puedo decir es que la primera no conlleva ningún tipo de crisis que haga tambalear el mundo entero, mientras que las otras denotan sentimientos de culpa o vergüenza.

A veces, uno termina preguntándose por qué llegan las crisis de fe. Y la verdad es que la respuesta más habitual es “porque hay injusticias en el mundo”. Estamos demasiado acostumbrados, e incluso nos sentimos a gusto, a la idea del Dios que es un Padre (o una Madre) que nos da caramelos y abrazos si nos portamos bien y un tas-tas en el culete y dos días sin tele si nos portamos mal. Tendemos a pensar que si somos buenas personas nada malo puede ocurrirnos, que no podemos sufrir. Y cuando inevitablemente ocurre que alguien que consideramos bueno sufre, nos traiciona el pensamiento de que los dioses nos han abandonado, de que no se preocupan. Pero, ¿es su responsabilidad? ¿Existen para guiarnos y cuidar de nosotros?

¿Por qué nos hacemos paganos?

Esta pregunta se me antoja vital.
Decir que uno entra en el paganismo como una búsqueda porque siente un vacío o una infelicidad es una obviedad. Es claro que uno no cambia nada en su vida si se siente completo y feliz.

No obstante, y aunque muy pocos de nosotros lo reconozcamos (muchas veces porque el paganismo nos hace felices y somos seres de luz y todas esas cosas), solemos empezar a investigarlo por una profunda necesidad de sentirnos especiales.

No hace falta irse muy lejos. Pensemos primero a la edad en la que nos acercamos al paganismo por primera vez. La mayor parte de nosotros éramos adolescentes. Además, la cantidad de paganos que hemos sufrido acoso escolar. Este dato yo lo consideraba una curiosidad, hasta que en un foro muy conocido salió el tema, y descubrí que éramos prácticamente un 100%. Hubiese sido muy sorprendente, si no fuera algo que ya sospechaba. Obviamente, hay casos que no concuerdan con esto. Pero es cuando menos relevante.

El diferenciarse del resto, sentirse especial, es algo subyacente en el comienzo de la búsqueda y posiblemente si no se supera esa necesidad que muchas veces está negada, sea un motivo para la existencia de tantos paganos con ese marcado individualismo y al mismo tiempo conformismo, e incluso una marcada tendencia al esoterismo.

Y sí… la gente que parece tan segura, también llora a solas. Porque vivimos, es cierto, en un mundo en el que lo que prima no es la realidad, sino la imagen. Y se juzga muy duramente a los que demuestran no estar felices, no estar seguros, o pagar cualquier precio. Porque el éxito es fácil y gratis, ¿verdad?