Hechizo para la prosperidad

La situación económica no es la mejor para muchos en este momento, y es que la crisis a escala mundial está trayendo más quebraderos de cabeza de lo que muchos querríamos. Es por esto que a algunos les puede venir bien el hechizo que os presentamos hoy. Se trata de un hechizo para la prosperidad, especialmente la económica.

Para empezar, comentar que el día de la semana idóneo para realizar este hechizo es un jueves, día del beneficioso Júpiter, con luna creciente.

Necesitarás lo siguiente:

– Una vela verde.

– Un incienso adecuado para la ocasión.

– Una pastilla de carbón (opcional, sólo si usamos incienso a base de hierbas y resina).

– Un incensario.

– Mechero, cerillas, o cualquier otra forma fácil y segura de hacer fuego.

– Unas pocas monedas de curso legal.

– Un lugar tranquilo.

Preparación

A mí me gusta fabricar las velas y el incienso en casa. Si también es tu caso, prepara el ritual con tiempo, haz la vela y el incienso, y separa las monedas o el billete de curso legal que vayas a utilizar.

En cuanto al incienso, me gustan especialmente los no combustibles, que son una mezcla de hierbas y resina que se queman en un cabrón encendido. Para estos casos me suelo inclinar  por una receta de incienso que aparece en el libro de Scott Cunninghan “Incienso, Aceites e Infusiones: Recetario Mágico“. Se trata del incienso de la prosperidad, cuya receta es como sigue:

– 2 partes de Olíbano

– 1 parte de Canela

– 1 parte de Nuez Moscada

– 1 parte de Melisa

– 1 parte de Cidra (que si no la encuentras, la puedes sustituir por cáscara de naranja y de limón a partes iguales).

Si vas a utilizar esta mezcla, recuerda que debes concentrarte, mientras mueles en el mortero y mezclas las hierbas, en cuál va a ser el propósito de dicho incienso. Aunque el Olíbano pueda ser un poco duro de moler a mano y a veces uno se desespere, no es muy conveniente maldecir o blasfemar al hacerlo (lo advierto porque he visto hacerlo), ya que estamos impregnando a las hierbas de nuestra intención y no queremos que se “programen” con pensamientos negativos, así que paciencia al moler. La gran ventaja de este tipo de incienso es que, al agregarlo sobre el carbón exactamente cuando tú quieres, le da un punto extra de teatralidad que ayuda a concentrarse (es como “rubricar” por así decirlo) en la intención de nuestro hechizo.

Por otro lado, si prefieres usar incienso en varillas o en cono, el de Canela suele ir muy bien para estos menesteres.

Finalmente, el día indicado, limpia tu lugar de trabajo y a ti mismo antes de empezar. Una infusión suave de milenrama, endulzada con un poco de miel, tomada como una hora antes del ritual suele ser reconfortante y favorece el estado de conciencia alterado, aunque hay gente que prefiere hacer los trabajos de magia con el estómago vacío. Recomiendo el baño con salvia, romero y sal para la limpieza del cuerpo, que además de oler muy bien purifica estupendamente.

Disponemos nuestro altar con todo lo que vayamos a necesitar: La vela verde, las monedas, el incensario, pastilla de carbón e inciensos. Procedemos a encender el carbón y echamos una pizca de la mezcla de hierbas, o encendemos la varilla o el cono, con un mechero o cerillas (con la ayuda de unas pinzas en el caso de usar carbón, cuidado con quemarse) y lo colocamos en el incensario.

Realización

Realizamos el círculo mágico, invocaciones a los cuartos y a los Dioses como de costumbre. Meditamos brevemente sobre lo que queremos conseguir, encendemos la vela verde y decimos algo como:

Lashkmi, Fulla, Abundancia, Fortuna,

Diosas de la prosperidad,

Que mi esfuerzos den abundantes frutos,

Que la buena fortuna me acompañe

y de prosperidad colme mi hogar

y a todos los que en él habitan.*

En este momento, concentrados en lo que acabamos de decir, meditamos con la vela verde sobre nuestro objetivo, mientras tomamos las monedas de curso legal, y las pasamos sobre el incienso y por arriba de la llama de la vela, para luego pasarlas de una mano a otra, haciendo que tintineen. Seguimos meditando un rato, concentrándonos en el suave tintineo de las monedas mientras pasan de una mano a la otra, visualizando que ese sonido llena nuestras cuentas corrientes o nuestra cartera.

Dejamos que la vela se consuma y guardamos las monedas en nuestra cartera, intentando que no se nos mezclen con las monedas que vamos a utilizar a diario. Si nuestro monedero tiene sólo un compartimento, podemos preparar un saquito verde y llevarlo siempre encima.

Terminamos el ritual como siempre.

(*) Se puede sustituir esto por la oración o plegaria que queráis y que más vaya con vuestras creencias o patronas.

6 opiniones en “Hechizo para la prosperidad”

  1. Hice este ritual en septiembre del año pasado, y los resultados fueron sorprendentes. A la semana encontré un trabajo, aunque no era gran cosa pero buena falta me hacía, y otra persona de mi hogar también encontró. Al mes y medio me llamaron para un puesto de trabajo……genial. No se si fue el ritual o tenía que pasar, o el ritual lo agilizó, pero gracias de todos modos.

Comentarios cerrados.